Más vale tarde que nunca: Derechos de los limitados físico-motores

Mercedes González Amade

Mercedes González Amade

HAVANA TIMES — Siempre me pongo optimista cuando empieza un año: espero que muchas cosas buenas sucedan. Y ya ven, en enero me enteré de algunos detalles de nuestros estatutos; a veces un poco de orientación puede ser muy gratificante.

Llevo años asociada a la ACLIFIM, pero hasta ahora nadie me había puesto al corriente de ciertas cosas. Gracias al cargo de Vicepresidenta de Integración Social de la ACLIFIM de Marianao puedo sortear algunas barreras de información; así supe que nuestros beneficios van más allá de la gratuidad del transporte urbano.

Como otras veces he criticado el mal trabajo de esta organización a la que pertenezco, hoy quiero compartir con ustedes algunas cosas buenas a las que tenemos derecho los discapacitados.

Lo primero, y lo que más lamenté no haberme enterado antes, es que disponemos de una bonificación telefónica de 22 pesos mensuales que ayuda a nuestra ridícula economía.

La posibilidad de viajar en ómnibus interprovinciales, trenes, y a la Isla de la Juventud pagando tan solo la mitad del pasaje, es de vital importancia para los que tienen familiares en otras provincias.

En cuanto a la educación, podemos superarnos como los demás ciudadanos y contamos con escuelas especiales, como es el caso de Solidaridad con Panamá, además de maestros ambulantes para los asociados que no puedan salir de sus casas.

En el deporte tenemos acceso a la disciplina que según nuestras características podamos realizar y así poner a prueba todas nuestras potencialidades; una gran ayuda tanto física como mental que no es pagada con nada en el mundo.

El dicho famoso que tenemos por acá “más vale tarde que nunca”, pega muy bien en mi caso.

No importa que haya estado tiempo sin saber ciertas cosas, ahora que conozco de estas ayudas, podré reclamarlas y lo mejor: divulgarlas, así cada uno de los asociados las hará suyas. Para que no les suceda lo mismo que a mí, cuando sé de un nuevo ingreso a la Asociación enseguida le cuento.

Sé que faltan ventajas por mencionar; una reciente la entrega de 24 sillas de ruedas nuevas a un precio módico de 77,05 pesos, pero esa será otra historia.

Mercedes González

Mercedes González Amade: tengo 38 años y soy discapacitada. Sobre muletas o en silla de ruedas lucho a diario en esta vida. Tengo un niño de 12 años que es mi inspiración principal y por el que lucho a brazo partido. Ocupo un cargo en la institución gubernamental que atiende a los discapacitados de mi municipio y en las tardes practico Tenis de Campo bien lejos del lugar donde vivo. Mi intención con Havana Times es contribuir a contagiar el deseo de vivir y de hacerlo dignamente, sobre todo en personas con dificultades físicas y motoras.


6 thoughts on “Más vale tarde que nunca: Derechos de los limitados físico-motores

  • el 26 marzo, 2014 a las 4:14 am
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    Gracias Isidro por tu comentario. Como dine solo puedo especular y me baso en historias similares de presiones y sobornos por parte de las autoridades a individuos. Estoy seguro que tu sabes de lo que hablo. No se sí ese es el caso aquí. Por eso dije que especulaba.

  • el 24 marzo, 2014 a las 1:27 am
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    Julio:
    Permíteme introducir la cuchareta en el tema, puesto que conozco personalmente a Mercedes y a su hijo, y he estado muy al tanto de su situación, tanto en Cuba como fuera de ella.

    Observa lo que ella dice en el post:

    “Gracias al cargo de Vicepresidenta de Integración Social de la ACLIFIM de Marianao puedo sortear algunas barreras de información; así supe que nuestros beneficios van más allá de la gratuidad del transporte urbano…”

    Es decir, tengo entendido que cuando por primera vez salió a relucir su caso, Mercedes no ocupaba dicha responsabilidad. Sería ingenuo pensar que se le otorgue el cargo a una persona cuando ésta desconoce los contenidos de su función y el cometido de su organización, comenzando por los beneficios que – al menos en teoría – otorga la entidad que encabeza. O sencillamente, que como representante de la misma ante una comunidad, no pueda empaparse del contenido que le corresponde dominar.

