Maduro y el futuro de Venezuela

Por Frank Simón

Para Nicolás Maduro, Venezuela es una suela de zapato o el timón de su ómnibus al que le mete un jalón para acá o acullá.

HAVANA TIMES – Gritón, envalentonado, en eterno arrecho, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, madura las cadenas televisivas y radiales con su aliento de totalitarismo de viejo tiempo, con esa fórmula que vende gato por liebre y trae más de lo mismo a este mundo ya repleto de calamidad.

El Nicolás, fruto de un parto contra natura de la escuela del Partido Comunista de Cuba, Ñico López, desconoce la máxima de todo gobernante: ser un intelectual de la política. Para él, Venezuela es una suela de zapato o el timón de su ómnibus al que le mete un jalón para acá o acullá, ha convertido el país en un instrumento y al partido oficialista en el montaje corrupto de una plataforma hegemónica continental.

La Venezuela saudita, millonaria en muchos sentidos, padece un periodo especial casi peor que el sufrido por los cubanos de 1992, con una sociedad fraccionada políticamente y una juventud que emigra al ver deshecho el horizonte.

Aun así, como ya es costumbre, el diario oficialista Granma declara que no hay crisis humanitaria en la nación de Bolívar y que se respetan todos los derechos cívicos. El libelo tiene que decir la paridad entre la claustrofobia cubana, donde todo es totalitario, y el blindaje venezolano donde no hay forma de mover la cosa política por un cauce democrático.

Ya la disolución de la Asamblea Nacional marcó un hito en el camino hacia la sumisión, con tiroteo de bombas, golpes, balazos y turbas chavistas incluidos. Si el pasado primero de mayo Maduro anunció la Constituyente (Prostituyente), quizás en esa misma fecha del presente año nos depare la declaración de la “dictadura del proletariado”.

El paramilitarismo, la manipulación mediática, el chantaje y el fraude marcarán las próximas votaciones (no digo elecciones), donde se presenta un impresentable frente a lo más blando del poder opositor.

Sin opciones, el pueblo queda fuera del dominó, el juego se tranca luego de eso. Vendrán más medidas del ejecutivo, probablemente la confiscación de toda propiedad privada, la disolución del derecho a disentir y el final de los medios de comunicación independientes.

La razón de “Patria” será argumentada contra los parias de nuevo tipo, esos que ellos llaman escuálidos y que Fidel Castro nombraba gusanos. La deshumanización del oponente ideológico pasará factura y se tendrá delante un Estado fuerte, pero fallido en su gestión. O sea, Cuba.

La vieja pesadilla del yanqui Kissinger se ha cumplido en Venezuela, mal sueño que ideó el maquiavélico Che Guevara en sus “uno, dos, tres Vietnam”, el foquismo guerrillero está ahora en las urnas robadas y los curules ocupados por focas.

Los aplaudidores de salario estatal responden a la clase gobernante, que no se irá jamás ni por voluntad propia ni por presión internacional, hasta secar literalmente el país. Venezuela y Cuba parecen dos pacientes que sufren la misma enfermedad y que cuando se encuentran comienzan a preguntarse: “¿y tú, ya te sientes tal cosa?”

Una asamblea nacional a la cubana, con 600 focas del mismo color político que gritan euforias, eso tendrá contento a Maduro. Y el plan ya está en marcha. Primero, legitimidad al poder ejecutivo, luego la nulidad del legislativo pues el judicial y el electoral mueren en la trastienda del chantaje.

¿Esto es país, esto es institucionalidad? Dos “revoluciones” más como la venezolana y América Latina retrocede al nivel de vida de muchos países del África Subsahariana. En nombre de la Patria se asiste a la muerte de esta y en nombre de la vida económica y social, se sostiene la guillotina lista para generaciones enteras. No hay futuro en aquellos países donde germina el socialismo autoritario de marca cubana.

Venezuela ha prostituido su horizonte político y, quiera o no, tendrá que aceptar el mismo martirologio del pueblo cubano que ya lleva casi sesenta años en lucha desigual contra el aparataje de un régimen fracasado, pero implacable.

Se ve en el terreno el culto a las personalidades de Maduro y Chávez, la construcción de un vasallaje feudal donde o piensas como yo o no comes ni vives. La Asamblea Nacional Prostituyente pasará a la galería de montajes escenográficos que sirvieron de telón de fondo a los bárbaros Atilas, de nada vale el consejo de Henry Ramos Allup al oficialismo “vayan a la oposición, piensen, y vuelvan a postularse legalmente para otra oportunidad”. 

No, el totalitarismo es enemigo acérrimo de la semántica abierta, así que palabras como puerta, ventana, desarrollo, evolución, tránsito, avance, etc., caen en saco roto.

Hay que leer a la filósofa Hanna Arendt en su libro sobre ese tema (“El origen del totalitarismo”) en el que declara que el mal mediocre y burocrático se adueña de las lógicas políticas, desapareciendo el juicio humano más elemental.

