Mi amigo Frank llegó a Miami

Warhol P.

HAVANA TIMES, 28 abr— Este lunes 23 de Abril, finalmente Frank se fue a Miami, se encontrará con el padre, y más tarde irá a New Jersey para pasar un tiempo con su madre que lo espera ansiosa.

Fuí a despedirlo al aeropuerto José Martí. No me gustan las despedidas, mucho menos cuando presiento que no volveré a ver a un amigo en largo tiempo, o quizá nunca más.

Todos sabemos que salir de Cuba es difícil, ni siquiera teniendo suficiente dinero un cubano puede tomarse la libertad de sacar un pasaje a cualquier lugar del mundo e irse a visitarlo.

Estar en Cuba es como estar preso, una de las posibilidades que uno tiene para irse es teniendo algún familiar en el extranjero al que realmente le intereses, y brinde su ayuda, para de alguna manera sacarnos.

Otra opción que tenemos los cubanos es arriesgarnos a salir por el mar en balsas mal construidas, casi siempre una aventura así termina en desilusión y desgracia, porque pisar tierra estadounidense es casí imposible, muchos mueren en el intento, otros no llegan a tierra, son recogidos por alguna embarcación y deportados a la isla.

Estando en el aeropuerto, Frank no paraba de encender un cigarro tras otro, estaba nervioso, pero muy contento y lleno de esperanza, sabía que a partir de ahora tendría una nueva vida.

Me decía que quería comenzar a trabajar lo antes posible para independizarse y ganar dinero.

Cuando le pregunté si nos volveríamos a ver otra vez, no supo responderme, hizo silencio. Lo abracé dos veces antes de que se fuese, le pedí que se cuidase mucho y que no cometiera locuras.

Lo vi alejarse, y me dió algo de tristeza ver como se perdía entre la gente. Salí del aeropuerto, y desde entonces no he dejado de pensar en él.

Ahora recibí un correo de Frank, y dice así:

Llegué bien, mi papa me recibió, no te preocupes, aquí hay de todo, tienes que verlo con tus propios ojos. Me gustaría mucho que estuvieses aquí, pero ya sé que eso es difícil. Te escribo otro día con más tiempo.

Tu amigo, Frank.

 

 

 


One thought on “Mi amigo Frank llegó a Miami

  • el 29 abril, 2012 a las 4:47 am
    Permalink

    Warhol P.,

    Coincido contigo en que uno de las dificultades de los cubanos para salir del pais, radica en el dinero para todos los tramites (pasaporte, permiso de salida, pasaje, otros costos). Por demas, eso es mas o menos universal, si Ud no tiene dinero, no puede viajar.

    La segunda (y a mi juicio es mas complicada), aun teniendo el dinero o la mano amiga de un familiar o extranjero, es en la extrema dificultad para obtener un visado para poder entrar en otro lugar (no para salir de Cuba, aunque sin visado obviamente no te dejan montarte en ningun avion). Tenemos el cartel de “posible inmigrante” en cuanto nos presentamos a solicitar un visado en cualquier consulado extranjero. Ese es nuestro karma, aunque tampoco somos los unicos que lo sufrimos.

    Y la tercera, que poco a poco se ha ido flexibilizando, es los tramites para salir del pais, pero aunque todos pasamos por eso, a muchos les otorgan el permiso (con excepcion del personal de salud y algunos casos especiales). Admito que es una traba burocratica mas (y otra manera de sacarte dinero), pero no es el mayor impedimento para salir actualmente. Espero que este ultimo desaparezca pronto.

    Y volviendo a Frank, pues su deseo es legitimo y le deseo lo mejor, aunque pronto se dara cuenta que una vez que pasen su deslumbramiento inicial con las vidrieras y el glim glim, aterrizara y comenzara a chocar con las nuevas realidades (nuevo idioma, nueva cultura, etc) y con todas las situaciones del recien llegado que le toca pagar “derecho de piso”. Es como empezar de nuevo a caminar. De ahi en adelante depende de el y de lo que quiera hacer y lograr. Buena suerte.le deseo.

    Ah, y estoy seguro que podras volver a tu amigo en algun tiempo, mas pronto que tarde. Ya no son los tiempos aquellos de los largos viajes trasatlanticos ni de las diligencias en coche atravesando medio pais. Te lo digo yo, que vivo en la tierra de los canguros y he vuelto a Cuba a visitar mi familia varias veces y creeme que ni la distancia, ni el costo del pasaje han sido barreras para no hacerlo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *