Cuba, cuando el miedo cambia de casa

Imágenes como esta se repitieron en puntos de la capital y localidades del interior del país el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

Por Carlos Cabrera Pérez (Café Fuerte)

Imágenes como esta se repitieron en puntos de la capital y localidades del interior del país el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

HAVANA TIMES — El régimen cubano siente miedo y su miedo evidente provoca que la actitud ante sus opositores sea desproporcionada, injusta, desigual y contradictoria.

Un día les habilitan el pasaporte a casi todos y cuando vuelven de viaje los hostigan en el aeropuerto. Otro día dice Raúl Castro al mundo que la mejor política es la del diálogo y la cooperación y al día siguiente se suceden detenciones temporales, golpizas y mítines de repudio.

¿Qué sentido tiene en pleno siglo XXI seguir con la cantinela de que todos los opositores son agentes pagados por el imperialismo norteamericano? El que lo sea, es su responsabilidad. Pero no se puede seguir descalificando a quien no piensa como el Buró Político con el sanbenito de la CIA.

Un efecto contraproducente

¿Quién ordenó apresar a las cuatro de la mañana a dos jóvenes argentinos en su hotel y montar todo un numerito absurdo para luego expulsarlos a Buenos Aires? El efecto fue contraproducente, porque los jóvenes han contado su experiencia, sin exagerar, desnudando a la dictadura cubana con el relato de una estúpida represora que les habría avisado de que “Cuba no es el mundo”.

¿Qué sentido tiene movilizar a niños de educación primaria para ir a corear consignas maoístas frente a casa de Antonio Rodiles que -a su vez- había organizado actos en el interior de su vivienda para celebrar el Día de los Derechos Humanos?

La Cuba de la fragmentación, de los odios y de las purgas, tiene que ser sustituida por una Cuba de diálogo, convivencia respetuosa, libertad plena y civismo.

¿Cuál es el balance de 54 años de represión de unos cubanos a otros y de hostilidad mutua? Ruina económica, familias monoparentales femeninas, alcoholismo y otros trastornos psicológicos; exilio, inxilo, simulación generalizada y miedo intercambiable.

Antes mucha gente temía a la Seguridad, y ahora la Seguridad y sus jefes temen a que la gente provoque una salida al estilo Libia, que culminó con el asesinato de Mammuar El Gadaffi.

¿Es que no hay nadie capaz, honrado y patriota en el Buró Político que diga, compañeros, sentémonos de una vez a conversar con respeto con nuestros opositores, incluido el exilio y veamos que Cuba podemos construir entre todos?

Buenas ideas hay en todo el espectro cubano y el 100 por ciento de la razón no la tienen los castristas furibundos ni los anticastristas furibundos. Quizá lo más fácil sea mirar para otro lado y decir, vamos tirando, los disidentes que viajen para luego intentar desprestigiarlos y nosotros a lo nuestro.

Diálogo imprescindible

Adversarios de ese imprescindible diálogo nacional abundan y abundarán. Sobre todo, aquellos que vean peligrar sus prebendas en el actual estatus quo. Y no me refiero solo a la guara de la dictadura con hábitos saudíes y carentes de dignidad, sino también a muchos del exilio y del inxilio cuya suerte empresarial y vital pasa porque Cuba no cambie.

Las imágenes represivas del Día de los Derechos Humanos en Cuba dejan en muy mal lugar al gobierno y realzan a las figuras y el movimiento opositor en el ámbito internacional. Nadie en su sano juicio acepta con normalidad que un ciudadano sea detenido y golpeado porque piense diferente a su agresor y lo que más espanto produce es ver a esos niños de nueve o 10 años gritando con odio impostado y agitando banderas de Venezuela y fotos de Chávez.

Cuba ha dado mucho más a Venezuela que Caracas a La Habana; y si Chávez llegó a figura regional fue por el apoyo decidido del castrismo a cambio de petróleo carísimo. De seguir manteniendo al empresariado cubano maniatado y a los cubanos como rehenes de un régimen totalitario sin sentido, ¿a qué viene entonces ese chavismo epitelial y oportunista?

Pero el tiempo de una dictadura es finito. Hace muchos años que el mundo ve a Cuba como un anacronismo insensato y no como la revolución antiimperialista y de justicia social que alguna vez fue. Un represor cumple órdenes. Pero el problema no está en “Camilo el esbirro”, sino en sus jefes superiores, incluido Raúl Castro como máximo responsable de todo, que siguen creyendo en que las ideas se matan.


6 thoughts on “Cuba, cuando el miedo cambia de casa

  • el 20 diciembre, 2013 a las 6:01 am
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    Felicito a Carlos Cabrera por tan excelente post.
    Y si creo que tiene que haber gente responsable que estén en absoluto desacuerdo con golpear, arrestar y casi reventar a los opositores a golpes. Veremos si saben que Cuba no se termina con los octogenarios en el poder.

  • el 17 diciembre, 2013 a las 7:20 pm
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    Yo personalmente no me hago esa pregunta, a estas alturas poner en dudas si verdaderamente habran cubanos abogando por el maltrato a sus co-terraneos es simplemente ser un desasociado mental, si se conoce la historia real, (no la que papa fidel se invento a su antojo) vemos que desde el principio este mismo comportamiento fue el que alarmo a los mismisimos viejos militantes comunistas.

    Si un solo hombre ha sido el primer ministro, el comandante en jefe y el 1er secretario del partido, debemos saber sacar la cuenta de quien va a dar las ordenes para aniquilar al que ponga en peligro su trono absoluto.

    Por eso es que encuentro disparatoso cuando salen conque ya es hora de que EU se siente a conversar con Cuba, lo primero que debe hacer el Gobierno de Cuba es reconciliarse con su pueblo que tanto dan`o le ha hecho.

  • el 17 diciembre, 2013 a las 4:09 pm
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    Lei esto y fui directamente a los comentarios porque verdaderamente me llego de forma inteligente y sincer “¿Es que no hay nadie capaz, honrado y patriota en el Buró Político que diga, compañeros, sentémonos de una vez a conversar con respeto con nuestros opositores, incluido el exilio y veamos que Cuba podemos construir entre todos? – See more at: https://havanatimesenespanol.org/?p=92410
    Verdaderamente pienso igual. No puede ser que alguien verdaderamente cubano siga abogando por el maltrato a otros cubanos simplemente por el hecho de que piensan diferente.

  • el 17 diciembre, 2013 a las 9:26 am
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    Lo que el gobierno está dispuesto a hacer para mantenerse en el poder no tiene límites, como ya hemos visto en todos estos años. No les interesa dialogar porque consideran al pueblo una turba analfabeta que repite consignas con el estómago y el cerebro vacíos, siempre con la preocupación de “que voy a comer hoy”. El uso de escolares con fines de escudo ideológico representa una clara violación de tantos principios morales, que me pregunto hasta qué punto pueden los padres cubanos escoger que sus hijos en lugar de estar aprendiendo en las aulas sean llevados a la primera línea de batalla donde facciones políticas se enfrentan con ideas o con hechos. Y si ocurre algún “lamentable accidente” los dueños de los medios de comunicación darán su versión acusando a los “provocadores que amenazan la tranquilidad ciudadana”. Pero nunca podrán explicar porqué estaban esos niños ahí. Muchos recordarán cuando el mariel como muchos que éramos estudiantes entonces fuimos usados para el clásico mitin de repudio. Fuimos porque era lo que nos ordenaban, pero no gritábamos convencidos de estar haciendo lo correcto. Y años después, cuantos de esos niños siguen en cuba? cuantos no nos fuimos porque conocemos las entrañas del monstruo? Me siento orgulloso de que un cubano de a pié se atreva a alzar la voz contra una dictadura que lo oprime todos los días a todas horas, porque sé que como en cuba no existe el estado de derecho ese cubano arriesga lo único que tiene para dar a su familia y al mundo, la vida.

