Final de partida, o como culminó (?) después de la Carta Pública

De un trabajador sin su salario

By Juan Carlos Cremata

Juan Carlos Cremata.  Foto: lajiribilla.co.cu
Juan Carlos Cremata. Foto: lajiribilla.co.cu

HAVANA TIMES — El miércoles 17 de junio, al no ver resultados en la gestión al cobro de nuestro salario, decidimos iniciar lo anunciado y nos colocamos en la entrada del ICAIC con un pequeño cartel que decía: COOPERE CON EL ARTISTA CUBANO SIN SALARIO ESTE MES.

Debo decir que pedir limosna es rentable. En menos de media hora ya tenía más de cien pesos. Mucho más de lo que ganamos a diario. Hubo incluso una señora de la calle que insistió en regalarnos un peso. Le dijimos: “señora, esto va para la gente de este organismo, no se meta”. Pero ella presionó con el argumento de que la gente vieja tiene muy claro el ayudarse los unos a los otros, si no ¿en qué nos convertiríamos? – argumentó.

Como era la hora de entrada de los trabajadores, coincidió también con el arribo del Presidente, quién no pudo ocultar su desagrado y en lugar de solidarizarse comenzó a acusarnos de estafar a todos por no decir las causas por las que no habíamos recibido nuestro sueldo. Se nota que ha aprendido muy bien las lecciones recibidas en la Escuela de Cuadros del Partido o que no leyó la carta pública.

Cero solidaridades, cero entendimiento y cero pacto con lo que disturbe o se salga de las normas establecidas. Fue la Vicepresidenta de Relaciones Internacionales la que nos convidó tranquilamente a un té con limón en su oficina y enseguida se puso en función de resolver las cosas.

La firma de la carta enviada al Banco no había funcionado – nos explicó – y tenía que ser firmada otra vez, ahora por el máximo responsable de la institución que había recién se había incorporado luego de una operación quirúrgica. Como ya eran casi las 10 de la mañana, tuvimos que incorporarnos a las tareas cotidianas. Y a las 11 y 30 am se nos entregó, finalmente, el salario.

“Eso lo puedes hacer porque eres una personalidad y tienes voz” – me dijo un actor – “si fuese uno de nosotros, los demás, nos sacarían del juego, nos desaparecerían del mapa”

Voz tenemos todos y deberíamos emplearla más a menudo para decir las cosas cuando estas van mal. Todos somos personas. Que otra sería la situación si lográramos expresarnos libremente. Porque ya llevamos mucho tiempo callados. Por eso no dejaremos de cuestionarnos si todo eso se hubiese solucionado sin el “performance” realizado.

Por supuesto, que enseguida devolvimos los más de cien pesos aportados. Y sabemos de sobra que todo esto conllevará represalias. Dudamos mucho que podamos filmar de nuevo con la industria. Pero es cosa que ya sabíamos desde la afrenta cometida con aquel cartel que reclamaba en pleno cine Chaplin: VIVA EL CINE LIBRE.

Es el precio de no quedarnos en silencio. De ser incómodo, inconformes y no aceptar nunca el camino trillado. Eso nos conducirá a otro rumbo. Quizás más espinoso, pero en definitiva mucho más honesto y consecuente con lo que pensamos.

Hoy hubiera cumplido 80 años nuestro padre. De no ser porque mentes y manos asesinas acabaron con su vida en el brutal sabotaje a un avión de Cubana de Aviación en Barbados. Cuando ocurrió éramos adolescentes y recuerdo que en aquel momento, nos dio por pensar que nuestro padre que había sucumbido con 41 años y que había vivido cantidad de tiempo, aunque no lo suficiente. Cosa de muchachos que no están preparados para lidiar con la muerte.

Sólo mucho tiempo después, cuando nos acercamos a los cuarenta, comprobamos que le habían arrancado la vida en lo mejor de su existencia. Precisamente cuando la savia estaba en su momento de mayor esplendor. Siempre hemos reflexionado sobre cuál sería nuestra actitud de encontrarnos cerca, o cara a cara, con los asesinos. Los materiales y los intelectuales.

Hemos estado varias veces en Miami y la pregunta ha rondado y dado vueltas sin siquiera escudriñarla. El Café Versalles es un sitio público al que deben acudir muchos de los que están de acuerdo con aquel abominable acto. Pero no creo que reaccionaríamos con gritos, ni con insultos, ni con golpes.

Para decir lo que se piensa no hace falta alzar la voz y mucho menos pegarle a otra persona. Cuando se emplea la fuerza es porque falta la razón. Eso lo aprendimos de chiquitos. Pero, además, incluso ni siquiera si se hiciera la justicia que el caso reclama, eso nos devolvería a nuestro ser amado.

Los que lo mataron trataron de sumirnos en la tristeza. Nosotros, en cambio, respondemos como él nos enseñara: creando, generando sonrisas, sueños, levantado quimeras, tratando en definitiva, desde nuestro aporte o granito de arena, de alegrar el mundo que nos rodea. Y aunque no sea perfecto por lo menos un poco mejor vivible.

De alguna manera debemos agradecerle a los culpables. Ellos convirtieron a nuestro padre en mártir, faro y guía al mismo tiempo en el que se erigieron para siempre como detestables parricidas. No sé si podrán dormir tranquilos. No nos preocupa en lo más mínimo su sueño. Recordamos a nuestro progenitor vivo, alegre, optimista, lozano.

Así intentamos perpetuar su memoria, continuar su obra, mantener su impronta. Siendo además fieles a su manera de ser. Y no a quedarnos callado ante lo mal hecho. Y rebelarnos ante cualquier injusticia. Y hacer valer nuestros más humanos derechos. En cualquier lado. Aquí y allá.

No importa el sistema ni la geografía, sino el comportamiento humano. Sin duda, hoy hemos sido devotos a su legado. La mejor manera de homenajearle será siempre trabajando. Siendo honestos, creativos, enérgicos e indomables. Sin dejar de sonreír. Sin el menor descanso. A sus ochenta años seguimos estando a su lado.


31 thoughts on “Final de partida, o como culminó (?) después de la Carta Pública

  • el 27 junio, 2015 a las 10:35 am
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    No se que opinión tengan los demás pero esta historia suena a un perfecto ejemplo de oportunismo…en primer lugar pq no creo que sentarse en el lobby de ese lugar a pedir lismosna sea la opcion para resolver algún trámite burocrático, máxime cuando no creo para nada que Cremata viva de su salario en el ICAIC y mucho menos que le haga falta…más bien se le puede juzgar de extremista por asumir una actitud de chantaje o presión para resolver algo que con otras gestiones quizás podía hacer..además, no entiendo la mención del padre en esta historia, los motivos claros por lo que hizo semejante show infantil….en fin cada cual emplea los recursos que quiera pero como dice el dicho que no falla nunca…”detrás de un extremista, un oportunista”.

  • el 21 junio, 2015 a las 6:31 am
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    workaholic

  • el 21 junio, 2015 a las 1:30 am
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    Copio:

    ” Siempre hemos confesado ser, lo que los ingleses llaman,“work-alcoholic”

    ————-
    ,“workoholic, le llaman al adicto al trabajo.

  • el 20 junio, 2015 a las 9:35 am
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    ….por eso deberia hacer lo que propuse….

  • el 20 junio, 2015 a las 6:07 am
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    Ese problema lo tiene que resolver el empleador, no el empleado.

  • el 20 junio, 2015 a las 5:56 am
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    Por suerte Cremata parece no ser como tú, así que ahórrate la proyección

  • el 19 junio, 2015 a las 10:11 pm
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    ….entonces tu quieres decir que el señor cremata no tiene talento???….aqui muchos si creemos en el y lo que deberia hacer es,en uno de sus multiples viajes a los usa,presentar su curriculum de director multipremiado o un guion propio a las grandes compañias o a los grandes productores de cine para que lo pongan al frente de un proyecto multimillonario….para eso no tiene que irse de cuba ni nada de eso,puede esperar alli a que le avisen de que ya puede comenzar a filmar cobrando su cheque mensual en el icaic y cuando le lleguen sus milloncitos de anticipo entonces si renunciar al icaic,salirse de toda esa miseria y decirles hasta de lo que se van a morir ….quien sabe si dentro de un tiempo ya lo tengas que agregar en esa lista de directores famosos y hasta nos de la sorpresa de ser el primer director cubano ganador de un oscar

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