A propósito de la visita de Camila Vallejo a Cuba

Haroldo Dilla Alfonso*

Camila Vallejo. Foto: mesaredonda.cubadebate.cu

HAVANA TIMES, 10 abr — Creo sinceramente que la visita de Camila Vallejo (CV) a Cuba ha sido una oportunidad para cometer errores bien aprovechada por todos.

En primer lugar, es una pena que una mujer tan valerosa e inteligente sea puesta en contacto con una realidad tan criticable a la que no puede criticar, y sobre la que todo el mundo le va a preguntar.

No creo que el incidente llegue lejos, pero creo que si el Partido Comunista Chileno pretende ocupar un lugar más activo en la política de su país —a lo cual tiene todo el derecho— debe renunciar a estos actos testimoniales que lo atan irremediablemente al pasado y le dificultan proyectarse al futuro.

Creo que en ese contexto, CV fue hábil hasta donde pudo. Mostró su inconformidad con el modelo y declaró querer otra cosa para Chile. Y aún cuando sus declaraciones sobre Fidel Castro y sobre los rasgos del sistema político cubano fueron deplorables, no creo que estuviera en condiciones de hacer otra cosa.

No olvidemos que la apoya una organización cuya historia la liga irremediablemente al Gobierno cubano. Y que en esa historia hay páginas que yo, si fuera chileno, nunca olvidaría, como cuando Cuba abrió las puertas a miles de chilenos exiliados y se convirtió en un pivote del repudio mundial al régimen dictatorial y criminal de Augusto Pinochet.

Pero no quiero detenerme más en explicar a Camila Vallejo, quien, por cierto, no basa su aureola en el glamour, como sugieren sus críticos cubanos, pues CV no es una chica de pasarelas, ni una construcción mediática.

El reconocimiento que posee lo ganó a fuerza de inteligencia y de ovarios, mucho de ambas cosas, que le permitieron enfrentar con igual éxito a los ministros derechistas —algunos de ellos admiradores desfachatados del pinochetismo— como a los ultras que militaban en el movimiento huelguístico. Y lo hizo con una madurez y un aplomo envidiables. Fue tan inteligente que nadie pudo acusarla de ser muy bella.

En su periplo cubano CV ha obtenido muchas reacciones críticas. Algunas de ellas fueron potentes, bien articuladas argumentalmente. Pero casi todas muy emotivas y terriblemente narcisistas.

Camila Vallejo. Foto: eldinamo.cl

Como imaginando que en la Isla no hay un mundo decente después de la oposición. Como si el resto de la sociedad fuera una manada de oportunistas temerosos donde no hay (cito a Ismael de Diego) “…casi ninguna persona suficientemente elevada moral y éticamente”, y no la habido por medio siglo.

Es una reacción lógica de personas ubicadas en los márgenes, a quienes el sistema totalitario condena al status de no-personas. Personas que se han ganado un espacio a fuerza de enfrentar la represión y el aislamiento. Pero no es una posición con la que se pueda construir una alternativa política que valga la pena.

La sociedad cubana es mucho más que disidentes, opositores y emigrados. Y quien quiera hacer oposición sin reconocerlo va a terminar enquistado en un gueto virtuoso, en un producto de exportación y sin conexiones con una realidad de lealtades y resistencias sumamente complejo.

Lo que más me llamó la atención, sin embargo, fue el encantamiento liberal que padecen los críticos de CV.

Una cosa es el enunciado de derechos liberales —una conquista histórica de la humanidad— y otra la naturaleza específica de los regímenes democrático-liberales. Cuando CV habla de la represión en Chile habla de cosas muy concretas que existen junto al sistema político democrático.

El sistema chileno pose innegables virtudes: una economía dinámica y numerosos derechos y libertades que facilitan, por ejemplo, que CV pueda hablar, sus correligionarios organizarse y ella viajar libremente a Cuba.

Posee un sistema electoral estable que permite cambiar a los gobernantes, y que ha permitido a una coalición de centro izquierda gobernar por largos años y reformar algunos aspectos particularmente inhumanos del mundo neoliberal chileno.

El propio partido de CV posee varios diputados y controla algunos gobiernos locales. Virtudes, hago notar, que son resultados de luchas sociales y ciudadanas que en muchas ocasiones han tenido que librarse contra carabineros, carceleros, zorrillos y guanacos en verdaderas batallas campales.

Camila Vallejo. Foto: mesaredonda.cubadebate.cu

Son virtudes innegables, pero ello no significa que ahí se agote la historia, como parece colegirse de algunos textos encantados con el dogma liberal.

CV habla de un sistema económico neoliberal terriblemente desigual, en que inmensas riquezas coexisten con franjas de depauperación inaceptables, de un sistema de salud caro al que la gente pobre no llega y la clase media deja el alma, de un sistema educacional mercurial e inaccesible, de una policía particularmente represiva —de manera diferente a la cubana pero tanto como ella—, de un sistema legal que prohíbe el aborto y discrimina a homosexuales e indígenas, entre otras cualidades que obligan a CV y a la sociedad chilena a seguir luchando por un futuro mejor. No solo contra una dictadura que ya no existe, sino también contra las exclusiones y discriminaciones del sistema capitalista.

