Fanáticos orteguistas apedrean y hieren a dos opositores

La periodista Verónica Chávez, esposa del político Miguel Mora, es trasladada inconsciente hacia un hospital en Masaya. Foto: Cortesía

La periodista Verónica Chávez fue gravemente herida en la cabeza, y Josué Garay, vocero de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), en el cuello.

Por Ivan Olivares (Confidencial)

HAVANA TIMES – La Policía Nacional intensificó el asedio a los integrantes de la Coalición Nacional, y permitió el ataque de fanáticos orteguistas contra opositores, con el resultado de dos personas heridas: la periodista Verónica Chávez, esposa de Miguel Mora, y Josué Garay, vocero de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB).

Las agresiones y el asedio ocurrieron durante visitas a Malpaisillo (León), La Cartuja (Matagalpa) y Masaya, cuando la Policía siguió y cateó vehículos de disidentes y multó a sus conductores este fin de semana, en un intento por impedir la reunión de las autoridades de la UNAB, y de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD), con los liderazgos de esas localidades, buscando consolidarse.

Los entrevistados coinciden en que está aumentando el nivel de la represión, que pasó del asedio y el acoso, a la agresión física, como consecuencia de la destrucción de la propiedad, después que este domingo apedrearan el vehículo de Félix Maradiaga, y el de Miguel Mora, resultando con lesiones físicas de Garay y Chávez.

“Hoy vimos un intenso despliegue policial en Masaya, acompañado de detención temporal, cateo de vehículos, les piden las cédulas de identidad, y a pesar de todo, la gente participó de la reunión, pero a la hora de la salida, pincharon las llantas y les quebraron los vidrios. Al pastor Saturnino Cerrato lo agredieron y le robaron el celular”, narró José Pallais, miembro del Comité Nacional de la Coalición Nacional.

Garay, portavoz de la UNAB, rememoró que desde hace tres semanas que la Coalición Nacional está efectuando reuniones departamentales (Carazo, Chinandega, Chontales, Boaco, León y Masaya), todas asediadas por policías y paramilitares. A Maradiaga, que viaja a estas sesiones en nombre de la UNAB, lo siguen dos patrullas desde donde sale, al punto de la reunión, y por dondequiera que va, aplicando requisas y retenes de forma indiscriminada”.

Vigilancia permanente

El sábado, dos uniformados ingresaron al local de la reunión para presenciar las discusiones de los opositores en Malpaisillo, quienes reclamaron su derecho a agruparse con base en la Constitución, y no iniciaron hasta que los policías salieron del lugar.

Eliseo Núñez, asesor de Organización Territorial de la Alianza Cívica, denunció que hay una vigilancia permanente sobre Juan Sebastián Chamorro, Maradiaga, y Medardo Mairena.

Juan Sebastián Chamorro y María Asunción Moreno, viajaron a La Cartuja, (Matagalpa), para exponer el Plan País. La Policía retuvo al economista el tiempo suficiente para atraer refuerzos, y taponar la otra salida del lugar, con 60 policías.

“Vemos un acoso intermitente, de mayor o menor intensidad, a las estructuras de la Alianza y la Unidad en los departamentos, que va desde presencia permanente, a esporádica, llegando en días específicos. Es un ambiente de criminalización del pensamiento divergente. ¡Ya no solo es la protesta! No te persiguen por protestar, sino porque pensás diferente y podés salir a protestar”, observó.

“Seguiremos organizándonos”

Maradiaga se mostró “agradecido con la población de Masaya, porque a pesar del cerco alrededor del sitio de la reunión, la gente igual llegó, mostrando valentía. Estamos preparados para esto, convencidos de que no hay vuelta atrás. Vamos a continuar, sin miedo, y sin caer en provocaciones”.

El líder opositor dijo que no van a modificar su agenda de reuniones, y que se seguirán reuniendo, “en ejercicio de nuestro derecho de participación ciudadana y libre asociación”.

Para Pallais, el aumento de la violencia es porque “el régimen pretende evitar a toda costa que el pueblo se organice, que la Coalición Nacional avance en su organización, porque sabe que es su principal amenaza”.

Al usar la fuerza “demuestra debilidad, porque vio que después de intimidar a los asistentes a las primeras cinco reuniones, la gente siguió asistiendo, así que en Masaya eleva un escalón, pasando a la agresión. Trata de imponer el miedo, pero tampoco le funcionará. Es evidente que no hay voluntad absoluta de apertura a elecciones bajo estándares democráticos”.

El vocero Garay anotó que “actúan así porque, pese a intimidaciones y ataques, las reuniones han sido un éxito; se han seguido conformado los comités departamentales de la Coalición, y por eso intensifican el ataque”.

Recordó que el sábado impusieron multas de 3000 córdobas a Miguel Mora; al conductor de Artículo 66, y los vehículos propiedad del liderazgo opositor, “por conducción temeraria, pese a que las mismas patrullas nos indican que conduzcamos a 70 kilómetros por hora para poder seguirnos, y están tras de nosotros todo el tiempo”.

Núñez observa a un Daniel Ortega “empecinado en destruir una posible salida electoral, para que se acumule presión sin que haya válvulas de escape, y él estar en el poder cuando eso explote. La idea es que los opositores no organizados piensen que es imposible una salida electoral, sino solo vía conflicto. Ortega apuesta a que dure unos tres años, que en su caso, puede ser el resto de su vida”, aseguró.

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