El aniversario más celebrado en Cuba

Martín Guevara

Ilustración por Carlos
Ilustración por Carlos

HAVANA TIMES — Mañana se conmemora o se sufre, según quien lo mire, el 63 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, noventa y nueve años después de su construcción en 1854 como Cuartel del Nuevo Presidio, a cargo del Marqués de Villalte, y que ya entrado el siglo XX se le cambió el nombre por el del insigne general mambí, Guillermo Moncada.

Episodio llevado a cabo por 135 asaltantes anti batistianos preparados en la granjita Siboney y comandados por tres cabezas, Fidel Castro, quien dirigió la columna que asaltaría al cuartel con 95 hombres, su hermano Raúl Castro con diez efectivos quien tomó el Palacio de Justicia y el valeroso Abel Santamaría quien con veintiún hombres se hizo con el Hospital Civil.

De los encargados de asaltar el cuartel un grupo de ocho hombres fueron a la vanguardia para atacar la posta número 3, pero fueron sorprendidos por un destacamento de guardia que permitió que se organizaran las fuerzas militares en el interior, detrás iban 45 hombres con armas cortas.

Y detrás de esos hombres estaba Fidel, como siempre, detrás.
Otro grupo importante de hombres que portaban las armas largas se perdió en las calles de la ciudad de Santiago de Cuba y llegaron tarde al combate. En el lance hubo bajas de ambos lados, los insurgentes emprendieron la retirada en grupos de diez personas defendidos por seis francotiradores.

Fidel logró huir al monte sin el rasguño de una bala, y más tarde se entregó por las garantías que le ofreció la mediación del arzobispo de Santiago de Cuba Enrique Pérez Serantes, en cuanto la total integridad de su vida, y a juzgar por las abrumadoras pistas, alguna otra concesión menos presentable.

En el asalto murieron numerosos guardias del cuartel llamados “casquitos” y un alto número de guerrilleros, que se incrementó notablemente con la represión posterior inmediata a la derrota de las fuerzas atacantes, brutal e indigna del prestigioso ejército de la República de Cuba forjado en la lucha independentista de sólo medio siglo atrás.

Uno de los tres comandantes, Abel Santamaría, fue brutalmente torturado, antes de asesinarlo se le extrajeron las uñas, se le cortaron los testículos y por si el sadismo no fuese suficiente, los llevaron a la celda de su hermana Haydeé Santamaría para enseñarle lo que habían hecho con su hermano, a modo de escarmiento.

Los otros dos comandantes del asalto, Fidel, mayor responsable y autor intelectual, y su hermano Raúl Castro, salieron ilesos e inmunes, sin un solo rasguño, y pasaron sólo un año y medio en prisión, una pena llamativamente garantista si se tiene en cuenta que habían protagonizado una masacre contra el Ejército de la República; en nuestros días hasta en los países más sofisticados, cumplirían penas de reclusión de no menos de veinte años, sino perpetuas o de muerte, pero en los años cincuenta, son pocos son los países donde no hubiesen muerto en el mismo instante en que pusieron un pie en el calabozo.

Al poco de haberse entregado Fidel probablemente bien asesorado sobre el efecto propagandistico, tomó la decisión de defenderse a sí mismo en el juicio por el asalto, y su alegato quedó recogido por la Historia que él mismo estableció años más tarde como la oficial, en un panfleto conocido como “La Historia me Absolverá”.

La pena la cumplieron en la cárcel de Isla de Pinos, la misma prisión a la que Fidel y Raúl pocos años más tarde, una vez acontecido el triunfo de la Involución, enviaron a cumplir cadenas desorbitadas, delirantes, en condiciones de reclusión inhumanas, a opositores de toda índole, que iban desde alzados en las montañas del Escambray, a simples detractores del sibilino rumbo alineado a la URSS que iba cobrando subrepticiamente la revolución que ellos mismos habían apoyado, ya fuese con logística, con dinero, con servicios e incluso con la propia sangre, para derrocar la dictadura y establecer una democracia regida por la Constitución del 1940 inspirada en la constitución española de 1931.

Este texto moderno constituyente a cargo de nada menos que Grau San Martín, Prío Socarrás, Eduardo Chibás, Bls Roca y Juan Marinello, era sofisticado para su época e incluso para nuestros días.

Sesenta y tres años más tarde siguen en el poder a cal y canto, los hermanos que salieron ilesos de aquella masacre, los dirigentes que decían atacar al cuartel para derrocar un gobierno dictatorial que detentaba el poder desde hacía un irrisorio período de tiempo en comparación con el impresentable medio siglo, que más tarde ellos, como “patriotas relevadores” de Batista, tuvieron a bien amoldar a sus traseros los sillones del poder, a las espaldas de los inconformes las fustas del miedo, y a la inanición del pueblo su poco decorosa y sempiterna opresión.

Habiendo entrado a la Historia por el siempre purificador pasadizo al reino de las Tinieblas, ya se puede asegurar que a los hermanos Santamaría y a los muertos de ambos bandos en aquel asalto del cual mañana se conmemoran 63 años, la Historia los ha sobreseído, los ha indultado y a algunos los ha absuelto.  Sin embargo  ese mismo magma impreciso de hechos transformados en efemérides, onomásticos, aniversarios, estandartes, iconos y en medio de todo algo de realidad imparcial, que conocemos por Historia, lo que sí tiene claro, es que a los todavía vivos Raúl y su ínclito hermano Guarapo, no les tiene reservado el banquillo del perdón, ni siquiera el rincón del beneficio de la duda.


13 thoughts on “El aniversario más celebrado en Cuba

  • el 8 agosto, 2016 a las 6:46 am
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    El 26 de julio esta lejos de ser un dia alegre pues es un dia en el cual murieron cubanos contra cubanos, se aprovecho que se estaba de carnaval para tomar el cuartel por factor sorpresa, y no dio resultado,el resultado fue dolor a las familias tanto de los asaltantes como los que estaban naturalmente custodiando el cuartel, cumpliendo con su trabajo, pues son soldados, es logico de que no los fueran a resivir con banda de ceremonia.

  • el 27 julio, 2016 a las 11:16 am
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    sin palabras como de un echo tan dramatico hacen un dia festivo por dios eso demuestra la locura en la que vivmos en este psiquiatrico pais

  • el 27 julio, 2016 a las 6:46 am
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    No entiendo como esta fecha que significa una tácita derrota para el Castrismo se celebra como una gran victoria. Parece que es la quimica de convertir los reveses en victorias, la que ha tenido que aplicarse a todo el periodo de revolucion. Y revoucion es revolver, y ya ustedes saben como han que dado todas los cosas que hay que “recuperarlo” todo ahora.

  • el 26 julio, 2016 a las 5:59 pm
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    La accion armada de Fidel Castro fue repudiada por los partidos de izquierda de la epoca. No se veia como una solucion viable contra el golpe militar de Batista pues traeria mas represion y menos garantias contitucionales que fue lo que ocurrio.

  • el 26 julio, 2016 a las 4:45 pm
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    Gracias bobo por el link.

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