La denuncia a funcionarios de la Seguridad del Estado que no dio lugar

Luis Rondón Paz

El edificio de una planta azul es el de la fiscalía militar en el Vedado.

HAVANA TIMES — El pasado mes de Junio fui contactado nuevamente por dos funcionarios al servicio de la seguridad del Estado, para advertirme del peligro que yo podía correr si me trasladaba a algunos sitios en La Habana donde se sucederían “actividades políticas auspiciadas por el enemigo”, y además, persuadirme para que yo les sirviera como fuente de información para sus intereses.

Por ingenuidad accedí a platicar con ellos en esa ocasión, a pesar de que fui engañado por ellos, pues se habían presentado como estudiantes de periodismo previamente vía telefónica. En fin, el daño ya estaba hecho. Dialogamos y les dije que pensaría la propuesta de “conversar más”.

Parece que se lo tomaron muy en serio porque casi todos los días me llamaban con mayúscula insistencia. Ante este suceso pedí consejo a algunos amigos, los cuales me recomendaron no darles mucha importancia a ellos y la última vez que me llamaron dejé claro que no estaba interesado en conversar, y les recomendé que utilizaran los canales legales para contactarme.

Pensando en prevenir que intentaran contactarme nuevamente, y por lo desagradable que es conocer que están intentando jugar con mi cabeza, pedí asesoría jurídica sobre mi caso a un proyecto socio jurídico cultural “Alianza unidad Racial” en La Habana.

Luego del asesoramiento recibido, el pasado 28 de Julio decidí presentar una denuncia formal de mi caso en la Fiscalía Militar ubicada en esquina Tulipán y Avenida Boyeros en la Habana con la esperanza de al yo notificarles mi malestar, no sería molestado más.

Lamentablemente mi queja no dio a lugar, porque según los fiscales “los agentes de la seguridad del Estado están en todo el derecho de llamarte cuantas veces estimen conveniente, más si es para advertirte de que te puedes buscar problemas”, me informaron. Y además, aseveraron que yo debía estarles agradecido porque me estaban cuidando. “¡Que afortunado soy, tengo varios guarda espaldas para mi solito!”, dije para mi interior.

 

21 thoughts on “La denuncia a funcionarios de la Seguridad del Estado que no dio lugar

  • todo pasa
    también pasarán estás infantiles e ineficaces prácticas, el pensamiento es siempre incontrolable.
    repudio total.

    es preferible entonces que tengas guardaespaldas a que logren guadartucabeza. abrazo asere

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