La guerra imperialista en Ucrania

Rusia ataca a Ucrania. 24 de febrero de 2022 / Foto: Anatoli Stepanov / AFP

Por Mauricio de Miranda (El Estornudo)

HAVANA TIMES – No sé si a alguien le quepan dudas de que Vladimir Putin desarrolla una política abiertamente imperialista en Ucrania. Ha invadido a un país soberano, miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Ha utilizado las típicas artimañas que recuerdan a Hitler. Tras la supuesta protección de la población rusoparlante de Donetsk y Lugansk, que habitan mayoritariamente en solo un tercio de la región del Donbás, pretende ocupar toda la región reclamada por las repúblicas separatistas y anexarse todo el territorio, rico en carbón.

En su discurso de declaración de guerra el líder ruso fue bien claro. Persigue el objetivo de “desmilitarizar y desnazificar Ucrania”, así como “llevar ante la justicia a aquellos que cometieron crímenes sangrientos contra civiles, incluidos ciudadanos de Rusia”.

Como dato, vale recordar que Ucrania entregó las armas nucleares instaladas en su territorio después de la desaparición de la URSS a cambio de la garantía de su soberanía y de sus fronteras. Por otra parte, la familia del presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, es judía; su abuelo combatió en el Ejército Soviético durante la Segunda Guerra Mundial y su bisabuelo y tres hermanos fueron asesinados por los nazis durante el Holocausto. Resulta muy poco creíble que Ucrania, sin armas nucleares, pretenda atacar a Rusia y que el gobierno ucraniano adopte una política nazi.

El conflicto no se circunscribe al Donbás. Las informaciones de prensa mencionan que se han producido ataques en Kyïv, Járkiv, Odesa y otros puntos del país, prácticamente rodeado por tropas rusas.

No me caben dudas de que Putin no va solo por el Donbás, lo cual ya es una violación del derecho internacional y de la Carta de la ONU, sino por toda Ucrania, para destruir su independencia o al menos para colocar temporalmente un régimen títere como el de Bielorrusia. ¿Se lo va a permitir la comunidad internacional? Si se le permite, debe quedar claro que esto no terminará aquí.

Putin ha amenazado abiertamente a Estados Unidos y al resto de la OTAN. “Cualquiera que intente interferir con nosotros o, más aún, crear amenazas para nuestro país y nuestro pueblo, debe saber que la respuesta de Rusia será inmediata y lo llevará a consecuencias como nunca antes ha experimentado en su historia”.

En Münich, 1938, Chamberlain y Daladier entregaron los Sudetes de Checoslovaquia para “apaciguar” a Hitler. Pero eso no evitó la guerra. El gobernante nazi ordenó la ocupación de toda Checoslovaquia; estableció un “protectorado” en Chequia y un régimen títere “independiente” en Eslovaquia. Después atacó a Polonia y acto seguido a Países Bajos, Dinamarca, Noruega y Francia. Bombardeó a Gran Bretaña. Y luego atacó a la URSS.

Si la comunidad internacional acepta sacrificar a Ucrania, que no puede con Rusia, quede claro que peligran, al menos en primera instancia, Estonia, Letonia, Lituania, Moldova y Georgia. Polonia quedaría en una situación muy comprometida. Pero, además, la ONU, como antes pasó con la Sociedad de Naciones, se convertiría en una institución absolutamente inservible.

Rusia es el agresor y, si estallara una nueva guerra mundial, será el principal responsable porque, aunque existieron diversos canales de negociación, los rechazó todos y optó por la fuerza, sacrificando también, como suele pasar, la vida de sus ciudadanos.

Sin embargo, Estados Unidos y la OTAN no son “peras en dulce”. La expansión hacia el este —aunque solicitada por los gobiernos soberanos de países que entre 1945 y 1991 quedaron bajo dominación directa o indirecta soviética, los cuales tienen evidentes razones históricas para temerle a Rusia— ha inclinado la balanza de poder en Europa, y Moscú se siente amenazada.

En realidad, tal amenaza no es contra la integridad territorial o la soberanía de Rusia, sino contra su posición imperial. Quienes amenazan a la Rusia imperialista, son también imperialistas.

Estamos ante una gravísima situación política en el mundo, quizá la más grave desde la Segunda Guerra Mundial. La disyuntiva es clara y terrible. O se le permite a Rusia acabar con Ucrania para evitar la guerra ahora, lo cual tampoco garantizaría que no estalle después, o el mundo se dirige hacia el despeñadero de la Tercera Guerra Mundial.

*Este artículo se publicó antes en el blog personal de Mauricio de Miranda Parrondo.

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One thought on “La guerra imperialista en Ucrania

  • Hace mucho tiempo, alguien afirmó que: “la primera baja en una guerra es la verdad”. Los invito a leer el siguiente artículo “Apariencia y Realidad en Ucrania I y II”. Altamente recomendable para rebatir lo que los medios de prensa quieren obligarnos a pensar sobre este conflicto.

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