El Papa, el marxismo y un asesinato

Haroldo Dilla Alfonso*

El Papa Benedicto XVI en La Habana.

HAVANA TIMES, 4 abr — Si Juan Pablo II fue un felino de la política, Benedicto XVI es un plantígrado del dogma.

Y eso fue lo que demostró en su reciente viaje a Cuba, cuando, asomado al avión que lo llevaba a México, declaró al marxismo en bancarrota, al comunismo disfuncional y a la Iglesia lista para sorprender a los cubanos con su ayuda para, dijo “superar traumas.”

Fue secundado por el arzobispo de Miami, Thomas Wenski, quien en una misa en la catedral habanera calificó al marxismo de “ideología caduca” ante las lagrimas emocionadas de sus feligreses emigrados.

Obviamente no voy a discutir la vigencia o no del marxismo. Creo que se trata de una poderosa megateoría que ha dado lugar a muchas tendencias teóricas y otras tantas preferencias ideológicas, que van desde el esclerótico marxismo-leninismo hasta sofisticadas escuelas de pensamiento que los prelados nunca han leído, y si lo hacen es probable que no entiendan.

Y al final cada cual tiene derecho a decir que el marxismo, como cualquier otra teoría no sirve para nada, o considerarle que una buena opción teórica y política. No entro en esa discusión.

A lo que quiero apuntar es que nadie en el tren oficial cubano, en el mundo académico oficial o entre los blogueros-mal-pagados que palean lodo en todas direcciones a la primera orden, han tensado un músculo de la lengua para refutar al Papa.

Solo el canciller, con su habitual cara de póker y ante un público de periodistas muy amistosos, habló del asunto para decir que respetaba las opiniones del jefe del Vaticano. Y el nuevo zar de la economía, Murillo, que dijo no se dónde, sin mencionar santo ni milagro, lo que todo el mundo sabe: nada de reformas políticas.

Costumbres y tiempos, como decía Cicerón, cuando verificamos que hace pocos años los intelectuales cubanos eran reprimidos, estigmatizados y hasta encarcelados por referirse críticamente a la variante del marxismo oficial soviético imperante en el país.

Aún cuando lo hicieran desde posiciones mas auténticamente marxistas que las sostenidas por el aparato ideológico del PCC. Y si alguien lo duda le puede preguntar a Ariel Hidalgo.

Pero hay algo mas. La constitución vigente en Cuba reconoce al llamado marxismo-leninismo como ideología oficial en la medida en que confiere al PCC el rango superior del sistema. Y ello ha sido reafirmado en documentos como el programa de la pasada conferencia del Partido, que según se dijo fue objeto de una discusión entre los miembros de esa organización y otras personas, y que por tanto se considera —desde la óptica oficial— un documento democratico de “amplia aceptación popular.”

Por consiguiente, el papa Benedicto XVI se permite la oportunidad de calificar de caduca a la ideología oficial, y de disfuncional al sistema que se supone sea una meta de toda la sociedad, justo en la víspera inmediata de una visita que es inseparable de su rango de jefe de Estado.

Y el arzobispo de Miami lo hace, ademas desde una iglesia, “santuarios de reflexión” que fueron calificados de apolíticos por el cardenal Ortega cuando los opositores del llamado Partido Republicano intentaron ocupar algunos.

Pero nada pasa, a pesar de que todo esto es técnicamente una intromisión de un Estado en los asuntos internos de otro, y no a la distancia, sino en una visita sujeta a canones protocolares.

En la Misa ofrecido por el Papa Benedicto XVI en la Plaza de la Revolución.

Es que evidentemente la elite política cubana encabezada por el general/presidente ha aceptado pagar los precios de ese acompañamiento que ofreció Benedicto XVI para superar los “traumas” nacionales y que ya ejercen, con gestos inusualmente condescendientes, la jerarquía católica y todas sus instituciones ideológicas y de propaganda.

Yo aplaudo que ese acompañamiento exista. Pero no en las condiciones en que se produce ahora. Sobre todo me espanta el bulto de precios que los dirigentes cubanos estan dispuestos a pagar si ello le ayuda a realizar su placentera metamorfosis burguesa sin grandes disrupciones.

En primer lugar porque la Iglesia Católica a nivel mundial esta en una severa crisis desde casi todos los puntos de vista, y su comportamiento actual dista mucho de aquellos principios cristianos originales que han cautivado la imaginación de millones de personas a lo largo de la historia.

