El futuro de Cuba depende de los cubanos

Por Osmel Ramírez Álvarez

La falla. Foto: Celia Bartolome
La falla. Foto: Celia Bartolome

HAVANA TIMES — El artículo de Samuel Farber “Hacia un socialismo viable en Cuba”, publicado en Havana Times el 2 de noviembre pasado, me convida a tratar el importantísimo tema del futuro de nuestro país.

Para los socialistas radicales el camino es insistir en el mismo modelo y hacer concesiones al capital solo como algo transitorio, que luego sería superado en mejores condiciones. Para los liberales extremistas únicamente necesitamos democracia, pluripartidismo y capitalismo liberal, porque con esos mágicos ingredientes todo se resolvería milagrosamente. Para los centristas, como bien deja ver el señor Farber, hay muchos caminos.

Me cuento entre los últimos y cuando veo tanta incertidumbre por apego al pasado tengo ganas de gritarles: “¡Al diablo con los clásicos!” – claro que merecen nuestro respeto, pero jamás nuestra devoción.

A Marx por ejemplo, los socialistas radicales lo citan para mantener y justificar sus dogmas, y los liberales para demostrar los errores de los socialistas por no apegarse a este o aquel postulado. Es una postura hipócrita, porque Marx no era Dios y por mucho que sus motivaciones fueran altruistas y sinceras no pudo siquiera imaginar el escenario moderno, tan contradictorio con sus postulados. Hasta ahora el ideólogo del pasado más “iluminado” que he leído ha sido Martí y solo marcó aristas, líneas éticas y visiones aun sin prescribir; por desdicha no se dedicó a la filosofía política.

La humanidad no acaba de comprender que vivimos una época nueva y que va fraguándose en el seno de nuestras sociedades una civilización diferente. Estamos tan absortos en los problemas cotidianos que no lo vemos. Todo cambia vertiginosamente y nuestras formas de concebir la sociedad no se ajusta a nuestras necesidades y demandas.  Los cubanos con tanto enredo, tan divididos, tan polarizados, tan dañados por el extremismo político, menos que menos nos detenemos a ver la responsabilidad histórica que tenemos.

Siempre el mundo corrió por un lado y Cuba por el otro. Cuando la colonización se nos fue la atención de España hacia las tierras ricas en oro y plata. Cuando Hispanoamérica aprovechó el terremoto napoleónico y se independizó, nosotros no pudimos seguirles el paso. Cuando tuvimos república fue tumultuoso y coincidió con la consagración de los EUA como potencia mundial de primer orden, que nos “desarrolló” como parte de su expansión neocolonial. Cuando hicimos una revolución democrático-nacionalista para finalmente alinearnos al mundo con una sociedad moderna, de frente a nuestros intereses, el héroe “justamente afamado por la victoria” se apoderó “de los nobles propósitos” y los subordinó a “sus ansias de gloria y de poder”. El capitalismo salvaje fue sustituido por el comunismo salvaje.

Así se nos fue medio siglo más y llegó la era de Internet y las altas tecnologías, a la cual apenas empezamos a insertarnos con un retraso de dos décadas, equivalente a mil años de los tiempos pasados, por la velocidad de los cambios actuales.

La pausa del bicitaxi. Foto: Celia Bartolome.
La pausa del bicitaxi. Foto: Celia Bartolome.

Por todo ello, como pueblo, tenemos males que pesan, pero también hemos sacado lo mejor de esta convulsa historia y llegamos hasta aquí con fortalezas importantes para alcanzar el desarrollo social que necesitamos.

Somos un pueblo homogéneo, bastante bien distribuido en toda la Isla, que habla el mismo idioma, sin xenofobia ni odios raciales ni etnias y con un ansia de prosperar tan grande que cuando llegamos a otras tierras nos crecemos y sobresalimos. Somos alfabetizados, con alto grado de instrucción y con una cultura arrolladora y hasta comercial, con un país sin mágicos recursos que fomenten el parasitismo, pero con los suficientes para alcanzar el desarrollo que necesitamos, sumado a nuestra privilegiada posición geográfica y excelentes tierras.

¿Qué nos falta? -pues rescatar nuestra soberanía de manos de los antiguos líderes revolucionarios, hasta hoy empoderados, y construir algo nuevo y funcional, en sintonía con la realidad nacional. No debe ser lo mismo que destruyó la Revolución con la anuencia de la mayoría popular, porque tenía serios problemas ni lo mismo que construyó y que terminó por crear más problemas todavía.

Es evidente que debe ser el pueblo quien decida el rumbo, pero antes debe haber un debate amplio y profundo. Hay quienes quieren seguir con el socialismo marxista-leninista; quienes quieren volver a la democracia con capitalismo liberal, y quienes queremos un modelo centrista “a lo cubano”, que tome solo lo positivo de ambos proyectos ya vividos y sufridos.

Es normal que haya pluralidad de posiciones políticas y hay que lograr que cada grupo tenga el espacio para exponer su proyecto de país y triunfe la mayoría, y que esa mayoría sea respetada para vivir en paz y poder avanzar.

Se impone ese imprescindible referendo y que sea el pueblo quien decida. Es lo más justo para todos y es lo único que se le debería estar exigiendo hoy al Gobierno, así de claro, también a Europa en su acercamiento actual con La Habana; es lo que se debería negociar ahora mismo con el gobierno de los EUA para incluirlo en su agenda con Cuba.

Pero falta unidad, cordura y civismo para ello. Pululan en nuestro seno sentimientos negativos y vicios del extremismo vivido, que impiden que seamos eficaces en lograr lo que queremos. De nuestras deficiencias y flaquezas se ceba el despotismo y nadie puede ni debe realizar nuestra sagrada tarea de enrumbar nuestro camino. El futuro de Cuba depende exclusivamente de nosotros los cubanos.

28 thoughts on “El futuro de Cuba depende de los cubanos

  • Osmel, Soy demócrata porque procuro para Cuba la legalización de los partidos políticos de oposición, una convocatoria a una Asamblea Constituyente Multipartidista para la aprobación de una constitución democrática, asi como, la Instauración de un Estado Democrático de Derecho con sus poderes independientes (ejecutivo, legislativo y judicial). Soy liberal y libertario porque abogo por un modelo político\económico\social\cultural para Cuba, que en su parte económica contenga componentes del liberalismo económico y componentes de la autogestión socialista

  • Y para redondear mas aun, los revolucionarios franceses tenian tantos escrupulos democraticos que ni siquiera aceptaron la formula americana de regirse por una autoridad cada cuatro anos y el sistema democratico que adoptaron fue un caos , al final , Napoleon hizo mas que todos ellos por crear las bases del capitalismo en Francia. No se puede correr antes de gatear. ja ja ja

  • Luis:

    Para redondear: para los Tigres asiáticos (Taiwán, Singapur, Corea del Sur y Hong Kong), junto a Viet Nam y China, no ha sido condición sine qua non establecer un previo marco democrático para generar prosperidad y desarrollar sus economías. Ese es mi punto. De todos estos mencionados, hoy sólo Taiwán y Corea del Sur efectúan elecciones multipartidistas y mantienen separación de poderes.

  • Bueno Isidro, asi es , un avance posterior , una vez extendido el capitalismo , necesitara la democracia . Yo no he ido a China ; pero estoy seguro que la mentalidad china a cambiado mas en 3 decadas que en 3 siglos, no obstante reconozco que al ser China un pais tan grande y con tantos millones , el proceso de democratizacion demorara un poco mas , todavia el gobierno chino tiene un gran trabajo que hacer; pero llegara tarde o temprano .

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