Cuba/disidentes: Aire acondicionado en el infierno

Por Álvaro F. Fernández (Progreso Semanal)

“Si en Cuba me hubieran hablado de la crisis que hay en este país, me hubiera quedado allá”.  – Disidente cubano que vive ahora en España

HAVANA TIMES – La vida debe estar mejorando en el infierno. Sé con toda seguridad que algunos lugares allí tienen aire acondicionado.

No estoy tratando de bromear con la situación a la que actualmente se enfrentan más de 100 disidentes cubanos y sus familias que en 2010 fueron trasplantados a España, después de que la nación europea negociara su salida de prisión.

Pero hay algo que aclarar. En especial cuando uno considera que en Miami viven tantos que, por ejemplo, propugnan una diaria letanía de que Cuba es un infierno en vida.

Ahora resulta que es  mejor vivir en este Hades caribeño que en España, un país empantanado en una horrible economía que hace que el Inferno de Dante sea un chiste. En especial si uno no pertenece al 1 por ciento que el movimiento Ocupar Wall Street hizo famoso.

Quisiera que hubiera una solución. Me disgusta ver sufrir sin necesidad a la gente. En especial cuando hay niños implicados. Y en el caso de los disidentes en España, hay muchos niños y otros miembros de la familia en una situación desesperada. Muchos de ellos sin dinero, comida ni vivienda.

Y ahora algunos están pidiendo regresar a Cuba, la cual, según mis compatriotas aquí en Miami, es el equivalente del infierno.

Lo hace a uno pensar…

Y contemplar: rápidas preguntas y pensamientos surgen en la mente:

  • Si los derechos humanos son realmente el asunto, ¿por qué los que se lamentan de la falta de ellos en Cuba no ayudan a los aproximadamente 700 cubanos en España?
  • ¿No sería la situación ideal para los muchos grupos e individuos que reciben financiamiento de manos del gobierno norteamericano por su “trabajo en Cuba” que empleen los millones recibidos en ayudar a sus compatriotas que se encuentran en tan precaria situación en España?
  • En vez de insistir en derrochar millones y millones en Radio y TV Martí, que solo sirven para crear empleos y acólitos políticos en Miami para los que piensan como Díaz-Balart y Ros-Lehtinen, ¿se ha pensado por un momento usar ese dinero para ayudar a esos cubanos en España?

(Cincuenta millones de dólares repartidos durante cinco años en cheques mensuales para 700 cubanos tocarían aproximadamente a $1 200 dólares cada mes para cada uno.)

  • ¿Dónde están esos disidentes tan expertos en manipular a los medios, algunos de ellos viajando por el mundo y recibiendo gordos cheques por sus campañas de derechos humanos? ¿Por qué han mostrado tan poco interés, o ninguno, en nuestros hermanos y hermanas que sufren tan mala suerte en España?

Estoy seguro de que a nuestros lectores se les pueden ocurrir otras preguntas de este tipo.

El hecho es que Cuba tiene sus problemas. Muchos. Pero no es el infierno viviente que algunos quieren hacernos creer. Y respaldada principalmente por dólares norteamericanos (¡nuestros dólares de los impuestos!), existe en la actualidad una campaña de más de 50 años para demonizar cualquier cosa que parezca relacionada con Cuba y su sistema. La prensa tradicional ha ayudado a mantenerla.

Y más de 700 seres humanos que ahora están estancados en España sin ningún lugar a dónde ir son simplemente daño colateral. Los empleados a sueldo del imperio que impulsan esta guerra de mentiras y medias verdades. Ellos se sienten obligados a usar a estas personas y luego desecharlas cuando ya no sirven como propósito propagandístico.

Así que para responder a mi propia pregunta, la razón por la que se demuestra poco interés por los disidentes cubanos en España es que ya no sirven de nada. Cumplieron su propósito hace unos pocos años. Ahora, en lo que concierne a muchos, mientras menos oigamos de ellos…  mejor.
—–
Para leer articulo relacionado en Progreso Semanal, haga clic aqui:A la puta calle

9 thoughts on “Cuba/disidentes: Aire acondicionado en el infierno

  • Ja, ja…imaginé que alguien se iría por las ramas…Nada que ver con lo de Bolivia…Observa que no he mencionado la posibilidad de que los cubanos cambien, o decidan mantener, su actual gobierno y/o sistema. Lo que digo es que tal como EEUU propone la solución, es como si le dijera al ahorcado: te voy a colgar pero no puedes patalear. Lo que se precisa es romper esa lógica diabólica de causa y efecto. No pierdas de vista que las sanciones de EEUU se aplicaron ante todo por las nacionalizaciones y la amenaza comunista. Hoy no hay comunismo internacional y de las nacionalizaciones ya ni se acuerdan. Pero ahora exigen que Cuba restituya todos los derechos ciudadanos a cambio de aflojar la amarra. ¿A qué te suena esta metamorfosis? Y no es que yo, como tantos otros cubanos, no anhele esos derechos. Desde luego que deberán reimplantarse. Sólo que en Washington necesitan convencerse de que no están invitados a la fiesta. ¡Que acaben de sacar las manos de la tarta!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *