“Llegaron las íntimas” a nuestro pueblo de Mayari

Por Osmel Ramírez Álvarez

Cuando la planificación central falla, uno de los productos que desaparece de vez en cuando en Cuba son las almohadillas.  Foto: Roberto Carlos Medina /trabajadores.cu

HAVANA TIMES – El pasado jueves 14, cerca del medio día, mi padre pasó por la farmacia del Consejo Popular 1ro de Enero, en Mayarí. Lo hizo por inercia o hábito, para ver si por casualidad se tropezaba con alguno de los medicamentos que necesitan en casa. Se sorprendió al ver una gran multitud, sin embargo no había nada de lo que buscaba.

“Legaron las íntimas” –le dijo una señora.

Aquí en el Oriente cubano se le llama así a las almohadillas sanitarias que usan las mujeres durante el periodo menstrual. Ahí mismo marcó en la cola y corrió para la casa, a dos kilómetros de distancia, para almorzar y volver. Así lo hizo. Imaginen que este año han abastecido pocas veces y se acaban enseguida, creando una situación sanitaria engorrosa.

Cada mujer tiene derecho a un paquete de 10 almohadillas por mes. Está censado, pero lo peor es que no llega con la regularidad establecida y necesaria. Es que la menstruación femenina no es comprensiva y solidaria con la disfuncionalidad de nuestro sistema económico e insiste en cumplir con su ciclo natural. No espera.

A las 9:00 pm mi madre me manda a buscar con urgencia: “Tu padre salió al medio día a comprar las íntimas y no ha llegado. No puede ser que aún esté en la farmacia, sin comer, con su padecimiento cervical agudo. Tiene que haberle pasado otra cosa”. –me dijo desesperada.

Salí “a millón” en mi vieja bicicleta y tenía el gran temor de un malestar de esos que le dan a menudo, ahora sin medicamentos, agotado por la cola. No acostumbra demorarse hasta tarde. Ya lo imaginaba en el hospital, imposibilitado de comunicarse con nosotros, porque no tiene teléfono.

Llegué a la farmacia para indagar con las dependientas pero ¡qué sorpresa!: una gran multitud (conté 56 personas) en cola aún para comprar las dichosas íntimas, cuando solo faltaban 30 minutos para cerrar. Era absurdo.

Mi padre, dentro del local, era el tres de la cola, casi al comprar. Sentí un gran alivio instantáneamente, porque me angustiaba lo peor. Pero luego se fue trocando en soberbia, que por suerte sé controlar rápidamente. ¡Pobre padre mío, más de 8 horas parado ahí, en cola, sin comer ni tomar nada, por unas simples íntimas! Pero ¡cuán importante era su sacrificio! –las mujeres de la familia las necesitan. En efecto, al otro día se terminaron y muchísimas se quedaron sin comprar.

Es increíble que no haya una sola cosa en la que podamos decir que esta gente que nos mal gobiernan sean eficientes. ¿Será que eso de las almohadillas sanitarias es culpa también del bloqueo? -No recuerdo realmente si Bruno Rodríguez lo ha mencionado en la ONU.

Ni el dichoso pancito del censo, que ya en la Habana venden permanentemente liberado, pero en el resto del país no, y vive faltando a cada rato, y lo hacen con la mitad de los ingredientes, ni la leche de los niños menores de 7 años, que debe ser para el desayuno y llega a cualquier hora o al otro día. ¡Cuánta ineficiencia e ineficacia! No dan pie con bola en nada y lo peor, “siguen arando con los mismos bueyes”, como dice el dicho.

Es en estas condiciones críticas, (en lo macro y en lo micro económico), que Raúl hace su virtual traspaso de poder a un nuevo gobierno. Que no será nuevo, porque será el mismo, pues continuará mandando desde el Partido.Y da igual si es o no un Castro el presidente del país, porque ni él, ni Díaz Canel, ni cualquier otro podría mejorar esta isla con la fórmula actual, que es la misma que ha fracasado por casi seis décadas.

Hay una sola realidad: sin cambios reales no habrá soluciones para ninguno de nuestros problemas, dígase transporte, alimentación, salario, represión política, censura del arte y la prensa, participación democrática, las íntimas, el pan, y todo lo demás. Fuera de eso, cualquier intento maquillado del sistema es la más pura demagogia.


One thought on ““Llegaron las íntimas” a nuestro pueblo de Mayari

  • el 19 diciembre, 2017 a las 1:15 pm
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    osmel que buenos estos posts que narran las aberraciones cotidianas de la existencia nuestra, estos “detalles” que se acumulan por montones pero no salen en ninguna estadística de la onu son los q hacen tan difícil la vida diaria nuestra y q es tan difícil de comprender por alguien q no la viva de forma cotidiana, por muy empapado q esté en estadísticas y discursos oficiales o disidentes.

    Un artículo mio fue comentado en la versión en inglés de HT y tiró a mierda y casi nos llamó quejicas llorones pues comparando a cuba con el shithole q es mexico o el salvador no teníamos q quejarnos, la revolución era un exito.

    No he podido responderle al señor, pero me gustaría decirle q cuba nunca fue ni el salvadr ni mexico, que la violencia en esos lugares es atroz pero q el 90 % de sus victimas son personas q viven en y por la violencia, mientras q nosotros los cubanos, todos, tenemos q vivir en la violencia diaria de hacer colas eternas, transportes insufribles, maltratos constantes entre nosotros mismos y miles y miles de “detalles” agobiantes, y eso por no hablar de la violencia en sí misma, desconocida por falta de prensa independiente, como desconocido es el número inmenso de suicidios diarios solo en la habana.

    en fin, cuando te bajes de tu vieja bicicleta sigue narrándonos el mayarí de cada día q dejará pequeño a macondo, tu aldea es lo más universal q puedes darnos, por cierto, mi familia creo q es de mayarí, específicamente de cayo levisa, no sé si estoy equivocado y ese cayo no es de por ahí pero creo q sí.

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