Creo que el papa Ratzinger, el arzobispo Wenski y el cardenal Ortega se harían un gran favor mirando hacia adentro y tratando de resolver los muchos problemas internos de la institución que dirigen.

Pero como no lo han hecho y no hay un balance autocrítico serio de la Iglesia, me temo que el acompañamiento pudiera traspasarnos algunos inconvenientes.

En segundo lugar porque la Iglesia Católica en Cuba es una institución religiosa minoritaria, que funciona con templos semivacíos y muchos de sus feligreses son aves de paso consumidores de caridad. Y en tales condiciones el poder que se le otorga supera con mucho su real implantación en la Isla.

En tercer lugar, porque nadie, tampoco la Iglesia Católica —ni el Partido Comunista— pueden aspirar al tratamiento postraumatico de la sociedad cubana en condiciones monopólicas, aprovechando los agujeros disponibles para ganar espacios sectarios. Y hacerlo al mismo tiempo en que otros grupos y personas (con plenos derechos) quieren hacerlo pero son excluidos y reprimidos sistematicamente.

Repito que aplaudo que la Iglesia Católica participe en este proceso de transición larvada que sufre (o disfruta, según quien sea) la sociedad cubana. Es justo que lo haga, pues es una Iglesia que cuenta con miles de seguidores honestos con total derecho a ser representados.

Y en particular creo que todos los católicos que trabajan día a día por un mundo mejor en estricta correspondencia con el mensaje cristiano de solidaridad y humildad pudieran hacer un aporte invaluable al futuro de la sociedad cubana.

Creo también que la sociedad cubana ganaría mucho si lograra apropiarse de esa tradición humanista del catolicismo que han representado históricamente figuras como Las Casas, Miguel Hidalgo, Félix Varela, Camilo Torres y Herdel Camara. O de la memoria de los cientos de sacerdotes europeos asesinados por el fascismo a pesar del concubinato de la Santa Sede con el Tercer Reich.

Creo incluso que sería útil que la represiva y decadente élite política cubana prestara atención a las palabras finales del Papa en su despedida: que Cuba sea la casa para todos los cubanos, que haya respeto para la libertad y se destierren las posiciones inamovibles “que tienden a hacer mas arduo el entendimiento e ineficaz el esfuerzo de colaboración.”

Pero creo al mismo tiempo que el Papa Benedicto XVI y todos sus subordinados deben ser capaces de solucionar los inmensos antros de injusticia que prosperan bajo la doctrina que propugnan, remover las posiciones inamovibles que caracterizan a la curia romana y entender que la libertad no puede ser diseñada solo para unos elegidos.

Por ejemplo, solo a modo de tragica ilustración, recuerdo que en los días en que el Papa hacía su periplo, Daniel Zamudio fue asesinado en Chile. Cuatro bestias lo golpearon, torturaron y abandonaron en un parque solitario. Quedó en tal mal estado que según los médicos, sus órganos no servían ni para ser donados.

Daniel era un joven gay de 24 años, un excelente joven que hacía su vida y respetaba la de los otros. Pero según la cúpula eclesial de Benedicto XVI, Daniel era el tipo de oveja descarriada que se merecía la discriminación, que no tenía derecho a su orientación sexual y mucho menos al matrimonio.

No digo que el Papa o la iglesia hayan instigado directamente este crimen, ni que la sangre de Zamudio esté en sus manos. Pero sí digo que la intransigencia medieval del Vaticano ante temas como este son partes del escenario que propician crímenes como el que llevó a la tumba al joven Zamudio y que empobrecen las vidas de muchos millones de personas en todo el globo.

Yo quiero una Cuba sin discriminaciones ni vetos excluyentes. Sin monopolios de acompañamientos postraumaticos, porque la patria es de todos y debe ser para el bien de todos.

Yo quiero sencillamente una Cuba que sea visitada por este o cualquier otro Papa, pero sin que se produzcan cientos de detenciones preventivas, sin que la gente sea obligada a recibirle (creyentes y no creyentes) y sin que un fornido camillero de la Cruz Roja se crea en el derecho a golpear a una persona indefensa.

Dios nos libre.
—–

(*) Publicado orginalmente en Cubaencuentro.com.


