El 1ro de Mayo y la periodista ofendida

Rogelio Manuel Díaz Moreno

Primero de Mayo 1996.  Foto: Bill Hackwell
Primero de Mayo 1996. Foto: Bill Hackwell

HAVANA TIMES — Estaba yo en cierta oficina, un día de estos, cuando entró una periodista de un medio oficial cubano bastante importante.

Aquella compañera entró con familiaridad y saludó a las personas que ya la conocían. Todos estaban de lo más cordiales en ese momento. Por su trabajo, explicó, necesitaba hacer alguna que otra entrevista. Quería que algunos trabajadores y trabajadoras le hablara de las razones para asistir al desfile del próximo Primero de Mayo.

Un par de compañeras se excusaron, alegaron que les daba pena o que no sabían “hablar bonito”. Parece que yo tengo alguna fama de lengua larga, porque inmediatamente se viraron para mí. Yo, honestamente, pensé en una razón que me podría motivar a ir al desfile masivo que convoca el gobierno todos los años. Me gustaría ir con un cartel, con un retrato de mi niño, y un letrero: “El año que viene cumple 7. No le retiren el subsidio de la leche”. Como es de suponer, solo con mi salario no puedo sufragar el costo de este alimento en el mercado libre, y eso me causa gran zozobra.

Por supuesto, que una razón así sería muy mal vista por las personas partidarias de nuestro gobierno, que me podrían tachar de divisionista, subversivo, contrarrevolucionario, qué sé yo. Así que no le hablé de esto a la periodista. En su lugar, manifesté serenamente que yo no pensaba asistir al desfile.

Como último recurso, llamaron a otro compañero que se encontraba en la oficina inmediata, desde donde se oye todo. Y este compañero le ofreció a la periodista hablarle de sus razones para NO ir al desfile.

Eso fue todo lo que la pobre compañera pudo resistir. Cayó en una crisis emocional, y nos recriminó nuestra actitud. Curiosamente, no nos reprochó porque fuéramos “gusanos” o contrarrevolucionarios, sino por haber hecho uso, con ella, de alguna dosis inadecuada de ironía y sarcasmo.

Éramos unos desconsiderados, insistió, porque no queríamos comprender que ése era su trabajo, con el que ella se ganaba la vida. Y éramos tan jurásicos, que persistíamos en darle razones que, como bien sabíamos, “no se pueden publicar”.

Atónitos, replicamos que esas eran nuestras verdades. Que si ella quería que hiciéramos de hipócritas, con tal de ofrecerle las frases que ella necesitaba para su reportaje. Y nos afirmó que ya lo éramos de todas formas, o de lo contrario, plantearíamos estos asuntos “en la reunión del Sindicato o del Partido”. Luego de tan estéril discusión, nos abandonó, toda enardecida. Tan ofuscada se encontraba, que creo que ni siquiera se le ocurrió buscar, en los departamentos cercanos, otras personas más complacientes.

Pobre compañera de la prensa, la de aquel día. ¡Tenía tan interiorizado el sistema de la doble moral! Su frustración, el repudio que nos mostró, no era por nuestras opiniones o posiciones socio políticas, en las que no se interesó. Fue por negarnos a participar de un montaje que “debíamos” aceptar como una necesidad, fuera cual fuera nuestro pensamiento. Por negarnos a prestar nuestra voz para las consignas “publicables”, para las declaraciones a favor del gobierno que necesita la parafernalia mediática de aquel.

Eso no quiere decir que sea correcto descalificar, a priori, a quien defienda la gestión del Estado cubano, porque puede que lo haga sincera y honestamente. Puede que haya quien lo haga por oportunismos, y habrá quien no lo haga por nada del mundo. Cada cual ejerce su derecho, y los únicos jueces legítimos serán la historia y sus propias conciencias.

Valdría la pena desfilar, un Primero de Mayo u otro día, por el derecho de las personas a la honradez. Sin embargo, el Estado, que podría prolongar el subsidio de la leche para los menores de edad o hasta subirme el sueldo, no puede hacerse cargo del ejercicio de este último derecho. Eso sí ya depende de toda la sociedad.


26 thoughts on “El 1ro de Mayo y la periodista ofendida

  • el 1 mayo, 2015 a las 5:24 pm
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    no, ese no fue el problema, al parecer habia un contrarrobolusionario en la imprenta, agente de la cia, al cual le pagaba una potencia extranjera.

  • el 1 mayo, 2015 a las 5:23 pm
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    se nota que te faltan clases todavia Atila, fijate si es democratico que no pide que te eliminen del foro (como hace TU gobierno) sino que te ignoren. la democracia esta en que TIENES el derecho a expresar tu opinion. ya ? comprendiste ?

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