¿A quién habla la oposición cubana?

¿Qué sucedería si actores de la élite deciden escoger a figuras de la oposición como interlocutores?

Haroldo Dilla Alfonso*

Yoani Sánchez

HAVANA TIMES — Los recientes periplos de varias figuras prominentes de la oposición cubana han sido recogidos prolijamente por la prensa internacional. Y creo que ha sido muy provechoso desde muchos puntos de vista.

Por un lado, les permitió entrar en contacto con ese otro segmento de sociedad cubana que no reside en la isla, y desde este contacto, entrenarse en la articulación de un discurso y en el debate público de ideas al que no tienen acceso en Cuba.

No menos relevante es que ganaron mayor visibilidad internacional, todo lo cual les ayuda a enfrentar los embates de la represión estatal.

No me propongo aquí hacer un balance de este proceso, que por lo demás aún no ha concluido. A primera vista solo anotaría que cada cual usó sus oportunidades según sus propias potencialidades.

Por ejemplo, me sorprendió el aplomo y la coherencia de Yoani Sánchez, quien con esta gira agregó a su pedigrí político calificaciones mayores. Pero en todos los casos se dio un paso hacia adelante en una nueva era de apertura exterior para la oposición, lo que entraña, como todo en la vida, oportunidades y amenazas.

Sin embargo, a pesar del éxito anotado, creo que algunas personalidades han mostrado preferencias por segmentos específicos de la comunidad emigrada que pudieran resultar muy negativas en su relación con el que supuestamente constituye su blanco político: la comunidad insular.

De manera que dejan colgando la duda acerca de hacia donde están mirando los opositores cuando tratan de forjar sus bases sociales. Y si calibramos a los opositores como políticos y les suponemos una ambición pública legítima, entonces creo que deberían perfilar mejor sus apreciaciones sobre temas complejos. Y nosotros debemos pedírselo.

Este ha sido el caso, por ejemplo, del bloqueo/embargo. No discuto ahora las bases históricas, jurídicas o políticas de este asunto que es clave en la definición pública de las propuestas sobre Cuba. Cualquier lector de estas páginas sabe que soy absolutamente opuesto al embargo, y por más de una razón.

Foto: alongthemalecon.com

Pero ahora solo apunto a un hecho: no es descabellado presumir que la inmensa mayoría de los cubanos vivos están en contra del embargo. Según las encuestas, entre los cubanos emigrados debe ser algo más de la mitad, y no es difícil adivinar que una proporción altísima de los cubanos residentes en la Isla lo rechazan.

En consecuencia, si un político tiene en su mira a la población de la Isla, creo que estaría obligado a impugnar el bloqueo/embargo. Y si no lo rechaza, debe al menos ser algo más sofisticado que lo que fue la líder de las Damas de Blanco cuando clamó “mano dura” para asfixiar al Gobierno cubano y provocar una revuelta apocalíptica.

En cambio, si el blanco del discurso de Berta Soler es el sector duro del exilio y el objetivo es el acceso a aplausos y recursos norteamericanos entonces la “mano dura” resulta una imagen idónea para conseguirlo.

La otra consecuencia es que si yo fuese un habitante de la Isla y hubiese llegado a simpatizar con la cruzada humanista de estas valientes mujeres, y ahora conozco que su líder pide mano dura contra mi vida y la de mi familia, y se le pide a quien aparece ante mí como un demonio (porque a veces así lo ha sido y porque otras así ha sido explicado), entonces tendría muchas razones para sentirme frustrado.

Si algo pueden aprender los dirigentes opositores de este medio siglo postrevolucionario es que el sentimiento nacionalista cubano es un capital político crucial.

Ciertamente, los opositores no escogen uno u otro interlocutor motu propio, sino atenazados por las circunstancias que aquí son siempre muy polarizadas. Y en la Isla la posibilidad que tienen para establecer vínculos con la sociedad —sea mediante palabras o acciones— es siempre severamente limitada por la acción represiva estatal. Ello explica estas oblicuidades, pero no creo que las justifica.

Pero, ¿qué sucedería si actores de la élite deciden escoger a figuras de la oposición como interlocutores?

Esto último es lo que nos parece indicar una de las figuras paradigmáticas y más abnegadas de la disidencia: Guillermo Fariñas. Según Fariñas —casual o intencionalmente— él ha entrado en contacto en varias ocasiones con figuras de la élite, provenientes de los círculos militares en que desempeñaba su vida antes de pasar a la oposición.

Habla de media docena de altos oficiales que le comentan cosas tan delicadas como una propuesta de inclusión de disidentes en el parlamento cubano, de la subordinación de Raúl Castro a su hermano senil, de un temor en los mandos a ejercer represión de cara a un cambio político, y de coqueteos de estos mandos con otros procesos de transición. También habla de un encuentro casual con el nuevo vicepresidente cubano, muy poco menos que amistoso.

Guillermo Fariñas. Foto: forocomunista.com

Si esto fuera así, y no tengo motivos para creer que Fariñas mienta, entonces se daría una compleja situación en que el conocido opositor publicita delicadas relaciones y pone en peligro a sus potenciales interlocutores dentro del sistema cubano, para fortalecer su posición pública ante los corrillos cubano-americanos de Miami.

La imagen que Fariñas transmite de sí mismo como un interlocutor privilegiado que no duda en contar sus intimidades, es justamente la contra-imagen del interlocutor que cualquier factor de poder desea.

Nada de lo que antes he dicho omite el valor de estas personas, el reconocimiento de las difíciles condiciones como realizan sus vidas y mi admiración por ellas. Pero creo que si de efectividad se trata hay que recordar que la política —la que ellos tendrán que enfrentar en el futuro— no es un desfile de pasarelas, sino, como decía Weber, una danza satánica donde permanentemente chocan las fuerzas del mal con las huestes de la diosa del amor.

Es un juego con muchas opciones absolutamente equivocadas, y ninguna absolutamente correcta. Un sortilegio lleno de recodos donde se emboscan unas veces el cerebro, otras el corazón y siempre la lengua.

Y casi siempre son emboscadas fatales.
—–
(*) Publicado originalmente por Cubaencuentro.com


28 thoughts on “¿A quién habla la oposición cubana?

  • el 7 junio, 2013 a las 2:21 pm
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    Llama la atención el detalle, nada insignificante, de que para que el pueblo de Cuba se entere de las opiniones de los disidentes, estos tienen que hacer las declaraciones a medios extranjeros, porque ningún medio de comunicación de dentro de Cuba les realiza entrevistas.

    Naturalmente una excepción está precisamente en Havana Times, que uno no sabe si es un medio localizado dentro de Cuba. Sospecho que el servidor de esta página está en el extranjero, porque si estuviese en Cuba probablemente duraría un nanosegundo abierto.

  • el 7 junio, 2013 a las 2:03 pm
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    gracias Haroldo, tus reflexiones son siempre bien recibidas, pero yo habalara de oposición si esta fuera capaz de hacer algo políticamente viable pero por desgracia no existe esa posibilidad en Cuba.

  • el 7 junio, 2013 a las 12:06 pm
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    Isidro, creo que estoy en desacuerdo sobre la génesis de la opinión monolítica para ponerlo en Cubano claro y sin complicaciones. Ese monoliticismo viene directico desde arriba por que a la élite le gusta simplemente ser obedecida. Por que prefieren soldados y esclavos a ciudadanos. Por que el gobierno fue y sigue siendo hasta hoy una dictadura militar. Sistemáticamente a principios de la revolución se trabajo para eliminar el disentir y para penalizarlo. Para convertir al jefe en el comandante en jefe al que teníamos que adorar como al Dios sobre la tierra por salvarnos de los malos gobiernos anteriores. Eliminaron toda prensa libre y con ello también todo vestigio de libertad y tomaron control de todos los medios informativo. Ese totalitarismo Cubano todavia hoy por hoy persiste. Esta engranado en la psique de cada cubano. En un articulo que escribí hace algún tiempo acá le llamaba “mi policía personal”. Estoy seguro que sabes de lo que hablo. Ese es el peor tipo de represión y es el que sufren la mayoría de los cubanos. Todos sabemos las causas de por que la gente tiene tanto miedo. Por que hay consecuencias. Como resultado entonces existe la doble moral y la mayoría aparenta aprobar lo que realmente odian.

    https://havanatimesenespanol.org/?p=61350

  • el 7 junio, 2013 a las 12:15 am
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    Paco:

    Una de las razones por la que se fue imponiendo en Cuba la muy llevada y traida “opinión monolítica”, ha sido precisamente el no ver otra salida que oponer ese criterio ante un adversario externo que parecía no transigir con otra solución que no fuera la suya. Conste que estoy hablando de hace cincuenta años, cuando las clases políticas cubanas más radicales fueron nucleándose en un consenso que les permitió conformar el nuevo orden socio-económico y político, con la aprobación más o menos tácita de la mayor parte de la población. Para decirlo sencillo, que ante la oposición de EEUU, una socialdemocracia con efluvios nacionalistas – por poner un caso – no habría durado mucho en la lsla.

    Ahora, concuerdo con Haroldo, cuando en comentarios previos ha establecido que esta animosidad del Norte no justifica buena parte de las imposiciones – e incluso disparates – que se fueron acumulando a lo largo del camino, y que eventualmente nos condujeron a un punto en que incluso había que pensarlo dos veces para opinar con sentido de independencia.

    En fin, agradezco este comentario de Haroldo, a la vez que llamo a tomar en cuenta las circusnstancias históricas de cada momento. No sea que, como suele pasar con demasiada frecuencia en el panorama político cubano, la pasión se convierta en venda ante los ojos. Y ya se sabe lo que cuesta caminar sin saber a dónde y por dónde se marcha…

  • el 6 junio, 2013 a las 11:56 pm
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    Ojala tengamos siempre articulos de esta calidad en la blogosfera cubana, y agradezco a Haroldo que haya aumentado su calidad con sus comentarios aqui. Lo lei complacido

  • el 6 junio, 2013 a las 11:54 pm
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    Isbel: tu eres una persona que aun viviras mucho tiempo y tendras que afrontar muchas situaciones complejas. Liberate de ese pensamiento binario que te hace a la gente toda mala o toda buena. Es por eso que hemos llegado a este punto de estrangulamiento social.

  • el 6 junio, 2013 a las 10:13 pm
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    Haroldo estoy de acuerdo con Ud. Mi comentario como lo expresé al principio no se refería tanto a su artículo como a algunos comentarios. Un saludo.

  • el 6 junio, 2013 a las 5:32 pm
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    Haroldo,

    Efectivamente nombras a Yoani, pero no dices que está en contra del embargo. Sin embargo, mencionas selectivamente la opinión sobre el embargo de un disidente que lo defiende. Entre los disidentes cubanos hay opiniones muy diversas sobre el embargo. Esa diversidad no se ve en tu escrito.

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