Anexionismo y gravitación en la historia de Cuba

Vicente Morín Aguado

Dos patriotas.

HAVANA TIMES — “Se habla pública y generalmente aquí de la anexión de Cuba como un hecho que va a consumarse, precipitando de un modo lo que llaman gravitación.” (Cónsul español en Nueva York, diciembre de 1867)

El pasado 24 de febrero Diario de Cuba publicó desde Miami: “Berta Soler acusó al gobierno de Raúl Castro de realizar una “campaña bien fuerte” para acabar con las Damas de Blanco, y en particular con ella, debido a su posición contra el levantamiento del embargo de Estados Unidos y el modo en que La Habana y Washington conducen sus actuales negociaciones para normalizar relaciones.”

Desde el 12 de marzo de 1996 el embargo-bloqueo quedó firmemente atado al Congreso de los EE.UU. al sancionarse la Ley Helms-Burton.

¿Finalmente se cumplirá el inexorable destino de la manzana, tal y como fuera interpretado por Newton? El árbol de nuestros empeños patrios es centenario, ha dado muchos frutos, queda por demostrar si las leyes de la física operan igualmente en la historia.

Por favor, volvamos al pasado:

El 19 de mayo de 1850, el ex general de los ejércitos españoles Narciso López izó en Cárdenas por vez primera la bandera de la estrella solitaria. Nacido en Venezuela, venía esta vez desde Nueva Orleans, contando con el apoyo de numerosos sureños esclavistas junto a un buen número de patriotas cubanos, su objetivo final era convertir a Cuba en un estado de la Unión Americana.

¿Finalmente se cumplirá el inexorable destino de la manzana, tal y como fuera interpretado por Newton? El árbol de nuestros empeños patrios es centenario, ha dado muchos frutos, queda por demostrar si las leyes de la física operan igualmente en la historia.

La ambigüedad de tal propuesta política tiene su explicación: parecía necesario un fuerte apoyo exterior para vencer el poder de España, también la economía nacional estaba signada por la esclavitud y los terratenientes criollos enredaban oportunamente sus intereses económicos con los sentimientos anti metropolitanos comúnmente llamados patrióticos.

El creador de la enseña nacional y también de nuestro escudo, Miguel Teurbe Tolón, poeta, no pertenecía a la aristocracia que ordena, sino a la mayoría sencilla que pelea; su sentimiento contra el despotismo monárquico español era en este caso auténtico patriotismo.

Desde entonces andamos bajo el influjo permanente de esa “gravitación” señalada por el alarmado cónsul español en Nueva York, doctrina conocida con el nombre de “la fruta madura”, codiciado manjar presto a caer del árbol, aludiendo de paso a la célebre experiencia newtoniana.

La proverbial tozudez española, decidida a no soltar prenda, polarizó las actitudes cubanas, de un lado se aglutinaron los espartanos independentistas, del otro los reformistas, aspirando a la autonomía, algo parecido a un federalismo tutelado desde Madrid; los anexionistas medraban en ambos bandos bajo el disfraz de la imprescindible ayuda norteña.

Autonomistas y anexionistas nutrieron una hidra política cuyas múltiples cabezas hablaban del menor sacrificio posible, de la intervención salvadora ante la perspectiva de un largo combate y del oportunismo determinado a labrar nuevas fortunas desde los escalones altos de la venidera república, por supuesto, bajo la protección de la Casa Blanca.

A finales del siglo XIX la gravitación se impuso, determinada por la diferencia entre la mayoría sencilla peleando sin posibilidades de encausar sus ideales, bajo el comando de una minoría aristocrática. Muertos en combate José Martí y Antonio Maceo, en franca minoría política frente a los patricios, Máximo Gómez y Calixto García cargaban el peso de “la probada ingratitud de los hombres”, bella sentencia martiana escrita en carta dirigida al Generalísimo cuando le invitó a comandar de nuevo el Ejército Libertador.

Siendo sensatos, fueron bienvenidos los Rough Riders de Teddy Roosevelt en la primavera de 1898. Después del exterminio provocado por la reconcentración fascista de Weyler, con una proporción media de 25:1 a favor de los soldados españoles, el aporte militar norteamericano era necesario.

Obama y Raúl cosechan aplausos al demostrar que la voluntad humana puede desafiar las ineludibles leyes de la gravitación universal.

La bandera de las barras y las estrellas fue izada en Santiago de Cuba el 17 de julio, sin permitirles lo mismo a nuestros combatientes. Ni siquiera honraron los 30 años de lucha del General García, brillante en la estrategia de la última batalla por nuestra independencia. Aludieron a posibles represalias cubanas contra el enemigo. De inmediato el Segundo Jefe del Ejército Libertador envió una carta-protesta a su homólogo, el General Shafter:

“Formamos un ejército pobre y harapiento, tan pobre y harapiento como lo fue el ejército de sus antepasados en su noble guerra por la independencia pero, a semejanza de los héroes de Saratoga y York Town, respetamos demasiado nuestra causa para mancharla con la barbarie y la cobardía:”

Calixto García murió en Washington el 11 de diciembre de ese año, cuando gestionaba el dinero necesario para el licenciamiento de sus humildes soldados.

El 3 de marzo de 1901 William McKinley firmaba la Enmienda Platt, cuyo texto autorizaba al Presidente a intervenir en los asuntos internos de Cuba. El acuerdo fue adicionado a la Constitución de la naciente república. Cualquier coincidencia con otra legislación bicameral norteamericana, sancionada 95 años después en ese mismo mes por un Presidente de igual nombre no es simple coincidencia.

Ahora los nuevos anexionistas, pro imperialistas, se llaman Plattistas. Tal conducta política no ha desaparecido, ni en Cuba, ni en los Estados Unidos.

Obama y Raúl cosechan aplausos al demostrar que la voluntad humana puede desafiar las ineludibles leyes de la gravitación universal. Neil Armstrong pudo pronunciar sus famosas palabras gracias a conseguir la necesaria velocidad de escape respecto a la Tierra: “Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la Humanidad.

Antes de ser ejecutado públicamente, el patriota y anexionista Narciso López sentenció: “Mi muerte no cambiará el destino de Cuba.”
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Vicente Morín Aguado [email protected]

 


31 thoughts on “Anexionismo y gravitación en la historia de Cuba

  • el 11 marzo, 2015 a las 11:06 am
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    Vaya con los ingenuos, ahora lo de la Helms Burton no es algo parecido a la Platt. Sencillamente inaceptable, en cuanto al tema anexionista, está presente pero ya lo dije, bajo drisfraz, propio de la gente que le falta voluntad propia y carecen de un proyecto, del sentido nacional.
    Un detalle, Cuba no le ha vendido tierras a perpetuidad a nadie, si siquiera en El Mariel o un hotel Meliá. Deben saber que es sencillamente imposible este acto, se renta, se ofrecen variantes, pueden gustar o no, hay sobradas polémicas pero legalmente no hay títulos de propiedad en sentido económico, dadas a empresas extranjeras de opaís alguno, es un detalle importante.
    Lo de Puerto Rico tiene su lógica, lentamente fueron ganando los anexionistas y así pudiera ser en el caso cubano si un engendro como la Helms Burton se consuma porque es más fácil vivir de la ayuda ajena que crear lo propio, es la controvertida gravitación de la cual trato.
    Por lo demás, mis puntos de vista son bien conocidos.

  • el 11 marzo, 2015 a las 8:24 am
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    Vale, y en pos del “tiranicidio” seguirán aferrados a una política sin futuro…(bueno, parece que ya lo entendieron)

  • el 11 marzo, 2015 a las 7:54 am
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    Tony, la mayoría de los puertorriqueños voto por ser un estado mas de los USA en la ultima consulta interna que no tiene carácter vinculante. Creo que ya se están dando los pasos para una consulta federal que si tiene carácter vinculante y Puerto Rico pasara a ser parte integra de USA. Ahora mismo hay mas boricuas viviendo en USA que en la isla.

  • el 11 marzo, 2015 a las 7:46 am
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    Isidro, no olvides que Cuba no es una pobre islita que decidió ser de izquierda. Cuba ha tenido un comportamiento agresivo de exportar revoluciones violentas. Te recomiendo el libro “Las guerras secretas de Fidel Castro” para que compruebes los largos tentáculos armados de la islita marxista.

    Además no olvides que Fidel Castro pidió a los rusos que dispararan los cohetes nucleares antes de que Cuba fuera atacada durante la Crisis de Octubre y hasta el día de hoy no ha pedido disculpas por semejante torpeza que puso al mundo al borde de una guerra nuclear. Quien garantiza que no lo vuelva a repetir ahora que el imperio ruso nuevamente esta utilizando a Cuba como base militar de avanzada? Y que ahora somos aliados estrategicos en nombre del Socialismo??

  • el 10 marzo, 2015 a las 10:24 am
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    Embargar a una tiranía no es aberración, es justicia. Aberrante es lo que la tiranía le hace a su pueblo

  • el 9 marzo, 2015 a las 10:38 pm
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    Jeje…Ok, Bobo…voy a sentarme a esperar que el “administrador” empiece a funcionar…¿Gustas café?

  • el 9 marzo, 2015 a las 10:33 pm
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    Tony y Bobo:

    No se trata de especulaciones ni fijación mía. No se trata de la manida y descartada anexión. No es ni siquiera la “penetración”. Es algo así como la bíblica frase de “¿Saulo, Saulo, por qué me persigues?”

    ¿Cómo es posible que en este mundo globalizado, en el que las izquierdas latinoamericanas hacen magníficos negocios con Washington (Bobo dixit), el Gobierno de este último se esté gastando de 1.200 a 3.600 millones de dólares anuales (según la revista Forbes) en mantener vigente un embargo-bloqueo contra un país con el cual no está en guerra; que además dedique de 20 a 60 millones por año de su presupuesto federal para alentar los cambios dentro de ese país?

    Ok, descarten todos los términos anteriormente mencionados, pero los invito a que le cuelguen la denominación que mejor le venga a esta aberración en las relaciones internacionales.

  • el 9 marzo, 2015 a las 2:20 pm
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    Isidro:

    Mi comentario iba dirigido no tantos a los americanos, sino a los cubanos, ya sean anexionistas o anti-anexionistas. Ni en el supuesto caso que los cubanos quiera, o la ONU dijera,. Mira el caso de Puerto Rico; único caso que se le puede acusar a los americanos de colonialista, y para colmo de los colmos, los puertoriqueños quieren seguir con su estatus de “libre asociado” “It takes two to Tango” como quiera que lo pongas.

    Llego el momento de salir de esta obsesión que tienen los cubanos con los americanos. Habrán diferencias hoy y mañana, pero lo de la “fruta madura” o lo de la “penetración” ya esta passe y cansa. . Hoy todo el mundo esta influenciado y penetrado por todo el mundo. No solo por la economía global, sino por la cultural universal. , Esa obsesión ya raya en ser algún tipo de “complejo” sospechoso. Como dijo Eliecer Avila hace poco; “¿Con que nos van a penetrar?”

  • el 9 marzo, 2015 a las 7:02 am
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    Y dale con el síndrome del caballo de Troya. Señor mire para latinoamérica y observa que hay gobiernos de izquierda haciendo lo que les place, incluyendo excelentes negocios con los USA. Es mas mira a tu alrededor y veras cientos de empresas americanas dándole trabajo a millones de chinos.

  • el 9 marzo, 2015 a las 6:55 am
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    Isidro, el administrador de la plata no tiene que tener oficinas en el palacio presidencial. Desde la embajada tranquilamente puede hacer su trabajo.

  • el 9 marzo, 2015 a las 5:35 am
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    “Pero no olviden que…”

  • el 9 marzo, 2015 a las 3:40 am
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    Tony y Bobo:

    Ni creo que a nadie, sobre todo en EEUU, le esté pasando por la mente en serio la posibilidad de la anexión de Cuba a la potencia. Pero no olviden ue, sin llegar a ese punto, de 1902 a 1959 Washington hizo y deshizo en la Isla. No me caben dudas de que el actual proceso de negociaciones conducirá de algún modo a que el antiguo aliado retome ciertas influencias sobre nuestro paisito. Sólo que esta vez al menos tendrán que venir con vaselina…

  • el 8 marzo, 2015 a las 9:02 pm
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    Bobo…Bobo (que Ud. no lo es)

    Estás pasando por encima el detallito de que para que ese “administrador” pueda ejercer sus funciones, tal como lo hizo en su momento Paul Bremer en la Zona Verde de Bagdad, el mismo deberá estar físicamente ubicado en Cuba. Por eso menciono a Leonardo Wood, dirigiendo la Isla desde su despacho en el Palacio de los Capitanes Generales. ¿Te imaginas al flamante administrador designado en Washington para Cuba haciendo otro tanto desde el Palacio de la Revolución, el Capitolio, o, para ponerse a tono con la nostalgia, desde el Sloppy Joe’s? Lo primero sería dilucidar cómo llegará ese señor a ocupar su oficina. Porque, vamos, que nunca hemos sido yihadistas, pero si les da por regresar por las malas, o cubanamente “de a Pepe”, creo no va a faltar el olor a pólvora en el ambiente. Y no la del barquito chino…

  • el 8 marzo, 2015 a las 9:10 am
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    Señor no se anexaran a Cuba porque simplemente estamos en el siglo 21 y existe la ONU enclavada en los USA, donde Cuba es un estado independiente reconocido internacionalmente. Que los trogloditas rusos todavía estén conquistando territorios en Ucrania, no significa que todas las potencias harán lo mismo.

    Cuando mas intentaran un TLC del cual Cuba se podrá beneficiar como lo hacen actualmente la mayoría de países de latinoamérica.

  • el 8 marzo, 2015 a las 8:59 am
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    Pero por supuesto que tendrán que nombrar un administrador que fiscalice los millones que llegaran a Cuba como ayuda para la reconstrucción de la isla post Castro. O crees que le van a dar la plata a la plaga de corruptos que surgen en Cuba como la yerma mala.

  • el 8 marzo, 2015 a las 5:51 am
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    Con la excepción de la expedición de Narciso Lopez, donde la mayoría de los expedicionarios eran norteamericanos que Lopez les había prometido $1,000 y 64 hectarias de tierra si ganaban, para una vez lograda la Independencia de España, anexar la república independiente a EEUU como estado, nunca, ni el pueblo norteamericano ni el Congreso de los Estados Unidos han tenido muchas ganas de “anexar” a Cuba. Ni en el 19 y muchísimo menos en el 21. Y cuando digo “anexar”, es como “un estado mas”, como en el caso de Hawai. Es hasta posible que existan mas cubanos anexionista que norteamericanos. Pero como dice el dicho; “Hacen falta dos para bailar el Tango”.

    No tiene ningún sentido estar hablando a estas alturas de anexionismo a Estados Unidos, no porque no existan algunos cubanos que lo deseen, sino porque ni el Congreso de los EEUU ni el pueblo norteamericano quiere semejante cosa. Como dice otro refrán de la sabiduría popular; “Una cosa piensa el borracho y otra el bodeguero”

    1) Si incorporar a millones de mejicanos y centro americanos que residían hace muchos años en EEUU, ha sido altamente problemático, imagínense ustedes 11 millones de Cubanos residentes en Cuba.
    2) La población cubana esta muy empobrecida. Millones pasarían al presupuesto de la Seguridad Social.
    3) Tener que incorporar como ciudadanos del país a 11 millones de personas con derecho al voto y que no están dentro de la “corriente principal”,( para decirlo de una forma) de los inmigrantes que ellos tradicionalmente favorecen. Mas claramente; Millones de cubanos negros y mulatos.
    4) Cuba en riquezas naturales y explotables, no tiene mucho que ofrecer.
    No se que pensaran otros.

  • el 7 marzo, 2015 a las 11:13 pm
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    Bobo:

    Ojo, que el Plan Bush y la agenda Helms no especificaban designación de “relator” al estilo ONU, sino de un “administrador”. O sea, lo mismo que Paul Bremer en el caso de Irak, tras la invasión de 2003.

    Según el Plan Bush para Cuba, en el Informe de la Comisión para la asistencia a una Cuba libre, en el subtítulo “Socavar la estrategia para la sucesión del régimen”, inciso 49, se trata de:

    api.ning.com/…/PlanBushparaCuba.pdf

    “Establecer un Coordinador de la Transición en el Departamento de Estado para facilitar la implementación de los proyectos de construcción de la sociedad civil en Cuba, de democracia y de diplomacia pública”

    Saca cuenta, es como si a la distancia de 115 años revivieran a Leonardo Wood, para colocarlo en el Palacio de los Capitanes Generales y luego traer a los rough riders (hoy serían los SEALS, cuando menos), como medida para garantizar una transición “ordenada”, como en 1901-03. Lo triste y absurdo es que todavía haya sesudos en país tan avanzado como EEUU tratando de revivir el Big Stick en un mundo tan cambiado como el de hoy. Menos mal que el mulato se apercibió de hasta dónde estaban metiendo la pata…

  • el 7 marzo, 2015 a las 2:59 pm
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    De nombrar relatores especiales para determinados temas de interés estratégico para USA es una práctica política habitual. La ONU también nombra relatores para dar seguimiento a conflictos y transiciones politicas y a nadie se le ocurre pensar en intentos anexionistas. Tratar de traer por los pelos la historia al presente deja mucho que decir de la seriedad y las nobles intenciones del autor.

    Interesante seria imaginar si estaríamos peor o mejor actualmente si los USA se hubieran anexado la fruta madura. Estoy pensando en el “periodo especial y falta de democracia” que existe en Hawai, Puerto Rico, Islas Vírgenes, etc.

  • el 7 marzo, 2015 a las 10:40 am
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    isidro:

    Esos patriotas lo aceptaron porque no pudieron hacer nada, pero de que, por lo menos alzaron sus voces en contra, sí que lo hicieron, lo cual no puedo decir de los comunistas cubanos respecto a lo que dije arriba: Lo aplaudieron a porfía y hasta lo defendían; y lo que es Juan Gualberto Gómez y otros de su valía, primero se hubieran cortado las manos antes de aplaudir la Enmienda Platt así que no es lo mismo. Hay años luz entre esta gente y el circo de focas que llaman “asamblea nacional” y la mayoría de los militantes del PCC que no han sido más que una partida de carneros, cuando no oportunistas y vaciladores del socialcosadesa que han usado el carnet como una patente de corso.

    Por lo menos en mi barrio, esa discusión de ponerle a Cuba el apelativo de lo que nunca existió, no la hubo. es más, me entero ahora por ti de que la hubo. Lo que sí hubo una vez fue tremenda presión a nivel de CDR y zona para que la gente tomara clases de ruso. Fueron, literalmente, casa por casa Y solo asistieron exactamente tres gatos: Una chivata archiconocida; y dos viejos estalinistas de pro.

  • el 7 marzo, 2015 a las 7:43 am
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    Jorgealaejandro:

    No siempre se puede gallear. O se consigue persistir en el galleo. Razones sobran. En 1901, independentistas y demócratas cubanos (los de verdad), muchos de los cuales habían puesto el pecho a las balas en más de una ocasión en la manigua, tuvieron que hacer de tripas corazón y tragarse su orgullo junto con la Enmienda Platt y lo que vino con ésta, con tal de que los interventores militares de EEUU abandonaran la Isla y se pudiera, al fin, izar la banderita de Narciso López. ¿Debemos juzgarlos como cobardes, o admitir en la distancia que sencillamente no les quedó otra altrenativa? ¿Qué hubiéramos hecho nosotros en su lugar?

    En 1983-84 hubo mucha discusión en Cuba, desde la asamblea nacional a los barrios, sobre la propuesta que habían hecho algunos entusiastas rusófilos y rojos como el tomate, de cambiar el nombre oficial de nuestro país por el de “República Socialista de Cuba”. Por suerte se impuso la cordura al final, gracias en buena medida a la oposición de unos cuantos cubanos, que con diversos argumentos logramos conjurar aquella locura. Por suerte. Pero no fue fácil, porque por acción o por omisión, parecía primar una aplastante corriente favorable a señalarnos en el mapa más de lo que ya habíamos hecho hasta entonces. Pero en ese contexto no te quepan dudas de que hubo chance de gallear…¿no te acuerdas?

  • el 6 marzo, 2015 a las 4:43 pm
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    El conflicto entre el gobierno de Cuba y los EUA a servido de cortina de humo del conflicto principal, la implantacion del comunismo en Cuba, sistema que por demas, se devora a si mismo. Los americanos estan ahí para ser culpables hoy del bloqueo, y mañana, de no querer subsidiar el comunismo en Cuba.

  • el 6 marzo, 2015 a las 2:47 pm
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    Ahora cualquiera gallea, pero cuando en la Constitución aparecía el nombre de otra nación ¿Quién tuvo pantalones para decir nada? ¿Quién dijo que eso era tan bajo como el anexionismo? ¿Quién habló de Enmienda Platt? Empezando por los patriotas que tenían un carnet en el bolsillo. ¿Es que eran menos patriotas en aquel entonces? Hasta otro idioma quisieron imponer a los cubanos, y no hablemos ya de la cultura y la política en todos los órdenes. Cuando quisieron imponer que la única forma de ser cubano y patriota era el socialcosadesa a la rusa, así en crudo, y el fidelismo barato ¿Algunos de nuestros “socialistas de verdad” dijo algo alguna vez?

  • el 6 marzo, 2015 a las 2:06 pm
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    Vaya con la puyita del bobo que no es bobo, no hace falta la anexión, basta con aceptar que el Congreso de USA designe a un funcionario, una persona designada por el presidente de EE:UU: para supervisar la transición democrática en Cuba, eso es algo que no huele a sumisión, tal personaje existe aunque nada determina y cobra un salario.
    Se necesita algo más?
    Señores, hablemos en serio!

  • el 6 marzo, 2015 a las 1:07 pm
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    Tranquilo, que hay solución para eso. Como no se puede anexar el país pues se van anexando los habitantes; ¿O qué otra cosa si no es tener ya el 20% de la población “anexada”?…

  • el 6 marzo, 2015 a las 9:05 am
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    Sí lo que le preocupa a tantos es el bienestar del pueblo de Cuba, la anexión sería una de las mejores opciones, pues Cuba entraría de inmediato en un sistema legal ya establecido, evitando las piñatas, desastres políticos y un larguísimo período de estabilización. Lo que hace que esta opción sea irreal es que realmente, los USA no tienen el menor interés de cargar con un país destruído económica, política y socialmente, que necesitaría de ingentes recursos para encaminarse.

  • el 6 marzo, 2015 a las 8:00 am
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    se ve claramente que usted es discipulo adelantado del Profesor Cuevas….usted esta separando a los humildes y los ricos…por que?? que le induce a pensar que los humildes son siempre Buenos,patriotas,etc,etc y lo mismo con los poderosos…siempre tienen que ser malvados?? Usted no cree que hay traidores,ladrones,pedofilos pobres?? usted cree que togos los poderosos son anexionistas?? y los pobres nacionalistas?? debe cambiar estos conceptos primaries para dejar la escuela de Cuevas y coger la de portell vila, por ejemplo y leerla tambien!!!Ser anexionista es un posicion politica,no un pecado.En todo caso el pueblo de cuba es el soberano y los EEUU no exigen sumision ideological sobre todo si los ideales, las metas son las de la libertad, la sumision la ley y la busqueda de la felicidad, ideales que creo podriamos compartir, tanto los cubanos como los nrteamericanos, incluso los chinos y mongoles…lo dejo aqui, pues tengo que ganarme la vida.

  • el 5 marzo, 2015 a las 10:11 pm
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    Yo jamas he escuchado a las Damas de Blanco ni a ningun opositor en Cuba, pedir la anexión a USA, entonces la puyita de Vicente creo que raya en la calumnia.

    Y hablando de historia hay que reconocer que todos las luchas independentistas y en contra las tiranías en Cuba han tenido el apoyo directa e indirectamente de la emigración cubana antes y después de tener representantes en el estado norteamericano. Nadie escapa, ni siquiera Fidel Castro.

    La fabula de la fruta madura que USA se quiere comer, el tiempo ha demostrado que poco a poco los casi 2 millones de cubanos son los que se han ido anexando gran parte del territorio del estado de La Florida. Si se sumaran los m2 propiedad de cubanos y sus desendientes en USA, me atrevo a decir que supera con creces en área al pedazo desertico de la base de Guantanamo.

  • el 5 marzo, 2015 a las 9:05 pm
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    (Déjame mirarlo por el lado positivo)

    Por primera vez desde la firma del Tratado de París de 1898, Cuba y EEUU tienen hoy la posibilidad de verse frente a frente y en (al menos relativa) igualdad de condiciones. A mi juicio, ya esto es un paso favorable descomunal. Las dos partes cargan sobre los hombros la responsablidad de legar a la posteridad una relación más equilibrada, que hasta podría alcanzar cotas de acercamiento amistoso, pero para ello será menester incursionar en mutuas concesiones. Espero, eso sí, que las mismas no impliquen repetición de las humillaciones con que la parte cubana debió entrar en el siglo XX, y que Vicente expone al menos en parte en este texto.

    Los tiempos que corren favorecen esta aproximación, y es importante no perder de vista que la misma favorecerá a ambos países. No sólo a la Isla, como parece a simple vista.

  • el 5 marzo, 2015 a las 7:18 pm
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    El término “plattista” es algo acuñado por la “oposición leal” como estigma a la posición que sostiene que la democracia en Cuba pasa por la salida de los Castro y camarilla del poder.

    De todas formas, ni el gobierno más entreguista que haya tenido Cuba antes del 59 prohibió a los ciudadanos cubanos (limpiándose de paso con la Constitución) hospedarse en un hotel en su propia tierra, comprar en una farmacia en su propia tierra; invertir en su propia tierra. Ninguno les dijo: “no regresarán jamás” a los que decidían emigrar, por la razón que fuera. Ningún gobierno puso nunca el nombre de una potencia extranjera en la Constitución, ni el nombre de una persona viva. Ningún gobierno anterior vendió tierra a extranjeros a perpetuidad, pero no a los cubanos. Y todo esto muchos años después de que el triste episodio de la Enmienda Platt hubo pasado a la historia.

    ¿Con qué cara ahora se llenan la boca para decirle “plattista” a nadie, si, a la vez defienden ese gobierno?

    Quevayan al diccionario y repasen el significado de las palabras “verguenza”, “hipocresía” y “cinismo”, que no les vendría nada mal.

    La Enmienda Platt hace rato que no existe, pero ese gobierno entreguista hace 56 años que está ahí.

  • el 5 marzo, 2015 a las 5:43 pm
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    Hola, a la carga, abran el debate, estoy listo a un buen debate sobre tan importante asunto de la historia nacional.
    Vicente.

  • el 5 marzo, 2015 a las 10:41 am
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    En ese caso el plattista más grande que existe es el gobierno cubano

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