La izquierda mata a la izquierda

Por Jorge Dalton

Protesta en Nicaragua.

HAVANA TIMES – El miércoles mi amiga Kathy Sevilla de la Asociación de Cineastas de Nicaragua me escribió y me contaba que se estaba preparando para ir a la marcha a favor de la justicía. Ella al igual que muchos nicaragüenses se han lanzado a la calle a apoyar y proteger a los jóvenes que son los principales protagonistas e impulsores de una Nueva Nicaragua, cansados de las dinastías familiares opresoras como lo fue durante gran parte del Siglo XX la sanguinaria Dictadura Somocista.

El clamor de esos jóvenes en estas últimas semanas ha desembocado en una cruel y despiadada represión con un alto saldo mortal. Y es que muchos de los jóvenes asesinados a mansalva son hijos de personas que siempre fueron de izquierda, que se sacrificaron por la Revolución que triunfo en 1979.

En menos de 5 días ese bello país centroamericano se hundió en la oscuridad y en la impunidad del poder que ahora pretende ser parte de un dialogo y sentarse con la sociedad civil encima de una montaña de cadáveres con el objetivo solo de ver cómo hacer para seguir en el poder.

No obstante a eso la humanidad supo lo que un régimen familiar despiadado está dispuesto hacer con su propia gente. Lo que han sido capaces de hacer parapetados en su retórica antiimperialista pero combinado con políticas neoliberales. Casualmente la aprobación por decreto de medidas inconsultas que afectarían a la clase trabajadora nicaragüense fue el detonante de toda esta revuelta. Y es que esa ha sido la fórmula de esta izquierda que dice ser progresista, amparada en el impulso de programas sociales, enriqueciéndose a la vez, ser parte de la nueva elite dominante y con gran capital. Esa ha sido la filosofía que Mauricio Funes y Vanda Pignato impulsaron en el primer gobierno de izquierda en El Salvador.

Protesta y represión en Nicaragua

Le dije a Kathy: “Cuídate mucho hermana porque la Policía orteguista conjuntamente con ese engendro fascista de colectivos paramilitares MATA!!!!!, de la misma manera que mataban los militares y escuadrones de la muerte en Argentina, Guatemala, El Salvador , Chile, Uruguay o Paraguay. La muerte y la impunidad del poder ya sea de izquierda o derecha, ha resultado ser exactamente la misma”.

“Cuídate hermana”! le repetí más de una vez porque es lo único que se me ocurrió decirle desde lejos y desde la comodidad de mi hogar y le recalque que preferiría que me escribiera contándome que se estaba alistando para salir a discutir un buen proyecto de cine o simplemente ir con sus amigos a tomarse unas Toñas alegremente porque a mí me consta, que el pueblo nicaragüense es de los más alegres que existen sobre la faz de esta tierra pero con la diferencia que cuando se deciden a luchar por la justicia van hasta el final, cueste lo que cueste.

Los primeros que deberían estar conscientes de esa realidad histórica y contundente son los dictadores, los policías, los funcionarios corruptos, las instituciones secuestradas para apuntalar la podredumbre, los guardias, los paramilitares, los carceleros, los miembros de los organismos de inteligencia del estado, los comunicadores que se prestan para tapar los crímenes, los artistas e intelectuales que guardan silencio o bailan dependiendo del son que toque la rockola oficial, de los empresarios y la nueva elite gubernamental enriquecida y quienes apoyan semejante atrocidad pues de todo eso es que se compone la impunidad, la mentira y la falta de justicia.

Si esto que estoy diciendo no fuera cierto entonces en Nicaragua no hubiesen existido personas valientes y valiosas como Augusto Cesar Sandino, Rigoberto López Pérez , Leonel Rugama o el pueblo enardecido que se toma las calles y termina con esos regímenes tan repudiados. Ellos deberían recordar eso pero claro, es que uno de los símbolos más predominantes de la impunidad y la injusticia es el OLVIDO.

Es necesario recordar que cuando un pueblo reclama y llora por sus muertos, pide justicia, los cobardes afloran y los cómplices se unen alrededor de esa penosa danza macabra. Los cobardes tienen varios caminos o llenarse de valor, rectificar y denunciar la injusticía venga de donde venga. En cambio los cómplices y hacedores de esa injustica solo tienen dos: rectificar y contribuir con la verdad y la reconciliación o esperar el brazo también implacable de la justicia cuando acaba con los dictadores y sus instrumentos, pero allá ellos con la historia y el complejo laberinto de la doble moral.

Roque Dalton. Foto: Salvador Corratge

Ayer 10 de mayo, día de la madre en El Salvador, otro año más de injusticia e impunidad para con nuestra familia. Un día como hoy, un grupo de comisarios políticos y guerrilleros de mala entraña asesinaron a mi padre, el poeta Roque Dalton.

Sus asesinos lo torturaron antes de llevarlo al paredón y luego desaparecieron su cadáver pero no solo se conformaron con eso. Hicieron hasta lo imposible por manchar su figura, destruir su pensamiento y hasta su poesía. Hoy sus asesinos continúan en la impunidad protegidos por el gobierno del FMLN que permanece en el poder por un segundo periodo en uno de los países más bellos de Centroamérica.

