La pirámide de Murillo en los nuevos salarios en Cuba

Por Benjamín Noria

Marino Murillo

HAVANA TIMES – Según Marino Alberto Murillo, uno de los vicepresidentes del Gobierno cubano y jefe de la llamada Tarea Ordenamiento (reformas económicas), se favorecerá la equidad de los salarios en el país. Nada más lejos de la verdad. Esta es una estrategia política, no económica, para mantener al Gobierno cubano en el poder unos años más.

Por ejemplo, un chofer del Ministerio de Interior está cobrando 6500 pesos, un simple chofer. En ese mismo organismo, un primer oficial percibe un salario de 9000 pesos, y un jefe de Sector, que a veces ni tiene el duodécimo grado, 7500 pesos. Un oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, por su parte, tiene un sueldo de 10.000 pesos cubanos, mientras un ministro recibe uno de alrededor de 9050.

Si embargo, un médico cubano en la actualidad no sobrepasa los 5500 pesos cubanos de salario real. Los obreros, de los cuales dependen muchas de las principales actividades de la infraestructura de la Isla, no exceden los 3000 pesos de salario mensual.

Como se puede ver, solo están favoreciendo a los militares para que les cuide las espaldas a los altos funcionarios del Estado. 

Estas reformas son, posiblemente, la última patada de ahogado del Gobierno cubano. Cuando no resulte y fracase, no sé qué otra cosa inventarán. Puede que se aparezcan con la reforma versión 2-XY-F1, o con la Coyuntura: F2-XL-V2.  Ellos son muy buenos inventando nombres y conceptos. No sé si el pueblo aguante otro fracaso más después de esto.

Comunismo significa: tendencia a lo común, a la igualdad.  Con esta disparidad de mensualidades no creo que se pueda definir como comunista a las reformas. Más de 60 años han pasado y todavía no se ha podido comprobar si es posible que pueda existir el comunismo, gracias a los totalitaristas y estado-céntricos socialistas.

Según la teoría de Karl Marx: todo empezaría por un conflicto en la base económica entre explotados y explotadores. Después el proletariado, que es la clase explotada, conquistaría el poder mediante la revolución como resolución de este conflicto.

El Gobierno lo tomaría la dictadura del proletariado y desplazaría al Gobierno de los explotadores (la burguesía). Por último, desaparecería el Estado, el ser humano sería capaz de vivir sin este, como en una especie de comunidad primitiva y se repartirían las riquezas en partes iguales.

Ahora bien, yo no he sido capaz de ver que en 63 años de Revolución en Cuba haya desaparecido el Estado. Ni que se repartan las riquezas en partes iguales. Más bien el Estado está cada día más presente y represivo, con un partido único, la economía centralizada y un fuerte control sobre la policía y el ejército.

Lo único que ha pretendido ahora el Gobierno cubano es crear la ilusión de progreso, subiendo los salarios con dinero sin respaldo; pues si el país no produce y no creció el PIB el año pasado, y desde el mes de septiembre de 2019 surgió una etapa de recesión “coyuntural”, entonces este dinero de dónde apareció. El Gobierno cubano en lo único que es bueno es en administrar la miseria.

La pirámide de los salarios de las reformas no apunta hacia el favorecimiento de los obreros ni del pueblo trabajador en general. Está pirámide nunca estuvo pensada para ellos. Cada vez que el Gobierno cubano hace un cambio o una reforma es para perjudicar al pueblo. Lo demuestran más de 40 años de miseria y de empoderamiento de los dirigentes del país, para seguir manipulando a los 11 millones de cubanos que trabajan para ellos.

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