Lateralidad cruzada de la disidencia cubana

Martín Guevara

El presidente Obama con disidentes cubanos el 22 de marzo de 2016 en La Habana. Photo: Pablo Martinez Monsivais, AP/USA Today

HAVANA TIMES — Los disidentes, opositores activistas políticos contra el sistema socialista de partido único y de dictadura del proletariado que se estableció en Cuba hace más de medio siglo, naturalmente desean una sociedad diferente, a veces lo opuesto diametralmente en ocasiones algo que sólo difiera en aspectos, en fin el espectro es grande y todos deberían tener derecho a fundar, alinearse o simpatizar con su propio partido en una sociedad libre, y no sentirse conminados a pensar y actuar de manera monolítica como se les reclama desde la crítica “libre”, pero contaminada cuando no instrumentalizada  por la Seguridad del Estado cubano.

Habida cuenta de esto ¿por qué debería avergonzarse un activista contra el comunismo si le dicen que recibe sostén, financiación, ayuda o subvenciones del exterior o del interior o de donde sea que fuere?

En primera, cada opción política debería ser atendida por el Estado en forma idéntica atendiendo a las proporciones, un partido votado por cinco millones de votantes debe tener una cuota acorde a su tamaño proporcional a uno votado por un millón. En Cuba no sólo no se cumple sino que el PCC recibe el dinero entero del Estado al ser el partido único, de un Estado que recibe miles de millones en subvenciones, prebendas, ayudas, financiación desde el año 1960 de economías extranjeras. ¿Por qué debería la oposición, además de ser encarcelada, prohibida, perseguida, estar condenada a contrarrestar la propaganda y los recursos del aparato estatal con la más absoluta de las austeridades?

¿Viven del aire los generales, los coroneles, los tenientes los mayores del MININT, por su desempeño ideológico los dirigentes del PCC, el Comité Central, el Buró Político, el Consejo de estado, la Policía nacional, no cobran los militares?

Cobran en sueldos, en especies, en automóviles, en facilidades para casas en un país con problemas de vivienda acuciantes, y sobre todo en una cuota de poder implacable.

Y en segunda, precisamente la oposición al sistema de reparto equitativo puede y debe permitirse recoger en su identidad, la aceptación del significado y significante del dinero, del progreso económico, de la igualdad de oportunidades sí, pero admitiendo que luego hay diferencias de necesidades y de talentos y de deseos de crecimiento, de aportes desde el emprendimiento privado, y no debe avergonzarse cuando desde los diferentes sucedáneos de la Seguridad del estado se repita como un mantra, que no tienen autoridad moral para expresarse porque los sostienen económicamente.

Como si en Cuba se pudiese mantener por su cuenta una organización disidente, como si el Estado les proporcionase los mismos fondos que al PCC o lo que es más imperativo, como si los mismos opositores hubiesen sido tan instrumentalizados durante tantos años desde que eran pioneros en la escuela, que de alguna manera terminó penetrándoles la culpa de desear el confort, la calidad de vida, el desarrollo, el despliegue de potencial y energía individual por su correspondiente retribución y debiesen ocultarlo, avergonzarse de ello, de alguna manera les han inculcado el deber de sentirse como o la culpa de no sentirse como si fuesen militantes revolucionarios abocados alcanzar el comunismo en un país capitalista.

Pues no.


4 thoughts on “Lateralidad cruzada de la disidencia cubana

  • el 6 febrero, 2017 a las 10:43 am
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    Excelente Martín.La seguridad del estado cubano los demoniza por necesitar financiamiento a la vez que los expulsa de sus empleos, les prohibe tener licencias de cuantarpropistas, les cierra todos los caminos de movilidad personal y profesional al mismo tiempo que otorga una seguridad social a los militares(FAR y Minint) muy superior y generosa, separado del sistema de seguridad social del resto de la población.Pero los militares de rango en Cuba, no los soldados rasos tienen como bien dices salarios superiores al resto de la población, vacciones subsidiadas o gratuitas, tiendas “especiales”, clínicas gratuitas con todo lo necesario separadas de la población, viajes pagados por el erario público y universidades extranjeras para sus hijos. Si esto no es apartheid, no sé cómo podemos llamarle. El gobierno entiende que son ellos los únicos que pueden tener prosperidad. El resto solo represión.

  • el 16 enero, 2017 a las 2:14 pm
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    Debía vender bonos como hice yo del 26 de Julio, hacer colectas entre simpatizantes y seguidores etc.

  • el 16 enero, 2017 a las 2:29 am
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    Articulo para enmarcar. La Put.. verdad.

  • el 15 enero, 2017 a las 8:07 am
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    Excelente Martin. Una clase magistral para los sicarios de tinta de la dictadura que por aquí abundan repitiendo como cotorras amaestradas que la oposición no tiene derecho a existir porque reciben apoyo material y financiero del exterior.

    Un argumento tan inmoral y cínico que hasta lo utilizan para justificar el robo de sus medios de trabajo y dinero sin proceso legal alguno.

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