El aborto ¿Pecado o derecho de la mujer?

Dariela Aquique

Teodora
Teodora

HAVANA TIMES — Las secuelas que ha dejado a lo largo de la historia de la humanidad los dogmas religiosos tienen todavía un alcance incalculable. En este artículo no pretendo para nada cuestionar cuanto de razón o no puedan tener aquellos que comulgan con estos pareceres.

Sin embargo considero que reflexionar un poco en cuanto al tema del aborto, y como este es visto en la actualidad podría resultar interesante.

Respecto a este asunto existen criterios muy encontrados. Sobre todos, los religiosos o creyentes, consideran que el aborto es un pecado porque con él se pone fin a la vida humana, la que creen fue alumbrada por Dios.

Otros menos fundamentalista, lo miran como un delito, porque para ellos de igual manera se ultima a un ser viviente. Pero hay otro grupo de personas que piensa que el aborto es un derecho absolutamente reservado a la mujer, como lo es la eutanasia de cualquier ser humano.

Un dato curioso encontrado en el texto La paradoja andante de Eduardo Galeano y un incidente que fue noticia el pasado mes de octubre, me han motivado a este material, que espero mueva a los lectores a exponer también sus opiniones.

Mandatarios y cristianos, Medievales y contemporáneos

La emperatriz cristiana Teodora nunca dijo ser revolucionaria ni cosa por el estilo. Pero hace mil 500 años el imperio bizantino fue, gracias a ella, el primer lugar del mundo donde el aborto y el divorcio fueron derechos de las mujeres.

Mientras que…

En octubre del 2013, en pleno siglo XXI, el presidente de Ecuador Rafael Correa, muy de izquierda, señaló que no aprobaría la despenalización del aborto en su país. Incluso amenazó con renunciar a su cargo, de continuar la posición de algunos diputados de su partido Alianza País.

La polémica vida de Teodora, la emperatriz de Bizancio

De origen humilde, el lugar y la fecha de su nacimiento no están del todo claros: Siria, Chipre, o cerca de la costa de Turquía o de las islas cercanas, en fecha en torno al año 500 de nuestra era. Teodora se estableció de niña con su familia en Constantinopla, la capital del Imperio Bizantino.

Según cronistas de la época, se dedicó a espectáculos en los que aparecía desnuda. Con apenas 16 años ya era una de las prostitutas más celebres. Luego cambió radicalmente de vida, y se dedicó a la hilandería.

Conoció al sobrino del Emperador Justino y a la muerte de este, ya casada con Justiniano, quien le sucedió en el trono, con sólo 27 años fue junto a su marido proclamada emperatriz.

La pelicula Teodora.  Foto: Pikaramagazine
La pelicula Teodora. Foto: Pikaramagazine

Dotada de actitudes y aptitudes para gobernar, Teodora intervino directamente en la elaboración del Corpus Juris Civilis, El Código de Derecho civil, considerado uno de los más adelantado de su tiempo y puesto en vigor en el período de mayor esplendor del imperio Bizantino.

En el aparecieron leyes que defendían la igualdad de la mujer, tales como:

– el derecho al divorcio
– el derecho de abortar
– la prohibición de castigos por adulterio
– el reconocimiento hacia los hijos bastardos y la defensa de sus derechos de herencia.
– la imposición de penas para los violadores
– la prohibición de la prostitución forzosa.

Además, se encargó de crear planes de rescate para jóvenes que habían sido prostitutas, rehabilitándolas para otros oficios. Promulgó leyes que permitieran a las mujeres ser propietarias y heredar sumas de dinero o propiedades. Además mejoró el sistema de atención a la salud femenina.

Impulsó también el embellecimiento de la ciudad de Constantinopla, erigiendo puentes y acueductos además de 25 iglesias, entre ellas la de Hagia Sofía. Protegió a los miembros de la secta monofisita (que sostenían que Jesús solo tenía naturaleza divina y no humana), llegando a instalar como patriarca de Constantinopla a un prelado de esa secta.

En 548 un cáncer de pecho le arrebató la vida. Tenía poco más de 40 años y había logrado entrar en la galería de personajes más relevantes y decisivos de la Historia. Fue enterrada en la iglesia de los Santos Apóstoles de Constantinopla.

Fue una de las mujeres de la antigüedad que acumula más razones para ser recordada por su trayectoria personal de superación y de aprendizaje que, desde su condición de actriz en espectáculos de baja monta y la práctica de la prostitución, la llevó a ocupar el trono del imperio bizantino. Y por la especial protección que otorgó a las mujeres una vez alcanzado tan extraordinario poder político.

Es considerada una pionera del feminismo. Fue una genuina reformista social y una verdadera mecenas del arte. Muchos de los mandatos de Teodora se adelantaron siglos a su época. Sin embargo, los poderes religiosos, patriarcales y políticos que la sucedieron, se encargaron de cambiarlos o borrarlos de la memoria.

Pero la posteridad le ha hecho justicia, sobre todo a través de las artes. Y bellos mosaicos que rememoran su belleza aún existen en Ravena, Italia.