  • el 17 diciembre, 2013 a las 3:58 am
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    No voy a ahondar en lo que dice Miranda, que tiene harta razón: Todos hemos contemplado con indignación, asco y verguenza cómo son capaces de degradarse algunos cubanos ejerciendo un patriotrismo barato y fascistoide, que es en Cuba el último reducto de los miserables. El verdadero patriotismo está demasiado por encima de esas canalladas; y el solo hecho de llevar niños a contemplar, y hasta participar en estos infamantes hechos, sería considerado como delito de abuso infantil en cualquier país decente de este planeta.

    Voy a referirme a algo a lo que creo que no se le ha dado la importancia que merece: todos sabemos que una mujer (la ideología es lo que menos importa), fue ingresada de urgencia, y operada, como resultado de la pateadura que le dieron en plena calle; pero en el barrio de Altamira, en Santiago de Cuba, después de que los activistas de la UNPACU fueran golpeados y detenidos, un grupo de pobladores indignados empezó a lapidar de forma espontánea a los miembros de la seguridad. Una piedra, venida no se sabe de dónde; y lanzada no se sabe por quién, mandó para terapia intensiva a uno de loos represores. El gobierno ha tratado de culpar a los activistas de la UNPACU, e incluso ha tratado de presionar a un testigo, que se negó valientemente a ello, para que declare que fueron los activistas quienes la lanzaron. Como no pueden culparlos de la lapidacioón, los acusan de “crear el ambiente” propicio para ello.

    Pero lo preocupante es que ha habido una respuesta violenta que no se había producido hasta ahora.Mucha gente ha gritado cosas a la policía, mientras reprimía a los disidentes, pero, al menos que yo sepa, la población nunca había agredido a su vez a los represores. Ya ocurrió, y hay una persona hospitalizada como rsultado de esto.

    Para mí esto es una señal de alarma de cosas muy graves que pudiran suceder. La espiral de violencia irracional desatada por el gobierno y sus turbas, puede tener una respuesta igualmente irracional y violenta por parte del pueblo. El ser humano aguanta hasta un límite, pero el hombre más cobarde del mundo, solo por instinto de conservación, se enfrenta, en un momento dado, al más fuerte y valiente. no se puede estar golpeando y vejando eternamente a la gente, y esperar que eno haya reacción alguna. La gente se cansa, la gente se sale de sus casillas; y cuando eso sucede, cualquier cosa puede pasar. A nadie beneficia una batalla campal entre cubanos en la calle, ni el que corra la sangre del pueblo. La cordura debe imponerse; y el gobierno empezar a comprender de una vez y por todas de que no estamos en el feudalismo, ni que ellos son zares, ni amos de los cubanos, so pena de grandes males que pueden sobrevenirle al país.

  • el 17 diciembre, 2013 a las 2:13 am
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    No, no hay nadie capaz, ni honrado, ni patriota en el Buró Político, olvidate de sentarse a hablar con sus opositores (ellos no son Mandela), no son capaces de sentarse a oir las suplicas del mismo pueblo que los apoya.

    Creo que es ingenuo preguntarse el sentido que tiene movilizar a los nin`os para estas inmundicias, son 54an`os engendradoles el odio desde que van a pre-escolar, todo muy bien estructurado para atrofiarles el cerebro y que ahora sean los adultos de 50 y pico de an`os capaces de aceptar con normalidad que un ciudadano sea detenido y golpeado porque piense diferente, toda conducta malsana en defensa de la revolucion la tienen asociada como valida, por eso la represora le dijo a los argentinos la morronada de que “Cuba no es el mundo”, ya oiremos decir que los envio la CIA.

    No se de donde sacas la cuenta de que Cuba ha dado más a Venezuela que Caracas a La Habana?, de que Chávez llegó a figura regional por el apoyo del castrismo, eso se cae de la mata, no es en nuestra isla donde todos van a aprender?, no fue por la misericordia de castro sino por su oportunismo de siempre, la inmensa cantidad de petroleo que se le ha dado a Cuba ha sido a precios preferenciales, y Cuba le ha dado al pueblo lo menos que ha podido y el resto lo vende al mundo bien caro, como ves negocio redondo, jamas ese gobierno ha hecho un negocio donde el no salga con la mayor tajada.

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