El avance de la Comisión bilateral Cuba-Estados Unidos

Jesús Arboleya  (Progreso Semanal)

La reunion bilateral Cuba-EE.UU. del 11 de septiembre .de 2015 Foto: AIN
La reunion bilateral Cuba-EE.UU. del 11 de septiembre .de 2015.  Foto: AIN

HAVANA TIMES — Esta vez sin el revuelo mediático que usualmente ha despertado cada paso en el proceso de restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, concluyó en La Habana la primera ronda de la Comisión Bilateral, establecida para organizar las negociaciones entre los dos país.

Como era de esperar, en la reunión no se produjeron acuerdos sobre temas puntuales, pero se establecieron los asuntos de mayor prioridad y una hoja de ruta para solucionar los más perentorios en un período entre diez y catorce meses, lo que demuestra el interés de avanzar todo lo posible durante lo que resta del gobierno de Barack Obama.

La nota norteamericana fue muy escueta, limitándose a mencionar algunos de los temas discutidos y la voluntad de continuar las negociaciones en lo que resta de año, anunciando una segunda ronda en diciembre en Washington.

Sin embargo, la cancillería cubana fue más explícita, planteando que los temas seleccionados se agrupan en tres bloques:

El primero, está referido a la cooperación bilateral en asuntos que solo requieren de acuerdos básicamente técnicos, como pueden ser los casos de la protección del medio ambiente, la salud y el combate al narcotráfico, donde ya existen negociaciones en más de 25 renglones.

El segundo, está referido a problemas que también son de interés bilateral, pero donde existen contradicciones de apreciación entre las partes, como la trata de personas y los derechos humanos, que requieren establecer un consenso para enfrentarlos.

Y, por último, están los temas “pendientes de solución”, que no se describen, pero supongo se refiera al bloqueo económico; la devolución del territorio ocupado por la Base Naval de Guantánamo; el fin por parte de Estados Unidos del financiamiento y promoción de lo que Cuba considera “programas subversivos”, donde se incluye Radio y TV Martí; así como los reclamos de compensaciones entre las partes, este último, un asunto sobre el que se centraron las discusiones en esta primera reunión.

La manera de enfrentar estas problemáticas será mediante el establecimiento de grupos de trabajo, con la presencia de expertos en cada materia, y la función de la Comisión Bilateral será fiscalizar y alentar estos procesos.

En un acto que no debe ser casual, el presidente Obama hizo coincidir la reunión, con el anuncio de mantener a Cuba en la lista de los países sancionados por la Ley de Comercio con el Enemigo, una ley que data de 1917 y en la que Cuba aparece como el único país aún incluido en la misma.

Sin embargo, es evidente que no se trató de un acto hostil, sino, desde mi punto de vista, una manera de oficializar una explicación a la parte cubana de las razones que lo condujeron a tal decisión, basadas en el criterio de que ello reduciría las facultades ejecutivas del presidente para flexibilizar el bloqueo económico, hasta tanto el Congreso decida eliminarlo.

En su declaración, la cancillería cubana expresó su comprensión de esta medida y ubicó el problema del fin del bloqueo en la rama legislativa, aunque insistió en que el presidente tiene facultades para despojarlo de sus medidas más punitivas, como son los casos de la prohibición del uso del dólar en las transacciones financieras cubanas y la oposición de Estados Unidos al acceso de Cuba a créditos internacionales, aspectos básicos para el desarrollo del comercio bilateral, que la propia administración norteamericana dice querer promover.

Si revisamos las medidas ejecutivas adoptadas hasta ahora, veremos que ya sea total o parcialmente, han sido modificados la mayoría de los aspectos que competen a su decisión, salvo los relacionados con las sanciones financieras, como las mencionadas anteriormente.
La razón, desde mi punto de vista, es que con estas medidas Estados Unidos históricamente ha tratado de frenar las inversiones y el comercio con terceros, hasta sentirse en condiciones de enfrentar la competencia internacional en el mercado cubano.

Sin embargo, se trata de una visión rebasada por los acontecimientos. El interés demostrado por el empresariado estadounidense en las oportunidades que les ofrece el mercado cubano y la voluntad demostrada por la parte cubana de negociar con los mismos, justifican el criterio que las relaciones económicas pueden avanzar incluso bajo la sombrilla legal del bloqueo, si el presidente adopta las medidas necesarias para facilitarlo.

Muchas de las medidas adoptadas hasta ahora, se trancan cuando chocan con los impedimentos financieros aún vigentes. Quizá esto explica la demora de la visita a Cuba, anunciada desde febrero, de expertos de los departamentos de Tesoro, Comercio y Estado, supuestamente encargados de explicar a la parte cubana el alcance e implementación de las medidas adoptadas por el presidente. Es probable que ni ellos mismos sepan como hacerlo, mientras rijan las restricciones financieras establecidas.

Aunque mirado lo ocurrido hasta ahora, nada es descartable en el proceso de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, la mayor parte de los expertos coinciden es que es poco probable que el bloqueo sea eliminado por el Congreso, antes de las elecciones norteamericanas del año próximo.

Esto coloca al presidente Obama como único depositario del poder suficiente para modificarlo en sus esencias y así avanzar en la irreversibilidad de una política que aumentado considerablemente su capital político y es considerada uno de los legados de su mandato.

En realidad, si el presidente Obama dice necesitar la Ley de Comercio con el Enemigo para no debilitar sus facultades ejecutivas, es de suponer que entonces las use, cambiando el patrón de lo que ha sido hasta el momento el bloqueo en el área financiera, que es lo que falta en lo fundamental.

La importancia de la Comisión Bilateral es que encauza el llamado proceso de normalización de relaciones entre los dos países y su primera ronda nos deja el sabor de que se avanza con rigor, voluntad y respeto por ambas partes, dando continuidad a la pauta que ha caracterizado las negociaciones hasta el momento y constituye la base de su progreso perspectivo.

One thought on “El avance de la Comisión bilateral Cuba-Estados Unidos

  • Bueno pues discrepo del autor. En esta ronda de negociaciones no hubo una gran cobertura mediática porque en realidad no se logró avanzar en nada que no fuese “ordenar una agenda”.Eso en la diplomacia internacional no es relevante y no es elemento de avance si no de estancamiento.Por eso el afán de la parte cubana de mostrar resultados que no son.
    Por otra parte seguir pidiendo nuevas medidas por parte de Obama sin ofrecer nada a cambio más que la aceptación de conversar, coloca al presidente en una verdadera cuerda floja frente a su Congreso. Indultar 3522 presos comunes no aligera el problema, lo hace más evidente.
    La política de retranca del gobierno cubano, pidiendo muchas demandas y no haciendo ningún gesto con relación a los derechos humanos, le da toda la fuerza al Congreso para oponerse a la eliminación del embargo.
    Obama debe pensar: “los nuevos vecinos me hunden”

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