El plan de Raúl para la Patria ¿será viable?

Osmel Ramírez Álvarez

Raul Castro Photo/archivo: cubadebate.cu

HAVANA TIMES — Cualquier gobernante en cualquier país del mundo rara vez dispone de un periodo tan largo en el poder, como el que ya ha tenido Raúl Castro, para poder convertir sus proyectos en realidad. Más de una década si sumamos los dos años de Gobierno interino, y aún no se ve emerger siquiera la punta del “iceberg del progreso” en el interminable océano de la penuria cubana.

No cabe duda de que su deseo ha sido el de modificar el sistema cubano en función de un mejor resultado económico-social. Para ello comenzó un esperanzador debate público, aunque demasiado controlado. Vinieron los Lineamientos diciendo que había que hacer lo mismo de siempre, pero con diferentes palabras como si fuese algo nuevo. Más tarde la conceptualización del modelo socialista cubano y el plan de desarrollo hasta el 2030.

Papeles y más papeles, mucho bla bla bla, y nada concreto que demuestre que hay un cambio real: ni de mentalidad ni en las instituciones ni en lo económico ni en los derechos.

Vamos a utilizar parte del argot marxista para analizar su gestión. En materia política no ha mostrado el más mínimo interés por cambiar ni rectificar.Y de ahí parte su gran fracaso, porque niega la propia dialéctica marxista, sus propios principios. La economía es la base de todo, pero es al mismo tiempo expresión cultural del desarrollo social del periodo que se vive.

Ni el momento histórico actual es semejante al de 1959 ni los cubanos somos los mismos. Al actuar desfasados en el tiempo y siguiendo los mismos métodos e ideas, demuestran ser dogmáticos, no dialécticos; en otras palabras, no comprenden nada de nuestra realidad objetiva.

Vendedoras de maní.  Foto: Juan Suárez

Pidió encarecidamente a todos los cuadros, a todos los niveles, que cambiaran de mentalidad; y que aquel que no se sintiera capaz de hacerlo pidiera su renuncia para no entorpecer el cambio. Lo hizo públicamente, varias veces y en varios foros. Pero al no modificar las instituciones burocráticas del sistema ni democratizarlas ni dar paso a los verdaderos actores del cambio (la oposición pacífica y demócrata, incluso dentro del propio ideal socialista) mató desde el embrión su plan para el cambio.

Fidel mismo lo dijo en su concepto de Revolución, por desgracia de la boca para afuera: “sentido del momento histórico”; “cambiar todo lo que debe ser cambiado”. Son los dos ingredientes básicos que le han faltado al proyecto de Raúl y a su gestión al frente del Gobierno cubano en la última década y la causa principal de su fracaso. Increíblemente son sus propias consignas, su propia propaganda política: están en su recetario, pero no en su quehacer.

Los famosos Lineamientos, que ya ni se mencionan, dejaron claro en su propio apellido (“de la política económica y social”) que estaban mutilados, porque no incluían “la política”. Y en eso sí que hay una trinidad indisoluble e innegable: económico-político-social están ligados y no se pueden separar sin cometer la torpeza raulista de querer convertir el barro en oro.

Si lo “económico-social” tiene problemas, es imposible que ”lo político” esté bien; todo lo contrario, es expresión de que algo vital anda mal. Y no hay un solo punto de los Lineamientos o de la conceptualización o del plan de desarrollo que reconozcan que el sistema político cubano tiene serios problemas, que no responde a las necesidades y derechos del pueblo, y que es responsable del fracaso económico-social. Por eso no es más que“el mismo perro, incluso con el mismo collar”, solo barnizado para hacerse la idea engañosa de que es nuevo y va a funcionar deferente.

Se incrementa el turismo en Cuba. Foto: Juan Suárez

El plan para el 2030 no tendrá resultado ni para el 2300, porque nada neurálgico ha cambiado. Está bien que inviertan en el turismo, en una Zona Franca como la de Mariel y en obras hidráulicas para impulsar la agricultura. ¡Claro que son grandes motores del desarrollo económico! Pero nada de eso sirve de mucho con el bloqueo interno feroz e infranqueable que representa el sistema cubano: estatalizado, centralizado, estático y, por consiguiente, poco movilizador de las fuerzas productivas. Como resalté en el mismo título de mi artículo publicado aquí  El viejo almendrón debe ser reparado con urgencia.

El plan de desarrollo de Raúl para la Patria es inviable y no parece darse cuenta o, al menos, tener el pudor de reconocerlo. Si él y su Gobierno fueran inteligentes pidieran ayuda a la oposición pacífica para sin convulsiones sociales fomentar un cambio real hacia un sistema más democrático: que preserve lo bueno logrado con la Revolución y abra paso a un nuevo modelo económico-político y social, como Cuba lo necesita.

Pero su plan, aunque persigue el desarrollo y el bienestar del pueblo (¿por qué dudarlo?), no lo hace en primerísimo lugar, como debería ser. Delante están sus intereses de clase: de clase política privilegiada y acostumbrada al despotismo, al autoritarismo y es por ello que le temen a la democracia.

Es hora ya de que la oposición muestre y luche por un plan alternativo “de verdad”, que cautive y colme las expectativas de nuestro sufrido y temeroso pueblo: el país lo pide a gritos y sinceramente creo que este es el momento preciso.

55 thoughts on “El plan de Raúl para la Patria ¿será viable?

  • Osmel : tu crees que a Pedro Campos le disgustaría competir contra Rosa Maria ? Miranda la descalifica, pero para mi es muy buena candidata !!

  • …gracias osmel por tu respuesta…yo oigo mucho eso de “liberar las fuerzas productivas” pero no entiendo que especificamente que significa eso…ojala alguien me lo explicara…si te das cuenta muchas de tus propuestas ya se estan haciendo …exploracion petrolera,mineria,refinacion y distribucion,pequeños intentos de reactivar algo de la industria azucarera,la zona especial del mariel y etc,etc…si analizas bien muchas de esas actividades necesarias y que trata de fomentar el gobierno no pueden prosperar de la forma debida por la continuidad del bloqueo y la imposibilidad de un libre y ordenado comercio con los usa….el restablecimiento de relaciones con los usa encandilo a los inversionistas pero el mantenimiento del bloqueo los enfrio…es muy dificil montar una planta de cualquier cosa en cuba y que no puedas comprar materias primas o partes en los usa o vender parte de esa produccion en ese mercado..no lo crees asi???…tambien creo que confias mucho en lo que podra hacer un gobierno de transicion…podra mantener las burocracias y empresas improductivas y obsoletas mientras a su alrededor se privatiza y se moderniza todo lo que pueda ser productivo???…como podra hacerse cargo de los miles de desempleados del antiguo sistema ineficiente y de los dos tercios de soldados del ejercito desmantelado???…tambien creo que apelas mucho a la buena voluntad de los inversionistas , nuevos empresarios y las instituciones financieras…recuerda que su interes fundamental es hacer un buen negocio y la caridad tiene muy poco espacio en esos negocios…panorama dificil que no se resuelve ,como bien dices,con elecciones libres,libertad de expresion y economia de mercado…el resultado puede ser mucho peor que lo que se quiere cambiar y ejemplos hay suficientes a nuestro alrededor….

  • Osmel, como siempre, agradezco que en medio de tu ajetreada cosecha te tomes el tiempo para razonar con tus objetores. Hay muchas divergencias que aún se mantendrán entre nosotros, pero tu indiscutible voluntad de diálogo y capacidad analítica ayudan a disminuir ciertas distancias y a aplacar ciertos erizamientos. Sólo me resta agregar que espero conocerte personalmente en algún momento. (y me regalas un tabaquito, ¿ok?)…

