Lo que le contaré a mis nietos sobre Raúl Castro

Por Repatriado

General/president Raúl Castro. Foto: cubadebate.cu

HAVANA TIMES – Podría decir exactamente dónde estaba cuando me enteré del traspaso de gobierno entre los Castros (el 31 de julio de 2006). Era algo que temía sucediese, pues traería el enquistamiento del régimen.

Mis esperanzas estaban en el ego brontosaúrico de Fidel, esperaba se mantuviese gobernando hasta el último día, tal cual hizo su afín, el gallego Franco. En mi masturbación mental razonaba que su muerte súbita crearía un interregno donde surgiría un Adolfo Suárez cubano, pero como gracias a Dios, lo digo muy en serio, no hay un ETA en Cuba, nuestro Carrero Blanco, el Delfín Raúl, ahora conocido como Castro II, pudo heredar el poder en pacífica transición.

Por otra parte, en mis recuerdos infantiles veía un Raúl cariñoso y humano. Las historias de mi abuelo y tíos abuelos, camaradas en la guerra y en la paz, lo describían como muy eficiente, con un carácter ejecutivo alejado de la verborrea de su hermano.

Raúl es para ellos un hombre sensato y organizado, quien siendo muy joven creó un miniestado en el Segundo Frente Oriental. Jefe práctico, preocupado por la formación técnica de los cuadros burocráticos. En Sierra Cristal se habían creado escuelas, sanidad a cargo de Machado Ventura, incluso se hacían congresos campesinos y se contaba con la única aviación de guerra de los rebeldes. Nada de eso pudo hacer Fidel en el Primer Frente.

Cuando se enteró de la huida de Batista, cuenta mi abuelo que Raúl exclamó, “que lástima la guerra no dure un par de años más para tener tiempo de formar a la gente que necesitamos”

Un haz de luz quise ver en el tecnocrático Raúl, luz que sentí crecer con los prontos anuncios de cambios económicos, liberalizaciones de derechos largamente limitados, reducción hasta el olvido de la Batalla de Ideas y propagandas similares, más la defenestración casi masiva del coro de aplaudidores privados del Comandante.

Tengo que reconocer que me entusiasmé, y aunque esa no fue la razón para repatriarme, sí que lo hice con mejor disposición y optimismo.

Diez años y algunas canas después solo me queda el rancio sabor a cenizas de chamuscadas ilusiones, el convencimiento total de que dentro de la Constitución actual del Estado cubano no hay solución, y que solo un exorcismo o un buen despojo de todo espíritu “revolucionario” podrá abrirnos los caminos del progreso.

Foto: Amalia Castillo

Diez años de raulismo han servido para hacer insalvable la distancia entre el Gobierno y los gobernados; el ilusionante y enérgico comienzo de su mandato aboliendo medidas oprobiosas, que nos mantenían como ciudadanos de tercera, fue aplaudido por el pueblo, pero se disgustó cuando nos dejó como ciudadanos de segunda aún sin derechos políticos y con menos derechos económicos que cualquier persona de otra nacionalidad que quiera invertir en el Mariel.

Se demostró que no era solo el absolutismo personalista de Fidel la causa de la paraplejia nacional, sino el sistema que Raúl mantuvo, el cual animado por intereses propios frustra cualquier dinámica racional, entorpece hasta la asfixia todo intento de modernización económica o política, se eriza y enroca en espasmos defensivos y cobardes ante el mínimo atisbo de heterodoxia mental, tritura y encierra con todo el poder represivo a su disposición personas e ideas para luego ridiculizarse en público pidiendo listas de disidentes presos.

El más importante fruto de la etapa puede simbolizarse en el, para ellos humillante y atemorizante, aluvión de pueblo vitoreando la limosina presidencial americana. Acercamiento que nos trajo como saldo positivo a AirBNB y un fugaz aumento de pollo hormonado transgénico texano. Como negativo una crecida de la represión interna, el cierre de las facilidades migratorias hacia USA y un quedarnos como tontos pensando que aquello serviría para algo más que darle el gusto a Obama de hacer su historia, a los Rolling Stone de pisar la luna cubana y a Hollywood de producir un bodrio rápido y furioso, el cual no he visto, por cultura general.

Otro gran logro es el cuentapropismo, engendro que agrupa desde humildes zapateros a millonarios dueños de hostales. Para el Gobierno son todos iguales, alimañas que desean vivir al margen de la nacionalizada economía estatal y a los que se les maltrata siempre que se pueda, se les arrincona, se les exprime y, por último, antes de que osen acumular riqueza, se les cierra directamente el negocito y se detiene hasta próximo aviso la creación de nuevos emprendimientos, pues como a Raúl le gusta decir, esto es sin prisa pero sin pausa, pero sin prisa.

La otra gran hazaña del menor de los Castros, el menor de momento, es la renegociación de la inmensa deuda externa amontonada por crónica insolvencia. Lograron una cancelación casi total de los intereses y algún que otro importante perdón del principal, eso sí, comprometiendo pagos inmensos que han tenido que cumplir descapitalizando aún más al país, el cual ha entrado desde hace dos años en una espiral de contracción económica cuyo mejor reflejo es el desértico mostrador de farmacias y mercados, así como la, al parecer, eterna esquizofrenia de tener dos monedas y como cinco tipos de cambios.

Lo que hace 10 años era una esperanza, se tradujo en que hoy los cubanos podemos tener celulares, los más caros del mundo pero los tenemos, podemos ir a hoteles donde una noche cuesta un año de salario de una maestra, podemos comprar y vender casas y autos e irnos del país sin grandes traumatismos familiares para poder enviarles los odiados dólares, dólares que luego le estafan al pueblo en las carísimas y monopólicas TRD. 10 años solo para parecernos un poquito más a un país normal, este ha sido el gran legado del eficiente, práctico y humano Raúl, Castro II.


8 thoughts on “Lo que le contaré a mis nietos sobre Raúl Castro

  • el 31 diciembre, 2017 a las 2:44 pm
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    Coincido. Perdio la oportunidad histórica. En pocos años hizo más que Fidel en el plano económico y de en las relaciones con los americanos, eso si…
    Pero es demasiado el control y el miedo a la libertad y ahi se quedo en unas pocas cosas. El valor no le dio para seguir, porque señores, en esto puede irle la vida. Miren a Pinochet y sus generales cuando la justicia y el estado de derecho se restablecio como se vieron envuelto en juicios y demas.
    No… yo creo que eso fue…
    Ahora la cosa pinta super fea con mas represion, las medicinas desaparecidas, mas control militar de la economia y el “regalo” de Obama de quitar la ley de los pies secos.

  • el 29 diciembre, 2017 a las 7:56 am
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    Yo les contaré que fue un presidente que tuvo en sus manos la oportunidad de salvar el legado positivo de la Revolución, de su generación, abriendo al país al cambio verdadero, a la democracia, en un ambiente de control político, siempre tan saludable como difícil de conseguir, pero que no tuvo el valor o la voluntad de hacerlo de verdad. Una oportunidad de oro desperdiciada. Cuán difícil es superar el ego, desprenderse del poder, reconocer errores y rectificarlos. Dejar a este pueblo encaminado realmente hacia el progreso, propiciar la reconciliación nacional devolverle la soberanía, hubiese sido un buen legado. Hubiera salvado también lo que debe ser salvado del espíritu socialista, que subyace más en anhelos sembrados en la mente del pueblo, que en lo propio hecho por el sistema, que en el modelo despótico y feudal-capitalista de estado que han inventado y que tiene al país destruido no se ve nada de socialismo. ¡Qué lástima! Luego fuese recordado como un héroe, pero también se rodeo de asesores que lo frenaban, en vez de buscar gente que le diera otras perspectivas. Ya es tarde, se le acabó el tiempo en el campo y en dos meses más, como está la cancha de mala, no hay goles milagrosos. Yo él me hubiese retirado en febrero mismo, reconociendo el fracaso. Que aunque no se diga, es tácito en las propias cifras que manejan sobre el país.

  • el 27 diciembre, 2017 a las 4:21 pm
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    Yo no perdere mi tiempo en hablar de ese sujeto. mis nietos estan naciendo fuera de Cuba

  • el 27 diciembre, 2017 a las 11:33 am
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    Yo tenia esperanzas tambien. Las reformas economicas me la dieron. Pero va para atras como el cangrejo. Ya hablan sobre luchar contra la acumulacion de riquzas (le zumba lo logico seria luchar contra la pobreza no?), y le han suspendido licencias a paladres. Y todo acompañado por mas represion. Hay un auge de la represion.
    La cosa no pinta bien. Sin la valvula de escape de la ley de los pies secos, pues lo que le queda a un gobierno que se mantiene sin dar cuentas a un electorado y que tiene a un pais en la miseria es solamente reprimir y reprimir mas duro.
    Yo me siento triste, creo que vienen momentos bien malos.

  • el 27 diciembre, 2017 a las 10:54 am
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    poblacion envejecida a pasos a acelerados, exodo de profesionales que quisieron poner sus conocimientos a producir en Cuba pero el comunismo no los dejó así que se fueron a hacerlo a otros paises, la poblacion en edad laboral no produce pero consume, cero industrias, cero agricultura, cero pesca, cero ganaderia, cero exposicion a los mercados mundiales, instituciones politicas y de masas consumiendose todos los recursos sin producir nada, turismo ineficiente, infraestructura precaria, educacion en franca decadencia desde hace 20 años, desabastecimiento total desde bodegas hasta farmacias, hospitales en ruinas, sistema electroenergetico obsoleto, carreteras, puentes, represas y demas obras de ingenieria civil a base de parches y rezos de que no colapsen…

    si no fuera por las remesas de los que nos fuimos, el sahara se consideraria un bosque tropical la lado de Cuba.

  • el 26 diciembre, 2017 a las 5:54 pm
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    Otro capítulo de la etapa de Raul Castro ha sido la militarización de gran parte de las empresas del país, las mas importantes que operan en divisas y la creación del Holding GAESA propiedad de la familia Castro y su élite se Generales y burócrata del Buro Político del PCC en el reinado de Castro ll se militarizo CIMEQ , Abaguanex y un gran etc absorbiendo el 60 por ciento de los negocios mas rentables dentro y fuera de Cuba
    Miles de hombres y mujeres empleados de los bajos y medianos niveles de estas empresas militares están en prisión en las mas de 200 cárceles dispersas por el territorio en la cruzada anti corrupcion del general- presidente cumpliendo largas, injustas e ilegales condenas por tribunales militares.
    La característica fundamental de los Castro ha sido infringir el mayor castigo con rasgos de venganza a quienes osen traspasar la linea roja que ellos le han trazado a los cubanos, nunca se habia generalizado tanto la crueldad y la represion como en estos aciagos años en que se ha consumado dolorasa y lentamente la mayor afrenta y oprobio al pueblo de Cuba.

  • el 26 diciembre, 2017 a las 3:08 pm
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    Dónde está el vasito de leche?

  • el 26 diciembre, 2017 a las 9:15 am
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    un bodrio rápido y furioso…

    Ja ja. Coincidimos en eso.

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