Desarrollo de la ciencia en Cuba

Elio Delgado Legón

Heberprot ha beneficiado mas que 60,000 personas en varios países.

HAVANA TIMES — Como se recordará, el Plan Bush para la democracia en Cuba (léase destrucción de la Revolución), prometía cerrar todos los centros de investigación científica en nuestro país, porque no eran, según ellos, una actividad apropiada para países subdesarrollados.

Sobre el desarrollo de la ciencia en Cuba no hablan las trasnacionales de la información, ni los libelos de Miami, ni los blogueros de adentro y de afuera, ni los pretendidos periodistas que critican a la Revolución cubana en cuanto medio tienen a su alcance.

La ciencia en Cuba es enteramente obra de la Revolución, pues antes de 1959 no había en el país un solo centro de investigación. Puede decirse que esta actividad comenzó cuando el 15 de enero de 1960 se creó la Academia de Ciencias de Cuba.

En ese acto el líder de la Revolución, Fidel Castro expresó que “el futuro de Cuba tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia”. Lo que primaba entonces en nuestro país era el analfabetismo con un 24 por ciento de iletrados y miles que no rebasaban el tercer grado.

Actualmente existe una red de instituciones de investigación, desarrollo e innovación, con más de 230 centros, y sus resultados constituyen uno de los más importantes renglones de exportación, los que han ganado siete medallas de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.

En toda la actividad científica, se encuentran empleados en el país más de 94 mil trabajadores, de ellos casi 34 mil físicamente en los centros y el 75 por ciento de estos posee nivel superior. De esto tampoco se habla.

La biotecnología cubana y su capacidad generadora de productos han tenido un significativo impacto en el sistema de salud del país, al aportar productos únicos en el mundo como la vacuna contra la Hepatitis B, o el Heberprot P contra la úlcera del pie diabético, para evitar la amputación, entre otros.

El Centro de Inmuno Ensayo, por ejemplo, tiene funcionando 325 laboratorios en toda Cuba y entre otras actividades se han estudiado más de tres millones de recién nacidos para detectar Hipotiroidismo congénito. También posee 469 laboratorios en América Latina y 11 en China.

El polo científico aporta, además, muchos productos que el país nunca habría podido adquirir en el exterior por su alto costo y por el bloqueo de Estados Unidos.

En la economía del país, también la actividad científica ha tenido un impacto positivo, al constituir el segundo renglón de exportación de bienes materiales.

Recientemente, la revista científica norteamericana Nature expresa en un artículo que Cuba tiene la industria biotecnológica mejor desarrollada del mundo, entre los países subdesarrollados.

En el informe de la UNESCO sobre la ciencia en el 2010 se expresa que el conocimiento en Cuba no está en manos privadas y es el único en el mundo. Agrega que el 96,5 por ciento de las patentes registradas pertenecen a países desarrollados, solo el 4,5 por ciento a los subdesarrollados y solo el 0,2 por ciento a América Latina.

Al ser uno de los logros más importantes de la Revolución, con impacto en la salud, no solo de Cuba, sino de muchos países con los que Cuba tiene convenios de colaboración.

Además del impacto económico ya expresado, es lógico que los detractores del socialismo cubano callen sobre ese asunto porque tendrían que reconocer, a su pesar, el desarrollo que ha tenido la ciencia en Cuba bajo el gobierno revolucionario.

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(*) Soy un cubano que ha vivido ya 75 años, que conoce bien la etapa anterior a la Revolución porque la sufrió en carne propia y en la ajena y a quien le duele que se escriban tantas calumnias sobre un gobierno que lucha a brazo partido para darnos una vida mejor, y si no lo ha podido hacer a plenitud es por tantos obstáculos que se le han puesto en el camino.

11 thoughts on “Desarrollo de la ciencia en Cuba

  • congri, eso es una colosal mentira. a pesar de la crisis economica mundial, no de cuba, y del bloqueo que no nos permite comprar muchas medicinas y materias primas para fabricarlas, en Cuba no se muere nadie por falta de medicina.

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