Familiares, amigos, compañeros…

Foto: progresosemanal

Por Aurelio Pedroso (Progreso Semanal)

HAVANA TIMES – Esta es una historia que se ha repetido hasta el cansancio y que la actual epidemia ha vuelto a desempolvar para calibrar actitudes. La solidaridad humana con segundo apellido de familia o aquella proveniente de lazos de amistad, camaradería o simplemente desde rostros y manos desconocidos.

Tal vez su comienzo fue aquel cuando uno de nuestros antepasados al descender de los árboles y tomar la posición bípeda, sufrió algo así como un esguince de tobillo y solo dos se aprestaron a socorrerle porque los demás siguieron en apresurada marcha hacia el infinito de la pradera en busca de intereses digamos “personales.”

Hasta antes de la epidemia juraba y perjuraba que solo en una situación de guerra era que funcionaba sin equívocos el laboratorio hipotético que determinaba la calidad humana. Equivocado de pies a cabeza aun cuando ya había sido advertido previamente que no eran necesarios escenarios militares para corroborar la mencionada cualidad humana.

Un chat en las redes sociales denominado “Ayuda médica” es una muestra más para que personas que jamás has visto ni verás, puedan quitarse lo que escasamente tienen y compartirlo contigo. Si no puedes moverte hacia ellos, pues tal vez sean ellos los que te lo acerquen a casa en franca disputa con el toque de queda y sin cobrarte un centavo. “Mi marido tiene una moto y mañana debe moverse en esa dirección.” Un hermoso activo que llevamos los cubanos en sangre desde que optamos por vivir rodeados de agua.

Pero como en toda historia de malos y buenos, para que sea creíble y hasta humana, obligada la breve mención al bando de los egoístas y despreocupados sean parientes o no.

Tiempos en que tres palabras enviadas por correo o dichas al teléfono o celular desde una amiga en Miami; un hermano en Houston; una prima en Montreal; un sobrino en Valencia; una pareja de amigos en Madrid o un primo en Ciudad de Guatemala adquieren un valor imposible de cuantificar: “Dime qué necesitas.”

En lo personal, sobran las vivencias con ambos bandos. Mientras unos unen, otros desunen.

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