7 thoughts on “El Papa, el marxismo y un asesinato

  • el 7 abril, 2012 a las 12:51 am
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    Leerles, …a todos, me descubre, una vez más lo difícil que será la tan cacareada reconciliación, dónde estaba yo cuando ustedes llegaron, o viceversa, …tal parece que no vivieron el mismo país que yo. Puedo entender vuestro ateísmo, incluso, ese rencor injustificado a la Iglesia, y claro, puedo entender que no encuentren la palabra Papa, en la Biblia, no está. Está la palabra Piedra (…tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos. cf.Mt.16,18.) Puedo incluso entender las ofensas, las de siempre “este” “atrasado” etc.etc.etc. de eso precisamente, huì. Pero lo que no entiendo es que tal parece que hablamos de lugares diferentes, o lo han olvidado todo.Peter Pam , fuè para salvar a muchos niños de lo que despuès, ocurriò, nos quitaron la patria potestad (S.M.O, escuelas al campo, tenias que ir a furerzas, sino no pidias promover, y otras sutilizezas criminales, que surimian la postestad de nuestros padres). Nunca tuvimos en la iglesia un terrorista, si tuvimos a un valiente P.Loredo, que fue encarcelado y difamado, por dar asistencia a un hombre, derecho de la iglesia desde tiempos inmemoriales.Sin importar ninguna otra consideración, pero… sirvió para cerrar el convento de los franciscanos en la calle Aaguiar e /Tte.Rey y Amargura, una estratagema del Gobierno para desprestigiar a la Iglesia, perseguirla, y al mismo tiempo eliminar la benéfica influencia de los franciscano en el corazón de la Habana Vieja, acción baja y vil, de los marxistas. Tiene la Iglesia española,y universal cientos de mártires cristianos, asesinados cobardemente por los comunistas.No sè a veces no creo que ustedes hayann nacido en Cuba, y si lo hicieron, y lo digo con extrema caridad, les vendaron los ojos, desde el primer dìa. Como olvidan todo y quieren , dar un carpetazo.Igual, nos toca a muy pocos mantener viva esa memoria, para que nunca màs se repita, no en nuestra tierra, nunca más, nunca más…

  • el 5 abril, 2012 a las 2:40 pm
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    Coñoooo esto si es atraso, de donde sacaron a este, coñooooo!

  • el 5 abril, 2012 a las 10:56 am
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    Hola Haroldo…Yo si defiendo el marxismo,quizas desde esta “computadora”…sabes porque la “defiendo”porque no cree en la “iglesia”…en si creo como “empresario”…pero no como algo que me “trae” algo….en si creo “que somos dios”,cuando tu me ayudas,o solo me saludas..ahora te estoy escribiendo…es ser “dios”…te escribo,es posible que me leas…es posible que no…Pero existe la pagina…..y si me lees..”ya existe dios”…gracias a nuestro amigo Circles…que “es como un dios” al crear la pagina……un abrazo para el….

    Pero se dice ..”de los recuerdos no se viven”,pero lo “jodido” es que se recuerdan,y analizando ..”nuestra historia”hay que ver ..que hizo la iglesia catolica” en Cuba “Operacion peter pan”…o los “atentados” gente inocentes murieron…..despues “pense” que no tenia ningun “papa”….habia leido la biblia…”tampoco encontre” de que debia existir “un papa”…”quien lo invento”??buena pregunta?…un poco de Historia…..sin tocar “cuando llegaron” a Cuba,,,dicen “que nos descubrieron”….?

    La otra “pregunta”? Tu llegastes !! digo Yo “nosotros estabamos ahi”(es decir nuestros antepasados)…”la iglesia catolica “humanista”??…Creo amigo lo “extremos son fatales”…cuando tu “aceptas”a alguien ,lo haces porque “quieres”…pero “no teniamos dioses”(humanos digo yo),las tribus Tainas…hacian su “ritual”..fumaban “tabaco”(no sabian que el tabaco hacia daño)……no existian los “comerciales”……un abrazo…

  • el 5 abril, 2012 a las 1:35 am
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    “Y en particular creo que todos los católicos que trabajan día a día por un mundo mejor en estricta correspondencia con el mensaje cristiano de solidaridad y humildad pudieran hacer un aporte invaluable al futuro de la sociedad cubana.”
    Concuerdo con Haroldo. Este grupo de “soldados rasos” son los que en verdad pueden marcar una diferencia en el fortalecimiento de la sociedad civil cubana. Pero será necesario que quienes no somos católicos jamás volvamos mostrarles el menor asomo de discriminación, y, por el contrario, les hagamos sentir como ciudadanos en pleno derecho, trabajando codo con codo junto a ellos. Ya se sabe que hubo tiempos en que resultó imposible. Hoy urge restañar la herida.
    Un comentario bien equilibrado. Necesario.

