Donde van a parar las cosas

Ariel Glaría

Tapa de alcantarilla en La Habana. Foto: alcantarillasytapas.blogspot.com
Tapa de alcantarilla en La Habana. Foto: alcantarillasytapas.blogspot.com

HAVANA TIMES — En La Habana actual los profanadores de tumbas de la antigüedad tienen un semejante. Se llama Pancho. No busca tesoros en el mundo de los muertos. Lo hace en los oscuros túneles donde va a parar la mierda de la ciudad: Las alcantarillas.

Lleva haciendo esto diez años y asegura conocerlas todas “en Santos Suarez o La Víbora” dice…”la gente caga oro” “en El Cerro y Habana Vieja se encuentra mucha plata. Sobre todo monedas”…”la mejor parte de Centro Habana esta entre la calle Reina y Monte…ahí el fango se asienta líquido y se puede llegar al fondo”.

“Cerca del malecón es distinto. Los túneles están casi siempre secos. Son los más anchos y se puede caminar de pie por ellos. Pero no hay nada “.

A pleno día con dos ayudantes -como los llama-, una barreta para levantar las tapas, un vagón y un cubo amarrado a una soga Pancho sale a trabajar. Es el jefe y vigila desde arriba lo que hacen los otros. Abajo los “ayudantes” hunden las manos en el excremento, destruyen con ellas las partículas sólidas y echan al cubo todo lo que no sede a la presión de sus dedos. Como la única luz proviene de arriba no pueden alejarse ni esconder nada. Cuando el cubo se llena Pancho lo vierte en el vagón. Si el nivel de fango es alto y líquido el procedimiento se repite. La desconfianza, entonces, es mutua y los de abajo vigilan todos los movimientos que proyecta la sombra del jefe que los observa desde afuera.

Recuerda Pancho que antes de tener vagón echaban todo en una bolsa plástica “grande, de esas de basura” y cargaban al hombro con ella. Un día delante de una puerta la bolsa explotó “ahí mismo tuvimos que revisar…eran como las diez de la mañana. Por suerte nadie se asomó”.

“Ese día me busqué treinta dólares y supe, de verdad, que todo va a parar a la mierda”.Tal vez no tuvo razón en lo último que dijo. Pero para buscarse la vida como lo hace –pienso– la necesita.

Hace días lo espero. Por un sobrino suyo supe que andaba “en lo de él”, por Luyanó o San Miguel. La espera me hace pensar que quizás alguien como Pancho no cuenta dos veces las cosas.

Ariel Glaria

Ariel Glaría Enriquez: Nací en la Habana Cuba en el año 1969. Soy orgulloso portador de un concepto en peligro de extinción: habanero. No conozco otra ciudad, por eso la vida en ella, sus costumbres, dichas y dolor son el mayor motivo por el que escribo. Estudie la especialidad de Dibujo Mecánico, pero trabajo como restaurador. Sueño una habana con el esplendor y la importancia que tuvo.


3 thoughts on “Donde van a parar las cosas

  • el 19 mayo, 2015 a las 7:01 pm
    Permalink

    Conocía a los buscadores de cadenas, anillos etc en las playas, tambien los buzos de tanques de basura y de rellenos sanitarios. Pero estos buzos de alcantarillas me han dejado choquado sabiendo que las alcantarillas en Cuba son de poco diámetro y apenas cabe una persona. Además de estar expuestos a graves infecciones por bacterias, parásitos y virus, corren un grave peligro de morir por inhalación de gas metano que se genera por la descomposición del excremento en los conductos.

    Hay tanta pobreza en Cuba que se esta llegando a limites infrahumanos. Si los chavistas pierden el gobierno en Venezuela se verán horrores.

  • el 18 mayo, 2015 a las 11:47 pm
    Permalink

    Dudo y mucho que hayan monedas de oro y plata en las alcantarillas, este artículo es poco creíble porque le faltó fotos que demuestren los tesoros.

  • el 18 mayo, 2015 a las 11:13 pm
    Permalink

    Oiga, este cuento es de los que mete miedo de verdad…Mezcla de Freddy Krueguer criollo con Jean Valjean en las alcantarillas…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *