Jubilados cubanos lo tienen difícil

HAVANA TIMES – Muchos de los jubilados de Cuba están pasando apuros, sobre todo los que tienen que vivir de pensiones que equivalen de 8 a 12 dólares al mes y no tienen remesas de familiares en el exterior. Carlos nos trae un ejemplo de esta situación precaria de personas que en muchos casos dieron 40 a 50 años de su vida trabajando para empresas o instituciones gubernamentales.

Ilustración por Carlos

8 thoughts on “Jubilados cubanos lo tienen difícil

  • ajajaja, buena esa!, parece que funciona en ella como un electroshock ajajajajaj

  • jajaja ya quisiera yo pero cuando la cosa es de regresar para Cuba se le quita la quejadera y le viene la lucidez…

  • Bueno según Elio, en Cuba “no hay mendigos, ni nadie abandonado a su suerte”, y él dice “que está infirmado de lo que pasa en su país”, así es que no entiendo quién está diciendo la verdad. O la mentira.

  • Menos mal q som los jubilados na’ma’
    Los demas viven como carmelina, no?

  • Meresbala, recuerda que, con la edad, se habla mucha bobería ajajajajaj, dile a tu suegra que en el próximo crucero si pasa por La Habana que se baje y se quede allá ajajajaj.

  • mi suegra vino para Estados Unidos siendo vieja, logró trabajar malamente unos 4 años y luego se retiró. Ahora se la pasa quejándose de lo dura que es la vida de un retirado en Estados Unidos y de lo dura que es la vida aquí, pero resulta que mi suegra se busca sus quilos con la costura o cocinando o limpiando y vive decentemente bien, como necesita dormir bien a su edad pues se compró un colchón que parece salido de la NASA, cuando hace mucho calor afuera prefiere no salir para estar en el aire acondicionado de su apartamento, ya no sabe lo que es que se vaya el agua y tiene agua fría y caliente las 24 horas. Se la pasa entretenida en facebook pues tiene computadora e internet, TV por Cable con sus canales favoritos, come saludable a pesar de lo cara que se ha puesto la comida y tiene un honda civic del 2006 que está casi nuevo, pero aun así se queja. Los fines de semana no le gusta quedarse trancada en la casa porque aunque está vieja aún está vieja así que el viernes se va a la peluquería, se arregla y se pasa sábado y domingo en la calle, va al cine, al casino, visita sus amistades, salen a comer etc pero aún así se queja. Como está tan obstinada y cansada de lo dura que es la vida en este país, se puso de acuerdo con otras tres viejas quejonas y se fueron en un crucero de 7 días por el Caribe. Ya regresó, ya puso en facebook las fotos y anécdotas del viaje y todo volvió a la normalidad, ahora se está quejando de que van a comenzar las clases y que el trafico se va a poner peor en Miami y eso le genera stressssss……. ahí es cuando le sugiero que se vaya a vivir para Cuba y me dice que si yo creo que ella está loca, que prefiere ser homeless aquí antes que regresar para allá…

  • Esa es la dura realidad de la ayorea de los ancianos en nuestro país, si los salarios no alcanzan para vivir decorosamente, las jubilaciones, sobre todo las anteriores a la última Ley de Seguridad Social, basada en la creencia que 250 CUP, era suficiente para mantener una familia. El problema es muy serio porque al comenzar la última y más grave crisis económica, bautizada con el inapropiado nombre de “Periodo Especial”,, el poder adquisitivo del CUP se redujo en más del 700 %, y cuando se han realizado los aumentos salariales en algunos sectores, como en el de la Salud, no se han modificado las pensiones a los jubilados en la misma proporción, que sería lo más lógico, justo y humano.

  • Si, muy dura la situación de gran parte de los ancianos cubanos. Cuando yo vivía allá ( y ahora cuando voy de visita), siempre sentía enorme pena de ellos, viéndolos sentados en los quicios vendiendo desde jabitas hasta paqueticos de café; mal vestidos, mal comidos, viviendo una vejez azarosa, ellos, que fueron los que pusieron sus hombros (en aquel entonces fuertes) para llevar adelante cuanta idea se les ocurrió a los “iluminados”, creyendo (como buenos Liborios) cuanto cuento le hicieron. Ahora, al final de sus vidas, como ya no hay más que exprimirles, son echados a un lado como trastos inservibles. Y para los que pudieran aquí “saltar” a graznar las “bondades” del sistema para con los ancianos, les digo que mucho que me tuve que reventar para poder resolver medianamente la alimentación de mis viejos, porque eramos de los que no teníamos ni prebendas del gobierno(que se sabe existen para cierto círculo), ni quien nos enviara un puñetero dólar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *