Fidel Castro dice que no confía en EEUU

Pero a la vez respalda el deshielo

Fidel Castro.  Photo/archivo.
Fidel Castro. Photo/archivo: cubadebate.cu

HAVANA TIMES (dpa) — El ex-presidente Fidel Castro, 88, señaló hoy que “no confía en la política de Estados Unidos”, pero respaldó en una carta el acercamiento a Washington impulsado por su hermano Raúl, el actual mandatario de la isla.

“No confío en la política de Estados Unidos ni he intercambiado una palabra con ellos, sin que esto signifique, ni mucho menos, un rechazo a una solución pacífica de los conflictos o peligros de guerra”, señaló Fidel Castro en el primer pronunciamiento público que se le conoce desde que Washington y La Habana anunciaron a mediados de diciembre que retomarán las relaciones diplomáticas.

“El presidente de Cuba ha dado los pasos pertinentes de acuerdo a sus prerrogativas y las facultades que le conceden la Asamblea Nacional y el Partido Comunista de Cuba”, añadió Fidel Castro respecto al acercamiento pactado entre su hermano Raúl y el mandatario estadounidense, Barack Obama.

“Defenderemos siempre la cooperación y la amistad con todos los pueblos del mundo y entre ellos los de nuestros adversarios políticos”, indicó antes también el ex presidente en su carta leída en la televisión estatal.

Fidel Castro no se había pronunciado hasta ahora sobre el acuerdo del pasado 17 de diciembre entre Washington y La Habana para retomar relaciones diplomáticas. Los medios estatales tampoco habían difundido fotos actuales del ex presidente, por ejemplo al lado de los tres espías recién liberados por Estados Unidos como parte del acuerdo entre Obama y Raúl Castro.

El silencio de Fidel Castro, de 88 años, causaba desde hace semanas inquietud en la isla. Su ausencia también dio pie a comienzos de mes a una nueva ola de rumores sobre su supuesta muerte, sobre todo en medios del exilio anticastrista cubano afincado en Miami y en Madrid.

Fidel Castro hizo pública hoy su “posición esencial” en una carta dirigida a la Federación Estudiantil Universitaria, que fue leída íntegramente por un estudiante ante un micrófono en un acto transmitido por la televisión estatal.

“Muchos amigos de Cuba conocen la ejemplar conducta de nuestro pueblo, y a ellos les explico mi posición esencial en breves palabras”, indicó el ex presidente en la carta firmada al mediodía de hoy.

Estados Unidos y Cuba iniciaron la semana pasada en La Habana las negociaciones para retomar sus vínculos diplomáticos tras más de 50 años de ruptura. Ambos países celebrarán próximamente una nueva ronda de diálogos en una fecha aún por determinar en Washington.

A continuación publicamos la carta de Fidel Castro.

Queridos compañeros:

Desde el año 2006, por cuestiones de salud incompatibles con el tiempo y el esfuerzo necesario para cumplir un deber —que me impuse a mí mismo cuando ingresé en esta Universidad el 4 de septiembre de 1945, hace 70 años—, renuncié a mis cargos.

No era hijo de obrero, ni carente de recursos materiales y sociales para una existencia relativamente cómoda; puedo decir que escapé milagrosamente de la riqueza. Muchos años después, el norteamericano más rico y sin duda muy capaz, con casi 100 mil millones de dólares, declaró ―según publicó una agencia de noticias el pasado jueves 22 de enero—, que el sistema de producción y distribución privilegiada de las riquezas convertiría de generación en generación a los pobres en ricos.

Desde los tiempos de la antigua Grecia, durante casi 3 mil años, los griegos, sin ir más lejos, fueron brillantes en casi todas las actividades: física, matemática, filosofía, arquitectura, arte, ciencia, política, astronomía y otras ramas del conocimiento humano. Grecia, sin embargo, era un territorio de esclavos que realizaban los más duros trabajos en campos y ciudades, mientras una oligarquía se dedicaba a escribir y filosofar. La primera utopía fue escrita precisamente por ellos.

Observen bien las realidades de este conocido, globalizado y muy mal repartido planeta Tierra, donde se conoce cada recurso vital depositado en virtud de factores históricos: algunos con mucho menos de los que necesitan; otros, con tantos que no hallan que hacer con ellos. En medio ahora de grandes amenazas y peligros de guerras reina el caos en la distribución de los recursos financieros y en el reparto de la producción social. La población del mundo ha crecido, entre los años 1800 y 2015, de mil millones a siete mil millones de habitantes. ¿Podrán resolverse de esta forma el incremento de la población en los próximos 100 años y las necesidades de alimento, salud, agua y vivienda que tendrá la población mundial cualquiera que fuesen los avances de la ciencia?

