Haroldo Dilla Alfonso*

Vendedor de platanos. Foto: Lina Marcela Lasso Silva

HAVANA TIMES — La pasada convocatoria de Fidel Castro a comer moringa fue la versión bufonesca de la tragedia de otros tiempos. Como si este no quisiera despedirse de este mundo sin dejarnos testimonios irrebatibles de una terquedad agónica.

Obviamente el tema de la moringa, como de muchos otros alimentos naturales es importante para un mundo cuyos recursos se extinguen y su población crece.

Lo que es patético es que un país esté obligado a servir de escenario a los arrebatos seniles de una persona que ahora indica a los cubanos que se conviertan en herbívoros, sin tomarse el trabajo de preguntarles si les gustaría.

Es algo repulsivo, pero aclaro que menos golpeante que cuando Fidel Castro lo decidía todo.

Porque si esto hubiera pasado hace una docena de años, caballerías completas de productos agrícolas hubieran sido desmontadas para dar espacio al “arbusto mágico”, los estudiantes hubieran sido movilizados en tropel alegre a sembrar moringa y morera.

Nitza Villapol, que entonces hubiera estado viva, hubiera preparado alguna ensalada del producto, el ministro del trabajo hubiera inaugurado talleres provinciales para hilar tejidos de seda y finalmente Reinaldo Taladrid se hubiera comido un plato de moringa en la Mesa Redonda, que ya por entonces existía.

Quizás un día algún historiador de la economía sacará las cuentas de cuánto nos costaron los arrebatos ignorantes y voluntaristas de los dirigentes cubanos y en especial de Fidel Castro.

Quizás entonces conozcamos cuánto tuvimos que pagar en tiempo de vida, cuánto en recursos dilapidados y cuánto en ilusiones frustradas tras las elucubraciones fantasiosas de un hombre que se creyó por encima de su especie, y de la tropilla de incondicionales que le secundaron.

Cowboy en el Valle de Viñales, Pinar del Rio. Foto: Liset Cruz

Probablemente será entonces cuando podremos percibir la magnitud del daño ocasionado por el Cordón de la Habana, por los planes especiales, por el exterminio del ganado vacuno tras la meta de una raza superior, por el destrozo ambiental de la brigada Che Guevara, por las escuelas en el campo y al campo, por los plátanos microjets, por los pedraplenes, por los túneles “defensivos”, por la revolución energética y por otros muchas ocurrencias convertidas en políticas incontestadas.

Recuerdo que una de las mini-ocurrencias fue en una ocasión la siembra masiva de una legumbre para alimentar el ganado vacuno, supuestamente muy rica en proteínas y calorías, y cuyo nombre me sonaba a algo así como “kufrú”.

Yo era por entonces un adolescente, y fui convocado junto a otros congéneres para formar una “brigada especial” para una “tarea del comandante”.

Ya me imaginaba peleando con el Che Guevara en Bolivia, cuando me soltaron en un campamento a medio hacer en algún punto de la geografía occidental de la Isla donde había cientos de jóvenes y muchos equipos desmontando sembrados de tubérculos.

Un comisario, que nos acompañó todo el tiempo, nos explicó la trascendencia histórica de la misión tutelada por el comandante (quien una tarde apareció por allí con una comitiva impresionante) y luego salimos al campo.

A unos nos tocó sembrar los nuevos campos con el “Kufrú” y a otros desyerbar las varias caballerías que ya estaban sembradas.

Fue una jornada espantosa, pues a las incomodidades de rigor se agregó que el trabajo implicaba recorrer gateando inmensos surcos sembrados de la matica y que ya estaban sepultados por hierbas de todo tipo que había que arrancar a mano limpia.

El único recuerdo agradable fue una muchacha que trabajaba a mi lado —o que siempre intenté que así fuese— que con pasión misionera trataba de convertirme a la fe bautista que ella profesaba. Y que yo la dejaba hacer mientras contemplaba sus inolvidables ojos verdes.

Canasi. Foto: Agnese Sanvito

A los dos meses nos fuimos y nunca más oí de la legumbre maravillosa, y lo que fue aún peor, tampoco de la dueña de los ojos verdes.

Pero algún tiempo después me encontré con el comisario en una plantación de cítricos en Jaguey Grande y le pregunté por el “Kufrú”. Amodorrado por las circunstancias, me explicó que el plan no había progresado por culpa de las vacas que se negaban a comer la vainita. “Parece que es muy amarga”, me dijo. Y que las vacas, seguramente pensó, no eran revolucionarias.

Por eso cuando leí las reflexiones twiteras de Fidel Castro sobre la moringa y los gusanitos de seda, pensé en el “kufrú”, en la muchacha bautista de los ojos verdes y en otros detalles de aquellos días que ya casi no recuerdo.

Celebro que, afortunadamente el país anda en otros rumbos, y las únicas consecuencias han sido un par de artículos de Granma alabando a la moringa y al Comandante. Y una perorata de igual tono de Taladrid en esa Mesa Redonda que al parecer, como el Comandante, aspira a la inmortalidad.

Porque aún en medio de todos los sinsabores que no vale la pena recrear ahora, creo que es preferible soportar a Taladrid elogiando a la cultura hindú, al comandante y a su moringa que ir a Pinar del Río a sembrarla.

¿Usted qué cree?
—–

(*) Este comentario fue publicado originalmente en Cubaencuentro.com.

 

31 thoughts on “Del “kufrú” a la moringa

  • Teniendo en cuenta algunas de las pasadas meteduras de pata de la Revolución, sería prudente poner en marcha primero proyectos de demostración antes de respaldar tales panaceas a nivel nacional. Por supuesto, para Cuba es importante llegar a autoabastecerse de productos agrícolas como sea posible, pero quizás sea mejor construir sobre lo que ya existe, mejorarlo, en lugar de adoptar una solución exótica. Es importante señalar que una política de autosuficiencia alimentaria es prudente.

    Miren lo que está sucediendo en México y otros países del Tercer Mundo. Las baratas importaciones de maíz estadounidense ha empobrecido a los agricultores (lo que ha provocado que muchos de ellos se conviertan en inmigrantes ilegales hacia los Estados Unidos. Ahora que Estados Unidos está sufriendo extraordinarias y prolongadas sequías, que prometen, a diferencia de la década de 1930, convertir esta área en un desierto semi-árido de forma permanente, los bajos precios del maíz y del trigo serán cosa del pasado.

    Una vez que el precio de estos productos de bajo costo aumenten considerablemente, y lo harán, esto creará una inestabilidad mundial, especialmente en el Tercer Mundo. (El dilema de México es el mismo en todos los lugares, en estados como las Filipinas, Egipto, etc, países donde en el pasado el precio de los alimentos básicos se disparó debido a la especulación, y ahora se elevará igualmente por una escasez mayor.
    Dicho esto, algunos cubanos que he observado se muestran reacios a experimentar con el cambio y la ampliación de sus dietas, incluso con algunos de los vegetales nuevos que se introducen en los mercados agrícolas. Esta resistencia refleja el mismo fenómeno, aquí, donde parece estar relacionada con la clase social y la educación.

  • La crítica de este post es extraordinaria, refiriéndose a lo que Fidel ha escrito como “bufón”, “artificios seniles”, “divagaciones”, “repulsivo”. Primero pensé que era común que los adolescentes muestren desprecio por los más viejos, los que tienen la sabiduría de la experiencia que la juventud no puede comprender por no poseerla. Pero, nos dicen que el escritor fue un adolescente doce años atrás, dejándolo sin más excusa que la ignorancia. Otros comentarios han señalado las deficiencias del escritor en cuanto a conocimiento.

    Fidel fue el presidente que duró más tiempo en el poder. Ahora él es un estadista anciano. Todo el mundo comete errores y si eres el líder de un país, tus errores son más visibles que cuando usted no puede llegar a conocer a una atractiva chica de ojos verdes, por ejemplo.

    Cuando se compara el conocimiento y la inteligencia de Fidel con la de cualquier otro líder mundial, vivo o muerto, no puede más que quitarte el aliento. Estoy leyendo un libro escrito por un académico, acerca de la participación de Fidel en la biotecnología para establecer una industria en Cuba. El autor, no político, se sorprendió por la capacidad de Fidel para comprender la ciencia necesaria para entender los problemas. ¿Qué otro líder político podría haber hecho eso?

    Siempre estoy deseando leer las reflexiones de Fidel publicadas por Granma en Inglés, y constantemente me asombro por la visión que nos muestra- no sólo una visión política del mundo, sino una visión planetaria, cómo nosotros, la raza humana, estamos en peligro de extinción a menos que lleguemos a un acuerdo para renunciar a las armas nucleares y adoptar formas para ganar conciencia con respecto al calentamiento global.

