¿Estos son los “Capitalistas buenos”?

Sobre la relación entre un escándalo de corrupción en Brasil y la inversión extranjera en Cuba

Por Rogelio Manuel Díaz Moreno

Marcelo Odebrecht fue detenido el 19 de junio.  Foto: odebrechtonline.com.br
Marcelo Odebrecht fue detenido el 19 de junio.

HAVANA TIMES — Acá por Cuba, después de muchos años de demonizarla, el Gobierno abrió las puertas a la inversión extranjera, con un entusiasmo digno de mejores causas.

Sin querer decir que los recursos financieros disponibles internacionalmente son necesariamente negativos, la bienvenida acrítica al capitalismo internacional ha constituido una de las fuerzas más activas en nuestro suelo en pro de la restauración del capitalismo “normal” en los últimos años.

El Observatorio Crítico no ha dejado de presentar sus denuncias sobre la opacidad y autoritarismo propios de este proceso, y de los efectos sociales, económicos y políticos de tal tendencia.

Recuerdo un cruce de opiniones, hará unos pocos años, con un periodista oficialista que nos criticaba por esto. En aquel momento me preocupaban los contratos entre nuestro Gobierno y el gigante corporativo brasileño, Odebrecht.

Esta trasnacional, vale recordar, ha adquirido en Cuba derechos de administración sobre el central 5 de Septiembre; enorme potestad en la zona económica especial en el puerto de El Mariel y quién sabe cuántas propiedades e inversiones más. Para el periodista, no había nada de malo en ello, pues los brasileños eran capitalistas de una naturaleza “distinta”, buena gente; vaya, que venían casi por ayudarnos generosamente, a diferencia de otros capitalistas “malos”, que iban por los países del mundo en busca de lo que pudieran rapiñar.

Pues bien, hace unos días, como parte de la serie de escándalos de corrupción que han salpicado la arena brasileña, salió a relucir esta compañía Odebrecht. Nuestra prensa local, como puede constatarse, ha sido muy discreta en esto del descrédito del gobierno de Dilma Roussef y su política neoliberal, de las denuncias y protestas que han rodeado a su partido y gobierno. Consecuentemente con esto, no ha dicho ni una palabra sobre la detención del dueño de la compañía de marras, Marcelo Odebrecht.

Odebrecht, encargado de la expansión del puerto de Mariel, Cuba.  Foto: odebrecht.com
Odebrecht, encargado de la expansión del puerto de Mariel, Cuba. Foto: odebrecht.com

En una crónica publicada el pasado día 19 de junio por el diario mexicano La Jornada, encontré algunos detalles. Odebrecht, que emplea cerca de 200 mil trabajadores y está presente en 21 países, llevaba tiempo en la mira del contralor general del gigante sudamericano, por participar, supuestamente, de un cártel de firmas de la construcción, acusados de distintos delitos asociados a la corrupción, el soborno a políticos, sobrefacturación, etcétera. En Brasil, enfatiza el rotativo, los ricos son considerados impunes a la justicia, así que el encarcelamiento de Marcelo Odebrecht ha sido todo un acontecimiento.

Curiosamente, apenas unos días antes, el sitio Cubacontemporánea publicaba un alegre artículo, celebrando el involucramiento de esta corporación en Cuba, en los diferentes sectores en los que opera.

Estos hechos ratifican por enésima vez nuestras aprensiones. Nuestro Gobierno se codea, a espaldas de la población trabajadora, con empresarios capitalistas, verdaderos tiburones del mundo moderno. La clase trabajadora cubana no tiene ni voz ni voto en estas negociaciones, en las que se producen verdaderas y masivas transacciones de soberanía, recursos materiales y humanos al capital trasnacional. La burocracia de aquí dentro se entiende con los magnates de allá afuera, y la corrupción encuentra los más amplios espacios para volar.

Al final, sufren las consecuencias los trabajadores y trabajadoras de todas partes. Allá, tal vez los humildes residentes de una favela que sufren la explotación de Odebrecht; acá, quienes quizás vivan en un solar habanero y sufran la extorsión de una empresa local, mediadora y vampiresa de la fuerza de trabajo absorbida por la empresa extranjera. Se refuerza el sentimiento de enajenación respecto al proceso de producción y las riquezas del país, y se fomenta la mentalidad del individualismo y el enriquecimiento personal como señal de prosperidad.

Y si los vicios de aquellos señores capitalistas extranjeros son tan virulentos, que terminan por estallar públicamente allá, y los que les rodean deciden que no “vale todo”; por acá, con un manto de misericordioso silencio se resuelve el asunto. No vaya a ser que una persona curiosa empiece a indagar: bueno, y quién negoció con ellos por este lado; cómo habrá sido tratado; quien decidió todo lo que se les podía entregar, ¿no le habrán hecho algún regalito? Y lo que se pueda destapar lo sabrá solo Dios o Marcelo Odebrecht.


21 thoughts on “¿Estos son los “Capitalistas buenos”?

  • el 27 junio, 2015 a las 6:07 pm
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    Y a Fidelito el Diaz Balar lo han visto en la bolsa de Hong Kong me imaginó que invirtiendo nuestra plata para que crezca.

  • el 27 junio, 2015 a las 3:02 pm
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    atanasio, eso lo sabe la brigadita que sí tiene internet para investigar hasta la historia mas insignificante que ocurra en Utah para estar sacando lo que pasa en USA. Si en vez de perder el tiempo en estas imbesilidades lo ocuparán en averiguar que Cuba está hecha polvo no solamente porque Alejandro Castro y toda la cuadrilla de ellos viven como buenos capitalistas millonarios, ese que encuentran malo para el cubano de a pie, además pudieran encontrar en sus “investigaciones” y poder responder la pregunta que tanto se le ha hecho de ¿cómo el bloqueo de norte asesino ha afectado a los inquilinos de punto cero?. Ya en Cuba nadie es inocente, aunque no haya internet, en Cuba se ha creado en medio siglo personas acostumbradas a vivir bajo la bota de un dictador. Es triste pero hay que admitír lo amaestrado que están a vivir bajo la mano recia de un tirano.

  • el 27 junio, 2015 a las 2:13 pm
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    Estaba mal antes del Manifesto de Marx & Engels, pero por favor desde que lo empezaron a poner en práctica esta requete peor, esta mas que confirmado que esta filosofía puesta en práctica solo ha traído desastres para sus pueblos, y quién mejor para constatarlo que todos estos comentarios que aquí Ud puede leer de los que han vivido bajo este experimento, se podrá negar que los millones y millones que estos compañeros-solidarios a esta causa no han desangrado el erario público de sus países en: asegurarse primero en hacerse millonarios ellos, y después en desangrarlo aun mas en subsidiar el decadente sistema de los Castro?
    Si ellos, al independizarse no supieron construir sus naciones, eso es culpa solo de ellos, por lo corruptos que son y por la clase de izquierda que han practicado, y si el Norte si supo fundar su nación con ése capitalismo el cual demonizan, pues que cada cual recoja lo que siembre, o me va ha decir que es exageración culpar a esa izquierda que Venezuela este como esté, o que Cuba habiendo sido siempre un país próspero no se encuentre ni un boniato. ¿Será exagerado decir que las izquierdas de Lula, de Ortega, de los Castro, de Chávez y de Maduro, y de todos los demas que vemos hoy día no sea una izquierda digna de que se borre del mapa? O cual es la izquierda buena y no exagerada? La de los Spielberg, la de Jane Fonda y su marido Ted Turner, la de Benicio, la que siempre vivio el Gabo?, en fin, como es que se les podrá describir a estos izquierdistas?.

    Saludos.

  • el 27 junio, 2015 a las 5:04 am
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    Quieren otro mejor ejemplo de “capitalista bueno” y cubano?. Alejandro Castro paseando en u n yate de 50 pies por el Mediterráneo, alojándose el y su grupo de amigos y escoltas en hoteles de lujo y todo a costa del dinero
    del pueblo cubano al que se le pide un esfuerzo mayor y confianza en que pronto tendrán un futuro luminoso. Por eso no quieren Internet libre, para que no vean hasta donde llega el descaro de la claqué dirigente y sus familias

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