Así, personajes totalmente mediocres o nulos, como Maduro, son capaces de las más espeluznantes jugadas con tal de mantener la inercia administrativa. Justificaciones como “hacer bien mi trabajo, sin trabas”, son dadas a diario como pretexto oficialista para barrer la oposición venezolana, así mismo pensaba y actuaba Fidel Castro en los años 60, cuando de un plumazo declaró ilegal al amplio abanico de fuerzas políticas que de una forma u otra estuvieron unidas en la lucha contra el tirano Fulgencio Batista.

Admirador de Mussolini, de las lecturas del “Príncipe” de Maquiavelo, de Alejandro Magno y de Aníbal el cartaginés, el Ayatola Castro le dejó un fuerte legado de locura política al desmesurado Nicolás Maduro, un dictador tan burro como dictador. Cuba y Venezuela comparten el martirologio, la enfermedad, el padecimiento cuya cura ya va demorando quizás demasiado.

 


6 thoughts on “Maduro y el futuro de Venezuela

  • el 3 marzo, 2018 a las 1:20 am
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    Maduro debe estar fumando de la buena o metiendose algo por la nariz si piensa que los EE UU y el resto de los paises severamente afectados por el exodo masivo de venezolanos y sus negocios sucios, asi como su apoyo a la guerrilla y a Iran le van a permitir seis anos mas en el poder.
    Meter unas elecciones amanadas en Abril o Mayo seria como firmar su renuncia. Lo primero y ya le advirtieron, que le van a hacer, es no comprarle petroleo. Lo segundo es el embargo a los activos de PDVESA en el exterior por falta de pago.
    Se apuesta a un golpe de Estado. ?No se produce? Entonces a otro Caracazo.
    ?Tampoco? La opcion militar, le dijo Trump, no esta descartada.

    Dicen las malas lenguas que Henry Falcon en realidad es aliado de Maduro y simula ser opositor para darle credibilidad a las elecciones.

  • el 2 marzo, 2018 a las 6:06 am
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    es un axcelente consejo leer a Arendt para comprender estos procesos populistas, el problema es q ni el 0.5% de la población tiene idea de quien es hanna Arendt y menos la han leido, yo si la conociera creo q me enamoraria, aunque ella se enamoró de un filonazi, aunque este filonazi fuese un grandísimo filósofo y ella una jovencita.

    Es cada dia mas triste lo de venezuela, como en cuba, un lider carismático logró un cheque en blanco para gobernar y como en cuba convirtió la oportunidad en tragedia y en estafa, venezuela pudo crear unas bases muy fuertes para desarrollarse mientras duró el petroleo sobre los 100, pero su lider eligió el camino contrario, el camino de convertir a su pueblo en su cliente político e idiotizarlo.

    Maduro da asco, ya me dejó de ser increible escucharlo hablar, de verdad ese tipo está a nivel de cualquier borracho guapeton de barrio sin educación ni cultura, es vergonzoso q lidere un país, como bien dice el artículo es un engendro cubano puesto ahí para mantener la teta de la cual se sostiene la isla caribeña.

    Lo unico bueno de q esté el imbecil odioso de maduro en el poder es q se evitó, evitaron los cubanos, q diosdado cabello fuese el zar absoluto de venezuela, ese señor sí q es un monstruo.

  • el 2 marzo, 2018 a las 1:31 am
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    Nicolás Maduro, anuncio un aumento de 58% del sueldo mínimo y 67% del bono de alimentación.
    _____
    !Que bruto es! !Dios!
    Bueno. O es completamente anormal o esta en el negocio de no dejar en Venezuela piedra sobre piedra.
    Ya los expertos le han dicho decenas de veces que eso no funciona, que esta metiendose en un ciclo hiperinflacionario.

  • el 1 marzo, 2018 a las 9:39 pm
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    David:

    A no ser que sea ironía tuya, ni de lejos te creo que seas tan cándido. Sabiendo que voy a ganar de todas todas, que más da , si invito a uno o si invito a un millón a participar. y decirle “burro” es ofender de muerte a ese sufrido animal, lo que pasa es que lo asesoran desde La Habana. ¿O a qué crees que va de cuando en cuando, a tomarse un café con los viejitos?

  • el 1 marzo, 2018 a las 2:48 pm
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    No es tan burro, ni tan dictador, para muestra un botón: los conminó a participar en su elección…

  • el 1 marzo, 2018 a las 9:11 am
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    Lo mas importante que hace Maduro para ganar las elecciones es no dejar ni sombra de duda de que el proceso esta completamente amannado.
    Millones de venezolanos lo detestan . Pero, ?Para que tomarse el trabajo de salir a votar si ya conocen de antemano el resultado?
    Supongamos por un instante que Henry Falcon , el unico opositor que parece prestarse a esa farsa lo derrotara. Eso no va a pasar, pero solo supongamoslo
    ?Que vendria luego?
    Muy simple . Maduro tiene aun ocho largos messes antes de entregarle la banda presidencial para

    1.- Modificarle la salud
    2.-Fabricarle un proceso por corruption y guardarlo…o hacerlo salir al exilio.
    3.-Declarar que los medios de prensa y la propaganda mediatica le jugaron sucio y convocar nuevas elecciones, tantas como fueran necesarias hasta hacer entrar a la gente por el aro.
    4.-Otras tacticas que se les irian ocurriendo por el camino

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