El decrecimiento convivencial para un pos desarrollo plural en Cuba

Hacia un proyecto socio-económico cubano alternativo (1)

Yasser Farrés Delgado

Glamour en La Habana. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — ¿Existen alternativas al Neoliberalismo de Estado que va instalándose en Cuba como modelo socio-económico? ¿Existen alternativas a convertirse en cómplice del modelo civilizatorio global, anti-ecológico y socialmente injusto? ¿Es posible plantear un proyecto socio-territorial cubano que no multiplique la dependencia? ¿Es posible establecer relaciones económicas con el exterior que no conduzcan al endeudamiento?

Todas estas preguntas tienen una misma respuesta: “Absolutamente, sí”. De hecho, existe suficiente teoría económica crítica y numerosas prácticas socio-económicas a lo largo y ancho del mundo que permitirían mantener esa afirmación, sin embargo estas no han sido generalizadas porque no resultan de interés ni para el pensamiento único que domina en una academia cada vez más neoliberal ni para los gobiernos, cada vez más controlados por el FMI y las élites económicas globales.

En este sentido habría que preguntar: ¿Por qué no se divulgan en Cuba estas experiencias? ¿Están el Estado, la academia y la ciudadanía cubana en condiciones de promoverlas? ¿Qué transformaciones serían necesarias en cada una de estas partes de la sociedad cubana para que las alternativas se multipliquen?

Propongo con esta entrada, y otras que seguirán, abrir un debate sobre estos dos bloques de preguntas. En línea con mis tres entradas anteriores (1), (2) y (3), dedicaré ahora espacio a dos conceptos: decrecimiento y posdesarrollo.

La teoría del decrecimiento convivencial es un pensamiento crítico europeo y no-eurocéntrico que cuestiona al modelo de civilización globalizado.Tomando como categoría de análisis la noción ‘decrecimiento’, el planteamiento es reducir equitativamente el consumo a nivel global y repartir adecuadamente los recursos y beneficios para conseguir un posdesarrollo plural global. El economista francés SergeLatouche quizás sea su más reconocido teórico. En España destaca el politólogo y escritor Carlos Taibo así como el escritor, filósofo y politólogo Jorge Riechmann.

La idea de ‘reducir equitativamente’ es importante. Se reconoce que no tendrían el mismo rol los ‘países desarrollados’ que los ‘subdesarrollados’ donde la producción no soluciona las necesidades básicas de su población.

La genealogía que nutre a esta propuesta es muy diversa, incluyendo criterios desde la bio-economía hasta la ecología política. No obstante, es contraria a la concepción de ciertos ecologistas reformistas pues plantea que «el estado estacionario propiamente dicho y el crecimiento cero no son posibles ni deseables». Imposibles porque el proceso económico no es mecánico e irreversible sino entrópico; e indeseables pues no renuncian a los modelos de producción y consumo infinitos en un mundo cuyos recursos son finitos, y no ofrecen alternativas reales para superar los grandes contrastes [Latouche, 2007: 66].

Carnicería particular. Foto: Juan Suárez

La propuesta del decrecimiento concuerda con los ecologistas reformistas en preservar el medio ambiente, pero agrega que al mismo tiempo se debe restaurar un mínimo de justicia social, metas posibles si se reduce el consumo y realiza un reparto equitativo. Quienes se oponen a esta propuesta insisten en que significaría una vuelta a la prehistoria, afirmación que no tiene sentido si se considera la situación de la mayoría de la población mundial que no accede al “desarrollo”, al sistema mundial de consumo, ni podrán hacerlo porque la ilusión desarrollista se soporta en su explotación.

La teoría del decrecimientopropone reconsiderar la noción de bienestar en otros términos, y no limitado a la satisfacción irracional de necesidades socialmente fabricadas. Es «renunciar al imaginario económico, es decir, a la creencia de que más es igual o mejor.» [Latouche, 2007:69]. Aquí radica el valor ético de la propuesta. Tiene por metainsistir sobre todo en que el objetivo del crecimiento por el crecimiento sea abandonado.

Según Latouche[2009:46], siendo rigurosos, «convendría más hablar de ‘acrecimiento’ tal como hablamos de ‘ateísmo’».Es decir, llama la atención sobre la creencia en el desarrollo. La manera en que esto se concretaría estaría ligada al localismo y el carácter convivencial, aspectos cuya importancia también destacan otras concepciones.

La propuesta que SergeLatouche esboza se resumiría en las 8 R como pilares para la acción:

• Revaluar: Revisar nuestros valores: cooperación vs. competencia, altruismo vs. egoísmo, etcétera. Se trata de sustituir los valores globales, individualistas y consumistas por valores locales, de cooperación y humanistas.

• Recontextualizar (Reconceptualizar): Modificar nuestras formas de conceptualizar la realidad, evidenciando la construcción social de la pobreza, de la escasez, etc.; encaminados sobre todo a un nuevo estilo y calidad de vida, suficiencia y simplicidad voluntaria.

• Reestructurar: Adaptar las estructuras económicas y productivas al cambio de valores. Adaptar el aparato de producción y las relaciones sociales en función de la nueva escala de valores, como por ejemplo, combinar eco-eficiencia y simplicidad voluntaria.

Cafetería de la calle Galiano. Foto: Juan Suárez

• Relocalizar: Sustentar la producción y el consumo esencialmente en la escala local. Es un llamamiento a la autosuficiencia local con fines de satisfacer las necesidades prioritarias disminuyendo el uso de trasporte.

• Redistribuir: El acceso a recursos naturales y las riquezas. Sobre todo en las relaciones entre el Norte y el Sur.

• Reducir: Limitar el consumo a la capacidad de carga de la biosfera. Está relacionado con el cambio del estilo de vida consumista, al estilo de vida sencilla y todas las implicaciones que esto conlleva.

• Reutilizar: Contra el consumismo. Tender hacia bienes durables y a su reparación y conservación.

• Reciclar: En todas nuestras actividades. Se trata de alargar el tiempo de vida de los productos para evitar el consumo y el despilfarro.

En última instancia, la propuesta del decrecimiento comparte las ideas del “desarrollo endógeno” y de la “auto-sostenibilidad” planteadas desde otras interpretaciones económicas. Sin embargo, ¿apuntan las medidas del gobierno cubano a ello? Curiosamente, la palabra “endógeno” tampoco está en el discurso de los Lineamientos de la Política Económica.


28 thoughts on “El decrecimiento convivencial para un pos desarrollo plural en Cuba

  • el 25 mayo, 2014 a las 8:34 pm
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    Nos que no valgan nada. Pero con tanta tecnología a disposición de millones de chinos ,resulta poco menos que imposible ejercer un control total. Por eso siempre están ensayando nuevos firewalls. Es menester admitir que los bloqueos están justificados en ciertos casos, como son los que se usan para intengtar impedir que los extremistas islámicos propaguen sus ideas, que suelen ser sumamnete destructivas, como sabemos.

    Por otra parte, el Gobierno está muy consciente, y por tanto intenta acomodarse a la nueva situiación, de que la reforma económica ha ido generando espacios de independencia de todo tipo, a cuya sombra fructifica un pensamiento que incluso puede ser contrario y contestatario a la verdad oficial.

  • el 25 mayo, 2014 a las 2:21 pm
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    Isidro,

    ¿Quieres decir que todos los recursos que dedican a la censura de Internet en China no valen para nada?

    Creo que los ciudadanos chinos empiezan a tener unos criterios alejados de los oficiales. Acabo de leer “Dear Leader” del norcoreano Jang Jin-Sung. Se trata de un alto funcionario de Corea del Norte que desertó a Corea del Sur llevando consigo un montón de secretos de estado. En el libro cuenta como huyó de Corea del Norte cruzando la frontera con China y después yendo desde China a Corea del Sur. Durante su largo trayecto como inmigrante ilegal en China corría continuamente el peligro de que le cazaran las autoridades chinas y lo devolviesen a Corea del Norte donde le ajusticiarían por traición. En el libro cuenta como le ayudaron muchos ciudadanos chinos que se arriesgaron con ir a la cárcel para protegerle. De hecho dos de ellos acabaron en la cárcel por haberle ayudado reteniendo a unos policías chinos mientras Jang Jin-Sung huía.