Victorien Sardou escribió la obra Théodora en 1884. Sarah Bernhardt la interpretó, y posteriormente se adaptó la obra a la ópera por Xavier Leroux en 1907. La película muda de 1910, Justinian and Theodora, fue dirigida por Otis Turner y la protagonizó Betty Harte y Bebe Daniels.

Hubo otras películas mudas italianas llamadas Teodora (1914) y (1919) fueron dirigidas por Roberto Roberti y Leopoldo Carlucci, respectivamente. La película italiana de 1954 Teodora, imperatrice di Bisanzio fue dirigida por Riccardo Freda.

La Emperatriz es la figura principal de la novela histórica de 1906 Pod svobodnim soncem del escritor esloveno Fran Saleški Finžgar.

En 1987, la novelista norteamericana Gillian Bradshaw publicó la novela The boarkeeper’s daughter, traducida al español como Teodora, emperatriz de Bizancio. Asimismo, fue la heroína de la novela histórica de 2011 “Theodora: Actress, Empress, Whore” de Stella Duffy.

La polémica postura de Rafael Correa contra la despenalización del aborto

Rafael Correa
Rafael Correa

El pasado mes de octubre, la Asamblea Nacional de Ecuador debatió sobre un nuevo Código Integral Penal, un instrumento legal que Correa consideró “no sólo necesario, sino urgente”, ya que el Código que estaba vigente no contenía la tipificación de delitos actuales, ni establecía la acumulación de penas, reseñó el diario El Ciudadano.

La despenalización del aborto se convirtió en el tópico más importante en la discusión de las reformas penales para Ecuador, que buscan cambiar un antiguo código vigente desde 1930 que contiene anacronismos como sanciones a la mendicidad y a la ofensa a los cadáveres y que plantea sanciones y delitos acordes con la realidad actual.

Una gran polémica suscitó, la presentación de una moción para que el aborto no sea punible. Pero fue retirada de la discusión del nuevo Código que se trataba en último debate la Asamblea Nacional, tras la amenaza de Rafael Correa de renunciar si se despenalizaba el aborto.

El presidente ecuatoriano (declarado abiertamente católico), hizo gala de dogmático ante los discusiones desatados por dicha moción.

Declaraciones como estas:

(…) El bloque puede hacer lo que quiera, yo jamás aprobaré la despenalización del aborto más allá de lo que constan las actuales leyes (…) la Constitución nacional es muy clara al establecer la defensa de la vida desde la concepción (…) ya se había acordado la negativa a este hecho, por lo que cualquier cosa que se aparte de esa línea simplemente es traición (…) si siguen las traiciones y deslealtades, yo presentaré mi renuncia al cargo.

Provocaron que la ponente de la moción, la integrante de la bancada del gobierno Paola Pabón, retirara la iniciativa. Ante la acusación de traidores y desleales la legisladora, expresó:

(…) aquí no están los traidores. Los traidores son los que están fuera de la ciudad, los traidores son los que abusando de una relación de parentesco, de una relación cercana, le fallaron a esta Revolución Ciudadana (…) Los traidores no son los que han tenido la tesis de defender la vida de las mujeres (…)

Finalmente dirigiéndose al mandatario Correa, Pabón dijo: Con el inmenso cariño que te tenemos te decimos que esta vez te estás equivocando. (…) Posiblemente no me lastimen los abucheos de la oposición, me lastima haber decepcionado a compañeros y compañeras que tienen el legítimo derecho de reclamar de esta Asamblea una posición distinta.

Paradojas en el tiempo

No quiero tener la última palabra sobre este tema, quisiera que este artículo suscitara muchos y variados comentarios. Solo he querido dar el pie forzado, estableciendo estas comparaciones entre dos visiones absolutamente distintas sobre un mismo hecho. Una muy progresista y otra muy conservadora para su tiempo.

Ah, y creo que la posteridad no dedicará estatuas, ni frescos, ni libros, ni película a Correa.

Qué creen ustedes amigos lectores. ¿El aborto, es un pecado o un derecho absoluto de la mujer?

 

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.


66 thoughts on “El aborto ¿Pecado o derecho de la mujer?

  • el 24 febrero, 2014 a las 11:04 am
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    Tú mismo te contradices. “no había otra salida hasta el día que se ligó”. Y me parece que anda por la línea del control de la natalidad que queremos. Si no puedes mantener hijos te ligas después del segundo.

    Isidro, la vasectomía también existe.

  • el 19 febrero, 2014 a las 8:17 pm
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    Gusana y Oppiano:

    Es que quizás estamos abordando el tema en diferentes “estamentos”. Yo me refiero a cuando el hecho no tiene otra salida. O sea, la mujer por alguna razón no pudo prever el embarazo y realmente no tiene condiciones para mantener otro hijo. Lo digo además por experiencia propia. Mi esposa salía embarazada -hasta el día que se ligó- incluso con anticonceptivos, y ya no había dónde poner otro muchacho. Cuando eso sucede, no quedan muchas opciones, y no creo que la mujer, o su pareja, como fue mi caso, merezcan ser condenados por eso. Y eso puede pasar incluso en sociedades afluentes.

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