Lecciones aprendidas de José Ariel Contreras y otros

Alberto N Jones

HAVANA TIMES — Bastaron unos días de haber entrado en vigor las nuevas regulaciones migratorias para que el estelar pelotero e ídolo nacional José Ariel Contreras se presentara en el aeropuerto internacional de La Habana, lloroso, feliz y agradecido por haber podido regresar a su tierra natal.

Una dolorosa espera de diez años alejado de los suyos fue la sanción no declarada por el imperdonable crimen de haber abandonado su equipo estando fuera del país. Esta trágica experiencia y la de otros miles nos obliga a reflexionar, analizar y extraer amargas enseñanzas que expliquen estas decisiones humanas sin que tengamos que arribar a conclusiones a priori, estigmas u ostracismos.

Cuba ha avanzado enormemente en los últimos años en sus esfuerzos por restañar el divorcio artificial existente entre la nación y sus emigrados.  Mucho más se requiere hacer en el menor tiempo posible, para arrancar de raíz un arbusto que ensombreció innecesariamente nuestra historia.

La complejidad del proceso migratorio en todo el mundo se caracteriza por un flujo unidireccional, que en la mayoría de los casos se produce desde los países más débiles económicamente hacia los de mayor poder adquisitivo.

Mario Santillo, Director del Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos de Buenos Aires, ha estudiado e ilustrado esta dinámica en su “Balance de las migraciones actuales en América Latina”.

Los principales países receptores de inmigrantes en América Latina y el Caribe en el año 2001 en relación con su población fueron Costa Rica con 311,000 (7.7%), Argentina con 1, 531,940 (4.2%), Panamá con 82,000 (2.9%), Uruguay con 89,000 (2.7%) y Chile con 153,000 para un (1.0%).

El censo del Canadá del año 2001 refleja 38,460 personas nacidas en el Salvador, 36,225 en Méjico, 24,495 en Chile, 17,125 in Perú, 15,505 en Colombia, 12,015 en Argentina entre otros, que no incluye a Cuba, cuyo número carece de valor estadístico.

El censo de los Estados Unidos del año 2000 refleja la existencia de 20, 640,711 personas de origen Mejicano, 1, 241,685 Cubanos, 764,945 Dominicanos, 655,165 del Salvador, 470,684 de Colombia,  372,487 de Guatemala, 260,559 de Ecuador etc., lo que demuestra que el índice migratorio de Cuba guarda paralelismo con otros países del área, a pesar de existir planes específicos dirigidos a estimular la emigración legal o ilegal desde Cuba.

Pedro Pan, Camarioca, los Vuelos de la Libertad, el Plan de Ajuste Cubano, el Mariel, la Crisis de los Balseros, el Pie Seco, Pie Mojado y la permanente atracción de la Base Naval de Guantánamo, para lo cual basta saltar la cerca divisoria o nadar a través de la bahía para ser declarado asilado en dicho enclave, recibidos como huéspedes honrosos,  provistos de alojamiento, alimentos, pasaje aéreo hacia los Estados Unidos, seguro médico y autorización de empleo.

¿Cómo se explica entonces que Cuba fuese estigmatizada durante décadas, descrita como la gran cárcel de donde todo el mundo quería huir y en el cual, la mayoría estaban prestos a arriesgar sus vidas en aquel intento?

¿Es posible creer, que ningún funcionario Cubano conociera estos datos estadísticos, que podrían haberle evitado al país la aplicación de absurdas leyes draconianas, como fue el de la Salida Ilegal del País (SIP) y el subsiguiente encarcelamiento de muchos?

Cuba ha avanzado enormemente en los últimos años en sus esfuerzos por restañar el divorcio artificial existente entre la nación y sus emigrados. Mucho más se requiere hacer en el menor tiempo posible, para arrancar de raíz un arbusto que ensombreció innecesariamente nuestra historia.

¿Por qué factor exponencial habría que multiplicar el número de emigrados de los demás países de la región, si las mismas leyes emitidas por los Estados Unidos a favor de los cubanos fuese otorgado por una semana a los demás países latinoamericanos y del Caribe?

Otro hallazgo secundario del proceso migratorio Cubano en el mundo es que estos, como promedio, logran establecerse más rápido en los países huéspedes, avanzan más socialmente y obtienen mayores ingresos que sus homólogos de América Latina, debido a su mayor nivel de escolaridad.

El ejemplo de José Ariel Contreras, Carlos Acosta y otros que han tenido la suerte de hacer fortuna en su nuevo entorno no ha bastado para minimizar su amor patrio, disipar la añoranza por su país o  el compromiso moral con su comunidad.

Reconocer los graves errores cometidos en el pasado en medio del fragor y la lucha por la supervivencia del país, al abrir los brazos y las puertas a nuestros hijos de allende como nos dijera el Apóstol, son medidas impostergables para el afianzamiento de los vínculos familiares, culturales, históricos y nacionales.

Esto se puede concretizar con facilidades para la repatriación de emigrados, residencias para jubilados, intercambios científicos y culturales y participación en el desarrollo socio-económico del país.

5 thoughts on “Lecciones aprendidas de José Ariel Contreras y otros

  • Alberto,

    Hay miles de cubanos encarcelados por intentar salir de Cuba. Eso no pasa en ningún país del mundo salvo Cuba y Corea del Norte.

    Por eso la imagen de Cuba como una gran cárcel para sus propios ciudadanos es precisa.

  • Pienso igual. Ellos usan a cualquiera por que el objectivo primario para ellos es mantenerse en el poder. Ser los dueños de la finca. Escuche el rumor de que el viejo Angel por las noches movia los marcadores que demarcaban su propiedad pero sus dos hijos bastardos le ganaron.
    Conviertieron a Cuba entera en su finca.

  • Estas medidas Draco-Fideliana no se tomaron desde la ingenuidad o la falta de experiencia, estas medidas fueron disenadas con sana para herir y castigar a todos los que emigraban y si ahora estan aflojando la cosa no es porque se hayan dado cuenta de que cometieron un error inmenso, sino que ahora mas que nunca necesitan el dinero que todos los supuestos gusanos y traidores puedan aportar. Si hoy el pais no estuviera “al borde del abismo” jamas el gobierno hubiera flexibilisado su politica migratoria. Vamos a no querer tapar el sol con un dedo.

  • De nuevo no tratemos de re escribir la historia. Cuba en la primera mitad del sigo XX era receptor absoluto de inmigrantes, muy pocos cubanos se iban a vivir al exterior y estos no lo hacian porque estaban en la miseria. Despues del 59 la tendencia se invirtio, ya casi nadie deseo asentarse en Cuba y de los que lo hicieron ya levantaron vuelo a otros cielos. Si, generalmente la emigracion es unidireccional en busca de mejor vida. Asi los españoles se va an a alemania, los alemanes si pueden se van a Gran Bretaña, los ecuatorianos a españa y los cubanos a ecuador, pero los haitianos no quieren emigrar a cuba.. La gran diferencia es que estos emigrantes podian regresar a su pais de origen , cosa que hasta ahora los cubanos no podian hacer. las absurdas leyes draconianas las pusieron los funcionarios a sabiendas de lo que querian. En una reunion con la ujc en los 70 fidel les dijo: que en usa habrian tantos cubanos como ellos quisieran. Camarioca, el mariel, los vuelos, todo eso fue organizado con el beneplacito del gobierno cubano, sin el cual, en cuba no puedes mover ni un chicharo

  • Dejame ver si entiendo bien lo que se dice arriba.
    El cubano promedio en Cuba no tiene ni que comer y los servicios médicos y educacionales son un desastre quizás por falta de dinero y este quiere que le construyan una casa para pasar la vejes?
    Lo entendí mal?

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