El interés del Vaticano en Cuba

Por Pilar Montes

Raul Castro and Pope Francis during the Cuban president's visit to the Vatican in May 2015.
Raul Castro and Pope Francis during the Cuban president’s visit to the Vatican in May 2015.  Photo: escambray.cu

HAVANA TIMES — La mediación asumida por el papa Francisco en el diferendo de casi seis décadas entre Cuba y Estados Unidos y el logro del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos estados pusieron una alfombra roja a la visita del Santo Padre a Cuba.

Además de los asuntos que acerquen a Cuba y a Estados Unidos, el papa Francisco querrá atraer con la fuerza de su palabra a los creyentes cubanos, aunque la mayoría de estos combina la liturgia con ritos afrocubanos.

El Sumo Pontífice va ganando adeptos en el país, más allá de los militantes de su credo, por la defensa que ha hecho de los pobres desde que asumió el papado, sus críticas a los que provocan la guerra, su prédica a favor de la atención a niños y ancianos, su llamado a proteger el medioambiente y la naturaleza.

La exhortación al clérigo a salir de sus iglesias para ayudar a los que necesitan ayuda y consuelo espiritual. Francisco pone su ejemplo por delante. En la Semana Santa de este año, cuando invitó a un grupo de mujeres y hombres encarcelados, no al Vaticano, sino que fue él a la propia penitenciaría, y como Cristo a los apóstoles, les lavó los pies y les dio los sacramentos.

El programa que cumplirá el primer Papa latinoamericano, comenzará por un recorrido de 18 kilómetros desde el aeropuerto hasta sus aposentos, que reunirá en esta bienvenida, de seguro, a cientos de miles de capitalinos.

Después de entrevistarse con el presidente Raúl Castro, Francisco se reunirá con su grey de clérigos y obispos en la Catedral de La Habana. La misa que ofrecerá en la Plaza de la Revolución tendrá, a su izquierda, la imagen de Che Guevara, y a la derecha, el monumento a José Martí.

La multitud reunida en la Plaza cuando ofició misa el papa Juan Pablo II en su visita a Cuba, me atrevo a asegurar que será superada en ocasión de la visita de Francisco. Después viajará a Holguín y a Santiago de Cuba, donde oficiará misa en el Santuario del Cobre, para partir, el día 22 hacia Estados Unidos.

Según expresó a fines de abril el Cardenal Beniamino Stella, secretario de Estado del Vaticano, este dijo confiar en que la visita del Papa serviría para impulsar el deshielo entre La Habana y Washington.

En una entrevista realizada por la televisión cubana al cardenal Jaime Ortega Alamino, este recordó que el papa Benedicto XVI, le dijo una vez que: “la Iglesia no está para cambiar gobiernos, sino para llevar el evangelio a los corazones de los hombres que serían los que cambiarían el mundo,” línea de pensamiento muy bien utilizada en la práctica por el Pontífice.

En mayo de este año, el presidente Raúl Castro expresó tal satisfacción luego de su entrevista con el Papa Francisco que dijo: “Si sigue así, volveré a rezar y regreso a la Iglesia.”

Yo suscribo sus palabras

Más allá del objetivo permanente de la Iglesia Católica en Cuba de aumentar su número de feligreses, e interceder por el indulto a presos en la Isla, la visita del tercer Papa en 17 años, es noticia de primera plana en todo el mundo.

Altas y Bajas

Las relaciones diplomáticas entre Cuba y el Vaticano cumplieron el 7 de junio de 2015, 80 años de establecidas, pero la historia va más atrás.

Según dictamen emitido por el papa Leon XIII, este designó a Plácido Luis Chapelle, arzobispo de Nueva Orleans, “con el cargo de Delegado Apostólico extraordinario, el cual informándose cuidadosamente del estado de las cosas y de sus más apremiantes necesidades, nos diera fielmente cuenta de todo.”

“Bien ponderado todo y teniendo muy presente la vecindad y afinidad de la Isla de Cuba con las demás regiones de la América Latina, se expide este decreto el día 4 de septiembre del año 1901.” ()

Once años más tarde, en 1915, un grupo de sobresalientes veteranos de la Guerra de Independencia, encabezados por el general Jesús Rabí, suscribieron un documento pidiendo al Papa Benedicto XV, que nombrara a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, petición a la que accedió el Sumo Pontífice.

El 7 de junio de 1935 por el Decreto Ley No 208, el entonces presidente provisional, Carlos Mendieta, decidió la creación de una delegación de Cuba ante la Santa Sede.

Por su parte, el documento nombrando a monseñor Giorgio Giuseppe Caruana como Nuncio Apostólico en La Habana, fue firmado el 11 de septiembre de 1935 por el secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Eugenio Pacelli, quien cuatro años después se convertiría en el Papa Pio XII, de controvertida fama, porque al coincidir en tiempo con la Segunda Guerra Mundial, este decidió bendecir las tropas fascistas y no a los aliados.

En la más reciente lucha por la liberación, muchos de los rebeldes dirigidos por Fidel Castro, también se sintieron acompañados en sus deseos de justicia y libertad por la deidad mestiza, conocida como Ochún entre los creyentes de la religión afro-cubana.

En cuanto a la Iglesia Católica, al triunfo de la Revolución, en 1959, la alta jerarquía y algunos párrocos se opusieron a las medidas del gobierno revolucionario, ayudando a esconder criminales que pretendían escapar de la justicia y atizando el ogro del “comunismo” cuando ellos mismos no sabían qué proponía esa ideología.

Posteriormente, el programa “Peter Pan”, por el cual miles de niños fueron enviados por sus padres hacia Estados Unidos, mediante gestiones de clérigos, para ser recogidos por familias norteamericanas, provocando un trauma por la separación de sus familias que muchos sufren hasta hoy.

El ejemplo que siempre salta al recuerdo es el del nuncio Cesare Zacchi, quien tuvo el mérito de saber interpretar los códigos del proceso político cubano, ayudó a mantener las relaciones con la Iglesia y mantuvo una amistad personal con el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro.

Otra figura destacada en los vínculos bilaterales por la parte cubana fue el periodista y escritor Luis Amado Blanco, embajador ante la Santa Sede durante más de una década, quien llegó a ser decano del cuerpo diplomático.

A pesar de momentos de no coincidencia en algunos aspectos, estas relaciones están colmadas de hechos positivos y de colaboración.


17 thoughts on “El interés del Vaticano en Cuba

  • el 18 septiembre, 2015 a las 8:50 pm
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    ¿En serio, Isidro?

    Voy a hacer un perfil de consumidor a partir del Brut:

    Es viejo y corto de plata o desconocedor. Mas de 60. Porque a los tembas les gusta 212 y One Million y a los jovencitos les gusta Zippo. Los más viejos pero con dinerito se van por Santos de Cartier.

    Por el mismo precio lo moderno seria Antonio Banderas

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