El gusto por el horror

Janis Hernandez

Foto: Caridad

HAVANA TIMES — La violencia se define como acciones donde la fuerza, la brusquedad y el horror excesivos finalmente acarrean daños. Puede ser física o psicológica si es llevada a cabo por persona o grupos; y siempre que es empleada deja secuelas desagradables en la, o las personas que han sido víctimas.

Los actos de violencia y de horror, suelen tener escenario en las guerras en los sucesos de terrorismo o vandalismo, o en la vida cotidiana, ilustrados en secuestros, asaltos, violaciones, homicidios o violencia doméstica.

Pero también hay horror en una circunstancia de accidentes, la colisión de autos, la caída de un avión, el desplome de un edificio o un incendio. Muchas televisoras del mundo, tienen espacios dedicados a difundir imágenes violentas, y muchos sitios en Internet también se dedican a esta malsana tarea.

Afortunadamente nuestros medios de difusión, se han cuidado mucho de pecar en este sentido y no es nada habitual ver imágenes de violencia o de horror en nuestras programaciones, salvo las de películas o series extranjeras que pasan de vez en cuando en la televisión.

Mucho hincapié se hace en que los niños tengan acceso a juegos didácticos o de sano esparcimiento y no a los videojuegos cuyas temáticas sean la guerra o el terrorismo. Sin embargo es exactamente por este tipo de juegos que los niños y jóvenes se interesan más.

Cada día crece la afición por ver escenas de horror o crimen. En CD, DVD, memorias USB, SD o micro SD. En las PC, o en los equipos reproductores de varios formatos de videos, la violencia y el terror tienen sus espacios de preferencia.

No sé a qué responde esta actitud, pero lo cierto es que la gente con un morbo increíble procura copiar fotos y películas de horrendas violaciones, asesinatos, golpizas, accidentes.

Un lamentable incendio que aconteció el mes pasado en una gasolinera de mi ciudad, fue tomado por alguien desde su móvil y ese pequeño video se esparció como pólvora por todo el país, además de ser subido a YouTube.

Pero peor aún y mucho más espeluznante fue el video que recogiera la cámara de seguridad ubicada en esa esquina (monitoreada por la policía). Como fotos de las víctimas del incendio tomadas en el hospital (imagino que por un personal forense).

Pero, ¿no son estos materiales de uso exclusivo de estas instituciones?, ¿por qué y cómo salen a la calle?, ¿qué razón existe para que familiares y dolientes de las victimas tengan que ver, o sepan que todo el mundo ve a los suyos en penosos contextos?

Autopsias de niñas violadas, de personas brutalmente asesinadas, de una anciana descuartizada por un perro, de gentes incendiándose, de espantosos accidentes. Salen de los departamentos forenses y de las unidades policiales (no sé en qué calidad), para ocupar las pantallas de televisores y computadoras.

Y no entiendo, ¿por qué crece esta afición? y ¿por qué este gazapo de las unidades de policía y de criminalística? Si como todos sabemos, violencia engendra violencia, la afición por el horror nos hace más insensibles. Cosas como estas  no debe ser difundida. Es mi opinión.


4 thoughts on “El gusto por el horror

  • el 17 octubre, 2012 a las 3:21 pm
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    no los entiendo esta sociedad esta enferma……..
    mi padre es adicto a eso y me preocupa mas alla de la violencia que ya vivimos en mi casa x su culpa…
    a el simplemente le encanta ver ese tipo de atrocidades
    soy de mexico y tu tema me resulto chido

  • el 8 octubre, 2012 a las 6:21 pm
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    Antes de la era digital era fácil para los torquemadas del PCC censurar “esas cosas que no suceden en Cuba”; pero alegremente difundían las que ocurrían en el mundo libre, no importa cuán violentas fuesen.

    Eso de no publicar lo violento y criticar las filtraciones (digitales) es un lastimero intento de preservar la imagen del llamado Hombre Nuevo y su “paraíso” comunista; pues según el libreto oficial solo en las democracias occidentales se cometen crímenes violentos -lacras del capitalismo, le llaman.

    Se llegó al extremo de afirmar que en las sociedades “socialistas” (bajo tiranías comunistas) no existían asesinos en serie, y todos los que cargaban un carnet rojo eran una especie de santurrones inmaculados.

    Hoy, cuando es imposible tapar todos los huecos y cualquiera filma desde un teléfono la REALIDAD, resulta que la nueva excusa a la censura es proteger a los niños… yeah right, los mismos niños que obligan a corear “Seremos como el Che”, “Socialismo o MUERTE” y otras bellas y pacíficas frases del neonazismo platanero cubiche.

  • el 8 octubre, 2012 a las 7:02 am
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    Una cosa es lo que queremos creer y otra lo que es. Aunque la lucha sea por ser mejores siempres y alcanzar la verdadera dimensión humana (en concordancia con la palabra) la realidad es que hay algo, tal vez oculto en los mismísmos genes del ser humano, que lo incita a la violencia. Aventuro que sean los remanentes de instintos imprescindibles para la supervivecia en tiempos pasados que aunque se lucha por reprimir y controlar siempre salen por algún lado, especialmente cuando hay otros instintos reprimidos (en Cuba la libertad de expresarse y la libertad en general, en otras partes del mundo la sociedad reprime bastante también). Pero por sobre esos instinstos la educación y la cultura sí tienen cierta influencia. Estoy seguro la mayoría de los que odian el regetón no les gustan el morbo de esas imágenes de violencia.

  • el 6 octubre, 2012 a las 4:24 pm
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    Totalmente de acuerdo.

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