Lo último sobre la presa política nica Ana Margarita Vijil

Cumplió este 30 de diciembre 200 días en prisión. La última vez que su familia la vio fue en noviembre

Josefina “Pinita” Gurdián, madre de Ana Margarita, leyendo el mensaje de su familia.

Su madre reivindica el derecho a denunciar, demanda el cese del aislamiento de su hija y otras tres presas, y la liberación de los presos políticos

Por Confidencial

HAVANA TIMES – Tres días después de hacer una denuncia pública sobre la presunta agresión de un alto jefe policial ebrio contra la presa política Ana Margarita Vijil, supuestamente ocurrida en su celda en la madrugada del 19 de diciembre, su mamá Josefina Gurdián, conocida como Pinita, pudo verla y comprobar que este ataque no ocurrió, según el relato de su hija. Sin embargo, se enteró que Ana Margarita fue interrogada y filmada por las autoridades en la cárcel, el mismo día de la denuncia.

“Ella fue interrogada y filmada sin explicarle los hechos, mostrándole fotos de la conferencia de prensa (de la denuncia pública). Esto causó una gran conmoción en ella, puesto que la última información que tuvo, de mi estado de salud fue hace 45 días, cuando me encontraba en un estado grave, intubada y con ventilador. Por todo esto, ella considera que esta información fue aparentemente dirigida a generar angustia e incertidumbre a la familia”, explicó Gurdián a través de un video divulgado en su cuenta de Facebook.

Detalló que la tarde de este domingo 2 de enero pudo reunirse con su hija, quien sigue en aislamiento, ha perdido aún más peso y es interrogada diariamente.  “Estos últimos días han sido un calvario para nuestra familia. La posibilidad de que esta información (agresión) fuera cierta nos causó una gran angustia tanto a nosotras como a todas las personas de bien en nuestro país”, dijo Gurdián, quien padece cáncer y recientemente se realizó dos cirugías.

La familia de Vijil aprovechó la transmisión del video para agradecer a los organismos de derechos humanos nacionales e internacionales, organizaciones sociales y políticas, periodistas por el acompañamiento que le dieron a la denuncia sobre la supuesta agresión ocurrida el 19 de diciembre.

“Damos gracias a Dios que la información, que no sabemos con qué intenciones se nos transmitió, no ha ocurrido y esperamos que jamás se dé contra ninguna de las personas privadas de libertad en cualquiera de las cárceles y unidades policiales en todo el país”, reiteró la madre.

Gurdián no detalló qué le preguntaron a su hija durante el interrogatorio que fue grabado. Tampoco se sabe si lo publicarán en los medios oficialistas, como ya han circulado algunas fotos de los familiares de presos políticos que llegaron a verlos en las jornadas de este fin de semana.

Denunciar es un derecho

Guardián señaló que la familia decidió hacer pública la denuncia ante la falta de respuesta del Estado porque la primera acción que realizaron fue acudir de forma privada a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que solicitaran información al Estado; sin embargo, no hubo respuesta. Por lo cual, la opción más viable fue hacerla de conocimiento público.

“La única opción viable fue hacer una denuncia pública pidiendo respuestas, considerando que: Vivimos en un contexto de privación de libertad y criminalización que se ha caracterizado por su arbitrariedad (…) La denuncia pública es un derecho que, en un contexto como el de Nicaragua, debemos seguir resguardando. Ni familiares, ni las organizaciones nacionales e internacionales defensoras de derechos humanos, ni periodistas, ni la ciudadanía, podemos callar”, señaló.

Vijil cumplió el jueves 30 de diciembre 200 días de encarcelamiento. Su familia la ha visto solo cuatro veces durante este tiempo, y la última visita previa a la ocurrida este domingo fue el 15 de noviembre pasado. Tenían más de 45 días de no saber de ella.

Demandan liberación de presos

Los familiares también aprovecharon para demandar que cese inmediatamente el aislamiento en que se encuentran las cuatro presas políticas: Ana Margarita Vijil, Tamara Dávila, Suyén Barahona y Dora María Téllez. Asimismo, que permitan que el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) pueda hacer una valoración exhaustiva del estado físico y emocional de todas las personas presas políticas.

También pidieron a los organismos nacionales e internacionales que sigan vigilantes ante la situación que viven los 170 presos políticos en las cárceles controladas por el régimen de Daniel Ortega, pues están detenidos de forma arbitraria y siguen sufriendo diferentes tipos de torturas.

“Ana Margarita nos pidió que les agradeciéramos, nos dijo que siente la solidaridad de tanta gente, de todos y todas ustedes. Que su amor, su cariño, sus oraciones, su solidaridad traspasa los barrotes y le da mucha energía y optimismo. Me pide que junten sus manos con fuerza y les den un beso, que en ese momento estarán con ella, con dignidad y unidad”, concluyó Gurdián.

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