Bien, pero dejando a un lado estos enigmáticos problemas, admira pensar que la Universidad de La Habana, en los días en que yo ingresé a esta querida y prestigiosa institución, hace casi tres cuartos de siglo, era la única que había en Cuba.

Por cierto, compañeros estudiantes y profesores, debemos recordar que no se trata de una, sino que contamos hoy con más de cincuenta centros de Educación Superior repartidos en todo el país.

Cuando me invitaron ustedes a participar en el lanzamiento de la jornada por el 70 aniversario de mi ingreso a la Universidad, lo que supe sorpresivamente, y en días muy atareados por diversos temas en los que tal vez pueda ser todavía relativamente útil, decidí descansar dedicándole algunas horas al recuerdo de aquellos años.

Me abruma descubrir que han pasado 70 años. En realidad, compañeros y compañeras, si matriculara de nuevo a esa edad como algunos me preguntan, le respondería sin vacilar que sería en una carrera científica. Al graduarme, diría como Guayasamín: déjenme una lucecita encendida.

En aquellos años, influido ya por Marx, logré comprender más y mejor el extraño y complejo mundo en que a todos nos ha correspondido vivir. Pude prescindir de las ilusiones burguesas, cuyos tentáculos lograron enredar a muchos estudiantes cuando menos experiencia y más ardor poseían. El tema sería largo e interminable.

Otro genio de la acción revolucionaria, fundador del Partido Comunista, fue Lenin. Por eso no vacilé un segundo cuando en el juicio del Moncada, donde me permitieron asistir, aunque una sola vez, declaré ante jueces y decenas de altos oficiales batistianos que éramos lectores de Lenin.

De Mao Zedong no hablamos porque todavía no había concluido la Revolución Socialista en China, inspirada en idénticos propósitos.

Advierto, sin embargo, que las ideas revolucionarias han de estar siempre en guardia a medida que la humanidad multiplique sus conocimientos.

La naturaleza nos enseña que pueden haber transcurrido decenas de miles de millones de años luz y la vida en cualquiera de sus manifestaciones está siempre sujeta a las más increíbles combinaciones de materia y radiaciones.

El saludo personal de los Presidentes de Cuba y Estados Unidos se produjo en el funeral de Nelson Mandela, insigne y ejemplar combatiente contra el Apartheid, quien tenía amistad con Obama.

Baste señalar que ya en esa fecha, habían trascurrido varios años desde que las tropas cubanas derrotaran de forma aplastante al ejército racista de Sudáfrica, dirigido por una burguesía rica y con enormes recursos económicos. Es la historia de una contienda que está por escribirse. Sudáfrica, el gobierno con más recursos financieros de ese continente, poseía armas nucleares suministradas por el Estado racista de Israel, en virtud de un acuerdo entre este y el presidente Ronald Reagan, quien lo autorizó a entregar los dispositivos para el uso de tales armas con las cuales golpear a las fuerzas cubanas y angolanas que defendían a la República Popular de Angola contra la ocupación de ese país por los racistas. De ese modo se excluía toda negociación de paz mientras Angola era atacada por las fuerzas del Apartheid con el ejército más entrenado y equipado del continente africano.

En tal situación no había posibilidad alguna de una solución pacífica. Los incesantes esfuerzos por liquidar a la República Popular de Angola para desangrarla sistemáticamente con el poder de aquel bien entrenado y equipado ejército, fue lo que determinó la decisión cubana de asestar un golpe contundente contra los racistas en Cuito Cuanavale, antigua base de la OTAN, que Sudáfrica trataba de ocupar a toda costa.

Aquel prepotente país fue obligado a negociar un acuerdo de paz que puso fin a la ocupación militar de Angola y el fin del Apartheid en África.

El continente africano quedó libre de armas nucleares. Cuba tuvo que enfrentar, por segunda vez, el riesgo de un ataque nuclear.

Las tropas internacionalistas cubanas se retiraron con honor de África. Sobrevino entonces el Periodo Especial en tiempo de paz, que ha durado ya más de 20 años sin levantar bandera blanca, algo que no hicimos ni haremos jamás.

Muchos amigos de Cuba conocen la ejemplar conducta de nuestro pueblo, y a ellos les explico mi posición esencial en breves palabras.

No confío en la política de Estados Unidos ni he intercambiado una palabra con ellos, sin que esto signifique, ni mucho menos, un rechazo a una solución pacífica de los conflictos o peligros de guerra. Defender la paz es un deber de todos. Cualquier solución pacífica y negociada a los problemas entre Estados Unidos y los pueblos o cualquier pueblo de América Latina, que no implique la fuerza o el empleo de la fuerza, deberá ser tratada de acuerdo a los principios y normas internacionales. Defenderemos siempre la cooperación y la amistad con todos los pueblos del mundo y entre ellos los de nuestros adversarios políticos. Es lo que estamos reclamando para todos.

El Presidente de Cuba ha dado los pasos pertinentes de acuerdo a sus prerrogativas y las facultades que le conceden la Asamblea Nacional y el Partido Comunista de Cuba.

Los graves peligros que amenazan hoy a la humanidad tendrían que ceder paso a normas que fuesen compatibles con la dignidad humana. De tales derechos no está excluido ningún país.

Con este espíritu he luchado y continuaré luchando hasta el último aliento.

Fidel Castro Ruz
Enero 26 de 2015
12 y 35 p.m.


18 thoughts on “Fidel Castro dice que no confía en EEUU

  • el 29 enero, 2015 a las 8:26 am
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    solo conocer que este hombre que era marxista casi desde nino(segun el) aparecia con una medalle de la virgen de la caridad diciendole al pueblo de cuba:’yo no soy comunista ni nunca lo sere”,LO DESCALIFICA PARA OPINAR POLITICAMENTE.Claro si los gobernados son personas inteligentes y decentes.Ese es el punto,como diria Cantinflas!!!Si se duda,ver las tres primeras boemias despues del triunfo de la revolucion (Si las pueden encontrar en algun lugar,pues las han secuestrado!!!Detalle este que causaria la envidia a kafka!!!!

  • el 29 enero, 2015 a las 6:51 am
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    Marlén:

    Desde luego que tú opinas lo que te venga en gana, o mejor te parezca, pero si al hacerlo adosas tu opinión a mi comentario (como acabas de hacer) – y siguiendo las pautas y convencionalismos de la Red – se entiende que estás ampliando, contradiciendo o mostrando acuerdo con lo que yo digo. De lo contrario, si tanta urticaria te generan mis palabras, publica en tu propio espacio, o cuélgaselo a otro, y así no me veo en la necesidad de abordar lo que dices, porque si te metes en mi jardín me estás dando el derecho a decirte que, cuando menos, no me pises las flores . ¿De acuerdo?

    O para ser más preciso: estás en todo derecho a gritar, pero no en mi casa…(eso se llama respeto por lo ajeno, no superficialidad)

    Por otro lado, cuando yo comenté, traté en lo posible de ajustarme a lo que se propone en este post, que es la reacción de Fidel Castro al nuevo rumbo de las relaciones entre EEUU y Cuba. Tú sin embargo, te has enfrascado en hacerme la historia del tabaco…Oye, de verdad que el peyote afecta…

  • el 28 enero, 2015 a las 10:49 am
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    Isidro yo no he escrito un artículo, sino que hago comentarios sobre los mismos por lo tanto ejercer la opinión sobre un tema no es lo mismo que escribir un post. En un artículo se deben poner todas las posiciones, y poner a los actores a hablar, en cambio en un comentario no es necesario. Elemental Watson, pero ni de eso te has enterado.
    Por lo tanto mis opiniones son mías y las expreso con total libertad y responsabilidad. Si no coinciden con las tuyas y por eso las consideras sesgadas, de verdad, me tiene sin cuidado.
    Mi opinión sobre Fidel Castro ya la tienes y sobre su legado también. Sobre la izquierda autoritaria te remito a mi artículo en Nexos La izquierda y la Revolución cubana que puedes leer en internet. Allí verás la explicación en detalle de lo que pienso de esa izquierda solidaria y autoritaria que hacen genuflexión frente a la dirigencia y el pueblo cubano es “olvidado” o el país es leído por esa izquierda como una “caja negra” imposible de descifrar. Otros que no son de la izquierda autoritaria sino son de la izquierda democrática, aparecen en mi artículo con sus posiciones y escritos también.
    Pero bueno,¿qué te voy a pedir si saltas de una superficialidad a otra?
    En algo coincidimos y es que este personaje Fidel Castro, debe dejar de ser noticia porque ni corta ni pincha en el país ya felizmente.
    Me doy cuenta que desconoces las relaciones de igualdad y respeto entre los que escribimos y los editores de Cuba encuentro. Estás troquelado con el discurso oficial cubano de que todos los medios pagan y censuran a los periodistas y analistas que publican en él. No Isidro, Cubaencuentro no es Granma. Y mis opiniones no tienen que estar alineadas a ningún sitio. ¿Otra de tus superficialidades? o se trata de ¿una intención espuria de tu parte? te dejo la tarea con tu consciencia.

  • el 28 enero, 2015 a las 8:35 am
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    Marlén:

    Parece que el Fidel en la cabeza las 24 horas del día no es sólo oficio de los fidelistas, a juzgar por tu comentario.

    Hace unos días le achacabas en este foro a Vicente Morín que su comentario sobre la oposición cubana resultaba “sesgado”. Oiga, pero cuando a Ud. le da por sesgar, se rompe el sesgómetro y sin posibilidad de reparación.

    Lo que estoy afirmando aquí es que, a su modo, Fidel está dejando en claro al mundo, y en especial a EEUU, quién lleva las riendas del país hoy mismo, tomando decisiones que incluso le pueden resultar poco edificantes a él. Nada más.

    No sé a qué viene toda esa diatriba tuya contra la “izquierda autoritaria latinoamericana”. Concentración. doctora…

    Y mira lo que son las cosas, que saliendo de mi primer comentario aquí, me fui a ver que decían al respecto en otros sitios y me doy de bruces con esta apreciación de Alejandro Armengol, que con otras palabras y más profundidad, dice en esencia lo mismo que yo. Ojo:

    http://www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/ni-espaldarazo-ni-zancadilla-simplemente-a-reganadientes-321721

    Te aconsejo leerlo y también que si vas a colocarle pegas, o llevarle la contraria, a Armengol también lo “lleves suave”. Mira que es el que te aprueba (¿paga?) las colaboraciones….

  • el 28 enero, 2015 a las 7:44 am
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    Isidro pues no hay que subordinar una nación a los oropeles de un hombre que, disque por coherencia consigo mismo, niega la confianza a las negociaciones. Allá si la izquierda autoritaria latinoamericana, europea y estadounidense, necesita de las palabras de este señor. A nosotros los cubanos no nos hace falta la solidaridad de esa izquierda autoritaria, bastante daño nos han hecho, adorando mesías y de espaldas a los intereses de la población cubana.
    Creo que la síntesis de este personaje es el presidente vitalicio de la represión y las promesas incumplidas. Y lo llevé suave. Hundir en la pobreza y conculcar derechos a varias generaciones de cubanos por megalomanía y arrogancia lleva epítetos peores.
    En síntesis, por responsabilidad con la población cubana, este personaje debería declinar su atrincheramiento y apoyar las negociaciones actuales. No pero su ego es el que importa, la nación no. Sigue siendo un prepotente.

  • el 28 enero, 2015 a las 2:27 am
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    Tirios y troyanos, intenten desembarazarse del síndrome Fidel. Lean entre líneas:

    “No confío en la política de Estados Unidos ni he intercambiado una palabra con ellos,”…Para luego agregar: “El presidente de Cuba ha dado los pasos pertinentes de acuerdo a sus prerrogativas y las facultades que le conceden la Asamblea Nacional y el Partido Comunista de Cuba”,

    En resumen: No me gusta el plato, pero donde manda capitán…

  • el 27 enero, 2015 a las 10:02 pm
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    Ya metió la cuchareta para sabotear la apertura de Obama. Decir que no confía en USA en medio de una negociación es una zancadilla que sera muy dificil sortear a los títeres que asisten a las reuniones por el gobierno cubano.

    Todo el relleno adicional de la carta es una retorica demagógica que a estas alturas de la historia y con todo lo que se conoce de la vida de Fidel Castro, ya no logra convercer al empobrecido pueblo cubano, gracias a su “sacrificio”.

  • el 27 enero, 2015 a las 9:35 pm
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    Alguien conoce quien fue al medium que tradujo este mensaje desde el mas alla? Me hace falta preguntarle una cosa a mi abuela.

