La lucha entre las potencias sigue provocando barbaries

Por Osmel Ramírez Álvarez

Todavía se investiga el origen del ataque químico en Siria.  Foto: wjla.com

HAVANA TIMES — Desde que la civilización humana se organizó en sociedades avanzadas y surgieron los primeros estados, siempre unos se desarrollaron más que otros, y la ley de la fuerza imperó, también la violencia marcó la pauta en sus relaciones, con toda la injusticia que ello acarrea.

Solo en occidente y sus alrededores tenemos muchos ejemplos de potencias que fueron dominantes e hicieron lo que quisieron con sus naciones vecinas, e impusieron su política y saquearon sus riquezas: Egipto, Babilonia, Asiria, hititas, Fenicia-Cartago, Media-Persia, greco-heleno, Roma, franco-carolingio, Sacro Imperio Romano, España, Inglaterra, Rusia, Imperio Otomano y EUA.

Es un sueño, esperemos que no utópico, que un día no muy lejano el mundo deje de estar dominado por los intereses de las potencias y exista realmente un gobierno mundial democrático y justo, que medie y resuelva los conflictos entre las naciones y sea respetado sin distinción.

La ONU es el embrión de ese propósito, pero hasta hoy no ha podido desprenderse del lastre de los intereses las potencias dominantes. La supremacía del Consejo de Seguridad sobre la Asamblea General es prueba de ello,  así como su incapacidad de impedir que los EUA actúen por su cuenta y de cierta forma asuma las funciones de gobierno mundial.

El pasado 6 de abril tuvo lugar un acto de guerra contra Siria: 59 misiles crucero fueron disparados inesperadamente sobre una base aérea de ese país árabe, desde buques estadounidenses. La destrucción fue inmensa, junto a decenas de muertos y cientos de heridos. Fue, según las palabras del propio presidente Trump, una respuesta  al lanzamiento criminal de un armamento químico sobre la localidad de JanShijún, que mató a 80 personas, entre ellos 11 niños, de la que EUA y otras potencias occidentales acusan al Gobierno de Damasco.

Son dos actos criminales, ninguno menor que el otro. Del primero no hay certeza del culpable, solo sospechas, aun así EUA ya propició la sentencia, tarea que no le corresponde a no ser a petición de la ONU. Del segundo se sabe quién fue el causante (los EUA) y no existe ley en el mundo ni fuerza capaz de emitir o ejecutar una sentencia sobre este infractor, simplemente porque es una potencia dominante y aprovecha su poder para pasar por encima de un organismo que reúne a todas las naciones del mundo.

En la declaración oficial de Cuba sobre el hecho y en el artículo del periódico Granma del 8 del mes en curso se esgrimen argumentos importantes:

  1. Todavía el organismo internacional encargado de determinar quién fue el que lanzó el ataque químico (OPAQ) no se ha pronunciado ni ha acusado al Gobierno sirio.
  2. El Gobierno de Siria, aun con todos los problemas que tiene internamente, juega un papel importante en la lucha contra el Estado Islámico, en colaboración con Rusia, y diezmarlo militarmente da fuerzas a los terroristas, que son un enemigo más peligroso e importante que un déspota nacional; atacarlos sin pruebas va en contra de la lucha contra el terrorismo y es igualmente condenable a un acto terrorista en sí.
  3. Este suceso torpe y criminal crea tensiones con Rusia, en momentos en que el objetivo más importante es destruir a los terroristas internacionales, por lo que se necesitan alianzas, no rupturas.

Entonces, asumiendo que no queda más remedio que aceptar que EUA está por encima de la ONU y que es el policía mundial ¿cuál es el apuro de Trump en atacar, sin saber a ciencia cierta quién es el culpable?, ¿será la prisa por aprovechar la sospecha para justificar el ataque por temor a que la investigación excluya al Gobierno sirio y pierdan el chance de darle un golpe?, ¿será que Trump necesita demostrar su fuerza como presidente después de ver como el sistema democrático interno le anuló indefinidamente una orden presidencial?, ¿o que la arrogancia de una potencia dominante no acepta que otra antagónica sea la que cargue el mérito de destruir a la mayor fuerza terrorista que existe?

Donald Trump comenta el ataque de Estados Unidos a un base militar sirio.  Foto: couriernews.com

Siria tiene muchos problemas, al igual que el resto de los países de esa región tan convulsa. De esas situaciones inestables se ceban los terroristas, también lo hacen de las pugnas y guerras que llevan hasta allí las potencias dominantes. Así se fortalece el odio y el rencor que fomentan las corrientes extremistas de sus propias religiones, cuya esencia es pacífica. El yihadismo es su máxima expresión y es el único que se beneficia del ataque de Trump; tal vez estén siendo marionetas de las estrategias de los terroristas, que tratan de dividir a las potencias para diezmar la lucha que los puede aniquilar.

En el medio oriente hay muchos conflictos e injusticias, pero ninguno supera en importancia internacional la necesidad de destruir al Estado Islámico y al resto de los terroristas. Hay muchos sitios en el mundo donde hay menos democracia que en Siria y hasta son aliados de los EUA (Arabia Saudita es un ejemplo súper claro).

EUA debe entender que no es el momento para inmiscuirse en la política interna Siria y, si es capaz de apoyar a otros dictadores por beneficios económicos para sus empresas, apartando “los valores democráticos que defienden”, ¿qué impide que hagan lo mismo en Siria por el interés de acabar con el terrorismo del E.I.?

Y si el Gobierno de ese país es culpable del ataque químico, que sean los organismos internacionales los que lo determinen y sanciones, no una potencia por su cuenta. La seguridad nacional de los EUA no sufre más riesgo con el ataque químico, que el que corre el resto de la población mundial, 22 veces superior en número, con estos precedentes de ataques ilegales con misiles a países soberanos. Es un gran peligro para la paz y la estabilidad mundial.

Aunque estamos en el siglo XXI, en la era de Internet, de los viajes cósmicos y de la alta tecnología, seguimos siendo en esencia tan bárbaros como nuestros antepasados. La violencia del hombre contra el hombre sigue marcando la pauta y la experiencia de las dos guerras mundiales y la guerra fría, (con su peligro nuclear aun latente), no ha evitado que la lucha entre las potencias dominantes siga provocando barbaries.

Siria es solo un escenario más; la ficha de turno en el gran ajedrez mundial. Y su falta de democracia: un pretexto extremadamente peligroso en el contexto actual. Clamemos todos, como quien ve acercarse una gran hecatombe, por el buen juicio de los líderes mundiales.

 

25 thoughts on “La lucha entre las potencias sigue provocando barbaries

  • …entonces no podras negar,segun tu criterio,que cuba ha dado un gran salto y es mucho mejor que antes del 59 …si los indices de educacion,salud y demas indices medibles de cuba son muy superiores a los de antes del 59 lo que significa, siempre segun tu criterio ,que se ha dado un gran salto hacia adelante…porque entonces negarlo y criticarlo todo con tanta vehemencia???…no te parece una contradiccion???:..y sigo sin estar de acuerdo contigo..africa esta muy mal y muchos sectores de america latina y asia…crees tu que la “democracia” y “libertad” que predominan ahora en nuestro mundo tiene algun plan para revertir y mejorar esos males en un futuro???…yo creo que no….

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