Los íconos difusos

(con afectos para Guanche)

Haroldo Dilla Alfonso

Calzada de Infanta en el municipio de Cerro.  Foto: Juan Suárez
Calzada de Infanta en el municipio de Cerro. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES – Hace unos días escribí un artículo en que analizaba las implicaciones de una entrevista a Alfredo Guevara publicada en Letras Libres. En mi artículo dedico el 9% de las palabras a un estimado intelectual cubano, Julio César Guanche, quien me ha hecho el honor de replicar lo que considera son ideas improcedentes de mi parte. Guanche tuvo la gentileza de enviarme su artículo e inicialmente decidí no contestar.

Pero según aprecio, la réplica de Guanche ha despertado interés entre muchas personas. Unas, auténticamente interesadas en los debates de ideas, nos honran con sus lecturas. Otras, figuras patéticas que, como los hombres tímidos ante las películas pornográficas, disfrutan viendo hacer lo que son incapaces de hacer. Y que en este caso han actuado como diligentes cheerladies animando a Guanche en lo que perciben como un combate conmigo. Por todos ellos he decidido responder a Guanche.

Guanche comienza su réplica con una advertencia: el peligro político de lo difuso en Cuba. Lamento mucho si el uso del adjetivo difuso en mi articulo puede traer alguna molestia política a Guanche. Hace tiempo que, viviendo en regímenes de democracias liberales –muy imperfectas pero de alguna manera democracias- dejé atrás el asunto de los comisarios y los alegatos de quintacolumnismos. Con todo lo cual, de paso, rompí definitivamente estando en Cuba, lo cual me obligó a pagar un precio que me hizo más pleno. Pero no he podido olvidar esos tiempos y creo, junto con Berger, que el miedo es derecho de los desposeídos.

De todas maneras, cuando hablaba de difuso no me refería a la ideología de Guanche, sino a un campo político e intelectual (aquí sigo a Bordieu) que he denominado de los Acompañantes Críticos (AC) del sistema, para diferenciarlo tanto de la oposición como del oficialismo. Sobre ello he escrito varias veces por lo que me excuso de explicaciones mayores. Solo deseo puntualizar que se trata de un campo heterogéneo y difuso que reúne desde los economistas promercado del Centro de Estudios de la Economía Cubana hasta los anarquistas del Observatorio Crítico, pasando por los contertulios de los jueves de Temas. Y por supuesto, incluyendo a Guanche, quien es uno de los representantes más lúcidos de este campo.

Lo que nunca he dicho es que las personas que (como Guanche) piensan que es posible reformar al sistema político cubano a partir de la actual élite, y conducirlo hacia alguna forma superior de socialismo sean ingenuos, peleles u oportunistas. Por supuesto que en el campo del AC hay de todo eso, además de truhanes y bribones, pero eso también los hay en mi familia y sería injusto calificarla como tal. Creo que en lo fundamental son personas que piensan la sociedad cubana de cierta manera, de esa misma manera ven sus posibilidades y que entre ellos figuran importantes intelectuales insulares.

Quiero ahora detenerme en los dos o tres puntos que constituyeron la argumentación de Guanche.

1- En ningún momento yo empequeñezco o degrado a la figura o al legado intelectual de Raúl Roa. La lamentable afirmación de Guanche de que “Quizás Dilla piense que debemos pasarnos la vida explicando por qué Roa participó del curso político revolucionario, aun cuando este contradijera algunas de sus anteriores convicciones”, es solo una sospecha infundada y de muy bajo calibre polémico que marca todo su alegato.

Roa fue un hombre de su tiempo y lo vivió –intelectual y políticamente- con una intensidad muy por encima de la media. Lo que digo es que resulta exagerado afirmar que Roa nos aporta las claves para entender la relación socialismo/democracia en el siglo XXI. Eso es subir a Roa al podio y hacerlo hablar, y de paso simplificar el asunto. Mi problema no es con Roa, sino con Guanche.

Mercado agropecuario de La Virgen del Camino.  Foto: Juan Suárez
Mercado agropecuario de La Virgen del Camino. Foto: Juan Suárez

Los problemas que tiene la relación democracia/socialismo son sólo primariamente los que menciona Guanche (invocando a Roa). Pues lo que Guanche lista son estrictamente los problemas de la relación liberalismo/democracia: los problemas de la libertad del individuo ante el estado/comunidad. Los problemas de la relación socialismo/democracia son diferentes, solo que rebasan el marco normativista en el que Guanche se mueve con envidiable soltura: la cuestión de la reproducción ampliada en contextos internacionales adversos y bajo la presión de la distribución social; el lugar del mercado y de las diferentes formas de propiedad en la autonomía social; la relación entre la gobernabilidad de sociedades complejas y la participación de base; la relación entre igualdad, diversidad y pluralismo político; la relación entre lo particular y lo universal en un contexto de interculturalidad; etc.

De cualquier manera, hago una propuesta a Guanche: conseguir que alguna revista cubana esté dispuesta a recoger un debate sobre los problemas del socialismo y la democracia, en que él y yo comenzaríamos con sendos artículos de no mas de 5 mil palabras, y se abriría para todos los que quisieran participar. Al final nos quedaría a ambos un derecho a réplica de la misma extensión. Creo que ello ayudaría a elevar el nivel de este debate y que el lector cubano lo agradecería. Y para mi siempre sería un placer y un honor compartir este espacio con Guanche y con cuantos otros académicos cubanos, insulares y emigrados, quieran participar.

2- Guanche dice que vale la pena rescatar a las figuras intelectuales del pasado, y en eso tiene toda la razón. Pero creo que no se puede hacer de cualquier manera:

2.1- Ante todo, soy absolutamente contrario a la bajeza de mezclar las vidas íntimas de las personas con sus obras. Hacerlo para demeritar la obra de un intelectual me parece abominable, probablemente porque el chisme nunca ha sido uno de mis muchos pecados. Yo no cultivo el género biográfico, y por eso no me interesa –para los fines de mi discusión teórica- si Rousseau pagaba o no la mesada de sus hijos. Por eso mismo yo nunca digo, ni sugiero que Guevara haya sido un “gánster erótico” como dijo Guanche. No se, ni me interesa, con quienes, con cuan frecuencia y donde fornicaba. Siempre que lo hiciera con su dinero. Llevar el debate a ese campo es inaceptable y creo que es el más penoso resbalón que da Guanche.

2.2- Meter en un mismo saco a Baquero, Mañach, Roa y Guevara es un despropósito. Los tres primeros fueron intelectuales, el último un funcionario letrado. Baquero, por ejemplo, no solo fue pluma tarifada de Batista, sino también de Trujillo, al lado del cual Batista era un demócrata jeffersoniano. Y escribió un libro bochornoso contra el controvertido y luego asesinado Jesús de Galíndez. Pero no es posible escribir la historia cultural cubana sin aludir a sus ensayos, poemas y fabulaciones. A Guevara solo se le puede recordar por los espacios culturales que protegió –los que menciona Guanche, dizque para rebatirme- y olvidarlo por sus implicaciones en otros actos represivos.

Directamente, como ocurrió en ese momento de inflexión política en que todo se decidía -PM y Lunes de Revolución- o indirectamente, callando ante la represión de que eran víctimas intelectuales, disidentes, emigrados y homosexuales, desde una estructura de poder de la que era una suerte de cortesano sui generis y desde la que se deleitaba en posar.

Leyendo el periodico.  Foto: Juan Suárez
Leyendo el periodico. Foto: Juan Suárez

No creo que Guevara haya sido un partidario del libre pensamiento intelectual, ni abogó seriamente por ello en Cuba, pues ello le hubiera costado muy caro. Solamente construyó nichos que regía como un mecenas donde consentía algunos retozos liberales. Y en este punto una breve aclaración: yo no demerito lo que se pudo hacer en esos espacios, como sugiere Guanche. No comento nada sobre eso. No creo posible obviar los aportes culturales y el peso de las figuras que protagonizaron esos espacios. Fueron y son gigantes. Creo que cuando Guanche sugiere que lo hago no solo hizo una mala lectura de mi artículo, sino que sucumbió a la tentación de convocar apoyos externos y extraños a la discusión. Creo que se colocó por debajo de su leyenda.

Guanche tiene razón en afirmar que no he leído extensamente a Guevara. Solo he leído algunas entrevistas y unas cartas, y creo que una vez escribí sobre ello. Pero no creo que sea necesario para opinar sobre una entrevista que es solo la punta del iceberg de un posicionamiento elitista y peyorativo hacia la sociedad cubana de buena parte de los componentes de lo que alguna vez se concibió a si misma como una vanguardia. Y que hoy todos vemos –o al menos presentimos- como una elite en bancarrota. Admiro la erudición de Guanche cuando lee prolijamente a Guevara, pero no creo que haya en ello un mérito especial, ni que sea condición para opinar sobre un texto específico.

2.3- El elitismo es una enfermedad profesional de los intelectuales. Aunque Guevara no era exactamente un intelectual, se movía en ese mundo y se enfermó gravemente. Un lector, cuyos artículos en Havana Times siempre disfruto, Vicente Morín, me dejó un post que agradezco, recordándome que Mañach también lo era. Y tiene razón. Solo que Mañach era un liberal, engreído y de mal carácter, que escribió una obra memorable. Para hacerlo nunca pidió al “pueblo” que lo llevara en andas. Terminó sus días exiliado en Puerto Rico, gravemente enfermo, viviendo de su salario como profesor y tecleando de madrugada sobre un libro fabuloso, Teoría de las Fronteras, que nunca vio publicado.

