Rosario Murillo, la mujer tras la Presidencia de Nicaragua

Por Gabriela Selser (dpa)

Rosario Murillo
Rosario Murillo

HAVANA TIMES – La primera dama y vocera oficial Rosario Murillo, compañera de fórmula del presidente Daniel Ortega en las elecciones generales del próximo domingo, es considerada la mujer más poderosa de Nicaragua.

La poeta de 65 años es la candidata a vicepresidenta por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que postuló nuevamente a Ortega, de casi 71 años, para asumir en 2017 un cuarto mandato presidencial, el tercero en forma consecutiva.

Nacida en Managua en 1951, Murillo se opuso a la dictadura de Anastasio Somoza desde el grupo cultural “Gradas”, formado por artistas que en los años de 1970 se manifestaban contra el régimen en los atrios de las iglesias.

Conoció a Daniel Ortega en Costa Rica en 1977 y tras el triunfo de la revolución (1979-1990), mientras su esposo era comandante y presidente del país, dirigió la Asociación Sandinista de Trabajadores de la Cultura (ASTC).

Desde que Ortega volvió al Gobierno en 2007, Murillo fue ganando poder hasta ser hoy la única vocera oficial. Además dirige las reuniones de gabinete y con los alcaldes, coordina planes de emergencia y jornadas de salud y organiza en detalle los actos gubernamentales.

Se afirma que los principales lemas del Gobierno, como “Nicaragua cristiana, socialista y solidaria” o “Año de buena esperanza”, son creaciones de Murillo, en cuyas diarias intervenciones en las radios oficialistas invoca a Dios, la virgen y los santos.

Ataviada siempre con coloridos vestidos de estilo hippie y centenares de pulseras, anillos y collares con piedras “de la buena suerte”, la primera dama puntea en las encuestas como el personaje “más popular”, si bien se asegura que en el seno del FSLN existen grupos de sandinistas que se le oponen.

Analistas opinan que fue elegida candidata a vicepresidenta para “asegurar la sucesión” en caso de que Ortega, aquejado desde hace años por una enfermedad nunca revelada, no complete sus cinco años de Gobierno.

De ganar las elecciones sería la primera vez en Nicaragua que un matrimonio ocupe los dos máximos cargos de poder. Además, ocho de sus nueve hijos manejan inversiones, negocios privados y una docena de radioemisoras y canales de televisión.

En América Latina se recuerda el caso de Juan Domingo Perón e Isabel Martínez, ungidos presidente y vicepresidenta de Argentina en 1973. Tras la muerte del caudillo en 1974, Martínez asumió el Gobierno hasta ser derrocada por un golpe militar en 1976.

Además de los siete hijos del matrimonio Ortega Murillo, doña Rosario tuvo previamente otros dos, entre ellos Zoilamérica Narváez, que en 1998 demandó a su padrastro Daniel Ortega por abuso y violación sexual desde que era una niña. El juicio no prosperó porque Ortega se amparó en su inmunidad como diputado.

En círculos políticos se rumorea que el enorme poder de la primera dama es producto del apoyo que le dio a Ortega en medio de aquel escándalo, donde ella se enfrentó públicamente a su hija biológica, que hoy vive en Costa Rica con un boliviano expulsado de Nicaragua en 2013.

Murillo también ha tenido contradicciones con importantes figuras de la cultura local, como el famoso poeta y sacerdote Ernesto Cardenal, hoy de 93 años y que ha denunciado que Nicaragua vive “una dictadura como la de Somoza”.

No obstante, la pareja gobernante mantiene estrechas relaciones con un sector de la Iglesia católica, incluyendo el cardenal Miguel Obando, que en 1980 fue enemigo de los sandinistas, pero en 2006 los casó por la iglesia y a quien Ortega nombró “prócer de Nicaragua” a inicios de este año.


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