Creo que requerimos mirar al mundo más allá de nuestra realidad insular.

Pero también en este tema, los críticos criollos de Camila Vallejo son víctimas del sistema cubano.

Por años nuestros jóvenes han sido adoctrinados mediante clichés y construcciones ideológicas en torno tanto a las maldades de un capitalismo caricaturizado que no existe ni en las favelas de Sao Paulo; como a las virtudes de un socialismo que se proclamaba superior e irreversible.

Cuando algunos de ellos han logrado romper la coraza doctrinaria, han terminado tirando al niño junto con el agua sucia. Y han invertido los términos de la explicación pero manteniendo el mismo esquema maniqueo: un malo y un bueno; la virtud y el pecado; el honor y la desvergüenza.

Si aprendiéramos a vencer nuestra tendencia irrefrenable al parroquialismo, al insularismo, al protagonismo y al maniqueísmo, quizás entonces llegaríamos a entender que Camila Vallejo, la chica veinteañera que puso en jaque a la avezada clase política chilena, no es enemiga de una Cuba democrática, participativa y socialmente justa.

Y que por eso en lo fundamental es, para quienes aspiren a este mundo mejor, nuestra amiga.

(*) Publicado originalmente en Cubaencuentro.com. 


16 thoughts on “A propósito de la visita de Camila Vallejo a Cuba

  • el 12 abril, 2012 a las 8:26 pm
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    Hola Rossy:
    No me refería al articulo de Haroldo, sino a la coletilla de Juan Arsenio, quien ni corto ni perezoso ya me colgó otra “colita”…ja,ja

  • el 12 abril, 2012 a las 9:19 am
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    Sì, pudiera ser, pero no es fidedigno eso que dice, conocì a muchos, y todos eligieron como lugar de residencia permanente, a Canadà. Estupidos , no eran, …igual los que eligieron la RDA, no pasaban ciertos filtros, pero incluso dentro de la fracasada Europa Comunista, en la RDA , era donde mejor se vivìa, pero ese no es el punto, el punto, es que esos comunistas chilenos, se les diò, incluso aquello, que a los cubanos se les negò siempre, en primer lugar vivienda. A ninguno lo pusieron a vivir en Centro Habana o la Habana Vieja, todos al Este de la Habana, en REpartos, en Edificios donde antes habìan estado, cubanos que los construìan, esperando les tocara en el escalafòn, ocupar las viviendas que ellos mismos habìan construido, y muchos, habìan esperado cinco años, y de pronto ¡zas!, el internacionalismo proletario se los dà a los chilenos…quizàs ellos no sabìan estas cosas, pero tampoco las aquilataron. Quedan muy pocos de aquella època residiendo en Cuba, se fueron en menos de lo que cantaba un gallo, no estaban habituados a nuestras penurias materiales. Por favor, que no nacì en Madagascar, y asì ha sido con todo, en Cuba, el gobierno ha hecho de todo, desde encarcelar escritores, hasta encerrar a las personas VIH+ ( se inventaron la historia de un coreografo que habìa visitado New YOrk) cuando habìan sido los internacionalistas en Africa, los que lo introdujeron en la Isla, y no dudaron ni tantito, en encerrarlos, literalmente presos. Por Dios, si quien haya vivido en Cuba, ha visto de todo, ha conocido el genocidio y las injusticias, la discriminaciòn y el aprtheid, de todas las formas posibles.

  • el 12 abril, 2012 a las 5:43 am
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    Que remanso de paz es HT en comparacion con otras paginas de cubanos. Pero isidro, amor, creo que olesiste mal, mira lo que dice Dilla “Y que en esa historia hay páginas que yo, si fuera chileno, nunca olvidaría, como cuando Cuba abrió las puertas a miles de chilenos exiliados y se convirtió en un pivote del repudio mundial al régimen dictatorial y criminal de Augusto Pinochet”. Nunca dice que haaya sido el principal o el unico, solo uno importante. besos.

  • el 12 abril, 2012 a las 2:28 am
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    ¡Ojo con las afirmaciones rotundas, que desvirtúan la historia! Si bien es cierto que Cuba acogió a muchos chilenos que escaparon a la represión pinochetista en los primeros momentos tras la asonada militar, no lo es menos que unos 2.000 de ellos optaron poco después por un prolongado exilio en la entonces República Democrática Alemana (RDA) y eso quedaba en Europa del Este ¿no?. Allí se nucleó el grupo más importante de militantes de la izquierda chilena de entonces, en especial en la Universidad Carlos Marx, de Leipzig.

  • el 11 abril, 2012 a las 9:07 pm
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    Oye Rubio, no defiendas lo indefendible man!

  • el 11 abril, 2012 a las 8:41 pm
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    La frase no es del Quijote, ciertamente no, se le atribuye, pero que pena que alguien se sienta orgulloso de la miseria en Cuba, la opresión, la falta de libertad, la impunidad , de tener un gobernante enfermo y vitalicio, que deja en su lugar a su hermano, no reconociendo que agotaron el poder. Una sociedad humanista, que tiene las cárceles más horribles con las que pueda contar el sistema carcelario de un paìs ,donde no se reeduca, se apalea, se reprime, que a estas alturas, haya muertos en huelgas de hambre, en pleno siglo XXI,o dudosas muertes, como la de Laura Pollàn. Un periodicucho, una filosofía, un modo de ver la realidad, una opinión, una voz. Ni siquiera los comunistas chilenos, quieren tal cosa, y me sigues llenando de dudas, por qué no regresas a Cuba, y dejas las bondades del país que te recibió como emigrado ( ¡yo soy exiliado!, tu eres emigrado, por llamarlo de algún modo, y lo digo con respeto sumo…) Como se puede sentir orgullo de “aquello” que no ha sido otra cosa, que una larga ofensa, un dolor peremne, una falta, una falta que nos hace pensar, en aquello que dijo Martì , y que repetiré, con la mayor condescendencia y consternación después de haberte leído: “Los ojos atónitos lo ven; la razón escandalizada se espanta; pero la compasión se resiste a creer lo que habéis hecho, lo que hacéis aún. O sois bárbaros o no sabéis lo que hacéis.” Los perros también ladran por hambre, por maltrato, por llevar una cuerda al cuello, por enfermedad…no siempre porque se avance, …porque allí, no se ha avanzado en nada.

  • el 11 abril, 2012 a las 6:43 pm
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    gracias a Camila por su lucha, por visitar Cuba,por confiar en nosotros y inspirarnos a mejorar lo que hemos realizado hasta ahora que con mil defectos aun es un ejemplo de humanismo.Los criticos diran que somos un ejemplo por repartir la pobresa y eso nos enorgullese mas. Las criticas de una amiga como Camila son bien recibidas pues bienen de alguien que lucha por el amor.
    Que los lobos auyen o mejor como diria Don Quijote ” si los perros ladran es por que estamos avanzando”

  • el 11 abril, 2012 a las 6:40 pm
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    Bueno te dirè, no soy monaguillo frustrado, ayudè tanto en misa, que te la puedo recitar de la A a la Z, completa, y ¡ah!, en castellano y latìn…si es una advenediza, es mi opiniòn, respetala, porque sabes, aquì no hay espacios para ilotas ni tiranos, asì es que digo lo que creo. Pero ya que eres su paladìn, responde la pregunta que ella no podrà, porque no va a leer esta publicaciòn. Por què si el Socialismo es tan noble, sus compatriotas del 73, huyeron, tambièn de Cuba, donde ademàs, no hay carabineros, carceleros, zorrillos y guanacos,no en esas versiones, pero bien que saben darle duro y muy inhumanamente a la oposiciòn.

  • el 11 abril, 2012 a las 3:08 pm
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    es que tienes complejo de inferioridad como el manguillo frustrado. Ella no te viene a decir nada, le preguntan y da su opinion y ya. Si crees que te quiere adoctrinar, ella tiene cosas mejores que hacer

  • el 11 abril, 2012 a las 3:06 pm
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    No es una niñata, tiene mas valor e inteligencia que tu que no eres mas que un monaguillo frustrado

  • el 11 abril, 2012 a las 12:20 pm
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    Ah, con esta niñata, que se siente primero política y luego, como muchos con derecho que dar cátedra sobre la situación cubana , para llamarlo de algún modo. No sabe ni de que está hablando esta advenediza muchacha.Nada más le preguntaría a esta joven, si es que de verdad está informada sobre la dictadura cubana, y me gustaría que la siguiente vez , disertara sobre sus coterráneos que en 1973, fueron recibidos, por la puerta ancha, supuestamente mártires y refugiados comunistas, que se les dió, a costa de los cubanos todos, aquello a lo que ni los propios cubanos tenian derecho y aún así con aquellas bondades, la mayoría no resistieron, y se refugiaron en terceros países (capitalistas por supuesto…ninguno se fué a Europa del Este) .Si me responde eso, le dejo seguir hablando esas chacharas sobre Cuba, y los cubanos…

  • el 11 abril, 2012 a las 10:25 am
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    Digno de una profunda reflexion tu articulo..

  • el 10 abril, 2012 a las 5:52 pm
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    a mi no me gusta, la verdad, pa que te voy a decir mentira. creo que no tiene nada de especial.
    me cae muy mal cuando alguien viene de afuera a explicarme lo afortunado que soy por vivir en un pais socialista.

  • el 10 abril, 2012 a las 8:21 am
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    Desde luego, Haroldo. No sé a qué viene desgañitarse exigiéndole posturas difíciles a Camila en esta visita suya a Cuba, en un equivalente a la clásica solicitud de peras al olmo. Entre otras cosas, porque fue invitada por el partido de Gobierno (que, ya sabemos, en Cuba es uno solo). Aquí habría que tomar en cuenta incluso factores protocolares, sin pasar por alto tampoco la consanguinidad, subterránea o evidente, que acerca a comunistas de ambos países, más allá de probables desencuentros.

  • el 10 abril, 2012 a las 8:12 am
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    excelente!

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