Fidel Castro habla de su adiós (incluye discurso)

Por Isaac Risco

Fidel Castro en el Congreso del PCC. Foto: Ismael Francisco/cubadebate
Fidel Castro en el Congreso del PCC. Foto: Ismael Francisco/cubadebate

HAVANA TIMES (dpa) — El ex presidente cubano Fidel Castro volvió el martes al principal escenario político de la isla, casi una década después de que una enfermedad lo apartara del poder.

Castro, de 89 años, se presentó en la mañana del martes ante el pleno del séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), en una sentida exposición que sonó también a despedida de la mayor asamblea política de masas prevista en el país caribeño.

“Pronto deberé cumplir 90”, dijo el ex mandatario, que fue recibido con ovaciones de pie y vítores de “Fidel, Fidel” por los más de 1.000 delegados e invitados que asistieron a la cita, según las imágenes difundidas por la televisión estatal.

“A todos nos llegará nuestro turno”, reflexionó luego el mandatario. “Tal vez sea de las últimas veces que hable en esta sala”, vaticinó. Las imágenes televisivas mostraron a algunos delegados al borde las lágrimas en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Fidel Castro leyó su breve intervención con voz cansada pero firme, al lado de su hermano, el actual presidente Raúl Castro. El ex mandatario, que cumplirá 90 años el 13 de agosto, vive desde hace años retirado de los focos públicos.

Fidel Castro también expresó su apoyo a la política del Gobierno de su hermano, sin entrar en mayores detalles. “Los felicito a todos y en primer lugar al compañero Raúl Castro por su magnífico esfuerzo”, dijo.

El menor de los Castro impulsa desde hace años una apertura económica de mercado en la isla, tras décadas de monopolio estatal. También inició en diciembre de 2014 un histórico acercamiento con Estados Unidos, otrora un encarnizado enemigo ideológico del Gobierno de su hermano.

Fidel Castro dedicó partes de su intervención a recordar su juventud y su descubrimiento de la extinta Unión Soviética, en cuyo modelo político afirmó haber tenido “una confianza total”. También abogó abiertamente por el sistema construido bajo su liderazgo tras la revolución de 1959 en Cuba.

“Quedarán las ideas de los comunistas cubanos”, auguró. Aunque no participa desde hace años de forma activa en la vida política cubana, el ex presidente aseguró que votó por “todos los candidatos” de los más de 100 integrantes del nuevo Comité Central y los 17 miembros del Buró Político presentados hoy.

Su hermano Raúl había depositado el lunes su voto en una urna en la elección de los nuevos miembros de la cúpula de poder del castrismo. El actual presidente fue confirmado hoy como primer secretario al frente del PCC. José Ramón Machado Ventura, otro histórico combatiente de la Revolución cubana, volvió a ser designado como vicejefe de la única formación política autorizada en Cuba.

Raúl Castro reafirmó durante los últimos días su intención de impulsar un paulatino relevo generacional en el Partido. Una próxima reforma constitucional debe allanar el camino para reformas así como limitar los mandatos de altos cargos a un máximo de dos periodos de cinco años, según los planes del presidente.

El menor de los Castro impulsó hace tres años la designación de Miguel Díaz-Canel como vicepresidente de Cuba, algo que lo convierte en la práctica en “número dos” del castrismo. El dirigente de 55 años (cumple 56 mañana miércoles) es el primer político nacido después de la revolución de 1959 que ocupa ese cargo.

Fidel Castro rigió los destinos de Cuba durante casi medio siglo tras el triunfo de la Revolución. El carismático político y celebrado líder de masas tuvo que ceder el poder a su hermano Raúl a finales de julio de 2006 debido a una grave enfermedad intestinal que lo postró durante meses.

Visto hasta hoy como uno de los grandes iconos de la izquierda a nivel mundial, Fidel Castro es criticado por muchos por no haberse sometido nunca a unas elecciones libres y abiertas y haber erigido un sistema de partido único en Cuba.

 

Discurso del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, en la clausura del 7mo Congreso.

Constituye un esfuerzo sobrehumano dirigir cualquier pueblo en tiempos de crisis. Sin ellos, los cambios serían imposibles. En una reunión como esta, en la que se congregan más de mil representantes escogidos por el propio pueblo revolucionario, que en ellos delegó su autoridad, significa para todos el honor más grande que han recibido en la vida, a este se suma el privilegio de ser revolucionario que es fruto de nuestra propia conciencia.

¿Por qué me hice socialista, más claramente, por qué me convertí en comunista? Esa palabra que expresa el concepto más distorsionado y calumniado de la historia por parte de aquellos que tuvieron el privilegio de explotar a los pobres, despojados desde que fueron privados de todos los bienes materiales que proveen el trabajo, el talento y la energía humana. Desde cuándo el hombre vive en ese dilema, a lo largo del tiempo sin límite. Sé que ustedes no necesitan esta explicación pero sí tal vez algunos oyentes.