  • el 24 mayo, 2014 a las 4:31 pm
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    Ya que soy simplista , voy a simplificar. Consumo fijo minimo y controlado por persona, por ende , salario fijo , mas o menos igual para todo el mundo,( para que pagar mas , si no va haber lujos). producir solamente lo necesario y de manera planificada. ?Democracia , solamente la necesaria para definir cuantas libras de frijoles le toca a cada uno, porque supongo que todo esta cuadrado. Comercio justo y reciproco ( es decir , la coperativa que le toca hacer computadoras tiene que cambiarla por mangos 1 a 1). Coperativa integral , ( ahora si me huele a feudalismo democratico). Me parece que Cuba hace rato vive bajo las teorias de Laton.

  • el 24 mayo, 2014 a las 8:06 am
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    Gabriel:

    Tienes razón. China cuenta con uno de los sistemas de censura de contenido en Internet más sofisticados y mejor financiados del mundo, con millones de dólares de presupuestos y decenas de miles de empleados a tiempo completo para esa misión, además de que se paga a quienes se dedican a “desaparecer” los contenidos considerados inapropiados, o a responder a la contraria a los comentarios críticos en los foros de opinión.

    Pero fíjate que como contrapartida no temen sugerirle a los cibernautas las soluciones para esos entuertos: Hace unos pocos años, un editorial del Diario del Pueblo (el Granma chino), que respondía indirectamente a las críticas que EEUU le hacía a Pekín por estas prácticas, el autor dijo que la mayor parte de los señalamientos a su gobierno tenían débil sostén, pues casi todos los internautas del país sabían cómo burlar la censura con relativa facilidad (en referencia a los proxys y VPNs disponibles).

  • el 23 mayo, 2014 a las 1:29 pm
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    Yasser, si Costa Rica no es un buen ejemplo de exito en la region latinoamericana, explicame porque no emigran como lo hacen sus paises vecinos y Cuba. Aterriza que Ecopolis es una utopia para la Cuba de los proximos decenios

  • el 23 mayo, 2014 a las 8:33 am
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    Pero Isidro,

    !El escudo dorado hasta os bloquea Youtube!¡Qué cruz!

    Pensaba que solo os bloqueaban los artículos del New York Times recordando las fortunas de los dirigentes chinos.

    Por cierto, los chinos sí que saben domar bien Internet con treinta mil funcionarios trabajando a tiempo completo en el tema, no como los cubanos que hacen una chapuza.

  • el 23 mayo, 2014 a las 5:10 am
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    Yasser, no existe consumo irracional, sino formas alternativas de alcanzar la felicidad. Hay quien alcanza la felicidad fumando mucho porque el placer de fumar le compensa el acortamiento de la vida. Otros alcanzan la felicidad gastando en un reloj que es pura apariencia mientras comen mal. Esos comportamientos son raros para quien como yo tiene otros criterios. Sin embargo, ningún gobierno tiene derecho a usar su monopolio sobre el uso legal de la fuerza para imponer sus criterios de consumo sobre los ciudadanos. Y ningún ciudadano tiene derecho —ni poder— para imponerle sus criterios de consumo a otros ciudadanos.

    Por suerte todos tenemos gustos distintos, lo cual nos libra de muchos problemas. Porque supongo que si a todos los ciudadanos les gustase la misma mujer que te gusta a ti y con la que vives, eso te sería molesto.

  • el 23 mayo, 2014 a las 5:03 am
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    Coincido con Yoyo. Los problemas económicos no los resuelven los filósofos, pensadores, políticos y otros charlatanes, sino la gente de acción.

  • el 23 mayo, 2014 a las 4:58 am
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    Efectivamente casi todos los países tienen deuda pública, aunque varía mucho. No es lo mismo el 8,6% del PIB de Estonia que el 238% del PIB de Japón. Cuando la deuda pública es excesiva, el gobierno, para pagar intereses, se ve obligado a cargar de impuestos a los ciudadanos y recortar gastos públicos. Por eso Japón tiene un crecimiento económico tan anémico.

    Una deuda pública pequeña es una garantía de mejores servicios sociales.

  • el 23 mayo, 2014 a las 3:42 am
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    Yasser,

    Yo no te desacredito cuando afirmo que no has creado una empresa, que no has chocado con el problema REAL de mantener costos por debajo de las ganancias. ¿De donde sacas tú toda esa parafada? ¿De los libros? Bueno, el papel aguanta todo lo que le pongan.

    Pon ejemplos concretos y deja de estar citando a los muertos. Invocando espíritus no se arregla el problema cubano.

    Te doy un norte: Este tipo resuelve más que todos los filósofos habidos y por haber: https://havanatimesenespanol.org/?p=95808

    Muestra algo así y después hablamos.

  • el 23 mayo, 2014 a las 2:08 am
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    Amigo Yasser:

    Prometo ponerme “en cola” para asistir a todas esas conferencias en Youtube. Es que vivo en China, y aun teniendo proxy ocasional para burlar el “firewall” local, hay ocasiones en que ni así puedo acceder al “cuelgavideos” mundial.

    Pero vayamos a lo que nos ocupa. No creo que Latouche en principio, o al menos declaradamente, se las dé de profeta. No tengo afán alguno en colgarle el cartelito. Pero intuyo que tu insistencia con su nombre, en lo que ya va siendo una serie de artículos en HT, adquiere visos de reincidencia, para presentarnos algo así como lo “novedoso” de su pensamiento. Como si de la aplicacióin de sus teorías en nuestra maltratada isla se pudiera desprender el largamente esperado cuerno de la abundancia. Vaya, el clavo caliente ante la debacle…

    Pero observa que hice un recordatorio, porque cuando Latouche afirma: “La oligarquía financiera tiene a su servicio a toda una serie de funcionarios: los jefes de Estado”, o que en el capitalismo de los pasados 30 años “…No ha habido un crecimiento real, sino un crecimiento de la especulación inmobiliaria, bursátil”, está de cierto modo confirmando lo que ya le habíamos escuchado a numerosas personalidades mundiales, Fidel Castro incluido, en esas fechas y foros que mencioné. Y conste: estoy de acuerdo con el francés en ése y otros de sus asertos.

    Ahora, cuando el galo se lanza a decirnos que “Hay que trabajar menos para ganar más, porque cuanto más se trabaja, menos se gana. Es la ley del mercado…Cuanto más se trabaja más se hace descender los salarios” me asalta una duda estomacal, respecto en lo referente cuán aplicable puede resultar ese argumento en Cubita la Bella, donde lo que nos está haciendo falta hace rato es que se trabaje más, sí, pero que además se pague realmente, en proporción a lo trabajado y producido.

    Si Latouche nos llama a una huelga de brazos caídos para mejorar la situación económica cubana, en mi vulgarismo especulativo no puedo evitar asociarlo con aquel Malthus que pensaba que teníamos que adaptarnos a un mundo de recursos limitados, en lugar de procurar un mundo que nos diera de comer a todos.

    Amigo mío, al menos en Cuba, me parece que no camina el “latouchismo”.

  • el 22 mayo, 2014 a las 3:50 pm
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    Gabriel:
    ¿País con finanzas equilibradas? Dime un país que no tenga deuda pública. ¿Te parece que eso es “equilibro”?
    Un sistema en equilibro es aquel donde el IMPUT=OUTPUT, aquel donde lo que entra y lo que sale es lo mismo.
    ¿Por qué el equilibro tiene que significar otra cosa en el caso de los sistemas económicos?
    Eso es Teoria General de Sistema, y lo explicó Bertalanfy por allá por 1935
    Felicidades por ser de los privilegiados que puede pagar una hipoteca.

  • el 22 mayo, 2014 a las 3:33 pm
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    Pedro:
    Comparto tus ideas. Sólo decirte que hoy tenemos muchas más posibilidades de las que creemos.
    En ese sentido hay muchas experiencia nacidas al calor de las ideas del socialismo libertario, esa vertiente de “izquierda” dentro del anarquismo (ya sabemos que hay un anarquismo liberal). La autogestión económica es posible, y existen formas de vivir relativamente libre de esas influencias transnacionales: monedas locales, bancos del tiempo, cooperativismo integral, soberanía alimentaria, intercambio de casas, transporte compartido, conocimiento creative commons… Un sin fin de alternativas.
    Incluso, no hace falta más tecnología de la que ya existe. Y aun más, incluso las tecnologías “obsoletas” son suficientes para solucionar la inmensa mayoría de las necesidades. Es decir, no hace falta más “desarrollo de las fuerzas productivas”. Del peso de ese concepto marxista/desarrollista también debemos liberarnos.
    Saludos