El partido FMLN conjuntamente con el presidente de la República Salvador Sanchez Ceren, el ex presidente Mauricio Funes, convertido en todo un delincuente, un rufián connotado, un refugiado de Daniel Ortega y Rosario Murillo gracias a las gestiones del FMLN, que lo protege y esconde como una preciada rata maloliente en Nicaragua y la ex primera dama Vanda Pignato, eligieron a uno de los asesinos de mi padre para un puesto gubernamental durante todos estos años, burlándose de la justicia y sin mover un solo dedo para el esclarecimiento de la verdad en relación al crimen del poeta.

De la misma manera que los dirigentes del Partido FMLN se han pronunciado públicamente a favor del nefasto y podrido régimen de Daniel Ortega y su familia, cómplices de la masacre cometida en Nicaragua de los últimos días, han sido cómplices de igual manera del asesinato del poeta Roque Dalton.

Mi familia viene luchando contra viento y marea desde hace años en busca de la verdad y la justicia no solo por Roque Dalton sino por los miles de asesinados y desaparecidos y por toda la impunidad que reina en El Salvador en que ya el FMLN se ha convertido en pieza clave de ese reino impune y por eso hoy por hoy es un instituto político en ruinas y condenado por su propia podredumbre.

Otro mes de mayo, otro año en que mi madre, como muchas madres en América Latina claman por los restos de sus esposos e hijos desaparecidos. Es de las tantas mujeres de nuestra América que danzan solas y ya con 85 años perdió las esperanzas que el FMLN colabore, que tenga la dignidad, valentía y la voluntad de ayudar a esclarecer el crimen de nuestro padre y ayude a revelar en qué sitio quedó el cuerpo del poeta como nos lo prometieron al termino del conflicto armado en 1992.

Mi hermano Juan José Dalton, mi madre, mi esposa y muchos de nuestros grandes amigos que se han solidarizado en El Salvador y fuera de El Salvador, no hemos descansado en reclamar justicia pero confieso que también hemos sido ingenuos por confiar en la justicia que un gobierno de izquierda supuestamente impulsaría.

Presidente de El Salvador Salvador Sanchez Ceren (der) con uno de los asesinos del poeta Roque Dalton

Es que dentro del propio FMLN hay gente involucrada en crímenes horrendos, desapariciones forzosas que han ocultado durante décadas como ha sido el caso de un comandante guerrillero de la ex comandancia del FMLN que asesino, torturo y masacro a cientos de salvadoreñas y salvadoreños en frente Paracentral en la época del conflicto y que el actual presidente de la república Salvador Sanchez Ceren está directamente vinculado. Algunos de esos crímenes están reflejados en el Informe de la verdad pero otros aún permanecen en la total oscuridad porque ellos han sido los maestros del ocultamiento y pretenden que nada de esto se sepa.

Está claro que la dirigencia del FMLN jamás moverá un dedo por esclarecer ni esa horrenda masacre en San Vicente ni otros crimines atroces, ni mucho menos el asesinato del poeta Roque Dalton que en todos estos años lo que han hecho lejos de esclarecer y contribuir con la justicia, es hundir aún más el cadáver de mi padre.

Pero como dijo un día el escritor cubano Eliseo Alberto Diego:

“Los poetas no se mueren nunca —y menos, si los matan: es ley de la vida y también de la muerte. En todo caso se convierten en fantasmas muy tenaces. Los verdugos lo saben en carne propia porque cada letra del poeta, cada palabra suya, cada verso limpio, les pega como una bofetada. La única eternidad posible será la que conceda la poesía. La poesía es don del hombre.

Siempre dije que Mayo seguirá siendo un mes sumamente triste e injusto. Muy injusto”. Fue el mes que asesinaron a mi padre y fue también el mes que murió ese gran hombre que rige parte de mis pensamientos José Martí, ambos murieron bajo circunstancias muy desfavorables.


One thought on “La izquierda mata a la izquierda

  • el 12 mayo, 2018 a las 5:58 am
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    En muchas ocasiones me he preguntado si nuestra dictadura castrista no ha sido algo bueno en comparación con la “democracia” que han vivido en Centroamérica, ¿seremos pueblos violentos y corruptos incapaces de un autogobierno decente?

    Por principio dudo de todo lo que creo saber y me lo replanteo muchas veces, por suerte siempre he encontrado una respuesta adecuada para mi pregunta anterior, una respuesta que me permite seguir odiando lo que ha pasado en Cuba y lo que ha pasado en América y se resume en lo siguiente, ni una cosa ni otra, ambas situaciones han sido igualmente odiosas, inhumanas, sangrientas y alienantes.

    Es horrible lo que pasó a Roque Dalton, pero como iba a vivir en el infierno un hombre con un pensamiento tan independiente, una sensibilidad tan profunda y una voluntad tan fuerte, era demasiado honesto como para flotar junto a la mierda que le rodeaba.

    Era muy difícil ser centroamericano en los 50, 60 y 70 y siendo una buena persona política no militar en la izquierda, pero más difícil aún era mantener esa militancia, morir por ella y a la misma vez ser un azote consciente de los soviéticos, de Fidel Castro y de su propio partido comunista en el Salvador.

    40 años después de su muerte siguen muriendo mujeres y hombres por cuestiones políticas en toda américa, la derecha y la izquierda siguen siendo mayormente trajes políticos para encandilar a pueblos que muy poco han avanzado en su historia.

    Roque Dalton es un hombre a admirar y un poeta a disfrutar, no era un hombre de izquierda ni derecha, era un hombre bueno como lo era Martí, un hombre que quería, de verdad, hacer el bien por los oprimidos, ¿Cómo iba a vivir así?

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