El fantasma del Che en el edificio Diet de Japón

Por Takeaki Matsumoto*

El encabezado del Mainichi del 1 de octubre dice “Camiseta de Guebara bloqueada en el Edificio de Oficina de Miembros de la Cámara de Representantes” (horizontal). “Grave violación de los derechos humanos” (vertical).

HAVANA TIMES – Incluso 60 años después de su muerte, el Che sigue siendo popular y conocido en Tokio, Japón. Entre otros sitios, se puede ver su torso estampado en “camisetas de Che” que usan tanto jóvenes como personas adultas. Normalmente lo llamamos “Gebara” porque no tenemos un sonido “v” en japones.

Escribo sobre un evento que tuvo lugar unos minutos después del mediodía del 24 de agosto.  Ocurrió en el centro de Tokio, para ser exactos, en el puesto de control del Edificio de Oficina de los Miembros de la Cámara de Representantes.

Uno de los cinco hombres fue bloqueado por un guardia de Seguridad. Se habían unido a una protesta de sentada solicitando una rápida reapertura de la Dieta. Esta había sido aplazada durante casi cuatro meses debido a la COVID-19 y la reticencia de la Administración con respecto a los escándalos que involucraban al entonces primer ministro Abe. Estaban justamente de camino a almorzar en un restaurante del edificio.

El guardia dijo: “No se le permite entrar a menos que se ponga el pulóver al revés”. La “camiseta” la usaba uno de los hombres mencionados anteriormente, pues este siente amor y respeto por el Che.

El guardia también se refirió a la regla que dice: “Se prohíbe la entrada a personas que usen atuendos con mensajes políticos, que no sean imparciales, neutrales y similares”.

Hechos como esos han ocurrido a menudo aquí. Los visitantes que porten etiquetas e insignias con logotipos o caracteres como ” el ejemplo 9″ (que representa la renuncia al armamento en la Constitución pacifista), “energía nuclear”, “Constitución” o “Okinawa” se les impide su entrada y se les pide que se los pongan para dentro o se los quiten.

Si bien algunos se sienten incómodos con esas solicitudes, tienden a aceptarlas para mitigar las molestias a fin de cumplir con sus diligencias.

Sin embargo, el señor de la camiseta mantuvo la desobediencia a esas solicitudes, alegando una violación a la libertad de expresión. Eso ha desencadenado una respuesta rápida y crítica entre las personas asociadas con el movimiento civil para proteger la Constitución.

A finales de septiembre, unos 50 manifestantes en total habían hablado cuatro veces sobre el cambio de dicha regla con los funcionarios administrativos del Edificio de Oficina de los Miembros de la Cámara de Representantes. El Che en los torsos está siempre presente cada vez que se realizan los encuentros entre las dos partes.

¿Qué diría el Che encontrándose envuelto en un movimiento civil en un país del lejano oriente?

*Director independiente de documentales

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