El viejo almendrón debe ser reparado con urgencia

Osmel Ramírez Álvarez

Un taxi "almendrón". Foto: Juan Suarez
Un taxi “almendrón”. Foto: Juan Suarez

HAVANA TIMES — No hacía falta esta nueva demostración de “más crisis” dentro de la “gran crisis” del sistema socialista-ortodoxo-radical de la Revolución cubana, pues hace muchísimo tiempo su fracaso es más que evidente.

La Revolución es como un carro defectuoso que tiene muchos fallos y su marcha es intermitente, lenta y demasiado sacrificada para nosotros, los desdichados pasajeros. Bajarse es un sueño riesgoso, pero todo indica que sigue siendo la mejor opción. Todos somos testigos de cuántos cubanos lo intentan cada día a riesgo de sus vidas.

En la tediosa marcha tuvimos una “rachita buena” en que el carro caminó bien y con cierta estabilidad (los años 80). Antes y después los pequeños avances logrados han sido tortuosos, a costa de que los pasajeros lo empujáramos “obliguntariamente” (algo que se dice voluntario, pero en la práctica es obligatorio).

El chofer anterior tenía un don especial: el del convencimiento. Empujábamos kilómetros tras kilómetros, porque con sus charlas hipnotizantes nos daba fuerzas y hasta sentíamos que era normal empujar todo el tiempo; incluso nos hacía sentir que era culpa de “otros” su mal funcionamiento. Es más, vamos a reconocerlo, estábamos hasta contentos y orgullosos de empujar el fallido carro, porque se nos convenció de que iba rumbo al paraíso terrenal: el comunismo.

La tendedera. Foto: Juan Suárez
La tendedera. Foto: Juan Suárez

Pero ya nada de eso es creíble y el nuevo conductor no convence a nadie. Diez años de tímidos cambios por supuesto que no han traído más que tímidos resultados. El “motor” de la Revolución no admite más pasaditas de mano. No hay otra solución que remotorizarlo y cambiar tanto de chofer como de mecánicos.

Claro que esta es una decisión de todos los pasajeros, no de unos pocos; hasta los que ya se han bajado deben ser consultados.Si algo no funciona, hay que arreglarlo o cambiarlo; continuar machacando con lo mismo por paternalismo o tozudez es un crimen, máxime si ello implica el sacrificio innecesario de millones de personas.

Un paso importante para “reparar el carro de la Patria” es precisamente lo que propone el Movimiento Cristiano de Liberación. Han entregado a la Asamblea Nacional una iniciativa de reforma electoral; igualmente debería presentarse otra parecida para poco a poco ir abriendo espacios hacia la libertad de expresión en los medios de comunicación que ya existen o que se fomenten.

Nadie es tonto de creer que los conductores fracasados, pero asidos al timón aún con férrea fuerza, saltarán de alegría con las iniciativas. ¡Claro que no! Pero hay que hacerlas una y otra vez para que se sepa que estamos aquí batallando por nuestros derechos y no esperando sin luchar a que se nos conceda. Si se forja una batalla legal, pacífica y respetuosa para rescatar los derechos humanos perdidos o diezmados, el mundo sentirá más solidaridad por nuestra causa y nos apoyarán.

Resistencia. Foto: Juan Suárez
Resistencia. Foto: Juan Suárez

Por otro lado, el propio gobierno tiene pocas posibilidades de salir adelante en el tema económico sin que continuemos ganando terreno en el respeto a nuestros derechos más elementales. Solo el pueblo cubano puede sacar al país adelante y para ello es imprescindible más libertad de todo tipo. Ya no nos pueden convencer de trabajar voluntario por el porvenir comunista ni con diplomitas ni con medallas.

Ya nadie quiere “empujar el carro” sin recibir algo tangible a cambio. Sacrificios, solo si llegáramos a creer que con un “empujoncito breve” la marcha se reanudaría con firmeza. ¿Cómo empujar si seguimos teniendo la certeza de que todo volverá a desplomarse más adelante? Así ha sucedido hasta ahora con ellos, no hay duda de que se repetirá el fracaso.

Necesitamos “ver y creer” que el trabajo es serio y con posibilidades de perdurar. ¡Se acabó la confianza ciega! Reparación total o reposición, eso es lo que queremos. Patria nueva, democracia real, respeto a todos los derechos humanos y libertad económica: con eso levantaremos el país y reanudaremos la marcha. Es lo más justo para todos y queda claro que los que ponen freno al porvenir son los verdaderos enemigos de Cuba.


19 thoughts on “El viejo almendrón debe ser reparado con urgencia

  • el 4 agosto, 2016 a las 8:54 am
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    Erasmo: me rindo, puedes creer lo que quieras. Hasta un niño sabría que son mis opiniones las que manejo en mis escritos pero tú insistes y contra esa tosudez me declaro impotente. Tengo criterio y palpo a mi pueblo, luego tengo el valor de opinar. No es un trabajo científico ni estoy vinculado a una encuestadora, solo hago periodismo de opinión. Espero que finalmente puedas entenderlo. Sé que andas a la riposta porque opiné que te veía ambivalente. Lamento si te ofendí, solo fui sincero.

  • el 2 agosto, 2016 a las 12:56 pm
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    Estimado Osmel, cuando Martí dijo lo que dijo no estaba hablando por todos, como haces tú en este y otros textos.

  • el 2 agosto, 2016 a las 6:06 am
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    Erasmo: escribo en primera persona cuando es mi opinión personal. El escribir en plural cosas personales fue una moda colectivista e hipócrita. Martí dijo ‘patria para todos’, te atreves a cuestionarlo también. Por tu reacción luces molesto por lo de la hoja de caimito. No fue una crítica, respeto tu posición sea cual sea, solo no la veo clara y la describí ambigua, ambivalente. Los respeto a todos.

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