¿Cómo miramos la pobreza de Haití?

Haroldo Dilla Alfonso

Mapa con Cuba y Haiti.  Imagén: cubadebate.cu
Mapa con Cuba y Haiti. Imagén: cubadebate.cu

HAVANA TIMES — Una de las preguntas que más personas me hacen cuando conocen mi apego a los temas caribeños, es la causa del atraso económico de Haití.

Nuestros vecinos han pasado a ser uno de los países más pobres del mundo. Y ello, a pesar de las conocidas abnegación, laboriosidad y energía de sus nacionales.

También la pregunta se la han hecho numerosos especialistas, quienes han querido ver un conglomerado de causas que ha incluido la destrucción acaecida durante la guerra antiesclavista e independentista que infligió la primera derrota significativa a un ejército napoleónico, el cerco contrarrevolucionario aplicado contra la República Negra -que incluyó el pago de una compensación a Francia- y la debilidad institucional haitiana, entre otros factores.

Evidentemente todas son causas atendibles que ayudan a explicar el fenómeno. Pero me temo que ninguna consigue una explicación suficiente. Valga recordar que durante todo el siglo XIX, Haití fue una nación más dinámica económicamente que República Dominicana (de hecho era una vía fundamental de conexión de la raquítica economía dominicana con el mundo) y su vida republicana (no quiero decir democrática) era más sofisticada que la de muchos países latinoamericanos. El pago de compensaciones a Francia, aunque gravoso, nunca tuvo el efecto paralizante que los analistas nacionalistas han querido mostrar.

La decadencia haitiana comienza realmente en el siglo XX. El país estaba densamente poblado y su tierra agrícola estaba fragmentada en innumerables minifundios como resultado de la reforma agraria, por lo que cualquier intento de introducir una economía de plantaciones hubiera resultado catastrófico políticamente. Eso lo entendieron claramente los americanos cuando ocuparon el país en 1915 y tuvieron que afrontar una vigorosa insurrección campesina. Por ello Haití no pudo seguir el camino contradictorio y doloroso, pero modernizador de las inversiones en plantaciones azucareras como sucedió en Cuba, República Dominicana y Puerto Rico. Y mientras que estas sociedades experimentaron una espiral de crecimiento desde principios del siglo XX, Haití no pudo hacerlo.

Ello no significa que Haití haya quedado “fuera”. Se insertó, pero de la peor manera. Lo que Haití hizo fue vincularse al mercado regional hegemonizado por Estados Unidos exportando su recurso más abundante: fuerza de trabajo desprotegida y poco calificada. Y por consiguiente quedó condenada al desangramiento sociodemográfico y empotrada en la periferia de la periferia. Esta es la razón principal que explica el retraso haitiano, que hacia el primer tercio del siglo XX haya sido superada por República Dominicana (las matanzas de haitianos ejecutadas por Trujillo fueron un síntoma de ello) y que hoy se encuentre en una situación de postración tan lamentable.

Pero hay dos cosas que no quiero decir.

No quiero decir que esta haya sido la razón única. Es evidente, por ejemplo, que una élite política más responsable y sensible (la elite haitiana es particularmente insensible y depredadora) hubiera podido variar algunas reglas del juego económico regional. Pero creo que si una élite de esa naturaleza no apareció, ello tuvo que ver con la existencia de una “funcionalidad” regional que cerraba alternativas.

Tampoco quiero decir que la pobreza haitiana sea responsabilidad de dominicanos y cubanos, como un nacionalismo vulgar estaría dispuesto a afirmar. La pobreza haitiana es resultado del funcionamiento capitalista regional, que privilegió las inversiones y los avances técnicos en los dos países que recibieron braceros haitianos.

Pero si es indudable que existe un reto mayor en la relación de estos países con Haití.

Todavía los haitianos siguen emigrando hacia República Dominicana, y contribuyendo al crecimiento económico de ese país, pero no hay un reconocimiento de sus aportes. Ni siquiera existen políticas dirigidas a considerar a los inmigrantes haitianos como merecedores de afectos básicos, y en consecuencia son victimizados de mil maneras y sus descendientes despojados de derechos. Nunca conocí un restaurant haitiano presentable en toda la geografía de Santo Domingo. Si la sociedad dominicana quiere dar un paso adelante, tiene que comenzar por entender que la diferencia es una virtud, que existe una minoría étnica dominico/haitiana cuya cultura es parte de su realidad nacional.

Respecto a Haití hay signos de la política cubana que son positivos, como es el caso de la loable cooperación en la salud. Pero el asunto que discutimos es otro. Desde la década del 30 no hay migración haitiana consistente hacia Cuba, aunque en el oriente cubano viven varias decenas de miles de personas de origen haitiano, cuya vigorosa cultura sólo ha sido reconocida como folclore. Pero Cuba deberá afrontar el reto inmigratorio haitiano en un futuro no lejano, cuando el mercado laboral se flexibilice. Y la fuerza de trabajo haitiana será él único recurso que tendrá la nación para compensar su despoblamiento y envejecimiento.

Todo un reto, si tenemos en cuenta el marcado racismo de la sociedad cubana, el nacionalismo insularista que incluso impide entender la realidad de nuestra naturaleza transnacional y la carencia de una cultura política democrática y tolerante que permita asumir la diferencia como parte de su constitución nacional.


10 thoughts on “¿Cómo miramos la pobreza de Haití?

  • el 6 diciembre, 2014 a las 9:19 pm
    Permalink

    Imagínense ustedes.. antes que Cuba empiece a saldar su cuenta de gratitud con los haitianos, la tiene que saldar antes con su propio pueblo. Aunque conociendo las cosas absurdas que pasan en Cuba “, no dudo que le den prioridad a los haitianos primero.

  • el 5 diciembre, 2014 a las 10:41 am
    Permalink

    El haitiano estara necesitado de mejores oportunidades que no hallan en su pais por la corrupcion , el burocratismo y la falta de costumbres democraticas, pero no es tonto. En la costa de Maisi habia un campamento para haitianos que escapando de su pais recalaban alli . Se les daba ayuda y seguian su camino hacia los Estados Unidos, ninguno pedia quedarse en Cuba. La idea de importar mano de obra haitiana como si el cubano no quisiera trabajar es simplista. No hay casas para los cubanos en el campo, el salario es minimo e insuficiente, los medios de comunicacion en ruinas. Entonces los haitianos si van a aceptar esas condiciones?, es mas facil aceptar a un grupo que se conforme con tan poco en vez de mejorar las condiciones para los nacionales?. Haiti es un pais donde hoy en dia el mulato mantiene negros como servidumbre, muchos esclavos comprados a sus padres, la corrupcion es increible y mucha de las ayudas que recibieron a raiz del terremoto se desviaron para hacer fortunas personales, sino preguntenle a la alcaldesa de Petionville que estaba vendiendo el arroz de las donaciones. Basta de seguir culpando a los Estados Unidos de las desgracias de todo el mundo. Republica Dominicana tiene mas dominicanos en el exterior que Haiti y su desarrollo es mucho mayor que el de Haiti,en Miami los haitianos son una comunidad muy trabajadora y los encuentras en todos los niveles, incluyendo en el gobierno, aunque muchos de estos ultimos creen que pueden tener en Miami el mismo relajito corruptor que tienen en Haiti.

  • el 4 diciembre, 2014 a las 10:46 pm
    Permalink

    “Para nadie es un secreto, que ningun pais en el mundo ha brindado mas ayuda humanitaria a Haiti que Cuba, ”

    Eso no es un secreto. es una mentira.

    ¿Estarán haciendo propaganda para importar mano de obra semiesclava de Haití ante la incapacidad del régimen de hacer producir a Cuba?

    Solo eso nos faltaba….

  • el 4 diciembre, 2014 a las 6:07 am
    Permalink

    Para nadie es un secreto, que ningun pais en el mundo ha brindado mas ayuda humanitaria a Haiti que Cuba, lo cual se evidencia con el enorme contingente medico que atiende el 40% de su poblacion, la graduacion de cientos de medicos en la Facultad de Medicina #2 de Santiago de Cuba y cientos mas en proceso de formacion y profesionales y tecnicos en educacion, ingenieria, veterinaria etc.

    Pero como dice Esopo, es contradictorio e inconcebible que existan miles de caballerias de tierras baldias en Cuba, devoradas por Marabu mientras el pueblo esta falto de alimentos de todo tipo, sabiendo de la bella historia y laboriosidad de las familias Haitianas, que constituyeron la espina dorsal de la industria azucarera, cafe y cacao en Cuba.

    Tampoco se ha permitido el desarrollo del cabotaje, que permitiria que las islas Caribeñas pudieran exportar por via maritima bienes y productos, que aumentarian la disponibilidad y reducirian los precios de los mismos en el pais, tal cual ocurre con productos importados de los Estados Unidos, Europa o Asia.

    Lejos de la imagen denigrante con que se les trata de definir en la Republica Dominicana, Bahamas, Islas Virgenes o Puerto Rico, donde han sido privados de toda oportundad de desarrollo humano, examinemos los resultados de Guantanamo, Camaguey, Ciego de Avila y Banes, lugares de grandes asentamientos de Haitianos y hoy podemos encontar como sus descendientes han descollado en cada uno de las areas de las ciencias, cultura o defensa.

    Ha llegado el momento, para que Cuba comience a saldar su impagable deuda de gratitud que contrajo con Haitii y demas Islas Anglofonas del Caribe, cuando Cuba era la mayor productora de azucar del mundo, lo cual se logro, gracias al sudor, hambre, lagrimas, sangre y la vida de estos humildes y honestos hombres de campo.

  • el 3 diciembre, 2014 a las 6:16 pm
    Permalink

    Haití casi no tiene protección legal para la propiedad, los contratos y las disputas comerciales. Encima, tiene un impuesto sobre ingresos personales y corporativos del 30%. Cuando añades un IVA, un impuesto a las ganancias capitales, y otros, la carga impositiva se monta en un 11% del PIB. El gasto del gobierno excede en más de un 20% su crecimiento y, como resultado, tienen un déficit presupuestario constante y creciente por año. La inseguridad jurídica frena toda iniciativa empresarial. La fuerza de trabajo es informal. La tarifa comercial average es de un 5.1% y tiene muchas más barreras no tarifarias. El sector financiero recibe apoyo estatal y está muy concentrado, con sólo 3 grandes bancos llevando las operaciones en el país (confirmando que no hay monopolio sin ayudita del Estado), y dado que la gente hace sus transacciones informalmente en el mercado negro, ninguno de los tres da créditos para iniciar nuevas empresas.
    … Eso no es capitalismo.

    En cuanto a Cuba….. Cuba no es un país socialista. ¿Qué país realmente socialista le prohíbe a sus trabajadores organizarse en sindicatos independientes, o les quita el derecho de huelga para negociar mejoras laborales? Hasta en las entrañas del monstruo corporativista que es USA los trabajadores están mejor representados y más defendidos que en Cuba.

    Como dice Chomsky… el leninismo nunca ha sido socialismo. Sólo ha sido una aberración totalitaria con retórica socialista.

    Pero el mayor problema de Haití es histórico. No tiene la tradición estable de institucionalidad democrática de Suiza o Canadá . Nunca desarrolló su economía, aunque pudo haberlo hecho, como mismo pudieron Barbados, las Bahamas, Singapur, Hong Kong, Taiwán o el Principado de Andorra. Su Historia no fue por esos derroteros. La instituciones republicanas, tan necesarias al desarrollo del capitalismo para que defiendan la propiedad y la efectividad de los contratos, fueron mayormente desestimadas durante toda su Historia. No hubo una verdadera constitucionalidad durante los primeros años de su independencia, ni durante la ocupación estadounidense, ni en la larga dictadura de Duvalier. El manejo de gobierno siempre ha sido torpe, ineficiente y tóxicamente corrupto. Creo que, con la excepción de los 5 años de Aristide, (Esto con mucha reserva), nunca se ha estado cerca de tener un verdadero Estado de Derecho.
    Como resultado no hubo desarrollo. Como nunca se acumuló ninguna riqueza, no hubo riqueza que dilapidar.

  • el 3 diciembre, 2014 a las 3:03 pm
    Permalink

    Nací y crecí en una zona cafetalera de la Sierra Maestra donde vivían algunos haitianos que generalmente eran obreros agrícolas aunque algunos despuntaron y como muchos cubanos eran dueños de fincas, eran gentes trabajadoras y en la gran mayoría eran menospreciados por los cubanos. A raíz del contingente militar de Brasil como parte de la ONU, muchos haitianos están emigrando a Brasil vía Ecuador\Perú una vez en territorio brasileiro se acogen como refugiados, he conocido algunos haitianos personalmente o por entrevistas pudiendo observar, que a diferencia de los que conocí en Cuba siendo todavía niño, los de Brasil tienen una mejor educación y cultura a pesar de trabajar en el sector de la construcción que es el que lo está asimilando.

  • el 2 diciembre, 2014 a las 5:02 am
    Permalink

    Estimado luis v:
    Certero su comentario, que comparto plenamente.

    La canción tendrá que cambiar de “Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas” a “Cuba y Haití son de un desastre las dos mitades”.

  • el 1 diciembre, 2014 a las 7:44 pm
    Permalink

    Hay otro pais muy cerca de Haiti , que en su afan de ser 100% independiente en todos los sentidos , corre el peligro de terminar como Haiti.

  • el 1 diciembre, 2014 a las 10:49 am
    Permalink

    Es raro. Haití fue el segundo país en independizarse de toda America, después de los Estados Unidos. No cabe pues el argumento del espolio colonial. Creo que fallaron las instituciones. A Haití le faltó una estructura democrática con respeto a la ley.

  • el 1 diciembre, 2014 a las 10:29 am
    Permalink

    Haroldo, como bien dices: todo un reto teniendo en cuenta que la Cuba racista, blanca o con pretensión de serlo no va a aceptar con buena gana que el pretexto de la insularidad y la hermandad caribeña sea suficiente para generar vínculos migratorios fuertes, con todo lo que significa la palabra vínculos, esto es decir, compromisos, reconocimiento de diáspora, creación de condiciones, derechos y deberes políticos y sociales, etc etc. Hay más probabilidad de que sean aceptados como braceros de segunda o tercera (que trabajen de día y que se regresen a la noche a su país en balsas) , que como fuente de intercambio migratorio con todos los derechos y deberes asociados, Hablo de una hipotética Cuba futura por supuesto, porque en la actual es simplemente impensable….

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *