Vicente Morín Aguado  (Fotos: Juan Suárez)

PareHAVANA TIMES — Dentro de la amplia mayoría de personas, líderes políticos y gobiernos que hoy se oponen a la obstinada política de Washington contra Cuba, resalta la presencia de amigos de Estados Unidos, líderes nada revolucionarios y en general mucha gente bien lejos del Comunismo. Existe la convicción de que el Bloqueo ha sido hasta hoy un aliado de Fidel Castro.

Tal concepto de “alianza” presupone que el fracaso del modelo económico socialista implantado en Cuba cuenta con la advocación al Bloqueo como argumento justificante. Es difícil renunciar a tal excusa si tenemos en cuenta la disparidad entre los adversarios y los evidentes daños que la agresividad norteamericana provoca en mi país.

Otra explicación asociada debe tenerse en cuenta si hablamos del Bloqueo como aliado, se trata de avizorar el futuro capitalismo en la mayor isla antillana como un proceso lento pero irreversible, entonces es aconsejable dejar la política de aislamiento y pasar a otra de colaboración, acelerando los cambios que se consideran inevitables.

Vistas las cosas de tal modo, el gobierno autoritario de La Habana necesita el mantenimiento de este Embargo para, de una parte justificar su permanente fracaso económico y de la otra, impedir los cambios dentro del país. Agrego cambios también en lo político, pues la belicosidad  de los Estados Unidos, dado su carácter de superpotencia, refuerza el caudillismo aún predominante en nuestras prácticas políticas.

De cualquier manera es una alianza circunstancial porque el liderazgo histórico de la revolución ha mantenido invariablemente su rechazo a la postura de Washington, a pesar de los imprevisibles giros de la historia durante este último medio siglo.

El planteamiento puede ser: Tú impusiste el Bloqueo, tú tienes que quitarlo. SI o NO, de cualquier manera me benefician tus decisiones.

ChangóEliminar el Embargo supone, de inmediato, una avalancha de turismo hacia Cuba, multiplicando los ingresos del estado con dólares en directo, al Cash, dando un notable impulso a la maltrecha economía nacional, necesitada sobre todo de moneda dura.

Tal paso implica otros, como el fin de la persecución a las acciones empresariales cubanas en el exterior, la completa facilidad para comerciar con la principal moneda del mundo y el acceso a créditos hasta hoy negados.

¿Es posible obviar los grandes beneficios que reportaría al estado cubano la eliminación del Embargo?

Otra cosa es pensar si tal decisión favorecería igualmente a la mayoría de la población. Aquí las opiniones se dividen según las pasiones políticas. Sinceramente estoy convencido de que el pueblo cubano será de cualquier forma, muy favorecido también.

Para quiénes aborrecen el estado socialista, hasta hoy autoritario, la tendencia actual de las reformas dentro del país, al ser estimuladas con la eliminación del Bloqueo, darían un notable impulso a las actividades no estatales, tales como las cooperativas y el trabajo por cuenta propia.

Por supuesto, el monopolio estatal obtendrá los principales beneficios, pero no olvidemos que trabaja desde presupuestos socialistas y tendrá que asumirlos aunque la burocracia corrupta se entrometa en el camino. No debemos menospreciar la experiencia adquirida por la clase obrera cubana. En el peor de los casos, recordando al Dandy de un juego patrocinado por la firma Hasbro, llamado Monopoly, desde lo alto caerán billetes hacia los sufridos de abajo.

Vic-2-DiscosPara nada estoy planteando conformarnos con migajas, señalo sólo las opciones del caso a la luz de la experiencia histórica.

Lo último sería volver al capitalismo, al “destino manifiesto”, en tal caso seremos el principal emporio turístico del Caribe, con el juego, la prostitución y las drogas al por mayor, “protegidos” por Washington, pero corriendo el dinero a todo tren. Se trata de un viejo proyecto, interrumpido cuando “llegó el Comandante y mandó a parar”.

Lucharé siempre porque esta última opción jamás se haga realidad en mi país. Volverían los vengadores a ocupar cuanto les quitó la revolución al poner de rodillas al capital. Acabarían los sueños de cualquier posible forma de socialismo porque los propietarios no perdonan, la obstinación de Miami así lo demuestra.

Hasta el momento triunfan quiénes se empecinan en mantener el Embargo. Ellos aspiran a la completa victoria del capital, a la destrucción de la revolución, se trata de completar el castigo que desde 1961 nos impusieron. Sin embargo, los 55 años vividos sembraron ideales profundos hoy en franco debate entre nosotros. Estos burgueses vencidos no apuestan por el posible tránsito paulatino hacia la economía de mercado en Cuba.

Otra enseñanza de la historia es que, si apareciera un dictador capaz de devolverles las propiedades a nuestros burgueses vencidos, juro que olvidarían sus cacareados reclamos en torno a los derechos humanos.

Al parecer, ante las perspectivas del momento, la ultraderecha en Estados Unidos considera que es mejor dejar a nuestra nación con el Bloqueo como aliado con tal de impedirle al pueblo cubano opciones diferentes de progreso social. Declarado o subyacente, existe el temor a que seamos capaces de conseguir el milagro de un nuevo socialismo.
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Vicente Morín Aguado: morfamily@correodecuba.cu

33 thoughts on “El Bloqueo o Embargo: ¿Aliado o enemigo de la Revolución?

  • Pues si de mi dependiera, que no depende claro…y yo fuera EEUU, no cedería ni un ápice, hasta que La Habana, beligerante, orgullosa, soberbia y hasta apoyadora de otras dictaduras (como está pasado ahorita con Maduro), depusiera totalmente, sin ninguna condición…

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