Las ocupaciones de las iglesias y las cartas marcadas

Haroldo Dilla Alfonso* 

HAVANA TIMES, 20 mar — La reciente ocupación de varios templos católicos por grupos de opositores —y la permanencia de algo mas de una docena de ellos en uno de la capital por 48 horas— pone sobre la mesa otra señal de cómo se empieza a jugar la política en Cuba, y de la persistencia de esos actos disruptivos que el Gobierno gusta denominar “situaciones inusuales.”

El suceso en sí no creo que pueda aspirar a trascendencia histórica. Un grupo de oposición desconocido denominado Partido Republicano (nombre fatal por analogía) lanzó a par de docenas de sus miembros a ocupar cuatro iglesias en el país, y finalmente lo consiguió en un caso, en la capital.

De inmediato la Iglesia reaccionó condenando la acción, mientras el Gobierno se mantuvo expectante y prestó el faraónico Granma para que las autoridades eclesiásticas dieran a conocer sus opiniones y de paso explicitaran los ribetes de sus romances con el poder político.

La oposición —casi en bloque— también mostró su desacuerdo con la ocupación. El consenso lo rompieron los empresarios del anticastrismo en Miami, quienes saludaron las ocupaciones y, para no ser diferentes esta vez, auguraron el comienzo del final del Gobierno cubano.

Hay, por supuesto, interrogantes en este hecho que serán develadas en el futuro. Y la primera de ellas es quién esta detrás de este Partido Republicano, capaz en su primera acción pública de movilizar a dos docenas de personas, una cifra astronómica para una oposición fragmentada, reprimida y penetrada por la policía.

Y en el último sentido, hasta qué punto los órganos de la llamada seguridad del Estado conocían de este hecho, y sencillamente lo dejaron correr —o eventualmente lo alentaron— para colocarse súbitamente como acreedores de la Iglesia en esta relación de amor institucional donde todo se espera. Pues en última instancia, el único ganador neto de todo esto ha sido el Gobierno cubano.

Pero dejo estas y otras elucubraciones al futuro y a los amantes de las teorías de las conspiraciones, para colocarme en otro eje de análisis.

No se trata de valorar si este hecho fue coyunturalmente pertinente, o de entrar en la disquisición acerca de si fue un acto respetuoso o no de una autoridad que supuestamente lo merece.

Lo que quiero apuntar ahora es que se trata de un acto marcado por un interés político de grupos sin voz pública, y que no hacen otra cosa que intentar compartir tanto la visibilidad como la relativa permisividad de que gozan las autoridades eclesiásticas.

Es un precio que debe pagar el Gobierno al jugar a la apertura maniatada que ha beneficiado a la Iglesia católica a cambio de apoyos públicos. Pero que también deben pagar los herederos de Pedro y Pablo por intentar conservar un espacio protegido de autonomía en una sociedad donde nadie la tiene.

Es, en resumen, algo que va a seguir sucediendo en esta apertura limitada de espacios que señaliza la lenta y no planificada transición desde un sistema totalitario a otro autoritario. Es decir desde un sistema no democrático que aspira a controlar todo, hasta otro también no democrático que aspira a controlar los resortes fundamentales.

Sin que entre uno y otro existan diferencias respecto a la oposición, pues entre lo que es fundamental figura obviamente el poder político incontestado, condición imprescindible para la dulce metamorfosis burguesa de la élite postrevolucionaria.

Hasta el momento, la visita del Papa Benedicto XVI había sido evaluada como una suerte de juego win-win, en que todo el mundo ganaba. Ganaba el Gobierno al abrirse una puerta internacional sin condicionantes. Ganaba la Iglesia, al colocarse bajo los intensos spotlights del papamóvil y solidificar sus compromisos con el Gobierno.

Incluso ganaba la nación cubana al motivar nuevos acercamientos entre la diáspora y la comunidad insular. Y la oposición, gozando las especulaciones sobre una supuesta reunión con Benedicto que, se dé o no, le va a permitir acaparar visibilidad política.

Pero ha sucedido algo imprevisto en este juego exacto con cartas marcadas: nadie contaba con la beligerancia de otros pequeños grupos de la oposición que también reclaman un lugar bajo el sol.

Incluso si en el futuro se comprobara que en este hecho hubo manipulación(es) desde La Habana o desde Miami, la conclusión sería la misma.

Y es que la política es fluida, como la economía. Algo a lo que los dirigentes cubanos no han estado acostumbrados, pues han practicado por medio siglo una política regulada hasta en sus mínimos detalles y organizada en estancos sólidos y sin otra comunicación entre ellos que la que autorizaba la propia élite política.