  • Eduardo: me gustó tu juego imaginario, solo que como soy socialista-demócrata votaría para Pedro Campos como Presidente, ja ja ja. Estás obviando algo importante, es que en un ambiente de libre expresión los neosocialistas haríamos una campaña tremenda para convencer al pueblo de nuestra posición, como garantes de preservación de lo que el pueblo reconoce como “las bondades de la revolución”. Creo que tenemos posibilidades de ganar mucho apoyo con los cubanos de la isla, desconfiados con razón tanto de los comunistas como de los liberales. Pero lo que te preocupa, lo que sigue, te digo que dependerá mucho de quienes integren ese Gobierno de Transición y de quienes ganen las primeras elecciones libres. Lo que no se logre en ese periodo y se haga letra viva en la nueva constitución, costará lustros de lucha conseguirlo, peleando contra la dictadura solapada del capital si no conseguimos el equilibrio social. Es por eso que insisto en hacer bien las cosas desde el comienzo y no le sigo el juego infantil a los que dicen: ¡elecciones libres, libertad de expresión y asociación, y economía de mercado, que lo otro viene después! -Lo que viene después es lo mismo de México, lo de Haití, lo de Venezuela (que hizo posible el triunfo del chavismo), etc. Ya aquí no hay bobos que abran la boca para que le metan el dedo: ni el dedo de la izquierda extremista, ni el dedo de la derecha ultra liberal. A mi juicio el nuevo plan económico no debe ir al extremo de privatizarlo todo; el bloqueo claro que se irá a bolina; aprovechar el boom del turismo y usarlo como locomotora del desarrollo como hizo España luego del franquismo, que es lo que han pretendido los comunistas cubanos pero no les da el resultado porque el sistema no permite que las fuerzas productivas se liberen ni tiene un sistema empresarial y de control realmente viable, es utópico y centralizado. Descentralizar, permitir libertad para hacer negocios sin límite, crear dos zonas francas con parques industriales en el Centro y el Oriente. La de Oriente me gustaría fuese en la bahía de Guantánamo con el fin de ampliarse en elk futuro hacia la zona de la base de los EUA que sería una buena propuesta para su fin. Sí, es buena idea desmantelar no la mitad, sino dos tercios del Ejército costosísimo e inútil en estos tiempos en que somos una zona de paz, vendiendo la técnica a los que lo necesiten legalmente o como materias primas para fabricar algo útil. Rescatar con capital cubano y extranjero la industria azucarera: llegar a 120 centrales, que con el 60% de las tierras históricas de ese cultivo llegue a producir 5 millones de toneladas de una forma más eficiente, eso es posible y tenemos hoy todo para lograrlo, menos esa oportunidad de hacerlo bien que anula este sistema económico trabado. Dirigir inversiones hacia la minería y el petróleo en el mar, tal vez demos con buenos pozos, de todas formas por nuestro capital humano y ubicación geográfica es factible atraer inversiones hacia la refinación y distribución de derivados del crudo, como se hace en Cienfuegos. Liberar a la gente y fomentar lo mismo que fomenta Raúl pero en nuevas condiciones de legalidad y libertad de hacer, hoy imposibles con el sistema. Cuba se levanta, no tengo dudas. Además, la emigración aportaría capital y experiencias invaluables para disímiles negocios, y tendríamos acceso a créditos y más inversión extranjera, que bien usados reportarían el desarrollo, no tengo dudas.

  • Roger: concuerdo contigo, el régimen jamás cambiaría por sí solo: hay que obligarlo. Es en ese mismo sentido que lanzo mis propuestas y mis ideas. Pero obligarlo no significa dejarlos de tener en cuenta, acepten o no. Yo creo que aquí debe reinar el pragmatismo no el rencor político ni la vendetta; el objetivo no debe ser castigar a los comunistas por lo que creemos fue incorrecto, se trata de acabar de una vez con esta situación nociva para la Patria. Negociar más que atacar; perdonar más que odiar; crear más que retroceder; justicia solo para los crímenes groseros de ambos lados. Eso creo.

  • Isidro: ¡amigo!, en buen plan, olvídate de esa gente, de esos opositores del pasado con ese estilo guerrerista y terrorista. Ellos fueron y son la expresión de otros tiempos en que, al igual que los revolucionarios que los combatieron (Fidel, Frank País, El Curita, etc.), usaban esos métodos. Ahora se ve contraproducente y se juzga como terrorismo. Aquí en mi zona hay decenas de historias de los “Mau Mau”, como se les llamaba a los rebeldes en las Sierras Nipe y Cristal, en las que abusaban de los campesinos y les robaban. Ahora, sabiendo que los opositores alzados en armas y apoyados por los USA principalmente en el Escambray (estigmatizados todos como bandidos y asesinos) cometieron actos vandálicos y criminales, ¿pudiéramos decir realmente que todos lo hicieron o que esa fue la política oficial de sus organizadores? Al igual que sabemos que no fue la política de Fidel el vandalismo (y se cometió) sería bueno revisar sin parcialismo la historia para ver si fue en verdad una política oficial de los opositores o algo que se les fue de las manos por el odio político exacerbado. Yo solo dudo porque no creo que se nos haya contado toda la historia ni toda la verdad. De esa gente y sus seguidores actuales no debemos preocuparnos, porque así como la idea socialista-extrema de la revolución (aun impuesta) es cosa del pasado que pronto hemos de sacudirnos, esos métodos de lucha que tanto te asustan de algunos opositores también son historia. No padezcas en vano, ten mente positiva, enfoquémonos en la sustancia porque aquello en verdad es solo parte de la cáscara del asunto.

  • Miranda : Eduardo es una persona dogmatica,el no entiende como funciona la realidad.Es u hombre nuevo,un hombre de tarjeta de racionamiento para todos y mucha uniformidad.Nuestra sociedad post-comunismo,sera una sociedad normal,o sea, funcionara como los politicos y sus votantes, como los emprendedores,en fin, como el pueblo cubano, la pueda hacer funcionar.Sin Iluminados, reyes, ni Mejores…solo eso !! Los barrios pobres en las grandes ciudadades, los campos empobrecidos en algunas zonas, etc., etc…., eso no ha desaparecido en niniguna parte del mundo !!!!

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