  • el 27 enero, 2015 a las 5:02 pm
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    Fidel Castro confunde el tiempo con la distancia, concretamente en la frase:

    “La naturaleza nos enseña que pueden haber transcurrido decenas de miles de millones de años luz y la vida en cualquiera de sus manifestaciones está siempre sujeta a las más increíbles combinaciones de materia y radiaciones.”

    Con todo lo que lee Fidel debería de saber que los años luz no son una medida de tiempo sino de distancia. Los años luz no transcurren.

  • el 27 enero, 2015 a las 2:31 pm
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    Si la carta es de él, es digna del farsante que siempre ha sido; y, si no es de él, es digna del farsante que siempre fue.

  • el 27 enero, 2015 a las 12:12 pm
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    “Cualquier solución pacífica y negociada”

    Si no me falla la memoria, esta es la primera vez que utiliza la palabra; “negociación”. Siempre hablaba en términos de “dialogo y conversaciones” entre Cuba y EEUU.

  • el 27 enero, 2015 a las 11:24 am
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    A mi también, y me revienta, no de los que redactan las “reflexiones del comandante”, sino de los cubanos que hasta opinan peste de este personaje y para referirse a El, lo llaman Presidente, al igual que con el Hermanisimo, cuando a ninguno de los dos el pueblo los eligió.

  • el 27 enero, 2015 a las 9:08 am
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    La carta parece apócrifa aunque conserva las habituales incoherencias de sus reflexiones.

    Sin embargo, el libro de Juan Reinaldo Sánchez, ex guardaespalda de primera fila de Fidel Castro durante 17 años de su vida, “La vida oculta de Fidel Castro”, nos brinda en detalle la vida lujosa de monarca que ha llevado el líder que aún hoy sigue exigiendo a los demás austeridad y sacrificio cuando ha estado todo el tiempo mintiendo sobre su patrimonio personal y que mantendrá su familia una vez que muera.
    La relación de Fidel Castro con el narcotráfico y las maniobras personales en la causa contra el general Ochoa y Tony de la Guardia se explican en el libro.

    Muy preocupado por el mundo, pero ajeno a las penurias y a la crisis del pueblo que él dijo representar siempre y que él señala por mas de 20 años. Sólo alguien desconectado de los problemas del país, puede hacer una carta con tanta hipocrecía, mentira y ausencia de responsabilidad. Él no confía en Obama, nosotros no confiamos en él, hace muchísimo tiempo. Su obra, es el país en ruinas que tenemos hoy.

  • el 27 enero, 2015 a las 8:51 am
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    No pude pasar del primer párrafo de la carta, donde nos recuerda a todos los cubanos que él “renunció” a sus cargos, o sea que el cambio de presidente no fue producto de un proceso democrático (¿desde qué año los cubanos no elegimos presidente?), sino que él (por sus sacrosantos coj****) le cedió su puesto al hermano, sin consultarlo con ningún ciudadano. En fin que solo este párrafo ya me provocó arqueadas.

  • el 27 enero, 2015 a las 8:32 am
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    ¡¡¡¡¡ Efermeraaaaaaaaaaaa !!!! JAJAJAJA

    Gracias a la redacción de Havana Times por inaugurar la sección de Humor de la página…

  • el 27 enero, 2015 a las 6:36 am
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    Si detesta tanto la riqueza por que no sede sus carros y sus propiedades a los cubanos más pobres?
    Este señor es el demagogo por excelencia!
    El estilo de vida que el y los camaradas que le acompañan hablan por sí solo ya esta escrito no vale la pena escribir mas.

  • el 27 enero, 2015 a las 2:49 am
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    Fidel Castro no confia en los EE.UU, ni yo en la carta donde Fidel Castro no confia en los EE.UU.

  • el 26 enero, 2015 a las 10:31 pm
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    Qué cómico, “escapó milagrosamente de la riqueza”. Eso solamente se lo creerá Mujica, Maradona, o Elio.

    El que le escribió la carta no le hizo ningún favor con todas esas incoherencias, una de las más repugnantes es decir que hay que “ceder paso a normas que sean compatibles con la dignidad humana”, cuando bajo su revolución le quitan la dignidad a los de provincias llamándoles “inmigrantes ilegales” por irse a vivir a La Habana. La carta entera da vergüenza ajena.

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