Simplemente hablo para que se comprenda mejor que no soy ignorante, extremista, ni ciego, ni adquirí mi ideología por mi propia cuenta estudiando economía.

No tuve preceptor cuando era un estudiante de leyes y ciencias políticas, en las que aquella tiene un gran peso. Desde luego que entonces tenía alrededor de 20 años y era aficionado al deporte y a escalar montañas. Sin preceptor que me ayudara en el estudio del marxismo-leninismo; no era más que un teórico y, desde luego, tenía una confianza total en la Unión Soviética. La obra de Lenin ultrajada tras 70 años de Revolución. ¡Que lección histórica! Se puede afirmar que no deberán transcurrir otros 70 años para que ocurra otro acontecimiento como la Revolución Rusa, para que la humanidad tenga otro ejemplo de una grandiosa Revolución Social que significó un enorme paso en la lucha contra el colonialismo y su inseparable compañero, el imperialismo.

Quizás, sin embargo, el peligro mayor que hoy se cierne sobre la tierra deriva del poder destructivo del armamento moderno que podría socavar la paz del planeta y hacer imposible la vida humana sobre la superficie terrestre.

Desaparecería la especie como desaparecieron los dinosaurios, tal vez habría tiempo para nuevas formas de vida inteligente o tal vez el calor del sol crezca hasta fundir todos los planetas del sistema solar y sus satélites, como gran número de científicos reconocen. De ser ciertas las teorías de varios de ellos, las cuales los legos no ignoramos, el hombre práctico debe conocer más y adaptarse a la realidad. Si la especie sobrevive un espacio de tiempo mucho mayor las futuras generaciones conocerán mucho más que nosotros, aunque primero tendrán que resolver un gran problema. ¿Cómo alimentar los miles de millones de seres humanos cuyas realidades chocarían irremisiblemente con los límites de agua potable y recursos naturales que necesitan?

Algunos o tal vez muchos de ustedes se pregunten dónde está la política en este discurso. Créanme que me apena decirlo, pero la política está aquí en estas moderadas palabras. Ojalá muchos seres humanos nos preocupemos por estas realidades y no sigamos como en los tiempos de Adán y Eva comiendo manzanas prohibidas. ¿Quién va a alimentar a los pueblos sedientos de África sin tecnologías a su alcance, ni lluvias, ni embalses, ni más depósitos subterráneos que los cubiertos por arenas? Veremos que dicen los gobiernos que casien su totalidad suscribieron los compromisos climáticos.

Hay que martillar constantemente sobre estos temas y no quiero extenderme más allá de lo imprescindible.

Pronto deberé cumplir 90 años, nunca se me habría ocurrido tal idea y nunca fue fruto de un esfuerzo, fue capricho del azar. Pronto seré ya como todos los demás. A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos como prueba de que en este planeta, si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos. A nuestros hermanos de América Latina y del mundo debemos trasmitirles que el pueblo cubano vencerá.

Tal vez sea de las últimas veces que hable en esta sala. He votado por todos los candidatos sometidos a consulta por el Congreso y agradezco la invitación y el honor de escucharme. Los felicito a todos, y en primer lugar, al compañero Raúl Castro por su magnífico esfuerzo.

Emprenderemos la marcha y perfeccionaremos lo que debamos perfeccionar, con lealtad meridiana y la fuerza unida, como Martí, Maceo y Gómez, en marcha indetenible.

 

12 thoughts on “Fidel Castro habla de su adiós (incluye discurso)

  • Al que no aplauda o no esté de acuerdo,a hacerle lo que con aquel ministro de defensa de Corea del Norte, Hyon Yong Chol, que al parecer tenia un poco de sueño durante una ceremonia presidida por el líder supremo Kim Jong-un, y viendo que dormitaba, ordenó ponerlo a dormir, de forma permanente.
    A aplaudir y asentir, que …es el 7mo, y el último…será?

  • Discurso patético y superfluo, como su orador.

  • mira lo que aprendi hoy !!Yo pensaba que sus Pilares eran: “MININT,FAR,PCC,CDR,UJC,CTC,FMC,UNEAC,…pero nunca pnse que usaran emociones,poesias y cuentecitos de Padura y cancioncitas de Silvio…vaya!!!

  • Trajeron en un avión directo un médico de España que trabaja en un Hospital Público cosa q fue cuestionada alla.
    Sin contar q por su autoritarismo y megalomania al no permitir que el Dr. Eugenio Zelman le hiciera la operación que era correcta Raul Castro lo echo siendo el judío su médico de toda la vida. Increíble que siga siendo tan mentiroso, manipulador y cuentista que diga que por azar esta vivo. Esta vivo además porque si tiene alguna lucidez debe estar viendo que “muerto el perro se acaba la rabia” porque el desmerengamiento de su fracasado régimen solo ese cuestión de tiempo

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