    Al parecer, algunas personas alcanzan sus 30 años en este planeta y todavía no tienen aprecio por el conocimiento y la sabiduría de otros. Haroldo, usted mucho que aprender todavía.

  • En todo Estados Unidos siempre hay por lo menos un canal de televisión que muestra con comerciales informativos la última droga maravilla o el último súper alimento. En ocasiones durante el día, pero siempre por la noche, estas promociones reconocen haber descubierto la última 100% natural, 100% segura probada científicamente bla, bla, bla. Quizás Fidel pudo haberla descubierto, pero la Moringa ha existido como suplemento alimenticio durante años. Aquí en los Estados Unidos veo esta repetición durante 15 segundos completos y después cambio de canal. El problema de Cuba es que han permanecido atrapados en el mismo canal durante 53 años.

  • Estoy de acuerdo tanto con Haroldo y como con John. Cuando supe sobre la moringa por primera vez, gracias a las Reflexiones de Fidel, investigué, empecé con la Wikipedia y partí desde allí. Es verdaderamente una planta notable y muchos países se están beneficiando de sus múltiples usos. Estoy seguro de que podía ser maravillosamente beneficioso, si se cultivara en Cuba. Siento curiosidad por probar un poco de sopa de moringa!

    Sin embargo, dado el éxito mixto, por decirlo de alguna manera, de otros experimentos agrícolas, creo que Haroldo tiene razón de estar escéptico. Sin dudas, un gran programa (traducir como caro) público educativo sobre los beneficios de la moringa tendría que ser implementado antes de que la mayoría de los cubanos puedan tener un nuevo “milagro”.

    Y si no recuerdo mal, leí algunos comentarios que sugieren que el consumo sería un gusto adquirido para algunos paladares.
    Muchas ideas son buenas en teoría!

  • Por lo que puedo leer en Wikipedia el autor de este articulo no es un doctor en ciencias ocultas como sugiere el obseso Elpidio sino en sociologia urbana en una de las universidades mejoar ranqueadas de europa la vieja. Te aconsejo elpidio que aprendas a leer, y que respetes a los que saben.

  • 1. Cordón de La Habana:
    a) Cafe caturra (El campesino iba a exigirle al acopiador que le recogiera el café que había recogido, que por demás se despacharía gratuitamente en las cafetería). Fracaso total.
    b) Gandul. (Fuente de proteínas inagotable en el patio de la casa) Sin comentarios
    c) Cortinas rompeviento de tamarindo y mamey de santo domingo. Todavía quedan algunas en Arroyo Naranjo y Fontanar.

    2. Política ganadera:
    a) Eliminación de todo el genofondo criollo sustituyendolo por ganado Holstein que se cruzaría con Cebú hasta logra una absorción al Holstein. (Tomar en cuenta que la raza Holstein produce leche en grandes cantidades solo si en su dieta consume grandes cantidades de carbohidratos en forma de cereales).
    b) Introducción de búfalos para producir “yogurt de búfala acidificado”.

    3. Zafra de los diez millones y otras.

    4. Brigada de desmonte “Che Guevara”.

    5. Programa de desecación de la Ciénaga de Zapata. (Años después del fracasó de este proyecto se convirtió en un paladín del medio ambiente, no sin antes destruir grandes extensiones de arrecifes coralinos construyendo pedraplenes.

    6. Campaña de la siembra de pangola: para sembrar pangola se demolieron algunas caballería que eran de… pangola.

    7. Siembra de algodón y cacao en el valle de Yumurí.

    8. Ofensiva Revolucionaria del 68. (Acabó con el comercio y la pequeña empresa. Golpe de muerte a la iniciativa).

    9. Túneles y Cueva en pleno período eufemísticamente llamado “especial”. Sin comentarios

    10. Plátanos de microjet.

    11. Deterioro Físico de La Habana y otras ciudades.

    12. Campaña de siembra de Alfalfa y Kudzu.

    13. Introducción del pasto estrella.

    14. Introducción de la claria.

    15. Morera y moringa.

    16. Maestros emergentes.

    17 Trabajadores sociales.

    18.Tribunas abiertas (todos los sábados)

    19. Cambio de la matriz energética para cocinar (sustitución del gas por la electricidad.

    20. Escuelas al campo y escuelas en el campo.

    21. Campañas militares en Africa

    22. Regalías de recursos humanos y materiales a otros países.

    ¿Cuánta pérdida ocasionó el bloqueo y cuanta el voluntarismo del comandante?

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