La protesta laboral alcanza una nueva dimensión en Cuba

Vicente Morín Aguado

Bicitaxis. Foto: Luis Enrique González Muñoz
Bicitaxis. Foto: Luis Enrique González Muñoz

HAVANA TIMES — La reciente protesta de los bicitaxeros en la Plaza de la Revolución consiguió cancelar decenas de multas exageradas por supuestos delitos económicos. En octubre de 2015 los carteros de Banes en la provincia de Holguín se negaron a trabajar, ganando al final sus demandas ante la arbitrariedad administrativa.

Otros reclamos no han conseguido el éxito, pero lo cierto es que una grieta se abre en el muro sindical del Partido Comunista.

Mayo se presenta con escasas lluvias, pero agitado, precisamente en Holguín los tabaqueros de la fábrica Adonis Cabrera realizaron una huelga de brazos caídos ante la pérdida del pago acostumbrado por estímulo, finalmente fueron sancionados con la obligación extra de trabajar un sábado para recuperar la producción perdida. Un detalle especial es que no recurrieron al sindicato, como siempre, pegado a la administración.

Los predios holguineros marchan a la cabeza si de protestas se trata, no olvidar que en enero de 2014 la ciudad de los parques fue escenario de un sonado conato protagonizado por decenas de cuentapropistas, cuando el Estado prohibió definitivamente la comercialización de ropa y calzado importados.

Aunque fueron atendidos por las autoridades sin recibir sanciones directas relacionadas con la protesta, la medida se mantiene hasta hoy, igualmente burlada allí y en el resto del país, utilizando diversas técnicas de camuflaje respecto a las mercancías que se mantienen “protegidas” por  el monopolio estatal sobre el comercio interior.

Ante la inoperancia de un sindicalismo dominado por el binomio Partido-Estado, los trabajadores optaron progresivamente por respuestas que ahora están generalizadas: simulación, engaño, soborno, y escape, léase al final, emigración masiva.

Algunos resultados son palpables, basta señalar el aumento salarial a los médicos, calzado con el reciente anuncio [sin fechas específicas] de venderles laptops y autos. La razón no divulgada de tales dádivas radican en los casi ocho mil profesionales de la salud que se acogieron a las ventajas del programa migratorio especial de Estados Unidos para el sector, creado en tiempos de la administración Bush junior.

Algunos testimonios actuales demuestran que el caldo de cultivo hacia futuras protestas, lejos de evaporarse, crece en la olla de la cotidianeidad nacional.

Los bicitaxeros transportan personas en vehículos semi artesanales de su propiedad, sudan gota a gota cada peso ganado, pero la Policía sabe bien que diariamente tienen dinero en el bolsillo.

“No nos dejan tranquilos, ahora impusieron cierres al tránsito en calles completas y tramos de otras calzadas, es casi imposible trabajar. Las multas entre 750 y mil 500 pesos, no ganamos tanto, además, si se trata del tránsito el tope es de 60 pesos.” (Comentario de Omar Lastre, uno de los demandantes.)

“En cualquier momento aquí se forma la protesta. Entre la Policía y los inspectores nos tienen asfixiadas, multas van, multas vienen, la suerte es que muchas veces recibimos el aviso a tiempo y escondemos las mercancías prohibidas, pero ya es demasiado vivir en esta zozobra.” (Mayelín, vendedora de un mercado.)

La última noticia es el inminente traslado de cientos de cuentapropistas ubicados en los bajos del otrora gran almacén Fin de Siglo, en la esquina de Galiano y San Rafael.

“Yo pago 900 pesos cada 15 días por el espacio arrendado, además de mis anaqueles, hasta la tinta y los sobres donde van los discos, más los impuestos a fin de año. Ahora nos van a repartir por otros  locales, con evidente desventaja.”-¿Y el sindicato?- “El sindicato intenta, pero muy poco puede hacer. No entrego la licencia, porque me acostumbré a este negocio, soy de los pocos que ofrecen cine clásico en Cuba. Al menos gano el diario para vivir.” (Rey, vendedor en Fin de Siglo)

Vivir apegado a semejantes acciones supone una angustia finalmente insoportable, no todos son doctores, los tiempos cambian, el resultado apunta a próximos movimientos masivos demandando el fin de las reiteradas arbitrariedades, sobre todo, en el sector emergente del trabajo por cuenta propia, menos influenciado por la política gubernamental partidista.

Razones sobran para protestar, se trata de un movimiento espontáneo, va ganando en masividad y por cierto, no plantea demandas políticas directas, no se escucha un ¡Abajo Raúl, abajo el Gobierno!

muchasemes@outlook.com

10 thoughts on “La protesta laboral alcanza una nueva dimensión en Cuba

  • Alíen me refiero a los miles de millones que enviamos para gastos que no son los de la canasta básica, por ejemplo viajes turísticos, financiamiento de negocios, pagos de recargas de teléfonos, pacotilla, etc. El objetivo es que la dictadura devuelva nuestros derechos y no nos estafe más. Hay que hablarles con el único lenguaje que conocen “el dinero”. Lo siento si dejas de mamar de la teta unos meses, así tu también te involucrarias aunque sea para que te vuelvan a llegar otra vez los dólares de jamoncito.

  • Bueno, primero que todo, que triste su nivel de educación ¿no?

    Yo no soy “pipo” suyo ni de ninguno. Y a diferencia suya no necesito de un lenguaje soez para expresar mis ideas.

    Si usted es de los nuevos miembros de la brigadita UCI sepa que muchos de los que participamos en este sitio tenemos duras y tristes vivencias que nos obligaron (sí, ese es el término: obligaron) a irnos de la tierra que amamos y nos vio nacer. Y que a muchos no nos dejan regresar ni a ver a nuestros familiares en punto de muerte pues su gobierno(que no es el mío) no quiere darnos la famosa “habilitación”.

    Y, contrariamente a cuanto repite usted como papagayo bien adoctrinado, mientras viví en Cuba mis padres y yo nos opusimos siempre a la Dictadura (sin necesidad de ser violentos como los “revolucionarios”) y bastante caro que nos costó pero hasta el día de hoy me siento muy orgulloso de ello.

    No sé si usted desde su lodazal podrá decir lo mismo.

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