  • el 22 mayo, 2014 a las 2:18 pm
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    El yoyo: es muy común desacreditar a las personas cuando no se puede desacreditar las ideas. ¿Quieres ver cómo se organiza todo esto? Te doy un norte: cooperativa integral, comercio justo, moneda local, bancos de tiempo…

  • el 22 mayo, 2014 a las 2:13 pm
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    Isidro, amigo:
    Estás perdido en el llano cuando dices que Latouche es “neo-maltusiano”.
    Por otra parte, Latouche no pretende ser ningún profeta. Ni él, ni ninguno de los teorizadores del decrecimiento. Ellos no pretenden dar lección a nadie. Te invito a que busques en Youtube sus charlas. Lo mismo que las de Carlos Taibo, Jorge Riechmann, Esther Vivas y muchas otras personas que están en esta línea.

  • el 22 mayo, 2014 a las 2:10 pm
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    Jagger:
    Tu opinión es propia del discurso marxista de la “determinación económica en última instancia”. Eso sí que es un determinismo que no ha llevado a ninguna transformación radical de la sociedad. Ahí está el resultado: Stalin, invasión a Checoslovaquia, corrupción, magnates petroleros rusos, etc. etc.
    Yo digo que la revolución empieza en uno mismo. Y no digo nada que no hayan dicho otras personas. Pero al decir esto, no estoy diciendo que esa transformación pueda ocurrir al margen de los condicionantes económicos.
    Mira, es difícil decidir usar bicicleta como medio de transporte cuando ni siquiera tienes bicicleta. Es difícil el autoconsumo cuando no tienes tierra donde producir.

  • el 22 mayo, 2014 a las 1:45 pm
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    Luis:
    No se trata de hacer todo en un sitio. Esa visión tuya es muy simplista. Nadie ha dicho eso. Te invito a leer sobre esos temas. Frente al comercio especulador existen otros conceptos, como el de comercio justo, reciprocidad, etc. Frente al consumismo irracional existe el consumo responsable. Etc, etc.

  • el 22 mayo, 2014 a las 4:31 am
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    Bueno, bueno. Ahora resulta que este Serge Latouche, con su prédica neo-malthusiana, deberá servirnos de salvador…Señores, si Cuba lo que está necesitando hace medio siglo es volver a consumir como Dios manda, que hace mucho rato, y por disímiles causas, perdimos esa posibilidad. Para “decrecer”, primero tendríamos que crecer realmente, y en todos los órdenes. No en balde el promedio de los cubanos, en nuestra primera salida de la Isla, parecemos conejos asustados cuando no sueltan en cualquier bulevar comercial del mundo desarrollado, o del subdesarrollado incluso.

    Y además, parece que con el tiempo y el Período Especial se nos van borrando las memorias, porque el mantra de Fidel Castro en las cumbres de Río y más allá, desde los 80 a los 90, era advertir al mundo sobre la debacle que se podría avecinar de continuar el mundo rico imponiendo su modelo de desarrollo consumista. Y parte de aquellas ágoras se hacen realidad hoy, cuando apenas se puede respirar la atmósfera saturada de carbono y otras delicias en París, Nueva Delhi o Pekín, repletas de fábricas y vehículos contaminantes. Entonces ¿qué de nuevo nos trae este flautista de Hamelin? ¿Otra versión del agua tibia?

    En fin, que la trova de Latouche se la traguen los millonarios. Ya quisiera verlo yo viviendo con 20 dólares al mes en Alamar y haciendo la cola del gas desde la cinco de la mañana con su balita en un carretón…

  • el 21 mayo, 2014 a las 11:45 am
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    Donde dice TV a Cabo (portugués) debería haber escrito TV a Cable.

  • el 21 mayo, 2014 a las 9:58 am
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    Lamentablemente, no comparto las ideas expuestas (aunque SÍ su deseo de la aparicion de las alternativas a sus preguntas) que difunde Yasser por estar basadas sólo en la subjetividad de las personas, de los gobernantes, de las corrientes políticas, de los partidos, etc. y eso hace que estas teorías queden castradas desde su nacimiento, por el hecho de que la objetividad del mundo donde vivimos, sus contradicciones y su desarrollo NO DEPENDE DETERMINISTICAMENTE DE LA VOLUNTAD DE PERSONAS O GRUPOS, sino de las condiciones materiales de existencia de esa sociedad que hoy por hoy no puede ser autárquica, sino cada vez más globalizada y más concatenada y son precisamente esas condiciones materiales (como expresión del nivel de desarrollo de las fuerzas productivas a nivel global y hasta regional) las que hacen que una teoría o un proyecto económico-social sea entendido y abrazado por una comunidad, pueblo o región, o de lo contrario, sea rechazado como el resultado trasnochado de un ensayo de laboratorio o escritorio de un filósofo de alguna corriente de antaño, ya vencida por las ciencias sociales de nuestra época!!

  • el 21 mayo, 2014 a las 8:00 am
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    ¿Esas comunidades autonomas, cada una de ellas producira toda la comida , la ropa , los materials para hacer casas, los efectos electrodomesticos, las computadoras, haran las herramientas para hacer herramientas, extraeran los minerales y materia prima cada una de ellas? . Si se hiciera una comunidada asi, seria del tamano de Paris. Si hay que hacerlas mucho mas pequeñas, entonces hay que renunciar a satisfacer muchisimas necesidades. Si a estas comunidades “autonomas”, le agregamos la teoria de Pedro, entonces estariamos a las puertas del Feudalismo Democratico.

  • el 20 mayo, 2014 a las 11:11 pm
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    Otro ladrillo!
    Cuando estos filosofos hayan creado una empresa propia y luchado dia a dia por mantener los costos pod debajo de las ganancias, entonces le daré mas crédito a estas parrafadas.
    Vamos, que prefiero leerme un libro de Mark Zuckerberg, Steve Jobs o Bill Gates que cualquier fantasía de estos filósofos que arreglan el mundo desde la barra de un bar.

  • el 20 mayo, 2014 a las 8:13 pm
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    Pedro en tu análisis se podrían incluir algunas cuestiones vitales del avance tecnológico y la economía globalizada que habría que tener en cuenta el en fututo modelo económico de Cuba porque son imprescindibles para el desarrollo y bienestar de la sociedad, se podrían citar varios ejemplos, pero yo me voy a referir al sector de telefonía que no puede ser operado por un monopolio estatal, como ahora, ni tampoco en el futuro por otro monopolio privado, sino por operadoras internacionales que garanticen las inversiones necesarias, que son permanentes, y tocnoología de punta, en contraposición brinden un excelente servicios y al menor precio posible, lo que es garantizado por las competencia entre esas diferentes operadas, las que deben responder a reglas operacionales y de servicios bien definidas. Por otro lado esa empresas generan muchos empleo directos e indirectos por servicios prestados por otras empresas ya sean privadas o del sector cooperativo, además del gran aporte a la tributación de la nación. Estas empresas no solamente prestan servicio de telefonía sino también de TV a Cabo e Internet entre otros. Estos debates Yasser, aunque uno no comparta totalmente son fundamentales porque posibitan la discusión del futuro modelo que no puede ser dejado a la improvisación y al monopolio del poder cualquiera que fuese.

  • el 20 mayo, 2014 a las 3:50 pm
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    Excelente texto de Yasser, cuya perspectiva comparto.

  • el 20 mayo, 2014 a las 2:57 pm
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    Diseñar una sociedad perfecta desde un escritorio es muy facil. Imaginar que se puede lograr a partir de un cambio de conciencia global es utopico. Mientras en el caso cubano se pueden apostar por ejemplos exitosos de la region latinoamericana como es Costa Rica, que ha logrado un elevado nivel de vida de su poblacion potenciando reglones de la economia como el ecoturismo (abandonaron por ley la mineria) , agricultura y la industria tecnologica. Se han abierto al mundo firmando TLC con diversos paises de diferentes regiones del mundo. Como promedio se puede crear una empresa en 24 dias sin tantas trabas y burocracia inutil.

    Cuba duplica a Costa Rica en territorio y poblacion, no tiene que envidiarle la diversidad en ecosistemas naturales, con una poblacion con elevado nivel de instruccion y esta situada en la misma region geografica que este pequeño “tigre centroamericano”.

    Pero¿Que tiene Costa Rica que no tiene Cuba? El principal catalizador para mejorar la calidad de vida y el desarrollo sustentable de cualquier pais conocido: LA DEMOCRACIA y politicos que aman a su patria un poco mas que a si mismos.

  • el 20 mayo, 2014 a las 11:51 am
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    Yasser,

    El FMI no controla a los gobiernos. El FMI simplemente concede créditos en precios más bajos del mercado a cambio de políticas económicos que garanticen poder devolver esos créditos. Esto hay que explicarlos más despacio.

    Todos los gobierno del mundo piden dinero prestado, tanto a sus ciudadanos como a ciudadanos extranjeros. Naturalmente para ello tienen que devolver el préstamo con intereses. El problema es que algunos gobiernos entran en crisis al gastar más de lo que ingresan con impuestos con el resultado de que no logran préstamos a precio razonable en el mercado internacional porque los prestamistas terminan por no fiarse de que sean capaces de devolver los préstamos.

    Eso es un problema porque de repente esos gobiernos, por ejemplo, no tienen dinero ni para pagar las nóminas de los funcionarios públicos.

    Entonces gritan socorro al FMI y le piden dinero a interés bajo. Y el FMI les responde que les presta dinero a interés bajo con la condición de que ajusten sus cuentas para dejar de tener más gastos que ingresos.

    Nadie le obliga a ningún gobierno a recurrir al FMI. Los gobiernos lo hacen porque el FMI les da créditos a intereses más bajos que nadie.

    O dicho de otra manera, un gobierno con finanzas equilibradas no tiene ninguna necesidad de recurrir al FMI, te lo digo yo que jamás tuve ningún problema para pedir préstamos a los bancos porque siempre he devuelto los préstamos con total puntualidad. Ahora mismo tengo una hipoteca que la pago con un interés del 1,5%.

  • el 20 mayo, 2014 a las 11:13 am
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    Estimado Yasser. Comparto objetivos, fines, en lo fundamental. Conozco esas teorías que responden a buenas intenciones, el problema está en cómo alcanzarlas a partir de las realidades del mundo contemporáneo y específicamente de las cubanas. Mientras tengamos sistema de organización de la producción basados en la explotación asalariada y la búsqueda de lucro, donde unos pocos sean los que determinen qué hacer con los resultados del trabajo de grandes conglomerados productivos, esas estrategias son imposibles. Sí creo muy útil discernir sobre ellas, divulgarlas, pero sobre todo tenemos que elaborar el cómo alcanzarlas. No es fácil conseguir la justa distribución de la riqueza cuando existen grandes corporaciones internacionales o nacionales, que manipulan, monopolizan producciones, distribuciones, mercados y precios, sean de materias primas, productos alimenticios o industriales, por ejemplo. En fin mientras l poder económico esté concentrado y peor si está centralizado. Por eso muchos abogamos por la socialización del poder económico que difícilmente puede alcanzarse si no va pareja con la socialización del poder político o proceso de democratización, como el camino hacia esos objetivos loables. El desarrollo de las fuerzas productivas, de la Ciencia y la Técnica, de las nuevas tecnologías de la informatización y las comunicaciones, del conocimiento y el aprendizaje de los propios trabajadores va generando la liberación paulatina de una buena parte de los seres humanos por la socialización del conocimiento y el acceso cada vez mayor a los medios de producción. Esto es un proceso natural en el capitalismo, que puede facilitarse –nunca forzarse- cuando se tiene conciencia del mismo y vayan creciendo desde abajo y también ayudadas desde arriba, las bases económicas socializadas en cooperativas, mutuales, de trabajadores libres que asocian en distintas formas para producir, distribuir, intercambiar o vender sus productos, en asociaciones comunales, en regiones con autonomías que van administrando sus recursos democráticamente. Cuando sean los pueblos los que decidan, las comunidades, tendrán más en cuenta la sustentabilidad, la necesidad de preservar el medio ambiente, la eco diversidad, etc. Creo muy adecuado que aborde estos temas y que entre todos pensemos en el cómo.

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