    Con esto no estoy confirmando o desmintiendo lo que sostienes, sólo trato de ajustarme a lo que conozco.

    Si te soy honesto, creo que a estas alturas Mercedes, y muchos de los que se encuentran en situación similar a la suya en Cuba, lo que más necesitan es que cubanos (y de cualquier procedencia) de buena voluntad, hagamos patente nuestra disposición a materializar los buenos deseos hacia ellos.

    ¿Recuerdas el post de Mercedes sobre los regatones para muletas, que no aparecían ni en los centros espirituales en La Habana? Pregúntale cuántos asociados están “muleteando” Marianao ahora con regatones Made in China…Creo que ese debe ser el espíritu.

    Saludos

  • el 23 marzo, 2014 a las 6:08 am
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    Mercedes, voy a hacer una especulación pues este artículo me parece un poco raro desde que lo leí y no se me va de la cabeza.
    Dime, te han visitado los “compañeros” y te han pedido que cooperes divulgando lo que has hecho? De la forma que esta escrito tiene el tufito ese de alguien que ha sido presionado. Yo sé como funciona el sistema y la única forma de cambiar las cosas es manteniéndose fuerte en tus principios. Se qué es difícil cuando te presionan y amenazan o incluso sobornan.
    Ahora de pronto estabas mal informada? No me parece creíble.
    Creo que uno de los “compañeros” te ha visitado y te a presionado. Esa es la forma en que el gobierno y la represión del gobierno funciona.

  • el 23 marzo, 2014 a las 12:35 am
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    Mercedes:

    Recuerdo que cuando fui a visitarte me dijeron que no estabas porque habías ido a tus sesiones fisio- terapéuticas en el hospital. Gratifica constatar que en medio de tantas dificultades económicas aún se garantice la atención a personas como tú. Lo que acabas de relatar completa cierto optimismo en el panorama.

    Ahora, coincido con Alberto en que se necesita promover medios de asistir, desde la iniciativa personal y privada, a personas en tu condición. No dudo que seamos unos cuantos los dispuetos a hacerlo.

    A ese tenor es preciso que tu institución -y tú en particular – aboguen ante el Estado por que se establezcan los canales necesarios, que permitan ayudar desde cualquier parte del mundo a las personas con discapacidades en Cuba.

    Espero que lo logren.

    Un saludo.

  • el 21 marzo, 2014 a las 5:38 pm
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    Mercedes solo 24 sillas de rueda? Cuantas son necesarias?
    La información que da no dice mucho. Si son 24 sillas de rueda y se necesitan 1000 entonces es una gota en el mar.

  • el 21 marzo, 2014 a las 7:48 am
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    Estimada Mercedes. Me es de mucho gusto conocerla por esta via. Hace mas de 15 anos, nuestra pequena organizacion, La Fundacion Caribena de los Ninos radicada en el norte de la Florida, ha venido colaborando con muchisimas dificultades con ACLIFIM en la provincia de Guantanamo, despues de ver la falta de sillas de rueda y otros recursos imprescindibles en el centro psicopedagogido para ninos de aquella ciudad.

    Podriamos sentirnos satisfechos con lo que hemos logrado, al haber podido enviar a esa provincia, cientos de sillas de ruedas de uso en buen estado, muletas, ropas, material de aseo personal, medicamentos y mas de 100 carriolas conocidas como PET, que le permite movilidad mediante el uso de las manos, a las personas carentes o con deficiencias en los miembros inferiores.

    Mas que seguir describiendo estas y otras cosas que les hemos podido enviar a ACLIFIM, Salud Publica, Educacion etc.,que serviria solo para alargar innecesariamente este relato, sobre todo, cuando ello es menos que una gota de agua en el oceano, preferimos intentar construir un nuevo puente, a traves del cual, podamos extender una mano amiga, al resto de las asociaciones de ACLIFIM del todo el pais.

    Hemos querido hacer mas, pero el burocratismo, regulaciones, indolencias e incapacidades humanas, han impedido hasta hoy, que podamos tocar a muchos mas de nuestros hermanos en necesidad de poder salir de sus casas y llevar una vida digna, productiva.

    Estamos a las ordenes de su institucion y sus afiliados. Juntos podremos restituirles la movilidad que los ha eludidido y el respeto y dignidad que muchas veces les ha faltado.

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