Región de Colombia se ofrece como modelo de paz para el posconflicto

Por Rodrigo Ruiz Tovar

6e3579df58183ebf7b48cfde6b2b96a0_GenericHAVANA TIMES – Una región del noreste de Colombia que en los años 80 y 90 fue azotada por la violencia considera que debe ser tomada como modelo de paz si concluyen con éxito las negociaciones entre el Gobierno y los grupos guerrilleros, reportó dpa.

La región del Carare, formada por varios municipios del departamento de Santander, era vista en esa época como sinónimo de violencia porque allí confluían grupos guerrilleros y paramilitares, mientras que la población civil se debatía en medio del fuego cruzado.

La historia empezó a cambiar en 1987, cuando varios líderes de la zona crearon la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare (ATCC). Con el valor como única arma, algunos se arriesgaron a visitar campamentos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para decirles a los guerrilleros que no estaban de acuerdo con ellos.

“Los grupos armados estaban acabando con nuestra región. Los primeros guerrilleros que llegaron decían que el pobre sería menos pobre y el rico menos rico, pero con el correr del tiempo eso no fue así. Muchos campesinos que creyeron en esa política les dieron la mano y después ellos mismos (los guerrilleros) los acribillaron”, dijo Ramón Córdoba, uno de los líderes de la ATCC.

La organización campesina entabló un diálogo con los frentes 11 y 23 de las FARC, con bloques paramilitares de ultraderecha y hasta con las Fuerzas Armadas para decirles a los actores del conflicto que la población civil no debería estar involucrada en la guerra.

“Fue difícil porque había miedo por la reacción de estos hombres armados frente a la sociedad civil. Pero con los procesos con las AUC (paramilitares, que se desmovilizaron entre 2003 y 2006) y ahora con las FARC (que negocian con el Gobierno desde 2012) se ha minimizado la violencia contra la comunidad”, dijo a la agencia dpa Mauricio Hernández, vicepresidente de la ATCC.

“No quiere decir que la violencia haya desaparecido. Está ahí, pero en un nivel mas bajo”, añadió Hernández.

La resistencia civil de esa región de Santander hizo que en 1990 la ATCC fuera galardonada con el Premio Nobel de Paz Alternativo, cuando los municipios de Landázuri, Cimitarra, La Belleza, Sucre, El Peñón y Bolívar, que forman la zona del Carare, aún padecían la violencia.

Poco antes de la entrega del galardón, la región había sido sacudida en 1990 por el asesinato de la periodista Silvia Duzán y de tres dirigentes de la ATCC. La comunicadora, que realizaba un documental sobre esa organización para un canal de televisión británico, fue acribillada por paramilitares junto con sus interlocutores en un restaurante de Cimitarra.

Según la presidenta de la ATCC, Cristina Serna, el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos debe analizar la experiencia de esa región para reducir la violencia mediante el diálogo, con el objetivo de proyectar a nivel nacional el cumplimiento de los acuerdos con las FARC.

“Al Gobierno le decimos que el esfuerzo de La Habana (sede de las negociaciones con las FARC) es muy valioso y que la ATCC espera ser un referente. Queremos ser parte del posconflicto y dar ideas”, dijo Serna.

“Pero la paz no solo es el silencio de los fusiles, sino algo que va mucho más adelante con el compromiso social con las comunidades para que los hechos no se vuelvan a repetir”, apuntó.

Para Fernando Serna, ex presidente de la organización, un acierto en el proceso de paz con las FARC es la reparación a las víctimas del conflicto, que en las últimas cinco décadas deja más de 220.000 muertos, cinco millones de desplazados y cerca de 50.000 desaparecidos.

“Lo más importante de un acuerdo de paz son las víctimas. La provincia de Vélez (donde se encuentra la región del Carare) era una zona roja y por eso no se dieron inversiones. Pero la provincia ha sido promotora de procesos de paz y debería entrar en el posconflicto como un escenario piloto para demostrar que la paz sí puede ser real”, señaló.


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