Pero era un estado anormal que ahora esta cambiando. Y esta sucediendo que la gente busca las oportunidades donde las hay, como en la economía. Y si los templos brindan esa oportunidad, hacia allá corren en tropel alegre.

Hay costos visibles en lo que ha sucedido.

 La distancia adoptada por la oposición no se explica por sí sola, pues esta oposición ha ensayado también sus “situaciones inusuales” y ha solicitado solidaridades cuando sus miembros han sido agredidos en la vía pública.

 La Iglesia, por su parte, ha estado obligada a pronunciarse sobre el hecho en sí, y lo ha hecho de una manera muy poco convincente, calificando a la acción como “ilegítima e irresponsable” y condenando “todo acto que pretenda convertir el templo en lugar de demostraciones políticas.”

Algo incongruente si tenemos en cuenta lo costoso que resulta para una institución que se proclama plural, condenar a una sola parte en un juego en que todos quieren ganar espacio. Y proviniendo, además, de una institución que siempre ha hecho de sus espacios —templos y púlpitos incluidos— lugares productores de políticas, a veces para bien y a veces para mal.

Solo ha ganado el Gobierno cubano, que sencillamente no dijo nada, o casi nada. Se limitó a esperar a que la Iglesia misma le pidiera un ejercicio muscular que ha sido —al menos ha quedado consagrado como— ejemplarmente soft. Una ducha pública de sensatez, moderación, espíritu de colaboración y voluntad aperturista.

Ciertamente muy distante de la manera como ese mismo Gobierno apalea arresta, difama y hostiga a cuanta persona intenta usar sus derechos innatos a la libre expresión. Un tributo a la visita de Ratzinger en momentos en que los flashes centellean sobre La Habana.

Foto: Dariela Aquique

Imagino que ahora vendrán los alegatos oficiales sobre la conspiración imperialista, la baja calaña de los ocupantes o de cómo el dinero de la mafia de Miami lo financió todo. Todo un tema para los blogueros oficiales mal pagados. Y es probable que sea verdad total o parcialmente.

Pero creo que si efectivamente un grupo de ciudadanos decidió ocupar los templos para mostrar sus puntos de vista ante la carencia de otras vías para hacerlo, tienen todo el derecho.

Como lo han tenido las Damas de Blancos marchando por la Quinta Avenida, Estado de Sats armando sus coloquios, los blogueros escribiendo sus posts, el Observatorio Crítico imaginando el socialismo de otra manera y otros tantos que tienen derecho a pensar que las cosas se pueden hacer diferentes y mejores en el país en que nacieron.

Como lo hicieron los jóvenes antibatistianos cuando secuestraron a Fangio. Nunca olvidemos que el derecho que le negamos a alguien, es el mismo que luego nos negaran a nosotros. La impertinencia que le achacamos a alguien, es la misma que luego nos achacaran a nosotros.

Creo que tanto el Gobierno como la Iglesia deberían hacer una relectura de esta situación, entender que esta oposición llegó para quedarse, que no se pueden abrir parcelitas reservadas de críticas y aspirar a que los excluidos las respeten.

Y que no se puede mantener un sistema tan duro y tan frágil sin esperar una catástrofe final que nos concierne a todos. Creo que es hora de que obispos y generales entiendan definitivamente que la patria es de todos.

De cualquier manera, volviendo a un asunto anterior, también creo que siempre queda algo bueno de la visita de Ratzinger a Santiago y La Habana.

Por el momento lo más visible es la reparación de calles e inmuebles por donde debe pasar el jefe de la Iglesia, lo que según los cubanos es una base firme para su futura beatificación. Pues, efectivamente, dicen, Ratzinger hace milagros.

(*) Publicado originalmente en Cubaencuentro.com

3 thoughts on “Las ocupaciones de las iglesias y las cartas marcadas

  • Josue:
    Si el regimen cubano permitiera el multipartidismo, entonecs no habria necesidad para la oposcion de buscar financiamiento externo. Cuba seria un pais normal, en todos los paises con democracia el gobierno no financia su partido, tanto el partido gobernante como los opositores se financian a traves de donaciones privadas, colectas etc. En Cuba no es asi, en ningun pais con gobierno totalitario donde no hay alternancia de poderes como en Cuba es asi. Hablas de Batista eso paso hace mas de medio siglo, y los Castros llevan mas que tiempo suficiente en el poder y contanron con recursos mas que suficientes como para arreglar eso(lease Venezuela, URSS, etc) . El dia que en Cuba se puedan hacer elecciones, el dia en que Cuba se puedan expresar las ideas sin temor a ser reprimidos entonecs los que piensen diferente al gobierno no necesitaran la ayuda de nadie para funcionar.
    Diosa quien debe perdonar son a los que han cortado en nombre de el “pueblo” la libertad de expresion, lo que han separado a la familia, los que han apoyados guerras civiles ne todo el mundo, han financiado el terrorismo, y han hecho mucho dano: a los hermanos Castros y a todos lo que ha sabiendas de sus fechorias, sus mentiras los han apoyado por conveniencia.

  • Ojala la oposicion de Cuba no fuera financiada como lo es por el pais que agrede y bloquea a Cuba. Seria el primero en defender su derecho a expresar sus puntos.
    Pero no veo a grupos de trabajadores o estudiantes en manisfestaciones opositoras, solo veo a vagos que la mayoria nunca trabajo, delincuentes comunes, prostitutas y una infima minoria de profesionales que nunca fueron ejemplo de nada. Es decir gente sin ninguna virtud a seguir que ademas son financiados de forma bulgar por USA. El mismo pais que nos quiere rendir por hambre y enfermedad y que apoyo la dictadura de Batista con sus crueldades. luego protegio a los asesinos y ladrones de esa dictadura que lograron escapar. Ese pais es el que permitio y fomento la instauracion de dictaduras militares en toda America Latina atravez de golpes de estado. Y estas dictaduras asesinaron, torturaron, secuestraron a todos los opositores que tenian. Y asi en el resto del tercer mundo.
    En latinoamerica atravez del plan Condor y a la vez agredia y bloqueaba a Cuba revolucionaria con la complicidad de todos estos gobiernos dictatoriales. Para que hablar de su complicidad con el aparthei de
    Surafrica y las dictaduras Africanas.
    Donde estaba la gran prensa mundial cuando esto sucedia ? Donde estaban las organizaciones de derechos humanos,reporteros sin fronteras y annistia internacional? Donde estaban los grupos de Miami y el gobierno de USA?
    La respuesta es sencilla pues todos estaban ocupados en destruir a Cuba un pais rebelde sin el control de ellos.
    Un pais que los acusaba en sus violaciones de derechos humanos en el mundo.
    Que denunciaba el robo de las riquesas del tercer mundo y el gran negocio de la deuda externa y eterna. Motivos del alto nivel de vida en los paises desarrollados a costa del hambre del 3 mundo.
    Un pais que combate cualquier injusticia que se comete en este mundo sin pedirle permiso a las potencias.
    Pero ahora ellos como siempre con piel de oveja en una situacion internacional peligrosa y aprovechando la crisi economica de Cuba quieren dar el tiro de gracia a la revolucion.
    Cuentan como siempre con todos sus medios de comunicacion mundial, con todos los grupos de derechos humanos que fueron complice de tanto sufrimiento de la humanidad y que ellos financian. Pero ahora ademas cuentan con el apoyo de ustedes los hijos y nietos de los trabajadores que la revolucion hizo hombres dignos y libro del analfabetismo. Ustedes seran los nuevos judas que traicionaron a Cristo pero esta vez entregando en bandeja de plata la revolucion que es esperanza y base de una sociedad superior para sus hijos y nietos.
    Nada bueno podra venir despues para Cuba solo hay que visitar latinoamerica y conoceran nuestro destino.
    La vida nos dara la razon aunque la revolucion sea crucificada y por la experiencia practica de quien ha conocido latinoamerica veremos nuestra patria plagada de hambre de verdad, enfermedades curables, clases sociales bien determibadas, violaciones reales de derechos humanos, anexionismo politico al imperialismo,politiqueria corrupta, analfabetismo, racismo real y en general el salvese quien pueda del capitalismo.
    De ustedes los que tengan verguenza de verdad les aseguro terminaran colgandose asi mismos como fue el destino de Judas en las sagradas escrituras.
    Los que tomen el poder no les daran oportunidad de recuperar el proceso revolucionario que ha costado muchisima sangre.
    Que dios perdone a los que de verdad estan equivocados o son utilizados pues sus consiencias no lo haran.

  • Una iglesia no es el sitio adecuado para el activismo político. Hay que hacerlo en un local propio o en la calle.

    El problema es que en Cuba quien no está con el gobierno tiene cerrados todos los espacios de activismo político … y no le queda mas alternativa que recurrir a las iglesias.

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