Guevara nunca hizo nada parecido –no fue en sentido alguno un creador- y fue parte de una élite que exigía al pueblo sacrificios al mismo tiempo que lo fragmentaba, lo encuadraba, lo adoctrinaba y le expropiaba sus derechos y sus energías. Guevara siempre estuvo en la parte superior de ese sistema y gozó espléndidamente de sus privilegios cortesanos. Barruntar desde esta posición sobre la inferioridad de la sociedad me parece una felonía presuntuosa, inaceptable y de pésimo gusto. Hacerlo alegando culos y licras me parece desfachatado. Agradecerlo tiene un toque masoquista.

Y hasta aquí llego, en lo que considero una respuesta afectuosa a Julio César Guanche. Quizás Guanche diga ahora que yo soy tan difuso como los AC. En eso tienen razón. Lo soy y de paso lo disfruto, pues hay dos cosas de las que desconfío. La primera es de los discursos seguros, los mismos que tuve que consumir en muchos años de mi vida. La segunda, de los íconos, que como Elegguá se gastan trampas aprovechando que son los únicos dueños de los caminos.



18 thoughts on “Los íconos difusos

  • Muy buena respuesta de Haroldo Dilla aunque no coincida en que las biografías sean “chismes” o que haya que hacer un análisis psicológico de la personalidad de dicha figura. Esas eran las biografías del siglo XIX. Parece que en este debate la palabra “biografía” tiene múltiples acepciones. Me parece una idea muy banal la de entender las biografías como la intromisión en “la intimidad de una figura histórica” De verdadero sentido social, y de utilidad como conocimiento, es entender los contextos históricos y sociales desde donde surgen y se implementan o no “los ideales”. Si las figuras históricas se pretenden enaltecer sin explicar el contexto de su aparición y luego sus incoherencias en relación a la actuación de esa figura, nos quedamos en el plano de los “gustos” personales y nada más. Por lo demás coincido con su enfoque.

  • Gracias, Marlene, por tu comentario. Efectivamente lo que digo se puede interpretar como lo comentas, pero en verdad lo quetrato decir es dos cosas: que no es profesional meter en una discusion teorica las cuitas intiomas de nadie; y que solo podrian interesar si se escribieran biografias. Pero tu comentario es mucho mejor de lo que yo pudiera explicar.

  • Vengo con una propuesta concreta, tras leer la intrevención de Chaguaceda, la respuesta de Guanche y la contrarrespuesta de Dilla, quien además le propone a aquél un debate abierto en alguna publicación: ¿Por qué no iniciar el intercambio acá en HT? De seguro que todos ganaremos con esta polémica. Que hable el editor (disculpen que repita los mismo para los tres autores)

  • Bueno esa manía del articulista de ponerle adjetivos a todos y a todo , sin ir a las esencias, hace decepcionante en ocasiones sus escritos.Esta respuesta parece un dime y direte y lo importante, lo posterga para un debate que evidentemente no quiere.

    No lo quiere porque no creo que Guanche este en condiciones de buscar una revista cubana que pertenezca al Estado Cubano para ese debate, no se ha llegado a ese punto aun. De los espacios digitales, tampoco lo creo, incluso en algunos medios alternativos como Espacio Laical puede ocurrir, pero no depende de Guanche.

    Quizás en Havana Times o Cubaencuentro pueda ocurrir tal cosa, porque es impensable en los “muy democráticos y plurales” Diario de Cuba, Café Fuerte, Zoe Valdes o el financiado 14yMedio de Yoani.

    P.D Esa deferencia del articulista de contar las palabras para decir que solo el 9 % le dedica a Guanche, es casi una invitación a que no se responda, demostrando una timidez que ademas critica.

  • Creo ,que este espacio HT es el mejor de los espacios posibles, se a logrado una relativa moderacion que puede propiciar un dialogo sano entre Dilla , Guanche y cualquier otro que desee participar.

  • Ojalá encontremos más intelectuales dispuestos a debatir en revistas del estado, donde todo el pueblo lo pueda leer, al paso que vamos tendremos que esperar otros 55 años, para que el estado cubano de ese permiso.

    Mientras tanto estos debates ayudan a que se vayan acostumbrando a aceptar cuantas críticas y adjetivos que se quieran usar.

    No lo entiendo Carles, por un lado empieza usted arremetiendo que esto era un dimequetedire, y por otro esta encendiendo la candela para que se forme el dime-que-te-diré en los Blogs donde nada tienen que debatir, allá en esos blogs to’elmundo esta reconciliao, el problema lo tienen que arreglar los que todavía están en conflicto con que si se pueda “ofender” o no, a un viejo funcionario, o el ponerse de acuerdo en si se deba tener en cuenta o no , a la caterva de bandoleros que han destruido a la nación.

