Mi trauma de la secundaria

Por Luis Miguel del Bahia

El secundario 14 de junio.

HAVANA TIMES, 27 oct. — La verdad que mi madre merece el premio Honoris Causa a la más persistente. Desde que entré en preescolar hasta que terminé 9no grado estuvo empujándome cada mañana para que asistiera a la escuela.

Los primeros años de la primaria no paraba de llorar todo el día en la escuela. Pero claro eso después se me fue quitando.

En la secundaria 7mo y 8vo no fueron tan malos como 9no. Resulta que en este último al filósofo de la república -Fidel- le dio por implantar toda la historia de los Profesores Generales Integrales y un exageradísimo horario de entre las 7:45 am hasta las 4:35 pm sin salir de la escuela. Con una merienda que para qué contar.

Mis fugas de la escuela eran legendarias y aprobé de milagro este último año. De allá para acá ha llovido mucho y son ya siete años que no tengo nada que ver con la “academia.” Pero el fantasma de ese último año me persigue.

Desde que lo terminé hasta hoy sueño a cada rato –ahora menos que antes- que estoy de nuevo en 9no. En algunos de estos sueños sé que lo había terminado pero los maestros dicen que hay que volverlo a pasar. En otros no recuerdo haberlo terminado, sin embargo, yo progreso y me veo en el sueño como en la actualidad, pero estando todavía en ese último año.

La última vez que soñé -ayer- esto recuerdo que fui hasta donde estaban dos compañeras de aula, igualmente crecidas, y les dije: Qué hacemos nosotros todavía con esta edad aquí en 9no. Ellas concordaron conmigo en que ya éramos demasiado viejos para estar ahí pero tampoco le hallaban explicación al asunto.

En estos sueños mi desesperación es total. Pues me digo a mí mismo: Tengo que terminarlo, si ya llegué hasta aquí, debo terminarlo. Luego despierto y me viene el alma al cuerpo cuando veo que ya no tengo nada que ver con aquella historia.

Esto definitivamente debe de ser un trauma porque cómo es posible que después de 7 años siga soñando lo mismo.

Seguramente hay muchachos a los que no les afecta tanto la escuela, ni siquiera este horario tan filofascista. Pero yo recuerdo que los de mi época por lo general aborrecían tal horario.

Por supuesto también la merienda tan terrible, esta constaba de un pan con… bueno con hamburguesa o croquetas, de la tercera variedad no me acuerdo, y un vaso de yogurt de soya.

Había un problema con esto, como casi siempre el camión de la merienda estaba sucio a veces los muchachos se encontraban cucarachas u otros bichos asquerosos dentro de los panes. También a veces el yogurt venía en malas condiciones. No sé como ande esa historia hoy por hoy.

Tampoco -ahora sí se permite- se les permitía llevar otra merienda a los alumnos por aquello de la igualdad. Claro los hijos de papi eran excepciones.

Otra de las cosas fue la supuesta intención democrática al implantar aquello. A finales de 8vo se introdujeron todas estas medidas, pero la directora nos dijo que sólo se quedarían si el alumnado las aceptaba.

El problema fue que nos dieron gato por libre porque cuando entramos en 9no por arte de magia ya estaba institucionalizado el asunto y supongo que aprobado por unanimidad. Cosa que en ningún momento sucedió.

Ya ningún sapientísimo ministro de Educación ni psicólogo podrá decir que en términos absolutos la escuela no se hace daño, a mí por lo menos me traumatizó. Y me imagino que los de Menores -atención especializada a aquellos muchachos que presentan problemas- en vez de estar metiéndoles miedo con aquello de que irán para la cárcel deberían prestar más atención a estos asuntos.

En lo que respecta a mí, supongo que me tocará estar por un buen tiempo más en 9no grado aunque no halle explicación para ello.

12 thoughts on “Mi trauma de la secundaria

  • Linda la !cancion” amigo!!..un abrazo de OSO!

  • te respondo con letra de riacrdo arjona. …entre geografia universal, las colonizaciones y las montañas de europa agonizaban todas mis ilusiones…

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