  • el 4 abril, 2012 a las 9:11 pm
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    Difiero contigo, no es un excelente artículo, està cargado de excesiva crítica, de amargura o resentimiento. Anticlerical, diría yo, percibo a un joven , que no fuè educado en la fe, que no conoció al aguerrido Obispo de Santiago, que una vez, salvo de la muerte al viejo Castro, un joven que por desconocimiento, desautoriza al Papa, para expresarse sobre Cuba, y no es justo ni real,en ello, Cuba es de la Madre de Dios, es tierra de Evangelización, no somos minoría, le faltó contar a los miles de católicos en el exilio, también cubanos, libertarios. No tienes que advertirnos de nada, se nota no eres cubana, no nos pueden hacer ya màs daño ¿existe màs?, y no precisamente vino de la Iglesia. El daño de la Iglesia, consiste precisamente, en esta última época , el de plegarse.Pero la Iglesia, eterna como es, tiene mucho tiempo, para volver a ver, en el Palacio Arzobispal, a un Pèrez Serrantes, o un Boza Masvidal.Tiene mucho tiempo para ver, que en la misa y en la calle, sus obispos pongan el pecho , entre su rebaño y el dictador.

  • el 4 abril, 2012 a las 12:59 pm
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    Excelente articulo, haroldo, un poco duro es cierto, pero creo que la iglesia catolica se lo merece por su enrolamiento en cuantas tristes cosas hay en esta vida. No conozco mucho el caso de Cuba, pero les recomiendo mucho cuidado, muchisimo.

  • el 4 abril, 2012 a las 11:58 am
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    Haroldo, al leerte , es obvio que no te simpatizan los catòlicos, o eres muy crìtico. Creo que el Santo Padre tiene toda la autoridad, y recibe el apoyo de miles y miles de fieles en el mundo , para expresar lo que de todos es conocido, la ruina y caducidad de una ideologia, que ha sido desastrosa en su instrumentaciòn por toda la faz de la tierra; y a las pruebas me remito. Aquì no necesito ahondar mucho; que encontrò el Papa en Cuba, lo que todos, incluso un simple turista, el fracaso del sistema ideològico, acarreando otros fracasos, como el econòmico y social.Un paìs de sobreviviente, porque en Cuba no se vive, se sobrevive, se brega sostenidos por el canibalismo (una hiperbole, obviamente), la nulidad cotidiana, el desencantò, que notò inmediatamente, desde que piso tierra, en el parvulo ballet, en el lenguaje corporal de los ciudadanos,en el nudo de las corbatas de los funcionarios, en el remedo de ultima hora de las calles bacheadas desde hace lustros.Vio la ruina en sus propios Obispos,un cónclave de almas muertas y vendidas. Para ellos, la disidencia no es un escándalo político, sino un escándalo antropoagonico, el ignorado segmento de una sociedad que todavía resiste ruidosamente vivo.Encontrò una Iglesia, que no le gustò, una Iglesia Iglesia embriagada de haber recuperado con la ejemplar sumisión, genuflexiòn, y no ante Dios, de sus líderes las migajas de aquello que solo pudieron arrebatarle tras el fusilamiento, la prisión, el exilio , la exclusiòn y la persecución de sus mejores hijos. Un presigeneral que entonò discursos, nuevos-viejos cargados de justificaciones y resentiimientos, culpando al norte, de la ruina insular, un Cardenal, que como la bomba atòmica, prefiriò, y lo digo sin ironìa, preservar los edificios olvidado de las personas.Y un hombre, un simple hombre que saco desde el corazòn un grito heroìco:¡Abajo el Comunismo!, como un milagro, el ùnico de esta visita,el privilegio de una revelación. Cuando nuestra integridad , nuestra cubania, parecia desvanecerse en la muy preparada y militarizada pompa de la misa del lunes en Santiago de Cuba, cuando los cócteles, las inclinaciones de cabezas,los besamanos y una carnavalesca falsa piedad, parecían ahogar la abominable memoria de medio siglo de dictadura, un cubano de a pie salió de la multitud y gritó, se rebelò. Fuè el Milagro de esos 400 años de la apariciòn de Maria, rescatada de las olas por los tres juanes. Muy lamentable la muerte de este muchacho que mencionas, “la muerte de cualquier hombre me disminuye”, pero sabìas su nombre, en cambio el nombre de Andrés Carrión Alvarez, el milagro, no lo supimos hasta mucho despuès, dime se conoce allà?.En fin que en mi opiniòn, esta visita-espaldarazo, no debiò producirse.

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