  • Bueno, el jefe de redacción de la revists “Unión”, acaba de renunciar por un escándalo de censura. estos comisarios políticos estalinistas no acaban de aprender, y la UNEAC sigue dando muchísima verguenza ajena.

    http://www.diariodecuba.com/cuba/1402438437_8986.html

  • “Barruntar desde esta posición sobre la inferioridad de la sociedad me parece una felonía presuntuosa, inaceptable y de pésimo gusto. Hacerlo alegando culos y licras me parece desfachatado. Agradecerlo tiene un toque masoquista.”

    Muy bien dicho, Dilla. Y muy acertada la precisión de que Guevara nunca fue un creador (Esto me parece muy importante a la hora de analizarlo), sino un funcionario.

  • Me pregunto donde esta el Sr Isbel tan solicito a la hora de opinar y de esconder la cabeza cuando reprimen a los compatriotas. De todas maneras creo que la replica de Dilla es muy buena pero demasiado cortes, queriendo quedar bien.

  • Por eso es que es que todas las réplicas son importantes, hasta la de nosotros los brutos. Sabran estos que salen como verdaderos chapaleros cuando se les dicen las verdades, que a este charlatán intelectual Los menos que deban salir a tirarle la toalla sean los gays.

    Aunque la orientación sexual no debe importar, el caso particular de este señor -si lo es- porque siendo un homoxesual, al ser un funcionario ligado a las más altas esferas del gobierno, fue cómplice de la represión y la persecución de los homosexuales durante los 60 y los 70. Además en mi opinión para un “revolucionario moderno” y de izquierdas, que se afane en despotricar al imperialismo y su capitalismo, que no le diga nada que este señor haya confesado que a El hubiese querido ser simultáneamente revolucionario y millonario, en total desconexión con la depauperación de las condiciones de vida de los cubanos en estos 55 años, eso lo hace más despreciable aún.

    Con esas condiciónes humanas ya esta descalificado para que nadie exija respeto revolucionario hacia El, y como intelectual y artista, cual filme dirigió?, que libro escribio?. Mejor parado se queda diciendo que “La Histiria lo Absolvera”, en vez de perder la perspectiva y apresurarse a defender a alguien por el solo hecho de haber sido un icono de la revolucion.

  • no se deje desviar de su punto exacto por detalles que no aportan.Los gustos personales son una cosa,pero si usted,por satizfacer sus gustos y prioridades,se aprovecha del poder,hace reprimir,se hace el tonto ante la represion con acciones u omisiones para elevarse sobre los demas,entonces :usted es una mala persona.Creo es el peor calificativo que se pueda otorgar.Cada cual es libre de expresar sus ideas,pero no para sojuzgar o ayudar a sojuzgar a las personas.Eso va desde la presidenta del comite,hasta el ministro de lo que sea en cuba comunista.Ese es el punto.

  • Yo quisiera que existieran mas debates en las revistas del Estado Cubano, pero no lo veo. La propuesta de Dilla es para no debatir, el sabe perfectamente que no lo publicaran en una revista que paga el Estado Cubano, amen que la respuesta dada es de dime y direte con Guanche.

    Por otra parte hay muchísimos temas para debatir, y los blog que mencione no son plurales, ni permiten opiniones de izquierdas, y la Izquierda en tanto mayoría en Cuba tiene que estar en el debate. Y esos Blog lo repito Café Fuerte, Diario de Cuba, El Blog de Zoe Valdes, no lo permiten , así de sencillo.

  • Si Guanche quiere seguir discutiendo despues de esta pela inclemente y tres trozos pa la tonga, entonces es un martir voluntario. Dejenlo tranquilo que se lame las heridas. No lo azuzen

  • este especimen merodea todas las paginas webs atacando gente y halando a favor del regimen cubano. es un castrista emigrado

  • Hablando de debate, han desaparecido dos habituales del foro de HT: Tony y Opiano Licario. Se extraña su participación desde las antípodas respectivas…

  • Yo personalmente exraño a Opiano. Parece que se cansó de que le editarán sus comentarios o que peor aún no se lo publicaran.

  • Yo creo que la opinion de HHC al decir que Dilla “propone un debate y que a su vez no quiere debatir” es bastante infantil o mejor tonto, creo que HHC no tiene argumentos validos, como ocurre a menudo, y se le “fue la musa” como decimos los cubanos. En estos casos es preferible que no diga nada para no caer en el ridiculo.

  • ¿ En que revista cubana del estado Ud. cree que acepten un debate de Dilla y Guanche? Si se quiere debatir aqui mismo en Havana Times que empiece el mismo. La propuesta solo sirve para criticar al gobierno cubano que no aceptan la brillante idea de Dilla, el debate es lo de menos.

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