Los cubanos esperan el cambio político… en EE.UU.

Por Bryan Chester Campbell Romero*

Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES – La incertidumbre sobre el resultado de las elecciones estadounidenses de la próxima semana y la posibilidad de sanciones sostenidas o más agresivas contra el gobierno cubano y sus principales aliados en la región de América Latina y el Caribe, siguen siendo motivos de gran preocupación para la mayoría de los cubanos.

Muchos de los que vivimos en la isla ponemos nuestras esperanzas en que una futura administración de Joe Biden regrese a las políticas de la era Obama.

Mientras que la mayoría de los cubanos de Miami, como demuestra una encuesta recientemente realizada por la Universidad Internacional de Florida, se encuentran bajo el encanto de la retórica anti-socialista del presidente Trump.

Los cubanos a ambos lados del Estrecho de la Florida reaccionamos con una profunda frustración ante la falta de cambio político y crecimiento económico en nuestro país. Muchos de nosotros no percibimos el futuro de Cuba como algo que podamos moldear o en lo que podamos participar plenamente. Por eso nos enfocamos en la contienda electoral estadounidense para canalizar nuestro enojo y aspiraciones. La política estadounidense para los cubanos no es más que una (esquiva) lista de deseos: una opción, una oportunidad para salir adelante, un futuro abierto.

Sin embargo, la sabiduría convencional que domina el debate entre los cubanos en ambos lados está equivocada. No, el presidente Trump no traerá la democracia a Cuba. Y Joe Biden no es nuestro salvador.

I. Trump (o Biden) 2020

El enfoque estrecho de la administración Trump hacia América Latina —centrado en las políticas antiinmigrantes y la lucha contra la troika de la tiranía—, no ha entendido la realidad geopolítica de la región. Tampoco, la dinámica interna que permite a las autoridades cubanas mantener el estatus quo y ejercer una influencia tan desproporcionada en países como Venezuela.

El fantasma del cambio de régimen vuelve con el presidente Trump. Pero no olvidemos que es el mismo fantasma que acompañó a la Comisión de Asistencia para una Cuba Libre, al Período Especial, a Ronald Reagan, a Playa Girón, etc.

El fantasma del cambio de régimen, Edición Trump, dice: “quizás esta vez sea diferente, la pandemia ayuda, Fidel ya no está, solo una sanción más”. Pero no ha sido diferente y aplicar políticas de máxima presión en medio de una crisis de salud mundial sin precedentes, es simplemente cruel y contraproducente.

Por otro lado, los cubanos en la Isla recuerdan aquella gloriosa visita de Obama, el impulso al turismo, los nuevos negocios, las visas, la ilusión, las infinitas oportunidades. Esos cubanos quieren creer en la posibilidad de que una futura administración de Biden reanude por completo la política de acercamiento hacia.

Pero mientras que con Biden podemos esperar un retorno a medidas básicas como remesas ilimitadas para apoyar a los empresarios, servicios consulares y un diálogo constructivo con las autoridades cubanas, la política de Biden hacia Cuba carecerá de la intensidad y la prioridad anticipadas por la mayoría de los observadores. El avance de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba estará condicionado a la capacidad del gobierno cubano de preservar y ampliar las limitadas libertades que tienen los cubanos. Algo con lo que no podemos contar.

II. Reenfocando nuestra atención

Es difícil para muchos aprender de la historia, pero en algún momento tendremos que hacer las paces con el hecho de que Estados Unidos no tiene la capacidad de cambiar a Cuba. En su lugar, invirtamos todo ese tiempo, energía e ingenio que se utiliza diariamente para sobrevivir o escapar del país, en transformar a la nación y exigir cambios.

Pero eso es difícil de lograr. Muchas de las mentes cubanas más brillantes ya no están en Cuba y el futuro posterior a la pandemia anticipa otra fuga masiva de cerebros. Las autoridades cubanas, con su miope proceso de reformas, fijan metas, pero penalizan los medios para alcanzarlas.

Dolarizan la economía, pero limitan la capacidad de los ciudadanos para obtener dólares. Piden a los cubanos que produzcan y generen riqueza, pero limitan al sector privado. Quieren ser eficientes, pero mantienen una burocracia enorme e incapaz.

Cuba no necesita la política electoral estadounidense, al menos no con la dinámica actual. Cuba necesita recuperar su capital humano perdido, dar rienda suelta a la capacidad empresarial de los jóvenes. Además, aumentar las libertades económicas individuales como única forma de producir prosperidad.

Solo a través de profundas reformas institucionales y una nueva cultura política que promueva la reconciliación e integre nuevas voces, podríamos esperar un cambio político real, pero esta vez en Cuba.

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*Bryan Chester Campbell Romero es licenciado en Filosofía por la Universidad de la Habana. Actualmente colabora con diversas publicaciones enfocándose en asuntos de América Latina y el Caribe.

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2 thoughts on “Los cubanos esperan el cambio político… en EE.UU.

  • Mucha verrrrrrrrrrdad!!!!!!!!!!!!!

  • Genial articulo!!!

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