La crisis migratoria cubana entra en otra etapa de agudización

Por Osmel Ramírez Álvarez

Cubanos en Tapachula, México. Foto: Dcubanos.com

HAVANA TIMES – Otro lamentable capítulo de la crisis migratoria cubana está teniendo lugar, con bastante repercusión mediática, en el sur de México, en la ciudad de Tapachula del estado de Chiapas. Ante la suspensión hace unos días de los salvoconductos, (permisos de tránsito por un mes), se han acumulado alrededor de 5 mil migrantes cubanos en territorio mexicana.

Cerca de mil salieron en caravana hacia la frontera norte, junto a otros de diversas nacionalidades. Y el resto valoran entre dirigirse a Veracruz, donde hay otro puesto migratorio que podría emitir el salvoconducto, o permanecer ejerciendo presión en Tapachula, hasta conseguirlo.

Este tipo de noticia la prensa oficialista cubana comúnmente las ignora y por eso nuestro pueblo no está acostumbrado a recibir información de sus propios migrantes. Mientras paradójicamente cubren de manera exhaustiva las caravanas de hondureños hacia el mismo destino norteño o a los africanos que saltan las vallas de Ceuta y Melilla.

Los cubanos, habiendo salido legalmente de Cuba a través de sur y Centroamérica, atraviesan numerosas fronteras para llegar a los EUA. Con grandes riesgos en manos de traficantes de personas y diversos peligros en mares, selvas y ríos. No son pocos los casos de muertes, violaciones y extorciones. También las regulaciones migratorias de los países de tránsito son fuente de problemas. En esta oportunidad se repite un escenario similar al que se dio hace cuatro años cuando Nicaragua cerró la frontera y se aglutinaron los migrantes en Costa Rica y Panamá.

Esperemos que el problema en México no llegue a tal punto y se solucione rápidamente, porque el éxodo de cubanos no se detendrá mientras no haya un cambio en Cuba, con apertura hacia libertades económicas y políticas. Queda claro que “la continuidad” de Díaz Canel no produce esperanzas en el pueblo. Todo lo contrario, convence a la mayoría de que no hay otro camino que emigrar. Y la muestra más palpable de ello es que su primer año de gestión ha sido el más duro de las últimas dos décadas, lleno de escasez.

La migración de los cubanos es uno de los logros negativos de la Revolución fidelista. Desde el propio año 1959 el país pasó de ser receptor de migrantes a emisor, por motivos políticos. Incluso es la política lo que está detrás de los migrantes actuales, que aparentemente tienen motivaciones económicas.

Antes de la reforma raulista el flujo migratorio fue constante, pero escaso en situaciones normales por el aislamiento en que vivía nuestro pueblo. Sin libertad de viajar al extranjero salvo misiones oficiales (políticas, culturales o deportivas); con dificultades para la reunificación familiar y hasta prohibiciones para acercarse o relacionarse con extranjeros dentro de Cuba, era muy difícil. Bajo tales circunstancias se producían fundamentalmente deserciones y salidas ilegales. Pero hubo varios momentos de avalanchas migratorias como fueron Camarioca, Mariel o la crisis de los balseros.

Fue a partir de 2013 que el flujo migratorio se ha vuelto masivo y constante, desde que se nos restituyó el derecho humano a viajar fuera del espacio nacional, hasta entonces vetado. Viajar al extranjero en un porcentaje alto constituye emigrar y las personas se despojan de todo valor material y se lanzan a la aventura, con la esperanza de una vida mejor.

Por eso el retorno, como es el caso de los 68 deportados de México, representa una derrota mayor. Vuelven a un país sin oportunidades, donde no les queda nada.

Cualquier gobierno democrático del mundo estaría gestionando con el gobierno de México una solución beneficiosa para sus ciudadanos. Pero el Minrex nada declara al respecto. Para el Gobierno cubano un migrante ya no es un cubano normal, es casi un “traidor”. Aunque eximido de los castigos de antaño por ser un potencial emisor de las vitales remesas y los dólares que gastará en sus próximas visitas familiares.
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Reportaje desde Tapachula México:

 

Osmel Ramirez

Soy de Mayarí, un pueblecito de Holguín. Nací el mismo día en que finalizó la guerra de Viet Nam, el 30 de abril de 1975. Un buen augurio, ya que me identifico como pacifista. Soy biólogo pero me apasionan la política, la historia y la filosofía política. Escribiendo sobre estos temas me inicié en las letras y llegué al periodismo, precisamente aquí en Havana Times. Me considero un socialista demócrata y mi única motivación comunicacional es tratar de ser útil al cambio positivo que Cuba necesita.

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11 thoughts on “La crisis migratoria cubana entra en otra etapa de agudización

  • …si sabes que la base de tu negocio es la ilegalidad y aun asi te lanzas a la aventura pues debes estar preparado para perderlo todo en cualquier momento…o no???…y no solo en cuba…criticamos al gobierno y justificamos con el famoso “esta luchando”, al pariente,conocido o vecino que hace negocio con productos robados que van desde medicinas,hasta comida,piezas de repuesto y otros articulos que afectan directamente a todos…criticamos al gobierno porque no resuelve la pieza o la medicina para resolver un problema o atender a un enfermo pero sabemos quien fue y no denunciamos, para no ser “chivatos”, al que hizo negocios con esa pieza o medicina…no deberia empezar por ahi el cambio???…denunciar en las redes sociales o el internet no solo al gobierno o al funcionario,sino tambien al empleado o simple obrero que roba y especula con productos que no son suyos y que son necesarios para todos seria un buen comienzo para esa mejora de la sociedad cubana que se reclama…o no???…

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